Dr. Carlos Ferroni: – Oftalmólogo rosarino de gran prestigio, nacido en 1953.
– Presidente de la Sociedad Argentina de Cirugía Refractiva y Córnea.
– Es propietario del Centro de Ojos Dr. Ferroni y fue miembro de Zaldívar Láser Net.
MHG: Siempre pensé que uno de los mayores dolores que debe sufrir el ser humano es cuando de todos sus sentidos pierde la visión. Pero sé que la ciencia avanzó mucho en este terreno. Podríamos decir que hoy ha disminuido la imposibilidad de ver?
CF: A mi me tocó un época de la oftalmología realmente majestuosa. Tengo 55 años, y cuando empecé a operar a los 25 ò 26 años, gran parte de los inconvenientes visuales, ya sea por cataratas complicadas, o defectos miópicos, o por miopías elevadas; eran imponles de corregir y eran pacientes minusválidos visuales. Con la incursión de la biotecnología y la ingeniería en la oftalmología, de los láseres, esto ha cambiado tremendamente. Permanentemente, a pacientes que antes les decía que su problemática no tenía solución, ahora se los opera, se le da en gran medida la solución. Por otro lado la oftalmología como especialidad médica, tiene el privilegio de haber sido la primera especialidad médica en la utilización de los láseres. Los láseres cuando son usados en el buen sentido, nos dan beneficios incomparables.
MHG: Cuáles son las enfermedades visuales sobre las cuales se está batallando en este momento?
CF: las tres causas de ceguera más grandes en el mundo son el glaucoma, que es el aumento de la presión ocular, lo que deteriora el nervio óptico y altera el campo visual. El otro gran flagelo, que es solucionable en la gran mayoría de los casos, es la catarata. Lo que pasa que aún en la medicina social no están implementada la posibilidad que se operen todas las personas que lo necesitan, pero hay millones de ciegos por cataratas cuya malformación es solucionable en pocos minutos. El tercer gran problema es cuando la diabetes, o sea el aumento de la glicemia en la sangre, afecta la retina. Estas son las tres causas que en la actualidad están produciendo el mayor número de cegueras, ya sea absoluta o temporal.
MHG: Yendo al primer flagelo, el glaucoma, podríamos decir que es el más económico y el mas fácil de prevenir, ya que sólo se trata de medir la presión en los ojos, tal como uno lo hace con la presión arterial una vez por mes?
CF: Absolutamente. Esta es una de las deudas que tenemos los oftalmólogos para con los pacientes. Todos los pacientes saben que existe la presión arterial, la mayor parte de las mujeres saben que deben visitar periódicamente el ginecólogo, los hombres, pasados los 50 años deben ir una vez al año al proctólogo; pero muy poco hablamos de lo que es la presión ocular. Es tal como usted dice: se detecta en 10 minutos, en el consultorio, tomando la presión y a lo sumo colocándose unas gotitas si es que existe el problema…
MHG: Es un enemigo silencioso…
CF: Exactamente… Ahora bien para no crear falsas expectativas aclaremos que la inmensa mayoría de los glaucomas tiene solución, con distintos tipos de fármacos, o con láser, o con cirugías, o con cirugías con válvulas que son más complejas. El tema es que cuando está dañado el nervio óptico por el glaucoma, lo que uno hace con todos estos métodos es detener el daño, pero lo que el paciente perdió no lo recupera.
MHG: En la hipermetropía, en la miopía, en el astigmatismo se ha avanzado también?
CF: Tremendamente. En la actualidad prácticamente no existirían ninguna de esas tres deformaciones que no sean solucionables por cirugía. A veces en personas jóvenes se aconseja esperar un poco antes de la cirugía, pero son muy pocos los casos en que no se interviene quirúrgicamente. Hace 20 años no se corregía ningún tipo de miopía. Después corregíamos miopías hasta -5, o hasta -10. Ahora tenemos técnicas combinadas con las cuales corregimos miopías de hasta -40.
MHG: En el caso de la presbicia, hay solución?
CF: Hay dos métodos. Una de ellas es a través del láser. En mi caso particular, a los 44 años cuando mi equipo me iba a recetar mi primer lente para ver de cerca, me hice una técnica que hace 11 años era innovadora. Se trata de lo que se llama monovisión. Es a través del láser, al mejor ojo se lo pasa a supervisión, o sea si una persona ve 10 décimas de lejos, se la pasa a 12 décimas. Y al ojo no dominante se lo deja con una ligera miopía para que lea. Yo me apliqué esta técnica hace 11 años y no uso anteojos para leer. Esta es la técnica más antigua. Ahora existen técnicas combinadas, existen lentes intraoculares multifocales. Cualquier persona que sufra de cataratas, cuando se la opera, desde hace cuatro años, se le puede reemplazar su cristalino por lentes multifocales, las personas vuelven a ver desde lejos y leer sin anteojos de cerca.
MHG: Cuando se realizan estas operaciones el ojo queda a foja cero, o después hay un envejecimiento que requiere de otro tratamiento?
CF: Si nosotros cambiamos el cristalino, este nuevo cristalino va a durar 100 años. Ahora el resto del ojo va a tener la edad que nosotros tengamos. Por eso los chequeos deben seguir siendo continuos. Depende también de la parte que uno intervenga. Incluso hay algunas técnicas con láser en la córnea, que es la primer capita del ojo, que uno por el tipo de patología o por el inconveniente que tenga el paciente, se le anticipa que se lo va a operar, pero que a los 3, 4 ó 5 años se lo va a retocar. Hay gente incluso que por una adaptación neurosensorial, uno no pude corregirle todo lo que tiene, no conviene, porque técnicamente si uno corrige todas las malformaciones es como que el cerebro no admite tanta corrección. La visión es neurosensorial y a la vez psicológica. Hay un componente de adaptación psicológica que hay que tenerlo en cuenta en cada paciente.
MHG: La última instancia es el transplante?
CF: Lo que se puede transplantar y se hace con mucha frecuencia, es la córnea. El transplante de córnea es una operación que tiene un altísimo pronóstico de éxito. Lo hacemos desde hace 25 años, es una operación de 45 minutos a una hora, se puede hacer con anestesia local o general. Se puede transplantar la córnea, el ojo entero no.
MHG: Transplantar el ojo entero sería parte de la futurología…
CF: En realidad la membrana con la que uno ve es la retina, que está en el fondo del ojo. Si pensáramos en el ojo como una pelota de fútbol de cuero, la retina es toda la cámara. La retina es toda la membrana que cubre la parte interna del ojo. Esa membrana está formada por células que son prácticamente todas neurológicas, cerebrales. Entonces transplantar esto es como hablar de transplantar el cerebro. Si bien hay algunos adelantos, sería maravilloso si yo pudiera ver algo parecido a eso…
MHG: Es recomendable visitar a buenos profesionales…
CF: Es como todo. Hay buenos y malos políticos, buenos y malos policías, buenos y malos médicos… es como es el ser humano y lo transmite a los que hace. Gracias a la oftalmología tengo la suerte de poder viajar al exterior tres veces al año como mínimo, y les aseguro que la oftalmología argentina está entre las 2 ó 3 primeras del mundo, sin lugar a dudas. Lo que no se puede hacer en Argentina en ojos, no se puede hacer en ningún lugar del mundo. No hay que irse a Alemania, o Estados Unidos… En Argentina están los profesionales y la tecnología, no hay tecnología en el exterior que usted no pueda encontrar en nuestro país…
MHG: Qué es el queratocono?
CF: Hablando de la córnea, que es la primera membrana del ojo, uno puede tener miopía, hipermetropía o astigmatismo. El queratocono es una miopía y astigmatismo evolutivos y variables. Es una deformidad congénita de la córnea, que la tienen 1 de cada 1.800 personas. Se manifiesta partir de los 17 ó 18 años, cuando el adolescente comienza a ver mal de lejos. Muchas veces se confunde solamente con miopía, pero esa miopía va a aumentado rápidamente. Hace unos años no existía tratamiento más que lentes de contacto específicos o transplantes de córnea. Actualmente hay dos técnicas que se vienen haciendo una desde hace 7 años y la otra desde hace un año, que se llaman anillos intracorneales. Es una cirugía en la cual es como que se enhebrara la córnea con segmentos de acrílico y se le vuelve a dar la forma que tenía antes que el queratocono se manifestara. Esto es extraordinario…
MHG: Volvería a elegir la oftalmología como profesión?
CF: Si hay cuestiones a las cuales debo agradecer a Dios, es haberme permitido ser médico y haberme iluminado en elegir oftalmología. Realmente es una especialidad que tiene una parte clínica importante, que tiene una parte quirúrgica inabarcable… tengo más de 22 mil cirugías en mi carrera y estoy ansioso por operar nuevamente la semana que viene… Pero si le pudiera pedir algo más a Dios sería ser oftalmólogo de mujeres… son mejores pacientes…
MHG: ¡No me diga! Y también porque es más lindo verlas…
CF: No sólo eso… las mujeres son mejores pacientes, entienden más rápido la técnica, en las cirugías oftalmológicas el 99% es con anestesia tópica, la persona está despierta, conversando como lo hacemos nosotros, mientras uno la opera… las mujeres no tienen tanto miedo, confían más en el médico, el postoperatorio para ellas es maravilloso mientras que para el hombre es diferente…
MHG: Indudablemente poder discernir colores, formas, ver el rostro de los seres queridos es una maravilla…
CF: Indudablemente, por eso digo que de volver a nacer sin ninguna duda volvería a elegir la oftalmología…
