Dr. Roberto Cortés Conde: Abogado con posgrado en sociología, historiador y economista autodidacta
Último libro: “Poder, estado y política-Impuestos y Sociedad en Argentina y Estados Unidos”
“El mercado político en Argentina, desde hace bastante tiempo, es poco competitivo, acá el problema más serio es la crisis política y tiene mucho que ver con un factor que creó el peronismo desde 1946, la crisis que plantea la sucesión"
"Cuando viene una crisis, todo el mundo se aguanta lo que sea. Pero hay algo mucho peor, la gente cuando tiene miedo renuncia a sus propias libertades, empieza a preferir la seguridad a la propia libertad porque está enfrentada a cosas que no entiende, así que este proceso no es solamente económico, sino político con consecuencias muy negativas"
"El 2001 y el 2002 dejó para el futuro estos problemas que hoy tenemos por la pesificación asimétrica.. el atraso de tarifas y demás, lo que provoca que haya subsidios con los correspondientes desequilibrios fiscales y la emisión monetaria"
“Entender a la Argentina es difícil, pronosticar mucho más!!!!!
MHG: Los argentinos repetimos siempre los mismos errores?
RCC: Ese es uno de los problemas más serios que tiene la Argentina, en general todos los países han pasado por períodos malos, pero han aprendido. Alemania tuvo la híper inflación en el 23, después tuvo inflación en la inmediata posguerra, y durante años tuvo un proceso de revaluación del marco que le significó una pérdida de competitividad, pero mantuvo una enorme disciplina fiscal y monetaria y lograron ser los principales exportadores de bienes de capital y rehacer una economía en forma importante. Descubrieron que todos los procesos anteriores había que rectificarlos, no sólo los económicos sino también los políticos, y entraron en un proceso de normalidad. Lo que sorprende realmente en Argentina es que se reiteran errores ya conocidos, lo que pasa es que hay generaciones distintas que lo han vivido en forma diferente, la gente más joven hasta hace poco no tenía ni idea qué era la inflación, habíamos pasado 10 años de estabilidad y los que conocíamos la inflación nos sorprendíamos que algo que estábamos convencidos que se había acabado volvía con las mismas características que antes. Hoy estamos en la misma situación que los últimos 50 años del siglo XX. Un proceso que empieza con desequilibrios fiscales y que termina en crisis. Los desequilibrios fiscales, en general, son períodos de expansión que se dan por mejoras de precios internos o mejoras tecnológicas o porque suceden a un proceso de ajuste como fue después la híper inflación que significa desde el punto de vista real una caída real de los gastos y queda ahorro, los gobiernos se empiezan a expandir la economía con más gastos, más emisión monetaria porque hay más ingresos, o porque se han reducido los gastos, entonces se entra en período de expansión, éstos son más convenientes para todo el mundo porque aumenta el ingreso, el empleo, el consumo, etc. Pero llega un momento en que por distintas razones o porque cambian los precios internacionales o porque se agotó ese yacimiento que había quedado del primitivo ajuste, la expansión no puede seguir a la misma medida porque se llegó a lo que en Keynes denominaba como la plena utilización de los recursos productivos. Entonces cuando ya no se puede producir más y se agrandan el gasto y la emisión monetaria, empieza el problema, por un lado hay aumento de precios; por otro lado, se gasta más que lo que ingresa, empiezan los desequilibrios, como a los gobiernos no les gusta y no les conviene desde el punto de vista político ajustar el gasto en general, eso ya pasó en el 95, en la época de Menem, hay que ajustar pero se sigue con el mismo juego porque esa es la fiesta que uno puede tener estando en la política. Es lo que Félix Luna llamó a la primera etapa del primer peronismo, la Argentina era una fiesta. Todo el mundo contento, para un político no hay nada mejor. Porque a la gente le gusta más consumir que pagar deudas. Para consumir está bien, pero si uno tiene que consumir más de lo que ingresa, mejor. Pero si uno tiene que trabajar para que una parte vaya a pagar deuda se siente más deprimido. Eso interviene en el mercado político. El problema de Argentina es que desde 1946 entramos en etapas de 10 años de desequilibrios económicos, que llevan finalmente a una crisis, porque la crisis es la muestra de la capacidad que tiene la sociedad argentina para resolver los desequilibrios suavemente, sin demasiados problemas. Por ejemplo, en una crisis tan fuerte como la del 2001 donde primero De la Rúa determinó una reducción del 13 % que perjudicó a los sectores sociales asalariados, luego con la devaluación vino un ajuste del salario que fue arriba del 50 %, todo el mundo aguantó, porque todo el mundo tenía un gran miedo… porque la crisis produce una paralización general que permite tomar medidas que de otro modo no se podrían tomar, y se toman medidas que son muchos más duras de las que se hubieran tomado si se enfrentaban los problemas de los desequilibrios.
MHG: Eso puede ser lo que vendrá?
RCC: Yo sostengo que una crisis es la incapacidad de tomar esas medidas que tienen la sociedad y los gobiernos. Entonces se llega a un susto tan grande que frente al peligro inminente entonces se cambia. Y este parece ser el comportamiento argentino, parece que no hay posibilidad de llegar a acuerdos previos a la crisis. Por eso digo que es difícil prever que se tomen medidas. Y lo que muestra el pasado es que no ha habido momentos en que normalmente se haga. Fíjese que Alfonsín tuvo que esperar, en el 83 ya sabía que había un problema de deuda muy grande y un problema fiscal serio y se esperó hasta el 89. Y el 2001 y el 2002 dejó para el futuro estos problemas que hoy se tienen que es la pesificación asimétrica y el atraso de tarifas y demás, que significan ahora que haya subsidios que provocan los desequilibrios fiscales y la emisión monetaria.
MHG: O sea que las secuelas del 2001 no lo han podido superar los gobiernos posteriores?
RCC: Claro, el 2001 parecía el milagro, pero lo que dejaba era el atraso tarifario, el problema de infraestructura, el problema de energía, de combustible. Hoy volvemos a tener un problema de balance de pago porque no se invirtió en combustible. El problema de los transportes, que es un desastre. Y tenemos el problema de la inflación que son desequilibrios muy serios que ya tuvo la Argentina, cuando se va Perón y llega Prebisch dijo que la infraestructura no existe, no hay caminos, no hay energía. Buenos Aires era una ciudad donde había apagones todo el tiempo. Yo recuerdo haber viajado a Montevideo y parecía París, eso se vivió en Argentina. Aparte de haberlo pasado por mi edad lo he estudiado. Argentina tiene una serie de desequilibrios producto de la incapacidad de llegar a acuerdos y consensos más o menos razonables y después viene la acentuación de todo eso, son el resultado de la incapacidad que tiene la sociedad argentina para resolver tranquilamente esos problemas. Cuando viene una crisis, como la ley de emergencia económica, el 2001, etc., todo el mundo se aguanta lo que sea. Pero hay algo mucho peor, la gente cuando tiene miedo renuncia a sus propias libertades, empieza a preferir la seguridad a la propia libertad porque está enfrentada a cosas que no entiende, así que este proceso no es solamente económico, sino político con consecuencias muy negativas. Sería hora que los partidos y los gobiernos entendieran esto y trataran de evitar llegar a las crisis. Lo que le diría un médico a un paciente, coma menos, no fume, haga ejercicio, las cosas que en la vida uno debe hacer y que muchas veces no se da cuenta y luego aparecen las consecuencias. Esto pasa también en una cosa que es muy humana, la gente prefiere el consumo a pagar las deudas.
MHG: Entonces hay una complicidad entre el dirigente y el ciudadano, como pasó con la ley de convertibilidad, a la cual De la Rúa dijo que no la tocaba?
RCC: Así fue. En cuanto a la convertibilidad, el mayor pecado de ésta es cuando empieza con gran éxito, porque hay entrada de capitales, entonces la gente dice ¡ha, era tan fácil! Lo mismo pasó con el 2001 y el 2002, mientras no se pagan las deudas se está mucho mejor.
MHG: Y qué desataría todo esto si no hacemos lo que corresponde?
RCC: El gasto es mucho mayor al ingreso no puede seguir aumentado más la recaudación impositiva, se le está sacando al mayor productor de divisas, que es el agro, una cantidad enorme de recursos, fíjese lo que pasa con el trigo, no se siembra trigo, se tiene una capacidad productiva que no se aprovecha porque las necesidades inmediatas son tan grandes, lo que está pasando con los subsidios a la importación de combustible, a los transportes, bueno… todo eso requiere que se lo diagnostique primero y luego se tome medidas menos radicales, si la enfermedad no es tan inmediata, pero a medida que se acentúe más van a ser cada vez más graves, van a ser las medidas más radicales. Cuanto más se demore en esto la cosa va a ser peor. Pero la cuestión acá no es la complicidad, le doy un ejemplo para que se comprenda mejor, usted tiene dos médicos y uno le dice no fume, no beba y no coma; y el otro le dice que un poquito de cada cosa puede hacer, uno dice que buen médico es el segundo, a los 10 años la persona está internada porque le pasan muchas cosas pero ya se olvidó del médico que le dijo que no haga nada.
MHG: El ministro de planificación se jacta que tenemos las tarifas más bajas de Latinoamérica.
RCC: Pero tenemos los trenes que son un desastre. Yo empecé a estudiar en la ciudad de Rosario, en la facultad de filosofía iba en tren todos los viernes.
MHG: Por qué no se puede celebrar un pacto fiscal?
RCC: Con la constitución del 53 se solucionó el problema de la aduana y llegó a la unidad del país. Porque todo el problema fue de quién era la aduana. Buenos Aires quería que fuera solo de ella y las provincias querían participar de la aduana. Ahora en el 30, el principal ingreso de la aduana fue por las importaciones, cuando cae el comercio mundial, caen los ingresos y desde el 30 en adelante no existe un régimen fiscal adecuado a las necesidades o a lo que quiere la gente gastar o a lo que el estado tiene que gastar para darle a la gente ciertos beneficios. Hoy tenemos el impuesto a las exportaciones, que no está votado por el congreso, son las retenciones o se está viviendo de la inflación. El Banco Central, desde el año 46 que se nacionalizó, en vez de cumplir su función que es mantener y regular la estabilidad del peso, ha sido el agente financiero del estado. La inflación quiere decir que hay un desacuerdo, la inflación oculta el origen de los ingresos, porque usted le está sacando a la gente que trabaja la plata sin que la gente lo haya votado o le haya dicho. Esa es la violación del pacto fiscal, uno de los principales recursos, sin que lo haya votado el congreso, sin que la gente lo entienda, porque eso se llama el velo monetario, ahora lo que ese está teniendo, se están sacando recursos sin haber votado impuestos. No existe un acuerdo fiscal, no ha existido desde 1930, la inflación es una resultante de este problema.
MHG: La presidente dice que no se ha aumentado ningún impuesto.
RCC: Si, aparte de la inflación, se han aumentado las retenciones.
MHG: Cuál es la solución porque es una cuestión de la sociedad y no sólo de la política?
RCC: Es muy difícil aún para los que trabajamos y tenemos años, entender a la Argentina y pronosticar es también difícil, porque primero no alcanza con un dirigente, aunque a veces es necesario una persona que tenga audacia, claridad para presentar un proyecto, pero más que eso lo que no tenemos son partidos políticos: ni el radicalismo, ni el socialismo, ni el conservadurismo, que existían durante la época de Perón… el justicialismo no es un partido político, si usted ve cómo se eligieron los candidatos, no es un partido político, se trata de una coalición de gente que está en el gobierno, que usa los recursos y se mantiene más bien unida a esos recursos del gobierno. Se acusa a la oposición injustamente que no proponen cosas, pero si usted no tiene un puesto ejecutivo, en el congreso no puede tener un plan de gobierno, el mercado político en Argentina, desde hace bastante tiempo, es poco competitivo, acá el problema más serio es la crisis política y tiene mucho que ver con un factor que creó el peronismo desde 1946, la crisis que plantea la sucesión. El peronismo nunca supo resolver ese problema, no lo pudo resolver Perón con Isabel. Entonces el problema político es una sucesión pacifica y la alternancia de los partidos en el poder. Y ese es un problema que se debe resolver. En Estados Unidos sale Bush y viene Obama y en todos los lugares ocurre lo mismo y nadie ve esto como crisis terminales, es decir, se suceden los partidos en el poder. Y acá estamos teniendo una crisis política en el poder, porque no se tiene claro la sucesión.
MHG: Puede ser que la sociedad pretenda un líder fuerte que no deja crecer a los otros?
RCC: Sí, pero fíjese que en otros casos, Alfonsín era un líder fuerte pero sabía que no podía continuar. En México, a pesar de la estadía del PRI en el poder del estado, ha habido una cláusula constitucional que prohibía la reelección en forma permanente, el presidente lo era en todo su periodo, luego se iba a su casa y no podía volver nunca más y tenían que arreglarse dentro del partido. Terminaba el liderazgo de uno y se iniciaba el de otro, y por un rasgo de la naturaleza uno no puede permanecer siempre.
MHG: Qué viene próximamente a partir de lo que usted dice?
RCC: Es muy difícil pronosticar le dije antes, se puede decir lo que uno quisiera, uno quisiera que hubiera sensatez, acuerdos, y que no sucedieran estas cosas para que el sistema sea estable y vuelva a la normalidad que consiste en términos políticos en la sucesión pacifica de los gobiernos y en la alternancia de los partidos en el poder. Sin poner nombres. Y en términos económicos una vuelta gradual, un aterrizaje suave, de las variables económicas para reducir y terminar con los grandes desequilibrios. La economía enseña que todo no se puede hacer, algunas cosas tienen sus costos, usted puede ver las cosas más complejas monetarias, pero la regla básica es que todas las cosas juntas no se pueden hacer, un ama de casa esto lo entiende, porque si gasta en esto no puede gastar en lo otro. Ahora cuando salió esta especie de cosa que la fue la existencia de los bancos centrales, todo el mundo se encontró con esta posibilidad que había dicho John Low al rey de Francia: mis problemas pueden terminar, pongo un banco y que emita… así le fue al rey también.
