Dr. Luis Losinno: – Profesor Adjunto Efectivo, Responsable del curso de Producción Equina I y Producción Equina II, Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Argentina
– Director del Laboratorio de Reproducción Equina, Facultad de Agronomía y Veterinaria, Universidad Nacional de Río Cuarto, Argentina
MHG: Esta semana ha sido presentado Ñandubay, el primer caballo clonado de la Argentina, pero han habido algunas experiencias previas a ésta…
LL: Es correcto. En realidad el primer clon de un équido que nació en el planeta fue una mula y fue desarrollado en un laboratorio de Estados Unidos, en el año 2003. Mi primer contacto es bastante remoto y desde ahí nuestro grupo de trabajo, junto con la UBA (Universidad Nacional de Buenos Aires), junto a una empresa biotecnológica logramos el nacimiento del primer clon en América Latina, o sea que hace un tiempo que estoy involucrado en el tema.
MHG: Nos puede contar el proceso de clonación del modo más sencillo posible?
LL: Lo voy a intentar al menos. Hoy en día es una herramienta biotecnológica, completamente antinatural en los mamíferos, porque si bien es un proceso que ocurre en la naturaleza en muchos estratos zoológicos, en los mamíferos es un procedimiento que es completamente artificial. Por lo menos en los caballos que es lo que se ha estado haciendo hasta ahora, se replica un procedimiento que tiene, al menos, 15 o 20 años, se trata de un procedimiento viejo y consiste en utilizar un óvulo como receptor del mensaje genético, es decir, del núcleo de una célula de un animal que es clonado. En este procedimiento no se utilizan gametas masculinas, es decir, no hay espermatozoides, a partir de una célula somática, una célula del cuerpo, que uno inocula dentro del óvulo receptor conyugal con igual carga genética. Suena un poco complicado…
MHG: He leído que muchas veces esta réplica no termina por ser totalmente pura y tiene características distintas al original es correcto?
LL: es correcto, no lucen exactamente iguales y no son exactamente iguales, tienen la misma carga genética pero no necesariamente usan los mismos genes. De hecho, en los caballos clonados que hay, que hay muchos por otra parte, quizá haya cerca de 70 en el mundo, el pelaje es el mismo pero las manchas blancas son completamente diferentes entre el clon y el original.
MHG: Si se trata de caballos para polo o de salto mantiene el clon la misma habilidad del que se busca emular?
LL: No lo sabemos… la verdad, es que no lo sabemos. En los caballos, hasta ahora, en lo que yo conozco y conozco muchos de lo clones que han nacido; si mantienen la habilidad deportiva o la destreza que desarrollaron los originales, donde hay un componente ambiental muy importante como la doma, el jinete, de su propia historia de crecimiento… en realidad todavía no se sabe… En lo que respecta a la clonación de caballos se hacen con un fin que se llama clonación reproductiva, es decir, extender su vida reproductiva pero no su vida deportiva.
MHG: Siempre se clona a un animal que ha tenido buenos antecedentes?
LL: Claro, en general es un proceso extremadamente eficiente, esto puede llevar años. A nosotros el primer clon que hicimos, en el año 2008, nos llevó casi 3 años de trabajo. Era una yegua de polo, de altísima performance. Uno elije un animal que cree que es genéticamente superior y, que en principio, ya no está en condiciones de reproducirse, en general, por la edad.
MHG: El clon tiene una vida normal, en cuanto a edad y desarrollo?
LL: Si, normal. No hay ninguna evidencia, hasta el momento, de que los clones envejezcan más rápidamente. Es lo que se dijo con respecto a Dolly, pero en realidad Dolly murió de una afección respiratoria junto con todas las ovejas que estaban con ella. O sea, no murió porque estaba más vieja que su edad cronológica. Con respecto a esto no hay ninguna evidencia.
MHG: Sobre la oveja Dolly hay alguna otra historia que no se ha conocido?
LL: En realidad, yo le cuento lo que he escuchado del propio Ian Wilmut, que fue quien la clonó, con quien estuve un par de veces. En realidad, para él fue más un dolor de cabeza que otra cosa haber clonado a Dolly, porque lo que quería hacer era producir transgénicamente un factor de coagulación para los humanos y evitar que la gente muera, por ejemplo, de hemofilia. Para lograr eso necesitaba hacer la clonación como una herramienta para multiplicar, pero en el camino ocurrió lo de Dolly y él pasó a la fama por un hecho que consideraba completamente circunstancial y no por el objetivo final. En realidad, fue una herramienta tecnológica, pero toda la fama y la prensa se volcó a un paso intermedio de su trabajo.
MHG: Eso es lo que se denomina clonación terapéutica?
LL: Claro, el inicio de la investigación fue para ese fin, Wilmut es uno de los pioneros… De hecho, una de las especies que más se clona en el mundo son los cerdos y no para producir carne, sino con el objetivo muy preciso de estudiar todos los procedimientos para la reproducción in vitro de tejido para humanos, por ejemplo: piel, hígado. Todos los ensayos in vitro de hacen clonando cerdos…
MHG: Argentina se encuentra en el cuarto lugar en el mundo en este tipo de investigaciones científicas estamos muy avanzados en el aspecto científico o hay países que no se interesa en esto?
LL: Un poco de cada cosa. Hay cuatro grupos trabajando en estos temas, dos aquí en Argentina, el de Andrés, que fue alumno mío y fue el mejor de su promoción, quien logró la clonaciòn de Ñandubay y es parte de su tesis doctoral, y el grupo nuestro que trabajamos con la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional de San Martín. Hay un grupo en los Estados Unidos y un grupo en Europa. No hay más gente. No por que no interese, hay una enorme demanda, lo que no hay son óvulos receptores de yegua. Es uno de los puntos críticos. Argentina tiene, Europa muy poco y en Estados Unidos no hay y provienen desde Canadá. O sea, es una cuestión técnica de obtención de la materia prima. En cuanto a la técnica, son procedimientos de laboratorio un poco complejos, pero que se pueden hacer.
MHG: Y por qué es difícil de conseguir la materia prima?
LL: Porque hay muy pocos frigoríficos que faenan yeguas que es la fuente de obtención de esos óvulos, me refiero a los ovarios de yeguas que son faenados para carne.
MHG: Cómo será el futuro de la clonación, habrá límites, los imagina?
LL: A partir de lo de Wilmut, que en realidad lo novedoso no fue que clonaran la oveja, que ya había sido clonada en su grupo ovejas, cabras, vacas. Lo impresionante de él, no fue clonar, sino demostrar que una célula adulta podía reprogramarse. Eso en el mundo científico fue una revolución. Insisto, no lo de Dolly, sino lo que he mencionado, esto que por ahí suena un tanto raro fue lo que abrió las puertas de los estudios básicos sobre clonación y su potencialidad de aplicación. Por ejemplo, en animales de producción como los bovinos, mi impresión es que es prácticamente irrelevante, o sea, no progresaron. No, porque no hay una justificación económica para clonar bovinos, pero sí en porcinos para el desarrollo de tejidos y sí en equinos porque los equinos deportivos valen mucho dinero… Hay una cuestión económica en cada caso en particular.
MHG: Esto ha llegado al caballo de carrera?
LL: Ha llegado a los caballos de salto, ha llegado a los caballos de endurance; por ejemplo el triple campeón de endurance es castrado, o sea, fue clonado y el clon ya tiene hijos. Y los hijos son nacidos de una yegua que fue clonada, también. En los caballos de salto hay un clon de uno de los caballos más caros del mundo que ya no se reproducía por viejo y su clon está dando semen congelado. Es decir, en distintas razas la aplicación va encontrando su sitio, pero en los caballos de carrera están atrasados tecnológicamente los criadores, no porque no quieran hacerlo sino porque las reglamentaciones no lo permiten, por lo que todavía lo veo difícil. Antes se debería estudiar la inseminación y la transferencia de embriones.
MHG: Esto es un poco el inicio de lo que se denomina células madres?
LL: La tecnología de células madres, al menos lo que yo veo, es donde se está focalizando gran parte de la investigación y que deja enormes cantidades de dinero, utilizarían la clonación como una herramienta. En realidad, casi todos los grupos de investigación que yo conozco en el mundo están direccionando su línea de investigación hacia las células madres. Va a ser una de las revoluciones tecnológicas a corto plazo.
MHG: En qué proyecto está trabajando?
LL: Estoy trabajando en un proyecto con la Universidad de Viena en sexado de embriones y de espermatozoides de caballos con una técnica lo menos invasiva posible, las técnicas hasta ahora son todas invasivas, no ésta. Estoy trabajando en vitrificar ovocitos, desarrollando vitrificación para utilizar en humanos; los modelos biológicos son los caballos pero muchas de las investigaciones es para aplicar en infertilidad humana. Tengo dos becarias doctorales trabajando en esto. La vitrificación es un proceso que “congela” células a 20 mil grados por segundo, o sea, otra revolución es el frío para preservar células de tejido. Así que, básicamente, nuestro trabajo es biotecnología aplicada a la reproducción y al estudio de modelos para, eventualmente, poder aplicar en la medicina humana.
MHF: En biotecnología tenemos un buen nivel en Argentina?
LL: Creo que sí, hay grupos muy buenos en distintas universidades. Si bien muchos de los grupos estamos conectados, es paradójico, porque, a veces, tenemos más conexión con gente del exterior que entre nosotros. Me gustaría que no fuera así… tenemos que trabajar en ese aspecto.
MHG: El reconocido neurólogo Dr. Conrado Estol, trabajó en la investigación de cómo el frío de los Andes ayudó en medio de esa tragedia, a retraer el edema producido por el golpe . En qué utilizan ustedes el frío?
LL: En el caso nuestro es para ver cómo preservar células indefinidamente. Las células cuando son sometidas a una muy baja temperatura, gran parte de ellas mueren y se forman cristales dentro de ellas. Esa técnica de vitrificación, que es una técnica de congelamiento ultrarrápido, muy barato, que no necesita ninguna máquina, o sea se puede hacer en cualquier tipo de condiciones, inclusive en el campo, sin una tecnología demasiado costosa. Una máquina de congelar embriones u ovocitos vale como mínimo 5 o 6 mil dólares, y entonces intentamos trabajar sobre esto porque promete ser más eficiente a menor costo.
