"Me parece que el Congreso no debería avalar el camino que eligió la Corte y dejar las cosas como están

“El desafío político hoy es si comunciamos valores o porquerías”

Dip. Graciela Camaño: – Diputada bloque Peronismo Federal
– Presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales

MHG: Comparto con usted una noticia que aparece hoy en el diario Perfil, la cual dice que el gobierno pediría la prisión para Magneto, Herrera de Noble y Mitre… cuál es su opinión a respeto?
GC: Supongo que si hacen eso tendrán elementos…

MHG: Esto sería la frutilla del postre de lo que se inició con la empresa Papel Prensa…
GC: No es bueno opinar sobre hechos que todavía no están. Esta versión es anterior y tenía que ver con esa puesta en escena que hizo el gobierno con el tema Papel Prensa, pero la verdad es que yo no opino sobre algo que todavía no está ocurriendo…

MHG: Sobre el tema relacionado con Santa Cruz y el fallo de la Corte de reponer al procurador Eduardo Sosa, hay varios proyectos al respecto en la comisión de Asuntos Constitucionales?
GC: En realidad todavía no he citado a la comisión, algunos legisladores en orden a la nota enviada por la Corte Suprema poniendo en autos al Congreso con respecto al desacato de la provincia de Santa Cruz han considerado legítimo la presentación de diferentes proyectos de intervención para colaborar en el cumplimiento de la decisión de la corte; seguramente los vamos a estar analizando y vamos a estar intentando una resolución que sea lo suficientemente inteligente como para que la orden se cumpla.

MHG: Existe la posibilidad del veto presidencial?
GC: La Constitución Nacional es totalmente clara cuando otorga potestades tanto al Ejecutivo como al Legislativo y al Judicial, cada uno tiene circunscriptas determinadas funciones. Una de las funciones del Poder Legislativo es la intervención de los estados provinciales; eso forma parte, juntamente con otras cuestiones de fondo, de las potestades que tiene el poder Legislativo, me atrevería a decir que si el Congreso decide una intervención a una provincia está en uso pleno de sus facultades y difícilmente el poder Ejecutivo lo pueda vetar. Pero también es cierto que para poder intervenir una provincia hay determinadas cuestiones que se tienen que dar y me parece que en este sentido nosotros debemos ser absolutamente cuidadosos, porque la intervención a una provincia es un antecedente muy fuerte que queda para el funcionamiento del sistema constitucional. Se supone que la intervención a una provincia tiene una estrecha referencia con una suerte de conmoción interna en la provincia que hace a un conmoción social, económica, etc., es decir, que tienen que haber determinados condicionamientos para que nosotros podamos determinar la gravedad del tema y considerar oportuna la intervención a la provincia. Yo humildemente pienso que hay que explorar soluciones. Yo creo que la intervención es un remedio federal y que hay que ser muy cuidadosos en su uso. No solamente por lo que significa para la provincia de Santa Cruz en este momento, sino, también, por lo que significa como instituto y como función que tiene el parlamento para el futuro.

MHG: Además, se puede considerar el no victimizar a alguien que no está cumpliendo con sus funciones.
GC: No, yo no estoy haciendo una evaluación de índole política, estoy haciendo una evaluación que trata de ajustarse cuidadosamente con lo que determina la Constitución y la doctrina, además, la Corte no nos ha dicho que intervengamos la provincia. Lo que ha hecho es, ante un desacato de un estado, solicitarle al Congreso que, si bien no tiene el poder de policía, si tiene esta facultad otorgada por la Constitución; que arbitre los medios para el cumplimiento de la orden y también lo que hace es enviar las actuaciones a la justicia federal por tratarse de un estado provincial, que será la que corrija la actitud del gobernador. Yo soy un poco celosa, no solo por este caso, sino por los casos en el futuro. Nosotros cuando vamos a trabajar la intervención de una provincia en el parlamento tomamos los antecedentes de doscientos años para atrás en materia de intervención. En ese sentido hay que ser cuidadosos. Cada intervención fija una suerte de antecedentes muy fuertes para el futuro.

MHG: En este último período de democracia hemos tenido intervenciones de provincias sólo en cuatro o cinco oportunidades…
GC: La última fue la de la provincia de Santiago del Estero cuando estaba al famoso crimen de la dársena, que había una conmoción social muy importante, en donde estaba involucrado el poder Ejecutivo provincial y le quiero aclarar que yo no he votado esa intervención. Porque yo soy muy cuidadosa con este tipo de intervenciones. Las provincias son anteriores a la nación, las provincias tienen una entidad y en nuestra Constitución tienen una soberanía que nosotros tenemos que ser cuidadosos con la misma. Además, los gobiernos provinciales son emergentes de elecciones populares, hay una serie de cuestiones que hay que analizar cuando se habla de intervención.

MHG: El Poder Judicial no tiene los arbitrios suficientes como para hacer cumplir una orden que emana de él?
GC: Desde ya tiene la posibilidad de hacer por la vía de la propia justicia y por eso envía el caso imputando de desacato en la persona del gobernador a la Cámara Federal, pero la cuestión institucional, por tratarse de un estado provincial, la envía al Congreso. Pero me parece que nosotros tenemos que tener la inteligencia de la calma, aferrarnos a la Constitución, hay un proyecto de Gil Lavedra que es interesante, porque sin ser una intervención da una manda al procurador de la Nación para que se cumplimente la resolución judicial. Así que me parece que explorando un poco más podemos encontrar alguna solución que nos permite no acudir al remedio de la intervención federal. Me parece que al estado de locura generalizado que permanentemente tenemos por parte de algunos dirigentes políticos encumbrados, como es este tema, más allá del análisis jurídico que se pueda hacer de la cuestión, hay también un análisis de tipo moral, de tipo social, los dirigentes que ocupan cargos circunstanciales no pueden ser tan perjudiciales a las instituciones. Imagínese que si un gobernador desacata a la Corte Suprema de Justicia, que es el máximo órgano de justicia en el país, qué sociedad estamos construyendo, qué mensaje estamos enviando? La sociedad del todo vale, del desacato, del yo no hago, del de me importa un bledo. Y me parece que eso es malo, muy malo para la construcción de la sociedad. Por eso debemos nosotros aferrarnos a la Constitución más que nunca y tratar de establecer alguna solución que sea viable, que resuelva el tema y que no agreda a las instituciones.

MHG: En esa línea de pensamiento debo decirle que poneR excusas -el gobernador de su provincia, Daniel Scioli-, por haber posado en una foto junto a Macri Es un mensaje muy pobre.
GC. En realidad eso forma parte de las conductas personales, cada uno sabe adonde le ajusta el zapato, cuáles son los intereses que defiende y los que representa y me parece que en este sentido tiene que hacerse cargo de su historia y de su conducta. Yo no voy a defender ni la historia ni la conducta de Scioli.

MHG: Con respecto al tema de Santa Cruz, el gobierno dice que reponer en su cargo a Sosa es de incumplimiento imposible porque se ha producido una reforma que ha eliminado el cargo. Ustedes tienen en cuenta esto?
GC Ahí hay un vicio de origen, que permite perfectamente que esto se resuelva. Bajo ningún punto de vista esta excusa tan banal de decir que ya hay otra persona que tiene la misma intangibilidad en el cargo impide que se lo reponga en el cargo al que estaba anteriormente. Esto se puede transladar a una empresa fabril, translade el conflicto a cualquier ámbito común y corriente y se va a dar cuenta perfectamente bien que la excusa esa, no es válida.

MHG: Sé que está viajando a Río Cuarto para asistir a un encuentro organizado por la Pastoral Social de la Iglesia que propone “repensar la política basado en los liderazgos”, cuál es su idea al respecto?
GC: Lo que advierto de la dirigencia política es la falta de capacidad para darse cuenta que estamos en un momento que es bisagra en todo sentido en la humanidad, la imposibilidad de darse cuenta que estamos en siglo XXI, la imposibilidad de darse cuenta que es necesario recrear otros tipos de conductas, otros tipos de hacer política y la necesidad de repensar y poder construir un estado mucho más inteligente. Estamos, además, en la era de la hiper comunicación en la cual la humanidad en su conjunto tiene un desafío muy grande: o bien comunicamos porquerías o bien comunicamos valores. Si comunicamos valores, seguramente vamos a tener una sociedad mejor, vamos a vivir de diferente manera, por que los valores son los que llevan implícitos las posibilidades que pensemos una sociedad con oportunidades para todos. Si seguimos pensando en porquerías, como nos pasa a los argentinos, vamos a seguir pauperizando a nuestra población, vamos a seguir con enormes cantidad de argentinos con una subcultura que se recrea a lo largo y a lo ancho del país, que no tienen nada que ver con aquellos valores que nos supieron construir como nación y que nos hicieron grandes. Yo creo que el desafío del siglo XXI es aprovechar la era de la tecnología para la comunicación de los valores y poder instalar en forma definitiva una sociedad que en valores otorgue posibilidades para todos.

MHG: Va a ser candidata a gobernadora por Buenos Aires?
GC: Es algo que estamos explorando, yo milito constantemente la provincia, así que me considero con condiciones y posibilidades de serlo.

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