¡María Elena Walsh fue una artista admirable y sin fisuras! ¡Fue ética!

Cristian Hernández Larguía: -fundador del Coro estable de Rosario, desde 1946 es su director titular
MHG: Qué reflexión nos puede hacer sobre María Elena Walsh?
CHL: Para mí fue una artista admirable, porque, en general, cuando se la juzga un poco superficialmente podría aparecer como una persona ingeniosa. Pensemos “Manuelita”, la canción de los gatos… fue una persona ingeniosa, pero fue una persona muy comprometida políticamente, éticamente, una persona de un sentido ético admirable y, además, se manifestó, se comprometió, se interesó en una cantidad de cosas. Recuerdo aquel artículo que escribió en la revista “Humor” cuando se pensaba hacer desparecer la Ñ, ¡es un escrito con mucho ingenio en el cual proponía la defensa de algo que es muy importante para todos nosotros! … Siempre estuvo comprometida en una cantidad de aspectos de la vida del país, aparte de su indiscutible genio como poetiza, como música, como dramaturga, cantautora. Una cantidad de virtudes que no siempre son reconocidas.

MHG: Generalmente se la recuerda por su obra para los chicos, pero su obra para adultos es impactante…
CHL: Tiene otras bastante bravas… se metió con los políticos. Realmente es una artista admirable y sin fisuras. Para mí que tengo una posición antipopulacherista, María Elena es el ejemplo de cómo una persona puede alcanzar popularidad, una auténtica popularidad, sin necesidad de bajar el nivel y la calidad de su producción. Hizo algo popular sin ser populacherista. Creo que el mayor homenaje que se le puede rendir es que fue una persona ética. En un momento en que, lamentablemente, en este país la ética es algo que ha desaparecido del horizonte.

MHG: La conoció personalmente?
CHL: Sí, tuve oportunidad de conocerla en el teatro “El Círculo” cuando estuvo con Leda Valladares… de refilón.

MHG: Cómo está hoy, a su criterio, el rubro composiciones, por donde estamos caminando en las creaciones argentinas?
CHL: Mire, no estoy muy al tanto, no es mi fuerte, estoy cerca de los 90 y me dedico a lo mío, que es tratar de redondear a lo que me he dedicado toda mi vida, por eso tengo que ceñirme un poco más a lo mío y no como hace 50 años en que me metía un poco en todo.

MHG: Pero lo leo y lo escucho y veo que no puede con su genio…
CHL: A veces se me escapa. Pero en lo estrictamente musical tengo que acotarme, porque el campo se ha abierto en tal magnitud que es imposible estar al tanto de todo lo que pasa. Creo que la desaparición de María Elena es la desaparición de una persona, pero no de su producción, eso va a quedar por mucho tiempo. Pero de cualquier manera lo que yo veo, partiendo de la base que no estoy muy al tanto de todo el panorama argentino, es que faltan Marias Elenas Walshs.

MHG: Cómo era musicalmente María Elena Walsh?
CHL: Fue una persona que tuvo una gran formación musical, la obra de ella lo pone de manifiesto, si bien pueden aparecer como obras sencillas, adaptada para niños, pero de cualquier manera, siempre con una gran calidad extraordinaria en la poesía y la calidad musical.

MHG: Qué lo llevó a usted con el ProMúsica a realizar un ciclo con su música?
CHL: Lo del Pro Música merece una aclaración, aunque después de hecha quizá me maten, en realidad el grupo fue fundado para los niños, incluso yo actuaba. Después me pareció, lógicamente, que debía quedar en manos de personas especializadas, porque es una actividad que requiere una cierta especialización. Entonces me alejé. Soy como una especie de gurú que anda por ahí, cuando a ellos se les ocurrió incursionar con María Elena me pareció espléndido, me pareció una excelente idea. Hubo, a través particularmente de Irma Constanzo, la guitarrista, que es nuestra representante y era íntima amiga de ella. Irma trató el problema de los derechos de autor y los arreglos, ya que eran distintos, ella actuó como intermediaria en este trabajo.

MHG: Usted ha dicho que quiere dedicarse a lo suyo, en qué está pensando, en qué está trabajando?
CHL: Siempre queda algo por hacer… Hay un grupo, con Rubén Echagüe a la cabeza, que van a hacer algo en defensa del árbol. Es un movimiento artístico que va a hacer obras artísticas relativas al árbol, y al mismo tiempo tratar de despertar la conciencia en pro de respeto al árbol, pero, básicamente, en pro de plantar árboles, algo tan necesario en nuestra ciudad. A nosotros nos han interesado, estuve en una reunión con ellos, estamos buscando canciones y músicas que tengan referencia al árbol.

MHG: En esa búsqueda hay algo ha encontrado que nos pueda contar?
CHL: Sí, desde ya… el Gernikako Arbola, el himno de los vascos, del árbol de Guernica, que para ellos es un árbol sagrado, después está de (Franz) Shubert, “El tilo”; hay una muy hermosa poesía de Federico García Lorca, “Cortaron tres árboles”, una poesía muy breve que fue puesta en música por una compositora cubana. Lamentablemente es muy breve pero es muy hermosa. Hay una canción inglesa que habla del frondoso castaño, después está la “Canción del árbol del olvido”, de Alberto Ginastera.

MHG: Podríamos decir que hay una actitud de servicio que trasciende la música que basada en la música va hacia el cuidado medioambiental?

CHL: Exactamente. Usted lo ha dicho mejor que yo.

MHG: Cómo es un día en la vida de Cristián Hernández Larguía?
CHL: En este momento no estudio, más bien me dedico a escribir sobre lo que trabajé durante toda mi vida y escribo sobre diversos temas… breve, en general, con ninguna intención de posteridad, sino porque tengo ganas de escribir, me divierto, paso el tiempo. Es decir, no pienso editar ni publicar, por ahora…

MHG: Cuándo usted está en su casa y tiene ganas de darse un mimo, qué música escucha?
CHL: Bueno, eso es bastante particular. He dejado de escuchar música, cosa que en otra época yo trabajaba con música, en forma permanente escuchaba música. Pero poco a poco cuando más posibilidades tuve de realizar música fui abandonando la costumbre de escucharla. Ahora cuando escucho puedo escuchar cualquier cosa. Me encanta el jazz.

MHG: Pareciera que el jazz es la madre de todas las músicas?
CHL: A mí me hace mucha gracia porque el Dr. Gonzalo Garay, que forma parte del coro, dice que ha observado que cuando yo estoy haciendo un negro spirituals hago referencia a (Johann Sebastian) Bach y que cuando hago Bach hago referencia a negro spirituals, y es cierto haber escuchado a una famosa cantante negra que su nombre en este momento se me escapa, que en un momento determinado en un concierto decía de la obligación de los cantantes negros de conocer a Bach por la gran relación que existe. Aunque parezca un disparate pero hay una relación.

MHG: Qué libros les gusta leer?
CHL: Leo poco, la computadora me ha atrapado, trabajo mucho con la computadora, y eso hace que, cansada la vista, dolor de cuello, me haya alejado de la lectura de la literatura común, me dedico a leer únicamente lo específico, sobre el trabajo que estoy haciendo. Digamos que es la lectura que me obliga a hacerlo.

MHG: Qué cosas terminan pesando más en usted a la hora de elegir un repertorio?
CHL: Eso depende. Por ejemplo nosotros tenemos otro programa, vamos a ir al festival internacional de Ushuaia, en abril y tenemos que hacer un repertorio que sea representativo de nuestra actividad. Todas las obras tenemos que pasarlas por el cedazo, vemos qué es lo que sale mejor, cuáles son las que pueden ir, las obras que más se adecuan a la forma de cantar de los que pueden ir, si va un solista, cuál de los solistas va ir y qué es lo que le queda mejor… Un sinfín de cosas. Después nosotros acostumbramos a hacer algo para Semana Santa, entonces elegimos música que corresponda a la fecha y a la época.

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