Padre Daniel Siñeriz: Sacerdote de la parroquia San Joaquín y Santa Ana) Nuevo Alberdi Oeste
“El narcotráfico es exponencial y trae mucha violencia”
“La impunidad es una de las grietas del pacto social”
“Hay que reconstruir el pacto social”
“El desentendimiento del otro, es la ruptura del pacto social”
“Es estúpido pensar en desestabilización”
“La gente está hecha pelotas por eso hace pelota las cosas”
MHG: Cuál es su visión sobre los hechos ocurridos en la semana pasada, me refiero a los saqueos en barrios de la ciudad de Rosario?
DS: Es una cuestión muy compleja. Tiene y no tiene que ver con el 2001, me parce que son procesos distintos. Han pasado muchas cosas y cosas buenas para tratar de superar el 2001, hay situaciones que han mejorado y hay cuestiones que han empeorado, son procesos también de descomposición de la sociedad, me refiero al narcotráfico que ha crecido en forma exponencial, porque tiene un crecimiento matemático, geométrico… se va superando a sí mismo permanentemente. Y eso trae mucha cola, mucha violencia. Me parece que es uno de los tanto síntomas del quiebre del pacto social, que es lo que sostiene, con normas conscientes o inconscientes; la convivencia de una sociedad y me parece que, primero que nada, la impunidad es una de las grietas del pacto social, porque quita toda forma de confiabilidad y deja abierta la posibilidad de que crezca la corrupción, es como que hay una franja muy profunda de impunidad. La impunidad referida a lo que es el acuerdo del pacto social y a lo que es la convivencia, a las posibilidades de la convivencia, porque una de las cosas que como punto de partida rompe el pacto social es el creciente individualismo, es un absurdo tan grande pensar en forma individualista, porque es primero, salirse y después, pensar que a mí no me va a tocar o que yo no soy el responsable, nadie se hace cargo de nada, con este tema del individualismo, el problema es si me perjudica económicamente tal o cual cosa, tal o cual persona, partido político o situación. Si me perjudica económicamente es el parámetro y si me perjudica a mí, a mí, entonces eso ya como posicionamiento, si yo me paro en un planteo individualista, ya estoy yo rompiendo el pacto social. Aunque no haga nada, parado de esa forma, me estoy desentendiendo del otro. Es como en el tránsito, hay gente que no avisa nada de lo que va a hacer, esa situación la sensación que me produce es que me están desconociendo, como diciendo no viene nadie atrás, por eso no tengo por qué avisar.
MHG: La otra cara es si uno avisa que no lo tengan en cuenta.
DS: Por eso el desentendimiento del otro es la ruptura del pacto social de cada uno. A mí me parece que hay que recomponer el Pacto Social y que se manifieste como se manifestó el otro día, acá están buscando estúpidamente, a mi humilde entender, culpables organizativos, esto no se organiza en un rato, en dos o tres días, en una charla de café o en un búnker. Esto es una cosa que viene caminando, entonces en algún momento explota. Se viene juntando pólvora. No hay una organización detrás de todo esto. Es necesario que los gobiernos superen esta paranoia de la inestabilidad o de la desestabilización, es un planteo paranoico. O en todo caso es otra forma de capitalizar el momento para afianzarse, entonces dicen: “no, vamos a salvar al gobierno”. No hermano, acá hay que salvar a la gente, porque está hecha pelota. Entonces como está hecha pelota hace pelota las cosas. Ese síntoma que uno ve en la calle es el síntoma que visibiliza el problema, pero el problema es mucho más profundo porque el desconocimiento del otro está en los que trazan los planes para que este sistema siga depredando y siga despojando.
MHG: Los gobiernos no ven las luces de giro o intermitentes que les da un sector de la sociedad?
DS: Lo que sí ven atentamente son la luces o señales del otro sector, del sector que ellos privilegian con sus medidas o con sus no medidas o con su no controles. Hay cosas que no están controlados que son muy profundas y que son, en definitiva, las que producen una situación de pobreza y desigualdad, el favorecer a la grandes corporaciones económicas, como se hace en la ciudad, en la provincia, en todas partes, el favorecer a las grandes corporaciones económicas es favorecer al mismo tiempo, no después, sino al mismo tiempo, la creación de bolsones de pobreza, de postergación y desigualdad, porque se favorece a un sector que ya está beneficiado por demás. Quién pagan más impuestos en este país? El trabajador. El empresario dice que monta la empresa y que da trabajo, pero se le debe decir que pague los impuestos, tiene el derecho a producir pero lo está haciendo en un espacio que es de todos y la sobre ganancia que tiene que ver con el esfuerzo de los trabajadores, tiene que volver a la sociedad de alguna manera. O simplemente tiene que estar el impuesto del “croto” que para ir a comprar una botella de vino con la que se va a emborrachar, paga el IVA. Entonces por qué no lo va a pagar el empresario, porque trae mano de obra, si va a producir y va a tener ganancia, encima de la ganancia también tiene la ganancia de no pagar los impuestos que es lo que va generando la pobreza para muchos. Es lo que decía monseñor Mirás en la mesa del jubileo de los trabajadores el 1° de mayo del 2000, en la parroquia San José Obrero, “el problema de la pobreza en Argentina es la riqueza en la Argentina”. Entonces saco la conclusión: no hay que combatir la pobreza, hay que combatir la riqueza, hay que combatir la riqueza en pocas manos de la riqueza que se produce entre todos. Porque después encima al que está afuera se le dice “vago”, que no quiere trabajar, no es tan así. Bueno, hay muchas cuestiones para revisar en todo esto.
MHG: Qué porcentaje le adjudica en el conflicto social a ese componente nuevo que es la droga y el narcotráfico?
DS: Ese componente forma parte de este sistema de despojo y de desquicio. Esto está en el terreno del desquicio. Porque, evidentemente, es un negocio suculento. En definitiva, el sistema capitalista tiene en el narcotráfico una forma de seguir alimentando el sistema, que es la circulación monetaria, ésta es una de los pilares del sistema capitalista. Ahí es donde se muestra claramente la perversidad del sistema. Porque no le interesa si este se muere, el otro se vuelve loco, el otro sale a matar gente para tener lo que necesita para drogarse. A la estructura no le interesa todo eso, sí le interesa que llegue la plata y que pueda circular clandestinamente la plata, que no tenga que ser registrada y mucho menos tributar.
MHG: Con esa plata compra silencio y complicidad.
DS: Claro. Si uno pone un kiosco y entra plata y uno tiene que tributar. Pero en esto no se tributa nada. Como decíamos antes de las grandes empresas corporativas, también el narcotráfico no tributa nada, como el negocio financiero, o sea, la especulación financiera, con todo el dinero que mueve, no tributa. Entonces es toda una serie de cosas que ya el sistema montó y uno tiene que aceptarlas como son, y nos dicen que son la reglas del juego, qué reglas del juego?
MHG: Usted está hablando de reconstituir el pacto social lugar en que se den recomponer todos estos temas.
DS: Claro. Y acordar este tipo de cosas, decir qué se ha desarrollado, que no ha funcionado, plantearnos cómo esto que hace que alguien se benefició de una manera importante tiene que volver hacia la sociedad. Pero lo que decíamos antes del narcotráfico es porque están enganchados en el negocio, a mí me empieza a crear y a crecer la sospecha, creo que esto es una red de complicidades, creo que las redes se arman para vida, no para la muerte.
MHG: El padre Claudio Castriccone nos decía que si bien no son lo mismo los barras bravas y el narcotráfico, no hay decisión política de terminar con ellos.
DS: Claro.
MHG: Y eso es exactamente así.
DS: Yo creo que en ese sentido, supongamos un político honesto que quiera encarar la cosa y le hace frente, se encuentra con una trama…
MHG: Pero no puede solo. Por eso es tan importante el planteo de un pacto social.
DS: Nos tenemos que poner de acuerdo.
MHG: Hay mucha gente honesta en todos lados, yo nunca pondría a todos en una misma bolsa, pero no se puede solo.
DS: No, no, no, no se puede solo. Me parece que frente a las redes de complicidades que nos complican la vida, hay que armar redes solidarias, que, de hecho, existen, no es que las vamos a empezar ahora. Esto hay que afianzarlo y proponerlo como una cuestión pública, vamos a afianzar este pacto y recomponerlo y darle para adelante.
MHG: Lo que hay que desterrar es la imagen de este comerciante defendiendo su comercio a los piedrazos.
DS: Y sí, lo que pasa es eso, es la última instancia, la instancia desesperada. El otro día me asaltaron acá, y qué podría haber hecho…
MHG: Cuál fue su reacción cuando lo asaltaron?
DS: En esa oportunidad me quedé quieto. Me asaltaron en la calle y me amenazaron aparentemente con un arma, porque era un bulto debajo de una campera. Pero la reacción fue de quedarme tranquilo y le entregué el dinero, no sé si me había pedido otra cosa me habría quedado tranquilo. Yo en la mochila tengo la agenda, tengo las cosas para los sacramentos, pero la verdad que yo siempre me sorprendo de mí mismo, porque por ahí uno está a la defensiva e imagina una escena pugilística, pero en ese momento no hice nada.
MHG: Cómo está su barrio, Nuevo Alberdi Oeste?
DS: El barrio está un poco convulsionado y con la situación de reclamos por las consecuencias de la inundación, ahora, ya, cada lluvia es una inundación, en la zona rural sobre todo. Cada lluvia es una inundación porque los canales clandestinos, donde viene el agua de arriba, de Roldán, de Funes, esto ocurre porque no está hecho el aliviador N° 3 que ya está licitado, aprobada la licitación, pero no ejecutada la obra desde hace un año. Y eso se reclamó desde hace tres años en una lucha con vecinos, gente de Empalme Graneros, porque si llegan a canalizar el Salvat, y más ancho como estaba planificado en Ibarlucea, a Empalme le llega el aluvión, porque el agua viene más rápido y viene más cantidad. Se han hecho muchos canales clandestinos por el negocio inmobiliario, a quienes se les dio permiso desde los gobiernos que ahora se quejan, en Roldán, en Funes.
MHG: Es como el palo del gallinero.
DS: Claro. Acá la cuenca es una palangana inclinada hacia el arroyo Ludueña. Eso es una cuenca, es un espacio de hondonada en donde todos estamos adentro de la cuenca. Ahí está otra vez la cuestión del pacto. El reclamo que hacíamos de la realización de las obras también son reclamos permanentemente de constitución de un comité de cuenca. Significa el espacio compartido de diálogo para arreglar entre todos. Y decir que si yo hago este pozo lo “jodo” o no al otro. Es ponerse de acuerdo. Nosotros pedimos eso desde el primer momento y dieron tantas vueltas y lo armaron y no nos avisaron a los que lo pedíamos con insistencia. Estuvimos pidiéndolo durante tres años y estaba solo porque nadie me acompañó, de la zona rural había gente, pero éramos cuatro gatos, pero la peleamos como gato panza arriba. Entonces después nos invitaron cuando se abrió la licitación porque era mayor de lo que estaba en le presupuesto, luego levantaron el presupuesto y se aprobó, pero no se hizo. Uno tiene que estar hasta vigilando para que se hagan las cosas.
MHG: Y roguemos que siga funcionando correctamente el aliviador que está cerca de la autopista.
DS: En realidad, estamos al límite.
MHG: Así es que al agnóstico y el creyente le piden a Dios que no se rompan las cosas… Pobre Dios
DS: Dios tiene ahora este Niño y esta Niña que son tan rebeldes que no los puede manejar.
MHG: Cuál es su deseo para el 2013?
DS: Le cuento una cosa muy personal, ayer nació mi primera sobrina nieta…
MHG: Cómo se llama?
DS: María Belén, y me puse frente a ella contemplándola, solo en la habitación y digo acá el mundo tiene que empezar a cambiar sí o sí. Y esto de propiciar la posibilidad de un pacto tiene que ver con eso. Por ella y para ella y por tantos niñitos y niñitas que en estos días han nacido y se merecen un mundo amoroso, fraterno que forzó el deseo y el empeño.
