Hermana María Jordán: – A cargo de la Estación Misionera Madre de la Esperanza (Olivé 2582- Rosario- Tél.:0341- 4350791 ó 0341-156-460493)
MHG: Cuántos años lleva trabajando con la población aborigen y criolla de la ciudad de Rosario?
MJ: Desde el año 1995. Como misionera estoy al servicio de todos, pero como todos saben fue un momento muy fuerte aquella época en la que los hermanos indígenas estaban formando un nuevo asentamiento en la zona de Génova al 2500 de Rosario, lo que se denominaba el basurero de Empalme Graneros. Estaban en condiciones infrahumanas. Verdaderamente algo muy contradictorio para este país, Argentina, tan rico…
MHG: …En condiciones tan infrahumanas como las de su hábitat natural del cual emigraron buscando mejores condiciones…
MJ: Por un lado sí. Pero por otro lado al menos en su hábitat tienen la naturaleza, el espacio… acá… vinieron a un basural. Una persona puede vivir pobrísimamente, pero si está además la contaminación de la basura, verdaderamente crea en la persona, en el ambiente que lo rodea, una visión muy acongojante…
MHG: En ese momento, hace más de 10 años atrás, se pudo eliminar el basural, se consiguieron algunas mejoras. Cuál es la situación actual?
MJ: La situación ha sufrido un retroceso en algunas partes. Lo que tiene que ver con las posibilidades laborales y de cirujeo que otorga Rosario, ha dado un cierto progreso. Pero por otro lado es doloroso ver como todo el esfuerzo comunitario que se hizo, se vino abajo, a partir de toda esta decadencia, de lo que es la cultura del trabajo, lo que es una asistencia válida a la gente. Creo que si nosotros hubiéramos tenido un acompañamiento para ayudar, especialmente en educación, en salud, en todo lo que ya no son las necesidades básicas de una persona, tal vez el barrio o la villa pudiera tener un aspecto mejor. Por ejemplo, en lo que respecta a la energía eléctrica, es un lugar que vive del “enganche”. Pero hay personas que han logrado un mínimo progreso, los criollos y también un poco los tobas, como para solicitar un suministro como corresponde. Están invocando, pidiendo que le den el suministro. Quiero aprovechar para pedir encarecidamente a los responsables del suministro de la energía eléctrica, la EPE (Empresa Provincial de la Energía), que atiendan esos pedidos. Es hermoso escuchar a un pobre decir “yo puedo ya pagar el suministro de la energía, pedimos por favor que nos la den”. La EPE hace censos, encuestas, asambleas, hace más de 8 años… pero no tenemos respuestas…
MHG: Por qué cree que no hay respuestas?
MJ: Para mi es porque los pobres no interesan al Estado. Que me disculpen si soy fuerte… pero el pobre sirve en las proximidades de las elecciones. En ese momento se hace todo. Por ejemplo, prometieron un centro de salud, fueron los arquitectos, midieron, dijeron que estaba el presupuesto para construir… de esto hace 2 años… y ni siquiera están los cimientos… Es una población de 10 mil habitantes…
MHG: Desde que usted llegó cuánto creció la población de ese lugar?
MJ: Creció 3 veces. Cuando empezamos, teníamos una media de 450 familias, entre criollos e indígenas. Ahora estamos con más de 1.500 familias. Es una población que amerita que el Estado considere que allí hay personas, y ya hay que brindarle lo que esta gente está pidiendo, y ¡está pidiendo con dignidad!. Por ejemplo, lo que comentaba de la energía. No quiero que piensen que es la Hermana Jordán la que maneja todo, pero por lo menos en tres oportunidades he desalentado que vayan a las oficinas de la EPE y les quemen gomas, o hagan manifestaciones. Yo le hablo a la gente, les digo “pobres pero con dignidad, charlemos”. Entonces voy con algunos representantes, hablamos… pero no conseguimos nada. Entonces nos dicen “vamos a hacer un censo, para ver cuanta población hay”… Es triste, lo digo con todo respeto a la empresa, pero creo que tienen que dar una mano a esa población…
MHG: Incluso la EPE puso en marcha un plan de tarifa social, por medio del cual 350 usuarios que estaban enganchados, se acogieron a él… Esto podría ser también una solución para el barrio…
MJ: La empresa va a ganar mucho más dando el servicio como corresponde y con una tarifa social, que permitiendo los “enganches”. El proyecto de tarifa social nos lo propusieron desde al año 2000, ya estaba todo listo, incluso publiqué un carta de agradecimiento por el diario “La Capital”… me parece que me anticipé demasiado!. Agradecí el interés de dar esa posibilidad a una villa de emergencia… hace 8 años que se habla de esto y no pasó nada. Hemos abierto calles, le hemos dado el aspecto de barrio, hay gente que tiene su mercadito, almacenes… pero están sin luz. Nosotros tenemos una escuela de adultos, para dar posibilidad a un argentino que en su infancia o juventud no pudo ir a la escuela, pero a la noche está todo muy oscuro… Tenemos un buen servicio de la Facultad de Odontología, pero no lo podemos hacer completo, porque no hay luz. Tenemos el jardín de infantes, para el cual necesitamos luz para algunas actividades… no lo podemos hacer. En el dispensario, no podemos hacer nebulizaciones… Esto es lo que refiere el centro comunitario. El alumbrado público está arruinado, porque cuando no hay luz, la gente trata de engancharse de donde puede… O sea que se logró el alumbrado público, pero está deteriorado porque la gente le ha extraído toda la energía… Pido disculpas a la EPE que hable así. Pero ayer la gente se me acercaba y me decían que iban a ir a quemar gomas a las oficinas… yo los contuve, les dije que las gomas contaminan, les hace mal a la salud… algunos me escuchan… No es justo que uno tenga que mantener así al pobre, sufriendo, es algo injusto, son ciudadanos, es un vecino de la ciudad…
MHG: Su actividad se ve obstaculizada por el accionar de grupos piqueteros que otorgan planes sociales a la gente del barrio?
MJ: Existe el complejo del trabajo. Nosotros intentamos llevar adelante una escuelita de oficios, para dar dignidad al pobre, para que no sea siempre un indigente, tendiendo la mano o ganándose el pan abriendo la puerta de un taxi. Sucede que con esta nueva “cultura” de los piquetes…
MHG: Digámoslo con las palabras exactas: el clientelismo político…
MJ: Es así… esto nos arruinó. Por qué hablo de “complejo del trabajo”? Porque si un joven se acerca a querer ingresar a la escuela de oficios, a aprender albañilería por ejemplo, el resto se burla. Si los jóvenes ingresan al vivero, se les ríen… Ahí está el complejo, quieren hacer algo, pero no lo hacen porque está el otro que lo burla… Otra cosa que sucede es que cuando hay una posibilidad de un piquete, es la oportunidad, según ellos, para ganarse “un salario de piquete”. No sé como es eso, pero lo escucho. Me dicen directamente “me conviene más ir al piquete porque allá me pagan”. Se va perdiendo la cultura del trabajo. Cuando no estaban estas cosas, el barrio se llevaba adelante con grupos de vecinos. Usted tendría que haber visto como se unían para limpiar los pasillos; formábamos grupos de personas para ayudar a alguien a construir su casita, se terminaba una y nos íbamos a la otra. Era un clima de vecinos. No existe más. Hasta la misma solidaridad del pobre se terminó. Hay un dicho que dice “¡hay de los pobres si no hubieran pobres!”, es verdad, porque entre pobres he visto gestos hermosísimos de ayuda. Siempre cuento una experiencia que me conmovió: cuando empecé, una mañana, más o menos eran las siete y media, estaba yendo a ver una familia, había mucha neblina. Caminaba por las calles por entonces no muy arregladas… y a una distancia de 200 metros, veo una estrellita a la altura de un hombre, que caminaba en la penumbra de neblina. Qué era? Era un vecino que estaba llevando a otro vecino, un pedazo de leña encendida. Por qué? Porque la mamá de esa persona había mandado a su nenito a pedir si tenía un fósforo… Esta otra persona no tenía más fósforos, entonces le llevó su pedazo de leña encendida para que esa vecina pueda encender su fuego y tener su pavita con agua caliente… Fue una escena para mi muy profunda, tan tocante que me dije “Señor, te agradezco que me hayas enviado en medio de estos pobres”… Cuando recuerdo ese gesto, me conmuevo siempre y pienso ¡los pobres como se saben ayudar!. Esto es lo que yo reprocho un poco al Estado, ha hecho perder en el pobre esta solidaridad…
MHG: A propósito de solidaridad, sé que con cierta frecuencia concurre a nuestro Impenetrable, donde están los pueblos originarios y los criollitos…
MJ: A partir de la presencia de los hermanos aborígenes en Rosario, quisimos ir a conocer su lugar para ayudarlos mejor. Vemos que el desarraigo no es una cosa linda para ellos, aunque encuentren en la ciudad alguna solución o como arreglarse con la basura, o con el descarte de la ciudad, lo cual no corresponde a una persona, pero bueno, acá encuentran “mejores” condiciones para vivir. Allí, en el Impenetrable, es terrible en todos los aspectos. Gracias a Dios, a la ayuda de España, de Italia, a personas de Rosario, hemos hecho aljibes y molinos. Hay zonas que están verdaderamente aisladas, en un paraje en Bermejito, llamado “10 de mayo”, están totalmente incomunicados, lo que mas nos piden es una radio…
MHG: Hay que recordar que es una zona en la cual por ahí, hay que hacer como 300 kilómetros a pie, a caballo, a bicicleta –si la hay- destartalada, como sea…
MJ: En Castelli, en la puerta del Impenetrable, está el único hospital de todo el departamento. Hay pequeños centros de salud dispersos en el Impenetrable, pero cuando sucede un hecho grave, no hay comunicación, es terrible… ni funcionan a los celulares… es interesante ver celulares colocados arriba de un palo, esperando que venga una señal, para poder tener una comunicación…
MHG: No es por cargar las tintas sobre los responsables políticos, pero a veces el gran desinterés y/o la gran ignorancia, que muchas veces van de la mano, hacen que algo se vuelva inútil. Es verdad que días atrás llegaron al Impenetrable, -donde no hay electricidad- camiones con heladeras y televisores?
MJ: ¡Llegaron 15 camiones!. Fue interesante ver llegar a todos esos camiones, -justo estábamos allí-, con camas, cocinas, heladeras, colchones… ustedes me conocen, me gusta a veces cuestionar un poquito.. Me acerqué a esa gente y le pregunté de donde venían. Me dijeron que de Buenos Aires. Al ver esas lindas camas, hechas de caño les dije por qué no mandan capacitadores, técnicos, agrónomos y traen palas, cosas para enseñar?. Hay que enseñarle a la gente. Eso es promover, eso es darle dignidad, ellos podrían tener la satisfacción de hacerse sus camas, sus muebles, sus mesas… pero claro, las personas que me escucharon eran los choferes…
MHG: Qué es lo que más se necesita?
MJ: Herramientas!!. Demos de comer al pobre porque hay hambre, es prioritario… esta es otra vergüenza para esta Argentina que exporta tanto y no le da de comer a sus hijos No les parece que es igual que una mamá que hace grandes banquetes con los amigos y se olvida que están sus hijos en la casa con hambre?. Esta es la imagen que tengo de Argentina. Es una contradicción hablar de pobreza, de hambre en este maravilloso país al cual Dios le ha brindado tanto… Necesitamos herramientas, que junto al pan permitirán que nuestros pobres tengan la alegría de decir ¡esto lo hice yo, esto lo cultivé yo! ¡Gracias por la ayuda que me dieron pero ahora voy adelante yo! Como el ejemplo del muchacho toba que no tenía idea de lo que es agarrar una soldadora. Nosotros en nuestra humilde escuelita de oficio, con capacitadores le enseñamos, aprendió herrería, ahora este muchacho se está haciendo su casita, es solicitado para hacer trabajos… y usted compara el rostro de cuando llegó del Chaco y el de ahora… ¡es otra persona!
MHG: Y otro aspecto que no hay que dejar de lado, es el flagelo de la droga, en donde chicos y no tan chicos, han podido salir de ella gracias a la capacitación, al oficio…
MJ: Es así. Para toda persona la primera terapia es el amor. Nosotros a través del cariño, del amor, del interés hacia estos muchachos drogadictos, borrachos, le ofrecemos una oportunidad en la vida. De todos los que hemos contactado, un grupito está verdaderamente, dando una vuelta en su vida. Muchachos que se levantaban a las 11 de la mañana, ahora salen a las 6 de la mañana, en su bicicleta, para ir a su trabajo, y ganarse el pan… Todo esto se ha ido abajo porque no tenemos mas ayuda. Antes teníamos un subsidio que nos daba el gobierno de la provincia de Santa Fe para los capacitadores… todo esto se terminó… todo se fue abajo… Y me dirijo también a los empresarios, si no queremos poner tantas alarmas, porque tenemos miedo a los chicos que roban , que delinquen, por qué no nos esforzamos en hacer algo en pro de esta juventud que no ha tenido las oportunidades de los hijos de personas que van a las escuelas?. Son jóvenes que han tenido un papá borracho, a veces no saben ni quien es el papá, no tienen trabajo… Creo que todos tenemos que poner un poco… ¡Ayúdennos a rescatar y dar calidad de vida también a nuestros muchachos de las villas! . Que Dios bendiga a todos… La indiferencia es también un pecado… si somos indiferentes nosotros mismos no nos vamos a construir y vamos a vivir a la defensiva del otro. Miremos al otro con amor, como un hermano, como un hijo de Dios como soy yo, como es usted, como son los oyentes aunque vengan de otros credos, pero todos venimos de la misma mano amorosa de Dios. Miremos al otro como un ser humano que necesita de nuestra ayuda y quien más tiene que más ponga…
