Dr. Juan Carlos Chachques: -Dr. En Medicina y Biología***
MHG: Usted ha realizado misiones humanitarias en Haití Qué nos puede decir de lo que está ocurriendo allí?
JCC: Yo estuve a principios de año y hasta hace quince días estuvo gente de nuestro grupo. La epidemia de cólera es un problema muy serio y, sobre todo, porque ellos creían que realmente había desaparecido de Haití; hace como 50 años que no hay ningún caso de cólera y las condiciones sanitarias son muy malas… Aparentemente todo empezó en las fosas sépticas de una base de las Naciones Unidas, en la que había muchos soldados nepaleses que utilizaban ese baño, porque la cepa que se encontró ahora que está dando la epidemia de cólera es asiática, no es la americana ni la que se había conocido hace años en Haití. A partir de esa información, que la ONU trata de desmentirla, se está generando un cierto resentimiento contra los soldados de Naciones Unidas que está ahí destacados, sobre todo por esa información de que es una cepa asiática. Usted sabe que ante una catástrofe de ese tipo la gente busca responsables.
MHG: La imagen actual causa la misma desazón que la causada por el terremoto en Haití hace un tiempo atrás.
JCC: Ya ha habido alrededor de 10 mil muertos y se calcula que puede llegar a haber entre 100 mil y 200 mil muertos; Haití tiene una población de 10 millones de personas, el 45% viven en las ciudades y una vez que hay una epidemia en una ciudad y, sobre todo, en esos campos de refugiados se trasmite de una manera muy violenta, muy dramática.
MHG: En medio de todo esto hay elecciones, la ayuda llegó, las ayudas no llegaron, los políticos ha sido pasados por arriba, cómo es su visión acerca de todo esto?
JCC: Se ha prometido mucho más de lo que llegó, ha llegado un 20 o 30% de lo que se prometió. En esos momentos estaba toda la prensa internacional detrás y eso hizo que mucha gente prometiera algo que después no llegó. Hubo también una duda, si la ayuda llegaba de manera directa o era malversado y se apartaba del destino final, eso frenó mucho. Lo que es llamativo ver son las carpas donde viven, con telas desgarradas ¡y cómo la población no ha reaccionado de otra manera, construyendo chozas como han construido los indios siempre en América o en cualquier parte del mundo!. Tiene ramas, tienen vegetales, por qué no se construyen cada uno una choza, por qué alguien no los organiza de alguna manera.
MHG: Aunque más no sea para volver a la etapa pre-moderna…
JCC: Pero claro que sí, lo que es sorprendente es que no se estimule eso. Cuando estuve en Puerto Príncipe, vi una cola de gente enorme y pregunté qué estaban haciendo y me dijeron que les regalaban teléfonos portátiles. Me pregunté cómo puede ser que no tengan dónde dormir y estén buscando teléfonos celulares? ¡Se los regalaban porque después les vendían el chip para poder utilizarlo!. Hay una distorsión de cómo se debe manejar una situación de emergencia de este tipo.
MHG: El carácter de la emergencia es generalizado?
JCC: Otra cosa que llama la atención es que tienen los pies en el agua porque está todo inundado porque es una época de lluvias en la isla a partir desde hace dos meses… ¡uno ha visto poblaciones isleñas en cualquier parte del mundo que ponen los pisos sobre elevados!. Nosotros conocemos, los rosarinos, cómo vive la gente en la isla… esto tampoco se ha producido, ¡no saben cómo levantar el piso 30 0 40 centímetros para no mojarse!. Creo que tiene que venir una reeducación total de la población, volver a hacer horticultura, llevarlos a hacer al revés de lo que aconsejó el Fondo Monetario Internacional de que era mejor para Haití hacer un desarrollo comercial e industrial,. ¡No, que vuelvan al campo, que se distribuyan alrededor de 20 o 30 kilómetros de las ciudades, dándole una parcela de tierra, darles madera para que construyan sus nuevas casas y con materiales del lugar y, finalmente, que aprendan a cultivar la tierra, que tengan animales domésticos pero comestibles, los conejos, los pollos, los cerdos y la pesca, no tienen cómo pescar, no tiene red y otras cosas…!
MHG: Esta realidad guarda similitud con algo que ha visto en otros lugares?
JCC: Si, vi esto en Sudán, algo muy parecido, pero en una situación de guerra. En Sudán había petróleo y había un problema religioso de fondo, una parte era islámica y otra parte era cristiana. Fue una guerra estimulada con el tema religioso, pero en el fondo había un tema de petróleo. Pero acá no hay guerra civil dentro de Haití, y eso es lo llamativo, es una situación de desorden total en donde nadie se preocupa por el problema de fondo. La educación, en vez de ser una educación de idioma inglés o musical tendría que ser una educación de sobrevida para sacarlos de ese pozo de ruinas que es Puerto Príncipe y otras ciudades importantes. Aparte el problema de epidemia de cólera se va a extender a República Dominicana que está al lado, las bacterias no tienen frontera, se estima que la epidemia va a tomar toda la isla, la isla de Santo Domingo, es decir, Hispánica, como se llamaba antes… eso puede traer la muerte de 100 mil 200 mil muertos. Lo que piensan las autoridades sanitarias es que se va a haber una inmunidad progresiva, se va a ser endémica la cólera y va a haber casos esporádicos, la gente va a desarrollar anticuerpo contra esa bacteria que produce el cólera.
MHG: Se puede hacer una barrera para impedir o cercar al cólera?
JCC: No, no… salvo que se cierre el país, hay gente que ha regresado de Haití a los Estados Unidos, gente que tiene familia, los aeropuertos no están cerrados, ya ha habido casos en Miami, en Nueva York y en República Dominicana.
MHG: Cuál sería el trabajo que hay que hacer o hay que esperar que esto termine de por sí?
JCC: El problema es sanitario, hay que mejorar la vivienda y el agua, creo que eso se puede hacer más o menos rápido, hay que sacar a la gente de ese pozo, no llevarlos a los hospitales cuando se están muriendo, hay que hacer rápidamente una evacuación sanitaria de esos campos y llevarlos a 20 0 30 kilómetros e instalar campamentos y sacarlos de esos focos infecciosos que son las grandes ciudades haitianas en estos momentos y conseguirles agua. El agua se puede potabilizar muy rápidamente, se pueden dar pastillas de cloro, o lo que se ha hecho siempre que es hervir el agua. Son medidas de higienes básicas.
MHG: Qué hizo con su gente, m refiero a los integrantes de la misión?
JCC: Nosotros habíamos llegado en el momento de emergencia médica, cuando el terremoto, para tratar a los heridos, los amputados, los fracturados, así que esa fue la misión oficial y eso se solucionó. Luego venía la segunda etapa que es la del hábitat, de la nutrición donde nuestro cuerpo médico pasó a segundo plano porque no era la prioridad en ese momento. Tanto es así que parte nuestra gente fue a Pakistán cuando las inundaciones y lo están resolviendo bastante bien, si bien no he ido al lugar, porque consideraban que nosotros los occidentales corríamos un enorme peligro porque es una zona de guerra y dijeron que era mejor que no vaya gente de Europa sino gente del golfo pérsico. Pero la noticia es que Pakistán se está recuperando bastante bien de las inundaciones y a esas inundaciones siguieron a una época de sequía… parecería que el agua, para la agricultura y el campo, ha traído una muy buena cosecha de modo que no es la tragedia que se puede ver en Haití.
MHG: Por dónde cree debe pasar la solución a este flagelo?
JCC: Creo que esto debe manejarse al nivel de Latino América, es un país hermano, es un país que está geográficamente en la zona y no puede depender de lo que venga de Europa, de Asia o de algún otro lugar. Creo que deben vivir en una educación agronómica-sanitaria brindada a partir de Argentina, Brasil, Venezuela, de Colombia, de México, de Puerto Rico, éste último es un estado norteamericano y es muy rico, así que ¡cómo puede ser que haya un foco infecciones, en uno de los países más pobres del mundo y en un momento en que América Latina tiene crecimiento, ese crecimiento debe usarse para esos pocos habitantes de la isla con mala habitación, cono mala sanidad, tiene que haber un espíritu de organización, si la OEA existe, si la Organización Sanitaria Panamericana, el Cono Sur, todos a esas instituciones tienen que responder no sólo cuando hay un golpe de estado o cuando tiemblan los presidentes! Para esto tiene que servir también esas organizaciones, una de las cuales, la UNASUR; la presidía nuestro ex presidente Kirchner. Esos organismos tienen que estar también cuando ocurren estas cosas.
***Director del departamento de Cirugía Cardiovascular del Hospital Broussais y el Hospital Pompidou (París) – Doctor en Medicina y Biología
– Director de Investigaciones Cardiológicas y Profesor del Master de Asistencia Circulatoria y Corazón Artificial de la Universidad de París.- Desarrolló una técnica alternativa quirúrgica para pacientes con enfermedades terminales cardíacas no aptos para transplante. Emigró de desde Argentina a Francia en 1980
