“La política recuperó el lugar que había perdido”
“En Argentina algunos medios ocupan el espacio de la oposición política”
Dr. Eduardo Jozami: director del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti que funciona en lo que fuera el centro clandestino de detención de la ex Escuela de Mecánica de la Armada
MHG: Cuál es su visión sobre esta década?
EJ: Creo que los hitos fundamentales tienen que ver con la política de Derechos Humanos y los juicios a los responsables del terrorismo de estado, con la política exterior que pasamos de las relaciones carnales a una política de integración sudamericana, con medidas en os social significativas como la asignación universal por hijo, la privatización de los fondos jubilatorios, por una expansión de de derechos que parecía inimaginable como la sanción la ley de matrimonio igualitario o la ley de igualdad de género. Me parece que los cambios se podrían seguir enumerando han sido muy significativos. Pero como consecuencia de todo este proceso que la política recuperar un lugar en la sociedad, fijémonos lo que significó el 2001 con la explosión respecto de la representatividad de los dirigentes políticos y los partidos y eso tiene que ver con una pérdida de capacidad transformadora de la política, los argentinos habían dejado de ver a la política como una herramienta de transformación posible. Y me parece que el kirchnerismo le ha dado un contenido ético a la política con las medidas que tiene que ver con las políticas de memoria volvió a mostrar que se podía a través de la acción del gobierno lograr cambios significativos. Tal vez este último sea al más importante y sea el más durable de estos cambios, por supuesto me parece que hay cosas que se pueden corregir, mejorar y hacerse si es que no se hicieron. El gobierno ha reconocido las carencias en materia de transporte que en algunos casos ha tenido consecuencias dolorosas. Es una asignatura en la que se está tratando de avanzar rápidamente, pero hay una demora significativa. Hay que seguir avanzando en las políticas que eliminen la pobreza, que avancen en la distribución del ingreso. Si bien es cierto que hay una desaceleración en crecimiento en este momento y situaciones en el marco internacional que n son del todo favorables, por ejemplo la situación de la economía brasilera con su enorme dinamismo. Pero, me parece, que en términos generales el gobierno no va abandonar sino que va a profundizar el camino de distribución del ingreso, la consigna de la que planteó la presidente a ser reelegido en el 2011 fue el avance hacia una mayor igualdad y me parece que se tiene que seguir siendo el objetivo hasta el 2015.
MHG: Qué le genera que los medios sostengan que este gobierno no ha hecho nada bien?
EJ: Me genera cierta incomodidad porque obviamente la cosa nunca es blanco o negro; uno la vemos más blanca y otros la ven más negra. Me parece que hay puntos que son rescatables y otros que son menos. Esto tiene que ver con una polarización política muy profunda que se ha planteado en la sociedad que de algún modo es consecuencia de un proceso que ha afectado intereses muy poderosos y que están reaccionando con mucha virulencia. Es absurdo el planteo que este gobierno es autoritario, después de la experiencia que hemos tenido y que sabemos lo qué son los gobiernos autoritarios o que se haya planteado un cuadro que tiene poco que ver con la Argentina que estamos viviendo. Es lo que acabamos de resumir recién enumerando los logros de este periodo. Esto tiene que ver con la ley de medios y con el conflicto que se ha planteado con algunos sectores de la prensa, los que llamamos medios hegemónicos que resisten la aplicación de esta ley. Y esta situación es escandalosa porque 4 años después que se ha sancionado una ley con la mayoría parlamentaria adecuada y con los aportes de la oposición y después de un largo proceso de discusión en la sociedad aún estemos esperando que la justicia resuelva para que se palique totalmente.
MHG: Respecto de la justicia está como un logro la Corte Suprema impulsada por Kirchner.
EJ: Yo diría doblemente importante la actitud adoptada frente a la corte; primero porque era imprescindible el cambio de una corte deslegitimada, comprometida con el proceso menemista, con la corrupción, las políticas de extranjerización, pero además fue una señal, como lo fue también el retiro del cuadro de Videla, fueron muestras que el gobierno estaba dispuesto a avanzar en un camino que los argentinos veían ya con un cierto desencanto esas reformas se pudieran realizar y las consideraban cada vez más difíciles.
MHG: Qué opinión le merecen las denuncias de los supuestos hechos de corrupción?
EJ: Creo que hay que diferencias dos tipos de problemas. Por un lado me parece que todo lo que se pueda investigar en materia de corrupción es bienvenido. Yo creo que la corrupción es un factor estructural en la política Argentina y creo que también en muchos otros países, nadie puede razonablemente sorprenderse de esto, pero la justicia tiene que investigar y nosotros teneos que estar dispuestos a aceptar esta situación con cierta fe, como corresponde. Pero, por otro lado, me parece que no se puede hacer de esos supuestos hechos de corrupción ser el eje de una campaña contra el gobierno y plantearnos una situación que tiene poco que ver con la realidad. Ahí hay una campaña en los medios, sobre todo la que tiene como eje el programa de Jorge Lanata y me parece que apunta más a una especie de show y que instala la idea que estos son graves hechos de corrupción y la verdad que lo que se muestra para aquel que está dispuesto a pensar en serio que hay de cierto en lo que se ofrece y se busca más que nada denostar a gobierno, es muy poco lo que se ofrece y mucho lo que se hace en mostrar una política de corrupción y que se viene haciendo desde los últimos meses con temas como la reforma judicial u otros donde se muestra que estamos ya en una situación de emergencia, inaguantable, afortunadamente en Argentina no existe la posibilidad de un golpe militar porque si no diría que es ha sido la consecuencia de ese tipo de campaña y después los argentinos no hemos arrepentido generalmente de haber acompañado esos golpes contra gobierno populares. El documento de Carta Abierta recuerda situaciones que vivieron gobiernos como el de Hipólito Irigoyen, de Arturo Illia, los gobiernos de General Perón con oposiciones absolutamente destituyentes que planteaban denuncias que luego no fueron confirmadas.
MHG: Pero aquí se está hablando de un periodista y un medio, no de las oposiciones.
EJ: Si, sin duda, pero me parece que vivimos… la pregunta sirve para aclarar algo curioso, la Argentina algunos medios están ocupando la posición de la oposición política. En el sentido que imponen de algún modo el tono de la discusión y después vemos que hay dirigentes en la oposición que se suman a cacerolazos que ellos no han organizado, que suscriben campañas que no han ideado ellos. Entonces me parece que aquí hay un ausencia y una debilidad notable de la oposición y ese lugar está siendo ocupado por los medios que La Nación y Clarín. Me parece que por este lado la oposición pueda generar una política importante, atractiva y que pueda logar una mayor unidad. Porque los dirigentes políticos han perdido el protagonismo que sería natural asignarles y ese lugar está ocupado pro los medios. En este caso está ocupado por Jorge Lanata que no actúa como periodista. Considero que hay una diferencia entre Elisa Carrió o Pino Solanas, que son los que tiene el discurso más radicalizado, y el discurso la actitud y el discurso de Lanata.
MHG: No le parece que le resulta cómodo al gobierno que ese rol lo tengan los medios y no un partido político?
EJ: Yo dría que sí y no. sí porque por es camino la oposición no progresa. La gente no va votar Lanata, por Clarín o La Nación. Esta oposición que carece de presencia, de protagonismo y de propuesta, de capacidad de plantear ejes en los cuales unificarse me parece que se debilita. Por otro lado no es bueno porque esta situación con los medios tiene que ver con la tensión política que vivimos, creo que muchas veces es creada artificialmente y quieren impedir que este proceso vaya adelante, lo relacionado a la ley de medios ha adquirido una centralidad que en principio se podía no haber esperado. Tal vez sería mejor que los dirigentes políticos tuvieran una presencia mayor y las cosas tendrían un debate político más ajustado. Por ejemplo, temas como la reforma judicial, que es un tema discutible como todos los proyectos, pero que finalmente entrando en este clima crispado que se planteó desde la prensa la oposición no votó ninguno de los 6 proyectos y algunos eran absolutamente indiscutibles como el proyecto que declaraba que las declaraciones juradas de los jueces fueran públicas o el otro que hablaba de ls posibilidad todos ingresaran al sistema judicial sin ningún tipo de cuestionamientos y a través de los concursos. Creo que no es bueno que la oposición esté hoy liderada por los medios que están tan en contra de una ley que al fin y al cabo muchos de la oposición votaron aunque o los recuerden.
MHG: Transcurrido 10 años ve diferencias entre este gobierno y el de Néstor Kirchner?
EJ: Yo veo diferencias normales en un ciclo político que tiene que dar respuestas a momentos específicos, como por ejemplo el conflicto con el sector agropecuario, y además es un proceso que va en camino a su profundización. A Cristina Fernández le tocó llevar adelante una gestión profunda desde la ley de medios hasta la estatización de YPF, los fondos de pensión… todo eso se hace durante el gobierno actual y muchas de estas medidas se adoptaron con la presencia de Néstor Kirchner hasta el 2010 y otras fueron continuados ahora y estimo que no hay una diferencia de orientación. Hay una continuidad pero con una profundización, con diferentes respuestas a diferentes problemas.
MHG: Qué considera que ha pasado con hombres como Bárbaro, Fernández que estuvieron en los inicios del gobierno y tomaron otro camino?
EJ: Creo que hay varis personajes que tomaron una importancia considerable en la primera etapa, como Alberto Fernández, que no acompañaron ninguna medida de profundización del proceso. Ambos se opusieron a la ley de medios. Bárbaro estaba en el COMFER, o sea, que tenía una relación muy directa con este tema y en el caso de Fernández hizo pública las diferencias que tenía y fue relevado de su cargo. Lo que a mí me parece que no está bien porque abandonaron este proceso y pasaron a la oposición con discursos muy duros en contra de algunos aspectos que no surgieron de la nada. Son una continuidad del proceso iniciado en el 2003.
MHG: Usted estuvo en la CGT de los Argentinos y allí conoció a Rodolfo Walsh.
EJ: Tuve la suerte de conocerlo y de colaborar en el periódico de la entidad que fue muy importante en su momento, porque era un periódico muy bien hecho y muy convocante, muchos sectores opuesto a la dictadura de Onganía se fueron poniendo atrás de la convocatoria de ese periódico. Y la figura de Walsh influyó mucho en mí porque muchos años después terminé haciendo la biografía de Rodolfo. Una tarea difícil porque es difícil escribir de manera rigurosa, intenté hacerlo sobre un personaje al que uno se siente tan entrañablemente ligado pero al mismo tiempo muy grata porque me parece que el rescate de la figura de Walsh en momentos de tanta confusión acerca de lo que debe ser el periodismo y cuál es el rol del intelectual, me parece que es interesante conocer la experiencia y la trayectoria y los escritos de Walsh.
MHG: También ha recibido un premio que lleva su nombre.
EJ: Sí, ese premio fue de la facultad de periodismo de La Plata y me fue otorgado por Rodolfo Walsh: la política y la acción.
MHG: Se acostumbró a entrar a l ESMA, lugar que usted dirige?
EJ: Sí, en principio porque yo hace cinco años que vengo entrando todos los días, uno se acostumbra. Yo tuve una relación muy fuerte antes con la ESMA, porque no sólo porque los que estamos en el movimiento de los Derechos Humanos desde hace años la ESMA fue un lugar de permanente recuerdo, sino que además mi mujer es sobreviniente de la ESMA. De modo que cuando me tocó ir allí, que yo no imaginaba, fue una sorpresa la convocatoria de Eduardo Duhalde, en ese momento sentí la misma tensión que siente cualquiera de trabajar en un lugar tan horroroso, pero al mismo tiempo como si algo en mi vida ya estaba, aunque no creo en el destino, preparándome para esta función.
