Dr. Roberto Lavagna: – – Economista y político argentino, ex-ministro de Economía y Producción de este país.***
MHG: Ha guardado prudente silencio en estos tiempos, qué análisis merita la situación por la que atraviesa nuestro país?
RL: Se vive un momento de transición, la lamentable desaparición del ex presidente Kirchner, deja, sin duda, un vacío de tipo político que impacta tanto al gobierno como a la oposición, y llevará un tiempo para que ese vacío sea llenado. De manera tal que es un periodo de transición, en lo político; en tanto que, en lo económico-social, le diría que no hay demasiados cambios respecto de lo que hemos venido hablando a la largo de los últimos 6 meses.
MHG: Es un comentario recurrente que este gobierno fue una cosa cuando usted era ministro de economía. Fue otra cuando Kirchner hizo las veces de ministro. Ahora hay ministro en el área?
RL: Seguramente en distintas áreas y, entre ellos, el de economía, este efecto se siente, de todas maneras, desde el punto de vista del ciudadano percibe en su vida cotidiana que las cosas no han cambiado demasiado. En ese sentido hay sensaciones mixtas si se quiere. Hay un buen nivel de actividad económica; y, al mismo tiempo, hay un bajo nivel de creación de empleo, sobre todo de empleo en blanco y hay esta lucha cada vez más obvia, que por fin pareciera que la dirigencia se empieza a despertar, en torno al peligroso tema de la inflación.
MHG: El INDEC dio a conocer un índice de 0,8; cuando las encuestadoras privadas la estimación ronda entre el 2,4 y el 2,6.
RL: Si, hay una diferencia de tres veces a uno. Pero fíjese que este fue un tema que la sociedad tardó mucho en reconocer , desde ya el gobierno, sigue negándolo todavía hoy. Pero en general, la sociedad tardó mucho en el reconocimiento. Yo recuerdo que dediqué bastante tiempo durante mi campaña presidencial del año 2007 a explicar este fenómeno que empezaba a surgir con bastante fuerza y la dirigencia parecía mirar para otro lado. Muchos pensaban en serio que un poco de inflación es bueno. Por fin pareciera que la sociedad se despierta, parece que el gobierno no se despierta.
MHG: ¡Uno se da cuenta de lo que valen las cosas cuando hace las compras!
RL: La gente se da cuenta de los precios, los dirigentes parecen que no se dan cuenta. En los últimos dos años han negado la inflación.
MHG: Lo han negado pero para afuera, pero los gremios cuando negociaban salarios no lo hacían por menos del 25 o 30%.
RL: Exactamente. O cuando remarcaban precios, se negaba para afuera por ser cortesanos con el gobierno. Actuaban un poco como cortesanos del gobierno en lugar de ejercer la responsabilidad social que un dirigente sindical o empresario de nivel tiene.
MHG: Por cada punto de inflación cuántas personas caen a la pobreza?
RL: La estimación prudente son alrededor de 3 mil a 3 mil 500 personas por día que caen bajo la línea de la pobreza como consecuencia de esta inflación promedio que en términos anual es del 27%.
MHG: O sea que un pueblo pequeño del interior cae en la pobreza por día?
RL: Desde la aparición de la inflación hacia el 2007 que es cuando reaparece el problema hasta ahora, la estimación es que se han agregado, de nuevo, alrededor de 2 millones 800 mil argentinos.
MHG: La asignación universal por hijo ha quedado devaluada por la propia inflación?
RL: Claro, la inflación se come estos planes, de todas maneras digámoslo con claridad, si no hubieran estado estos planes la situación hubiera sido un poco peor. La asignación por hijo ayudó a que mucha gente permaneciera debajo de la línea de la pobreza, o sea, que no le alcanza para comprar la canasta, pero que no llegara a una situación de indigencia extrema.
MHG: Todo indica que el gobierno no va a cambiar nada, con qué panorama nos encontraremos el año que viene?
RL: El panorama va a seguir siendo similar al actual, una mezcla de datos buenos, por ejemplo el sector automotriz que está vendiendo una parte muy importante de su producción a Brasil.
MHG: Esto es porque la gente, si tiene ahorros, los pone en comprar algo?
RL: No, por eso, hay tres cosas. Primero está Brasil impactando sobre un sector como el automotriz, que como se sabe, se ramifica a la siderurgia, textil, neumáticos. Segundo: China, India y demás comprando soja y sus derivados con precios muy altos; y, en tercer lugar, el ciudadano común que advierte que la plata pierde poder rápidamente y entonces opta por acelerar sus consumos, sabe que es mejor gastar y consumir hoy que esperar el mes que viene.
MHG: Por qué no va al dólar?
RL: Porque el dólar, el gobierno ha tomado la decisión de mantenerlo, hace dos años que viene corriendo igual que los salarios y las jubilaciones detrás de la inflación. El efecto destructivo de la inflación se da sobre los sueldos, los salarios, las jubilaciones, el dólar, se da sobre todo. Entonces la gente consume, y así hay un razonable nivel de actividad con una tasa de recuperación de todo lo que se perdió el año pasado más algo más, algo de crecimiento, pero con problemas de inversión escasa, problemas de creación de empleo en blanco, es una mezcla de cosas, yo le diría de una economía que vive en el presente, es una economía en la que es difícil decir hacia dónde vamos en términos del futuro. Usted mira Chile, Uruguay, Brasil, usted puede discutir sobre el futuro de esos países, en el caso de Argentina la discusión es solamente en el día a día.
MHG: Si se hace el supuesto que la actual presidente se presente a las elecciones y gane, esta economía del día a día no puede perdurar…
RL: Los procesos de tipo estructural, a veces, no se ven con rapidez. Yo le recuerdo los años 90, ahí el aumento de la pobreza, la destrucción del empleo y demás, no impidieron que el presidente fuera reelecto en el año 95 y tardó varios años más en llegar a su punto de crisis. Cuando usted no tiene caja, cuando no tiene dinero, entonces el problema le estalla en las manos, pero mientras tenga dinero, sea por la recaudación de la soja o el nivel de actividad, los procesos estructurales tardan en ser vistos, sobre todo en una dirigencia que tiene una vocación de vivir casi exclusivamente en el corto plazo.
MHG: El voto cuota fue el que permitió la reelección de Carlos Menem, para el oficialismo ese voto cuota sería esta falta de propuestas en la oposición?
RL: Están las dos cosas; por un lado, el efecto de mayor consumo por la cuota, por el crédito y demás; y, por el otro lado, efectivamente hay que tener una alternativa y la alternativa no se ve con claridad.
MHG: Usted sigue creyendo que una alternativa es el Peronismo Federal?
RL: Espere, espere. Espere, si ustedes se toman el tiempo de escuchar las grabaciones de unos meses atrás podrán comprobar que yo no he hecho referencia al Peronismo Federal, siempre dije que yo trabajaba en lo personal en la búsqueda de una segunda renovación del justicialismo, porque en el llamado Peronismo Federal había una serie de proyectos distintos, cosa que se empieza a ver ahora. Fíjese la decisión del senador Carlos Reutemann va un poco en este sentido: con todos los que integran ese espacio yo no me llevo bien. Si bien no lo dijo así esa fue lo indicó su actitud y es también la mía desde el vamos. En ese espacio había cosas muy mezcladas, muchas cosas ligadas a intentos de liderazgos personales, muy regionales y yo creo que esta no es una cuestión de arreglos regionales, acá hay que tener un proyecto de país.
MHG: Puede ocurrir que vuelva sobre sus pasos con su proyecto (Una Nación Avanzada) que lo llevó a cosechar una gran cantidad de votos?
RL: Las circunstancias son distintas, pero yo trabajo en esa misma línea. En el año 2007 sentí la obligación como candidato de hacer un libro con ideas y con propuestas, fuimos los únicos que presentamos un libro a la sociedad que se llamaba “La Argentina que merecemos”. Ahora estoy trabajando exactamente en lo mismo, nada más que ya no a título personal, porque no soy candidato,. Lo hago con un grupo destacado de personas, incluso, la mayoría del justicialismo, muchos independientes y algunos dirigentes radicales. Siempre en la idea de tratar de ver si uno puede proponer algunas cosas, si uno puede proponer alternativas con una mirada de mediano plazo, para salir de esta Argentina de dia a dia.
MHG: Se puede decir que no es candidato por ahora?
RL: La experiencia del año 2007 fue muy fascinante, pero deja en claro que si en Argentina hoy no se tiene mucho dinero y si usted no tiene una prensa importante que lo apoya, -y yo no tenía ni prensa ni dinero, porque la prensa se dividió entre los que hacían kirchnerismo y los que estaban en el extremo de la oposición rabiosa-, sin esas dos cosas es muy difícil llegar al ciudadano común.
MHG: Entonces cuál es la alternativa que usted está viendo para el 2011?
RL: Sigo pensando que gobernar sin el justicialismo va a ser muy difícil, hay muchas cosas que meter en caja, hay que volver al control, tanto en el sector sindical como lo que ocurre en las calles en donde el Estado ha perdido el manejo del espacio público. Creo que el justicialismo tiene que estar presente y creo que tiene que estar presente un justicialismo que tenga un proyecto de país, que tenga un proyecto de mediano plazo, lo que yo llamo el justicialismo de la segunda renovación, que en su momento lo encabezó Cafiero, pero se frustró con el gobierno de los años 90. El peronismo fue llevado hacia la derecha, en los últimos dos o tres años el peronismo ha sido llevado hacia una pseudo izquierda populista. No creo que el justicialismo pertenezca a esos extremos, me parece que es un partido de centro con un profundo compromiso social, creo que hay que rescatar eso y ponerles ideas concretas de cómo se maneja un país.
*** Fue candidato a Presidente por la Concertación UNA NACION AVANZADA (UNA) junto a Gerardo Morales.
– Fue embajador ante la Unión Europea, la representación argentina ante la Organización Mundial de Comercio y otras agencias europeas de las Naciones Unidas.
