Pastor Eduardo Trasante: papá de Jeremías “Jere” Trasante (17 años) , asesinado el 1 de enero de 2012 junto a Adrián “Paton” Rodriguez (21 años) y Claudio “Mono” Suárez (19 años) en el barrio Villa Moreno.
“Con la ausencia de Jeremías, hay voces que no están, ruidos adolescentes que ya no están”
“Confluyeron la pobreza y la viveza impulsados por algunos agitadores”
“Algunos comerciantes ya tienen cables listos para conectarlos a los 220 voltios”
MHG: Cuál es su visión acerca de los saqueos del otro día, cómo estuvo su barrio?
ET: El barrio está un poco convulsionado, creo que la gente aprovechó la situación de obtener algunas cosas sin pagar, en situaciones hemos visto que algunos corrían con necesidad económica, pero la viveza del hombre hizo que algunos se vieran movilizados e impulsados por algunos agitadores para hacerse de elementos que no tienen nada que ver con comida o bebida. Es lo que pudimos ver, bueno… zona sur estuvo bastante convulsionada y en horas se retomó la tranquilidad, no así los comerciantes que siguen con guardias especiales, con volquetes, algunos con cables prestos a conectarlos a los 220 volts, de manera de tratar de alguna forma de guardar el acceso a sus negocios.
MHG: Esto último impresiona, porque es la actitud del que sabe que no va a recibir ayuda de otro lado.
ET: Sí, sí, entiendo que en alguna forma tiene que ver con eso y hemos podido observar de acuerdo a lo que se mencionó en los medios que fueron atacados los supermercados chinos, pero acá en la zona fueron varios los comercios que fueron atacados y que no son supermercados, sino carnicerías, me llegó el comentario que también habían saqueado una juguetería. Así que de pronto… hay varios que sufrieron esta situación y que para algunos comercios los marca para siempre y los lleva a tener que cerrar las puertas de su negocios, porque en algunos se llevaron absolutamente todo.
MHG: Cree que hay una mano negra para molestar e impedir las políticas del gobierno?
ET: Creo que detrás de todo esto hay manos, hay cabezas que piensan y que de alguna forma buscan de generar una suerte de nebulosa, de neblina en el trabajo esforzado que el gobierno viene haciendo, entiendo que hay mucho, mucho por hacer, la situación argentina viene de una década bastante crítica y muy marcada en ciertos aspectos. En estos últimos años los gobiernos han tomado algunas decisiones que han contribuido a llevar a nuestro país a una suerte de bienestar. No con esta mención busco de hacer política porque no soy un hombre que está detrás de ello; la Biblia dice que: “cuando gobierna un justo, el pueblo está en paz”, yo he observado que a la luz de lo que dice la palabra de Dios se han ido tomando decisiones extraordinarias desde el gobierno nacional y algunas decisiones a nivel provincial que han ido generando un cambio, especialmente en el aspecto socio-económico, que fue la parte más golpeada de nuestro país. Creo que todos fuimos presa a causa de las decisiones extraordinarias que se fueron tomando, esos cambios de gobierno que se dieron, uno se acostaba con un presidente y al otro día se desayunaba con un apellido distinto y tantas otras cosas que fueron ocurriendo, pero que creo que con mucho esfuerzo y sacrificio y algunas decisiones correctas se fue saliendo adelante.
MHG: Cómo sigue su vida tras el asesinato de Jeremías?
ET: No ha sido fácil. Una de las cosas es que hacia dentro de las puertas de la casa se vive de una manera especial, la ausencia está ahí, hay ruidos adolescentes que no están, hay cosas que se cortaron con la voz de mi hijo, alguien dijo que lo que no mata, fortalece. Nosotros no morimos en esta experiencia, hubo días de agonía, de profundo dolor… Pero Dios ha sido nuestro refugio. Creo que en este caso si no hubiéramos ido tras ideas locas que se nos cruzaron, como dicen los presos, que todas las semanas estamos asistiendo en la cárcel y ellos dicen que “te meten fichas” y “te hacen el coco”, en relación a la gente que nos dice tantas cosas. Y no faltaron voces que vinieron , en su dolor, en su bronca, en el espíritu de venganza a decirnos muchas cosas, que si no hubiéramos guardado nuestro corazón a tantas expresiones propias del dolor, creo que hubiéramos accedido a ideas propias de la impotencia, pero hemos tratado de estar con Dios y lo hemos logrado, porque en esas cosas a veces uno trata pero no las alcanza. Con Dios nos hemos fortalecido y él ha sido nuestro consuelo, hemos usado esta experiencia para aprender a vivir y a sufrir en lo que tiene que ver con la pérdida de un hijo, que durante años yo lo vi de lejos acompañando a tantos papás que han llorado la muerte de sus hijos, tanto a nivel iglesia como en distintos órdenes en los cuales tuvimos la posibilidad de llorar con los que lloran, de sufrir con los que sufren… pero bueno… la experiencia nos tocó por demás de cerca y la vivimos desde adentro y de pie. Para mí este 24, en lo personal, fue un día de silencio, pero estamos en pie. Gracias a Dios.
MHG: Es una situación en la que no se sabe qué tipo de locura la originó…
ET: Con el correr de las semanas he tratado de hacer lecturas de nuestra experiencia, el gobernador me invitó para dar una conferencia en la Casa Gris, fue en los días donde el RENAR presentó un programa en la provincia para entregar armas a cambio de una remuneración económica, estaba el gobernador, los ministros, el director del RENAR y lo que dije es que la iglesia evangélica respalda el desarme y que entiendo que un arma en manos de alguien fuera de control y de equilibrio puede generar un dolor y más si hay una necesidad, y ante las puertas que no se abren recurren en el camino de la delincuencia a hacer uso de la mismas. Pero como pastor dije lo que dice la Biblia: “uno como pastor puede llevar a la población a desarmarse, pero lo importante en esto es desarmar el corazón.” Puede que se deje un revólver pero de qué sirve si tengo mi corazón cargado de odio, de bronca, de impotencia, de rencor, de venganza. Nosotros hemos decidido desde el primer día perdonar…
MHG: Qué difícil debe ser perdonar al que ha matado a nuestro hijo?
ET: Es un llamado de Dios, es un desafío al corazón del hombre, no nos hacemos por esto los campeones del perdón porque hemos tenido mucha lucha, pero la Biblia dice, la palabra de Dios está en manos de los evangélicos y de todos aquellos que de alguna forma pueden acceder a la mente de Dios, a ver qué piensa, qué nos pide, qué espera. Y en la oración modelo de Jesús, cuando él habla del Padre Nuestro, dice perdona nuestras deudas como nosotros perdonamos a nuestros deudores. De alguna manera la actitud de esta gente ofendió de una manera muy cruda nuestra alma. El llamado de Jesús en este modelo de oración es un llamado a perdonar. La Biblia dice también que uno goza de ser perdonado, es un gran desafío, porque hay cosas que son fáciles de perdonar, pero otras llevan en sí un montón de pensamientos, de sentimientos. Pero bueno… somos, junto con mi esposa, la pastora Alejandra, gente que ha decidido abrazar el corazón de Dios, la palabra y aun con todo lo que ello signifique, con todo lo sacrificial que parezca llevar a cabo la palabra de Dios hemos decidió perdonar y seguir adelante y abrazar el corazón de Dios para amar a nuestros enemigos, para los que no hacen daño y hemos visto que en esta actitud de fidelidad y obediencia Dios nos ha concedido el consuelo y la fuerza y el amor para poder amar a la gente.
