“hay en el país una vida cotidiana difícil que tiene que ver con un problema de vivienda y hacinamiento, con un problema serio de trabajo, de informalidad, con gente que está endeudada, con un problema serio de transporte, todo eso parece que genera un malestar cotidiano, implosión de violencia pequeña, es decir, violencia en el hogar, contra la maestra, en la escuela, en cualquier lugar hay escenas de tensión o de conflicto todo el tiempo, en la canchita de la esquina lo que antes terminaba a los insultos ahora termina a los tiros”.
“Hay un fenómeno permanente de violencia cotidiana que cuando se corrió la policía dio lugar a la explosión social, algunos casos organizados y otros no, donde algunos vieron su oportunidad de conseguir algo, pero hay un fenómeno de mal vivir complicado en el país. A todo esto en los últimos años en el conurbano bonaerense se le agrega la inflación alta, muy complicado para la gente que hace changas, el fácil acceso a las drogas y el acceso fácil a las armas dio lugar a un cóctel que es permanente y cada tanto da lugar a tensiones”
“…lo primero que hay que hacer es una unidad civil de combate a la venta de drogas, hay que cortar la venta de droga en serio. Mi impresión es que hay que hacerlo por fuera del esquema policial porque me parece que es difícil pensarlo desde la propia fuerza policial o de la propia justicia porque están bastante implicados, entendiendo que hay un montón de policías buenos, pero en la justicia está todo muy cruzado. Creo que hay que crear una especie de agencia especial con poder civil y con poder de policía en el sentido de poder detener a las personas”
“… el camino de la mejora es el trabajo y el estudio. Hoy el pibe que encara un laburito gana menos que el pibe que vende drogas, o para una familia que pone una cocina de Paco es más rentable que otra cosa. No se trata solamente de cortar la venta de drogas sino de crear otros caminos: el derecho del primer empleo en Argentina, donde las empresas que toman a los jóvenes tengan una deducción impositiva clara, para que los jóvenes tengan un primer inicio laboral. Es necesario hacer cambios en la escuela secundaria para que en los dos últimos años puedan hacer pasantías”
“Hay que repensar todo el tema del crédito, hoy gran parte de las personas está tomando créditos al 70 u el 80 % anual en sistema como Efectivo Sí o Crédito contra fotocopia del DNI y permanentemente viven sobre endeudados. Hay que hacer un cambio para masificar el crédito y subsidiar tasas, hay que pensar mucho en las políticas, hay que ir a una segunda línea de políticas sociales”
MHG: Cuál es su mirada acerca de la implosión social de Argentina, donde por sólo memorar una fecha, 19 ó 20 de diciembre, se tiene miedo a la eclosión social?
DA: Hay veces que hay realmente problemas importantes en Argentina, no problemas ni de hambre ni de subsistencia, porque no se parece en nada a el 2001 o a los 80, pero hay en el país una vida cotidiana difícil que tiene que ver con un problema de vivienda y hacinamiento, con un problema serio de trabajo, de informalidad, con gente que está endeudada, con un problema serio de transporte, todo eso genera un malestar cotidiano, implosión de violencia pequeña, es decir, violencia en el hogar, contra la maestra, en la escuela, en cualquier lugar hay escenas de tensión o de conflicto todo el tiempo, en la canchita de la esquina lo que antes terminaba a los insultos ahora termina a los tiros. Hay un fenómeno permanente de violencia cotidiana que en cuando se corrió la policía, como lo sucedido días atrás, dio lugar a la explosión social, algunos casos organizados y otros no, donde algunos vieron su oportunidad de conseguir algo, pero hay un fenómeno de mal vivir complicado en el país. Y en los últimos años en el conurbano bonaerense se le agrega la inflación alta, muy complicado para con la gente que hace changas, con fácil acceso a las drogas y a las armas, lo que dio lugar a un cóctel que es permanente y cada tanto da lugar a tensiones si no se resuelven.
MHG: Entonces qué se debe hacer?
DA: Hay que hacer políticas bastante distintas, creo que lo primero que hay que hacer es una unidad de combate a la venta de drogas, hay que cortar la venta de droga en serio. Mi impresión es que hay que hacerlo por fuera del esquema policial y cuya única función sea ir a combatir con capacidad para cortarla de verdad…
MHG: Hoy cómo se logra cortar la venta de droga en serio?
DA: Me parece que es difícil pensarlo desde la propia fuerza policial o de la propia justicia porque están bastante implicados, entendiendo que hay un montón de policías buenos, pero en la justicia está todo muy cruzado. Creo que hay que crear una especie de agencia especial con poder civil y con poder de policía en el sentido de poder detener a las personas y generar un mecanismo. El problema de Argentina es la venta de drogas, y tenemos que tener un esquema específico de fuerzas de seguridad no policiales que su función sea esa. No estoy hablando del narcotráfico en general, del control de las fronteras, de todo el tema de la producción porque es de otra escala distinta y es de competencia federal, lo que tenemos que lograr es que alguien en una esquina no venda Paco, o que una familia considere que si pone una cocina de Paco le va mejor que si trabaja. Mi impresión es que hay que crear una nueva institución en el país bajo el poder político de los gobiernos provinciales y de los municipales.
MHG: Cómo se instrumentaría esa agencia especial con poder civil ?
DA: Como se está haciendo en algunos lugares, a través de la creación de la policía municipal, en varios lugares, hay que llevar adelante un mecanismos de este tipo. Claramente la venta se combate a nivel local, allí está el conocimiento, que haya un equipo profesionalizado que vaya y detenga, es eso básicamente. Pero sólo debe instrumentarse a nivel local, a nivel nacional es imposible encararlo así. Uno de los múltiples problemas que tenemos es que está todo fragmentado, a ninguno le queda claro qué es nacional, qué es provincial, de qué manera, en ese contexto no sólo avanza el narcotráfico en general, que ya es un problema, sino que en la práctica hoy el tema de la droga es una unidad económica, hoy a una familia le conviene estar vinculada a algún tipo de producción o de venta de droga a pequeña escala, cortar eso con una fuerza especial que se dedique a resolverlo.
MHG: Y a la familia reinsertarla en el camino legal…
DA: Por supuesto, el camino de la mejora sea el trabajo y el estudio. Hoy el pibe que encara un laburito gana menos que el pibe que vende drogas, o una familia que pone una cocina de Paco es más rentable que otra cosa. No se trata solamente de cortar la venta de drogas sino de crear otros caminos: el derecho del primer empleo en Argentina, que las empresas que toman a los jóvenes tengan una deducción impositiva clara, para que los jóvenes tengan un primer inicio laboral y hacer cambios en la escuela secundaria para que en los dos últimos años puedan hacer pasantías. Repensar todo el tema del crédito, hoy gran parte de las personas está tomando créditos al 70 u el 80 % anual en sistema como Efectivo Sí o Crédito Ya contra fotocopia del DNI y permanentemente viven sobre endeudados. Hay que hacer un cambio para masificar el crédito y subsidiar tasa, hay que pensar mucho en las políticas, hay que ir a una segunda línea de políticas sociales. Las políticas sociales hasta el momento han tenido que ver con lo básico y transferir dinero a los más pobres, han ayudado y estamos mejor que en el 2003, pero los problemas actuales no se han atendido, por eso hace rato que no mejora la situación social, pero falta encarar otras políticas.
MHG: Si hoy el gobierno impulsase un diálogo social sería un camino similar a lo ocurrido en el 2001-02 con el diálogo argentino?
DA: Sí, creo que sí pero en estos términos: en el 2001-02 todo era una catástrofe y todos estaban dispuestos y asustados. Hoy me parece que lo que hay que hacer es un diálogo social sobre dos o tres ejes básicos: tenemos que hacer que todos los jóvenes terminen la escuela secundaria, tenemos que cortar la venta de drogas, como yo lo he planteado u otra cosa; tercero, tenemos que dar el primer empleo, son tres cuestiones básicas. Yo asistí al encuentro que hizo el Episcopado esta semana, donde estuvieron todos los partidos, no estuvo Scioli del peronismo pero adhirió también, pero todos los partidos tomaron partido de acción contra el narcotráfico. Si eso lo bajamos a acciones concretas, dos o tres y el compromiso está, gobierne quien gobernara, a mí me parece que hay que concertar un diálogo pero en término de qué acciones sí o sí tenemos que hacer y las hacemos de verdad.
