"a pesar de tener 12 mil millones de superávit, hay déficit de la balanza laboral de 450 mil empleos. Hoy Argentina exporta por el equivalente a 380 mil empleos, pero lo que importa es por 850 mil empleos; y si, además, después analizamos el monto de los salarios de esos empleos deficitarios, Argentina exporta a razón de 600 dólares por tonelada y está importando por 1700 dólares"
Dr. Ignacio De Mendiguren: Secretario de la UIA
– Ministro de la Producción en el gobierno de Duhalde
MHG: Qué análisis realiza en relación a la presencia de la Presidente en la Unión Industrial? Qué impresión le ha quedado?
IM: Es la Conferencia Industrial del Bicentenario, a la cual llegamos con algún balance Nos queda un sabor no muy positivo de cómo fue el desarrollo de la industria en la Argentina.
MHG: Cuáles son los grandes rasgos que ustedes observan para llegar a un balance negativo?
IM: Lo que caracterizó estos doscientos años en Argentina fueron las confrontaciones, el problema del campo contra la industria, interior contra centros urbanos, grandes empresas contra pequeñas, capital contra trabajo, sector financiero contra sectores productivos. Esto parece que fue nuestra constante, es decir, no pudimos resolver cosas que otros países las tuvieron y las resolvieron. Por ejemplo el tema campo – industria, países como Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda, lo han resuelto; el problema capital versus trabajo, que es en alguna medida cómo se va compatibilizando la redistribución de la riqueza con la inversión, países como Chile, Brasil, etc. lo han resuelto, nosotros nos hemos parado en un lugar; el tema de Estado o mercado. Entonces viendo este panorama y mirando hacia adelante notamos que si uno quiere cambiar lo que pasó, lo primero que tiene que tener es un diagnóstico y segundo, visión de futuro. En la Argentina notamos que la agenda es todo pasado o presente, ha desaparecido el futuro de la agenda argentina. Vengo de la cumbre del G 20, un país como Corea hace 30 años tenía el desarrollo de los países africanos, pero pasó a ser uno de los países más avanzados en los procesos de industrialización. En ese período nosotros no sólo que no crecimos sino que perdimos todos los índices de desarrollo que habíamos alcanzado. Basta ver la agenda de hoy de la política, no solamente del oficialismo sino también de la oposición, se discute si Camaño le pegó la cachetada más fuerte o más despacio, si las próximas elecciones serán con testimoniales o sin testimoniales, si sacamos una ley de distribución de utilidades en vez de poder la energía en cómo doblamos el producto bruto, en cómo cambiamos la matriz productiva para que permita una redistribución del ingreso mucho mejor pero permanente, sustentable en el tiempo. Estas eran nuestras preocupaciones, lo primero que hicimos fue convocar a todos, vinieron todos los presidentes de los partidos de la oposición e integrantes del gabinete.
MHG: El gobierno nacional es la primera vez que acude como tal?
IM: No, ya había estado otra vez hace dos años, después tuvimos un distanciamiento… Quisimos que estuviera el campo y no todo el campo porque la Sociedad Rural estaba enfrentada con Federación Agraria, esta fue la señal que quisimos dar. Y, además, presentar, concretamente, lo que para nosotros son metas muy posibles para la Argentina, entre la más importante está doblar el producto bruto por habitante en los próximos tres periodos presidenciales, con una integración territorio que baja las diferencias entre las grandes ciudades y el interior del país de 7,5 veces a 4 veces, o sea, quisimos discutir objetivos, por supuesto, cuantificables y perfectamente estudiados. Para que ese sea el debate y no que en las próximas elecciones el debate no se ponga arriba de la mesa y sigamos dejando pasar una posibilidad no solamente para Argentina, sino para la región. Uno ha podido ver la crisis en los países centrales, nadie pude predecir cuál es la profundidad ni la duración de esta crisis, mientras tanto para nuestra región se están presentando la oportunidad de la creación de un mercado mil millones de nuevos habitantes de clase media: el eje Asia – Pacífico. Nosotros tenemos miedo que Argentina se distraiga, porque el único aporte nuestro a esa oportunidad no puede ser tener los recursos naturales, sino tener un plan, una estrategia para insertarse en ese nuevo escenario favorable que es la oportunidad que el mundo nos da para que sea el salto al desarrollo económico, y salir sólo del crecimiento. Para eso hace falta plan, consensos, fijar ritmos y prioridades. Con este objetivo es que hicimos la Conferencia Industrial y hasta con la CGT. (Confederación General del Trabajo), con quienes teníamos discusiones muy fuertes nos volvimos a sentar, con la Bolsa, con el campo, con la construcción… con la oposición y con el oficialismo.
MHG: Quedó con esta puesta en escena las bases reales para un acuerdo entre la CGT y los empresarios?
IM: No. Lo que hubo fue una invitación al diálogo tripartito y la predisposición tanto nuestra como de la CGT a llevarlo a cabo.
MHG: (Hugo) Moyano le dijo eso?
IM: Sí, sí.
MHG: Por qué usted se ocupó personalmente de Moyano?
IM: Esto empezó cuando murió el ex presidente, tuve una reunión con él y (Héctor) Méndez, por lo menos para cortar esa escalada de enfrentamientos que estamos teniendo.
MHG: Los bloqueos a las empresas?
IM: Exactamente. Esto fue tratado ayer, y nosotros vimos que la presidente hizo un reclamo por este tema, es más, pidió darle racionalidad, institucionalidad y legalidad a la puja distributiva, y también rechazó medidas de protestas que convierten a los ciudadanos en rehenes.
MHG: Cuáles serían para ustedes las bases principales de una negociación de un pacto social hoy?
IM: Nosotros estamos desde año 2004 trabajando en esto…
MHG: Pero han cambiado algunas coyunturas, por ejemplo: la inflación.
IM: Exacto. Entonces por distintos motivos no se pudo. Para un acuerdo usted tiene dos escenarios; el de largo plazo y, por supuesto, los aspectos de la coyuntura. Pero cuando uno empieza a coincidir en el largo plazo y ve un horizonte positivo es más fácil arreglar el resto. Si usted empieza por el día a día sin una visión de futuro, bueno, nos caemos otra vez en algo que la Argentina está enferma que es el cortoplazismo. En el largo plazo hay que poner acuerdos de crecimiento, acuerdos de redistribución, cómo ese crecimiento lleva a la redistribución, no esperar la famosa teoría del derrame porque aborta el crecimiento, pautas de integración territorial…
MHG: En eso de la redistribución del ingreso ustedes admitirían la ley Recalde?
IM: No, no… es un proyecto de ley que Recalde presentó y nos oponemos abiertamente, porque creemos que es una ley de cogestión sindical y no una ley de distribución de la renta. Hay escondido detrás de eso la cogestión sindical. Sï estamos dispuestos a discutir la redistribución del ingreso porque hace a la agenda grande de la Argentina. Los empresarios tenemos claro que el salario es mercado, (Arturo) Frondizi decía nadie compra una máquina para producir lo que no vende. Es imposible que un país pueda crecer en su mercado interno sino hay demanda y la demanda es salario. Este es el desafío que los argentinos no hemos podido superar, cómo se va compatibilizando la distribución con la inversión. En Argentina hubo periodos en que sólo importaba la distribución, lo que hacía era ahuyentar la inversión: conclusión quedamos repartiendo lo que no había; y en otros periodos donde se idolatraba a la inversión, todo había que hacerlo a favor de lo mercados, el derrame iba a generar la redistribución, también terminó en fracaso. Lo importante es salir de este tema pendular y nuestro desafío con la CGT es cómo compatibilizamos las dos cosas. ¡Es tan difícil esto! No es Argentina el único país que lo ha padecido, lo han padecido todos los países, y se han desarrollado y lo han logrado. Esta es mi discusión con Moyano, no sólo esta ley puntual de (Héctor) Recalde, la discusión es saber si comos capaces de hacer esto, no hay posibilidad, a mi entender, de un proyecto nacional consolidado, estable, sin la participación activa del sector trabajo, político, empresario, y esto no puede ser solamente a través de la confrontación. Lo que se ve en el mundo es empezar a pensar en estas cosas, cuando usted ve que la mesa que lo convoca, lo hace para discutir cómo llegar a los 130 millones de toneladas de cereales, cómo vamos a los 120 millones de exportaciones, cómo cambiamos la matriz productiva…
MHG: Paolo Rocca fue bastante claro en cuanto a lo de depender de los productos básicos, sobre ese punto la Presidente habló hasta de nanotecnología… pero no estuvo Lino Barañao…
IM: Sí, si estuvo, estuvo en un panel, no estuvo con la Presidente en el acto de clausura, pero sí tuvo un panel. Nosotros tenemos con el ministerio de Barañao dos unidades de implementación para desatar los nudos tecnológicos en muchas cadenas. El discurso de Paolo Rocca es el eje de lo que le está pasando al mundo, el mundo está creciendo pero no se está desarrollando, le está pasando a Brasil, se dice que se tiene una balance comercial favorable, claro porque se le duplicaron los precios de las materias primas de lo que usted produce, pero cuando se va al balance laboral o de valor agregado, a pesar de tener 12 mil millones de superávit, usted tiene un déficit de la balanza laboral de 450 mil empleos. Hoy Argentina exporta por el equivalente a 380 mil empleos, pero lo que importa es por 850 mil empleos; y si, además, después analizamos el monto de los salarios de esos empleos deficitarios, Argentina exporta a razón de 600 dólares por tonelada y está importando por 1700 dólares. Ahí es donde hay que cambiar la matriz productiva. A pesar que las balanzas son favorables no estamos logrando dar el salto al desarrollo, claro, crecen los valores de lo que exportamos. El valor de los comodities, desde el 2002 hasta la fecha, subieron 140 % promedio, quiere decir que hay que aprovechar este periodo, con este excedente si usted no tiene un plan claro para dar el salto al desarrollo, el riesgo que corre es que ese excedente se vaya ala fuga de capitales y eso es historia argentina.
MHG: Considera que, lanzada la campaña electoral, es escenario adecuado para discutir estos temas?
IM: Nuestro temor es que si no instalamos con fuerza estos temas antes de fin de año, al próximo va a ser muy difícil, porque cuando viene el ruido electoral hablar de esto es como hablar del sexo de los ángeles. Es como que no fuera importante. Lo importante si hubiéramos logrado que la gente antes de poner un voto le exija a aquel que va a votar que le dé una explicación de qué va a hacer.
MHG: Qué se le puede exigir a quienes nos dicen lo que van a hacer si hemos visto el “cambio” que han hecho personas que juraban que estaban con políticas de confrontación al gobierno por disidencias con sus políticas y hoy son los primeros kirchneristas?
IM: Si mira más atrás hubo en Argentina gente que dijo que si hubiera dicho lo que iba a hacer no lo hubieran votado, hubo un presidente que dio “Síganme” y ni siquiera le preguntamos adónde.
MHG: Bueno hemos tenido gente con excelente imagen como Cobos que no habla.
IM: La gente que tiene mejor imagen hoy, y este es un dato objetivo, es la que gente que menos definiciones da.
MHG: Tenemos que replantearnos las cosas como sociedad, porque si una sociedad admite que quiere a alguien que no le dice adónde va, qué quiere hacer y qué es lo que está dispuesto a dar, estamos mal.
IM: El objetivo nuestro fue, primero, que cuando vinieron los presidentes de los partidos políticos sea para que nos dijeran concretamente qué piensan de estas cosas, se los obligó, por lo menos, a dar definiciones. La ambición es que el año que viene la agenda comprenda lo que a la gente le importa saber, si ve que a Chile le está yendo bien, que Uruguay está creciendo, que Perú está creciendo, nosotros vamos a subirnos a esto o nos vamos a conformar con el 10%?.
MHG: La Unión Industrial hizo también su mea culpa?
IM: Sí, sí, es más hemos escrito un libro, cuando cumplimos los 120 años, que lo escribió Félix Luna, nuestra historia es muy objetiva. Y tenemos también una responsabilidad muy importante en estos 200 años de conflictividad: no tener en claro una visión industrial, no poder defender un proyecto, la mayoría de las veces quisimos estar al calor del gobierno de turno más que mirar una visión de largo plazo, esta es nuestra reflexión.
MHG: Considera que el resto de los empresarios lo ve como usted? … Muchos de ellos parecen estar muy cerca del calor del gobierno de turno
IM: Por eso creo que la Unión Industrial Argentina no es unánime, hay diferentes versiones, pero pedimos lo mismo, trabajamos por lo mismo hace muchos años; y hay muchos que creen eso. Pero no solamente en la Unión Industrial estoy hablando de toda la dirigencia. A lo mejor es más conveniente el atajo corto de hacerme amigo del gobierno que viene para poder obtener en el corto plazo resultados, que el darme cuenta que estoy necesitado de un largo plazo para que el tema sea viable. Lo que es importante es el rumbo, es importante es pelear porque las reglas de juego sean claras….
