"Quiero a las Malvinas por la paz"

“…¡los veteranos merecen ser reconocidos y no escondidos!
“Julio me dijo: ¡cómo voy a hablar a mis alumnos de San Martín si no cumplo con la Patria!… Amaba a Gandhi…
(Delmira Hasenclever de Cao: – Mamá del soldado Julio Cao, caído en Malvinas-
Presidente de la Comisión de familiares de caídos en Malvinas e Islas del Atlántico Sur)

Historia del soldado Julio Cao
El maestro soldado Julio Rubén Cao nació en Ramos Mejía el 18 de enero de 1961.
Hijo de don Julio Cao y doña Delmira Esther Hasenclever, es el 2do hijo de una familia de 4 hermanos.
Sus padres se radicaron en la entonces localidad tabladense, donde transcurrió su vida.
Julio cursó estudios primarios en la escuela parroquial "Cervantes" y secundarios en la escuela normal "Doctor Mariano Etchegaray" de Ciudad Evita.
Se recibió de bachiller docente, cursando luego estudios de profesorado de literatura en la escuela "Pedro Elizalde" y de magisterio en la misma "Dr. Mariano Etchegaray".
Ejerció la docencia en las escuelas nro. 95, 96 y 32 de La Matanza y en el año 1981 cumplió el servicio militar en nuestro querido Regimiento de Infantería Motorizada III "General Belgrano" de Tablada.
Vuelto a la vida civil, una vez finalizado su Servicio Militar Obligatorio, retornó a su labor en la escuela nro. 32, de Laferrere, de donde partió al frente de batalla en forma voluntaria y para cumplir con su deber un 12 de abril de 1982.
Su destino, fue Puerto Argentino.
Su deceso se produjo el 10 de junio en acciones de guerra, no pudiendo conocer a su primogénita, Julia María, que nació el 28 de agosto de ese año.
La escuela nro. 32 hoy lleva su nombre

MHG: Qué representaba Malvinas para Julio y sus alumnos?
DC: Julio era muy comprometido, con muchos valores, se había criado en una casa donde, como era antes, los valores existían como la bandera, el himno nacional, la patria. Después con el tiempo se fue perdiendo todo eso, hoy tenemos que reconocer que los chicos ya no cantan el himno en los colegios, es una cosa se fue perdiendo bastante esa cultura nacional. Julio los tenía. De muy joven siempre los tuvo, amó su patria, amó su bandera, enseñaba en la villa de emergencia, cuando tenía 16 años. Tenía valores fuertes.
MHG: Julio ya había realizado del servicio militar?
DC: El destino de Julio era una cosa que tenía que ser, nada sucede para porque sí, hay un día para nacer y un día para morir, con el paso del tiempo me he convencido. Julio presentó prórroga el primer año, porque era clase 61, en el segundo año se casó con una docente como él, ¡y se olvida de presentar la prórroga!, entonces lo llamaron al ejército a hacer el servicio militar, lo hace en el 81, la clase de él es convocada en el 82. Si bien a él no le llegó la carta, Julio con los valores que tenía, no podía no presentarse, sinceramente me dijo: “mamá están convocando a mi clase”. Yo vivo a 10 cuadras del 3 de infantería y me dijo que se iba para allá. Yo le dije que no vaya, que la carta no le había llegado, y él me respondió que cómo no iba a ir si los compañeros ya estaban yendo para allá, “tengo que ir”, le dije que estaba esperando un hijo… Tengo una nieta de 29 años que no conoció a su papá. Pero él no dudó y me dijo “tengo que ir y voy a volver porque son muchos los que me esperan! y agregó que no se podía presentar en un aula a hablar de San Martín y de lo que es la patria si se negaba a ir a Malvinas. Y se fue, yo no quería entender razones… cuando se fue al 3 de infantería fue un soldado voluntario, fue por convicciones, por valores y porque realmente la clase de él fue convocada. Esto lo recalco porque tengo una nieta y no quiero que se piense que dejó una hija por defender su patria. Él pensaba en volver para ella, pero también tenía su forma de pensar. Nunca me olvido que el 30 de marzo, cuando fue esa manifestación tan grande…
MHG: Exactamente, el 30 de marzo de 1982, los trabajadores nucleados en la CGT Brasil y bajo la conduccion de Saul Ubaldini convocaron a una jornada de protesta en todo el país, donde murieron dos trabajadores, uno en Mendoza, José Benedicto Ortiz, trabajador y sindicalista textil, y el salteño Dalmiro Flores, obrero mecánico, asesinado frente al Cabildo…
DC: Bueno, en esa manifestación Julio y todos los docentes estuvieron ahí y los corrieron a palos y los sacaron con gases, gritando contra Galtieri. Era un chico que amaba la patria, amaba la paz, hacía ayuno, era una amante de la paz, en el entendimiento de los pueblos. Pero cuando le tocó no pudo elegir, tuvo que tomar una decisión y la tomó, tenía 21 años y disponía de su vida.
MHG: Un soldado, Trinidad, le sacó una foto en la colimba, no se la ha pudo dar… y luego se volvieron a reencontrar en Malvinas…
DC: Es la foto que circula, la anécdota es que no se la alcanzó a dar, Julio le dijo cuando se estaba yendo al Monte Longdon , que no se olvide de darle la foto que le había sacado en el 3 a su familia “ porque no tengo fotos de soldado”… presintiendo que algo le iba a pasar, Trini le responde que estaba loco, qué le quería decir, Julio le pidió nuevamente que le entregue la foto a la familia. Y Trinidad cumplió con eso…
MHG: También circula una carta hacia los alumnos ? (1) (Ver abajo)
DC: La carta es una maravilla y no la hizo en un día sino en tres o cuatro, porque empieza el 2º y pico de abril y termina como el 27 luego de uno enfrentamientos. O sea, que él la fue escribiendo de a poco, hizo cuatro hojas… escribió cuatro hojas…. Es impresionante lo que manda a decir en ella, hay un mensaje a los alumnos, a los docentes y a nosotros nos mandaba un papelito solo. El destino quería que lo dejara escrito.
MHG: Qué la impactó más de esas cuatro hojas?
DC: Me impacto el mansaje a sus alumnos, me impactó cuando habla con la directora y le dice cómo me gustaría estar cumpliendo esa misión mucho más provechosa que la que tengo encomendada, él era pacifista, pero su misión era defender su país y tuvo que ir, pero no era un guerrero y no le gustaba matar. Otra parte que me impacta, aparte del mensaje a sus alumnos que es maravilloso, cuando al final le dice a todos los docentes que les den el saludo a la señora Alicia, que extraño el mate cocido de las 12 horas, porque “acá el mate cocido tiene un poco de cemento y nada de azúcar”. Eso algo quería decir, el que entiende sabe lo que el maestro quería decir.
MHG: Cómo le explicó a su nieta la actitud de Julio?
DC: Costó mucho, muchos años de lucha, muchos años… Yo fui una luchadora de Malvinas desde hace 25 años, porque la vida me golpeó mucho, mi esposo murió después de la guerra a los 56 años, mi vida no fue fácil, me quedé sola con las dos hijas, con la mayor y la pequeñita, que hoy es una médica a pesar de todo el desastre, mi marido no soportó la guerra y murió. Después se me murió otro hijo más por una enfermedad, el HIV; que es una guerra que azota al mundo y en aquellos años más todavía. Tengo dos héroes, uno de la patria, Julio, y el otro de su familia, Roberto al que no voy a discriminar porque él se sintió discriminado y yo soy una madre… él me decía que Julio era un héroe. Cuando Roberto se enfermó salí a decir lo él tenía y siempre digo lo mismo: Roberto fue un grande para mí, estuvo conmigo, crió a su hermana, la hizo a estudiar de médica. Todo lo dejó preparado antes de morirse. Para mí eso fue una enseñanza de vida. Roberto fue quien me dijo que me uniera a los veteranos… me dijo “ellos son tus hijos”, yo perdí a mis dos hijos, quedaron solo las mujeres, la familia Cao –dicen en el barrio- son todas mujeres, me quedé sin hombres, Roberto fue el que me incentivó para me iniciara en la lucha con los veteranos de guerra. “Ahí están tus hijos”, me dijo y que ellos me iban a amar como ellos me amararon a mí. Y que debía luchar por ellos. Esa fue mi misión para seguir adelante, sin odios ni rencores, más allá que sé lo que fue la guerra, lo que es el dolor, del sufrimiento de todos los familiares y los que cayeron y los que volvieron… más sufrieron los que volvieron que los que quedaron. Porque de cierta manera lo que quedaron Dios estuvo con ellos, y no sufrieron más, los que volvieron sufren hoy bastante la discriminación, la forma que no le dan el reconocimiento que tiene que tener, yo y otras madres de Malvinas, desde la Comisión de Familiares, luchamos por ellos…
MHG: Todo por lo que usted ha pasado la acerca o la aleja de la fe?
DC: No, me acercó mucho a la fe, si no hubiera tenido fe no hubiera podido seguir… Le cuento una anécdota: una semana antes de la guerra de Malvinas, había fallecido un vecinito del barrio en un asalto, estaba con mi hijo Julio, sentados a la mesa, le dije “no quiero saber lo qué es la muerte de un hijo, no lo resistiría”. Julio, que era muy católico, me dijo que no dijera eso porque se podría morir tanto él como yo, y si Dios permite la muerte también da la resignación, “vos sos cobarde porque tenés miedo de perder a un hijo, Dios te da la fuerza para seguir adelante” … nunca me voy a olvidar de ese mensaje de Julio, fue lo que realmente me ayudó a seguir y a dejar las broncas porque las tuve, porque yo sola sé lo que me costó seguir adelante en los primeros años, pero luego tuve que mirar con amor si no hubiera podido seguir. Y lo hice… a las guerras no las quiero, siempre digo que quiero las Malvinas por el entendimiento de los pueblos, no quiero guerras, no sirven, sólo dejan destrucción y muerte. Por la paz hay que conseguir las Malvinas, que son argentinas y que Dios quiera que un día esto se solucione y podamos lograr tenerlas nuevamente.
MHG: Qué espera de este nuevo aniversario, el trigésimo?
DC: Espero que los 30 años sean un reconocimiento para lo veteranos de guerra, que sean recibidos en la plaza de mayo como debieron ser recibidos, como lo debieron ser en el año 82 y no ser escondidos, se merecen los veteranos tener el reconocimiento porque ellos dieron todo por la patria más allá de los que hicieron la guerra…

(1)Carta del maestro-soldado Julio Cao a sus alumnos:

Desearía que hiciera llegar a la maestra de 3ro D este mensaje para
mis alumnos:

A mis queridos alumnos de 3ro D:
No hemos tenido tiempo para despedirnos y eso me ha tenido preocupado
muchas noches aquí en Malvinas, donde me encuentro cumpliendo mi
labor de soldado: Defender la Bandera.
Espero que ustedes no se preocupen mucho por mi porque muy pronto
vamos a estar juntos nuevamente y vamos a cerrar los ojos y nos vamos
a subir a nuestro inmenso Cóndor y le vamos a decir que nos lleve a
todos al país de los cuentos que como ustedes saben queda muy cerca
de las Malvinas.
Y ahora como el maestro conoce muy bien las islas no nos vamos a
perder.
Chicos, quiero que sepan que a las noches cuando me acuesto cierro
los ojos y veo cada una de sus caritas riendo y jugando; cuando me
duermo sueño que estoy con ustedes.
Quiero que se pongan muy contentos porque su maestro es un soldado
que los quiere y los extraña.
Ahora sólo le pido a Dios volver pronto con ustedes.
Muchos cariños de su maestro que nunca se olvida de ustedes.
Afectuosamente JULIO

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