Dr. Domingo Liotta. Creador del primer corazón artificial y respiración asistida/ Actual Decano de la Facultad de Medicina Secretario de Ciencia y Tecnología***
MHG: Es época de balance en este cumpleaños de la patria, cómo cree que se encuentra la salud y la ciencia en nuestro país?
DL: Mire, la salud pública es una expresión muy genuina de la sociedad misma y de la sociedad política, entonces, huelgan las palabras, usted ha visto la confusión que existe en la falta de entendimiento en el orden político y en el orden social, en ocasiones. La salud pública es una expresión socioeconómica del momento de cada país y así estamos en el aspecto de salud pública; y, sobre todo, nos falta algo fundamental que es una guía, un sistema nacional. El Dr. Chachques presentó, en su conferencia de aceptación del doctorado en la Universidad de Morón, el modelo francés, el cual yo lo ví en el año 56, porque en ese momento en Lyón estaba haciendo mi residencia en cirugía toráxica… Yo estaba con el profesor Jean Dausset, quien fue Premio Nobel en el año 80. Se trataba de una investigación que tuvo una gran importancia en el transplante cardíaco, ellos prepararon para la salud pública francesa la unidad en el hospital, o sea la asistencia médica, la docencia y la investigación para los médicos, vale decir que el médico estaba desde las ocho de la mañana hasta la que hora que sea en el hospital y con una remuneración especial. El que no acepta este sistema queda afuera, en la gran mayoría de los hospitales franceses se encuentra este sistema. Ese sistema es ideal, y fue el mismo sistema que nosotros creamos entre los años 73-74, presentamos el sistema nacional de salud, que luego fue derogado en la época del gobierno de la dictadura. Claro, porque la salud pública, toca muchos intereses, intereses privados, de laboratorios nacionales y extranjeros.
MHG: El ejemplo se da en los Estados Unidos, ¡el dolor de cabeza que tuvo el presidente Obama para avanzar sobre un sistema nacional de salud!
DL: Sin duda, cuando estaba el presidente Clinton, la señora; Hilary Clinton, quiso tomar el tema, pero a los tres meses renunció a su cometido. Cuando nosotros presentamos nuestro sistema en el año 74 en Ginebra, lo hice en una sesión oficial de la Organización Mundial de la Salud, estaba la delegación de Canadá y tomó nuestro sistema y durante años me estuvieron consultando y continúa funcionando ese sistema en ese país. La señora Clinton quiso tomar el sistema y llevarlo a los Estados Unidos, pero fue muy difícil, porque algunos de sus asesores eran parte del sistema que en ese momento estaba vigente en salud en el país. Era muy posible que el sistema fuera a fracasar. Pero dejemos dejar de pensar en Estados Unidos y ocuparnos de nuestro país. Argentina no tiene ningún sistema de dirección en el cual, y esto no es contra la medicina privada, se tenga en cuenta la salud de los ciudadano, es nada más lo que hacer lo que hace falta, o sea, el respaldo del Estado al 70% a la población argentina que no tiene un cobertura como corresponde.
MHG: Ud. dice que habría un 70% de la población argentina estaría fuera del sistema de salud?
DL: Claro, que no tienen una cobertura adecuada. El gran cambio en salud son las nuevas tecnologías que aparecen continuamente y que mejoran enormemente el diagnóstico. Esto no quiere decir que todo esté al servicio de la tecnología de punta, porque una cosa que hemos corregido en la Universidad Morón, en la facultad de medicina, es enseñarle a los médicos la atención en el diagnóstico de los viejos métodos, no basarse únicamente en la tecnología, eso es una verdadera aberración. ¡Llega un enfermo y lo primero que se hace es pedir una tomografía computada con contrastes para ver angiológicamente los vasos, etc…!. Esas tecnologías son utilísimas, pero en el momento en que corresponden utilizarlas, y después de un proceso de diagnóstico y observación del paciente y no como una primera medida. En esto hay intereses de las empresas, muchos intereses comerciales. Nuestro país adolece de todo esto porque no tiene un sistema. El modelo francés que presentó el Dr. Chachques, es un modelo que he vivido en Francia cuando era residente. Nosotros lo tomamos no en forma taxativa, tanto que en la universidad cuando me hice cargo de la facultad de la medicina, lo primero que exigí fue un hospital escuela. En nuestra facultad, el edificio de investigaciones está en el predio mismo del Hospital Güemes, de Haedo. En el propio hospital hemos instalado la facultad, eso es lo ideal. Lo que pasa es que, con tantos problemas que son de orden político, nos impide tener ese rumbo del que estábamos hablando hace unos momentos.
MHG: Se podría implementar en Argentina hoy el sistema al que Ud. hizo referencia?
DL: El problema es la acción directa, tiene que tener un respaldo directo de la presidencia de la Nación, porque esto debe hacerse por medio de una ley, esto no pude hacerse de otra manera, porque, de lo contrario, se trata parchecitos que se van colocando y que no llegan a nada. Es necesaria una nueva ley. Porque la salud pública varía de acuerdo a los momentos económicos y sociales del país, y nuestro país ha cambiado mucho en los últimos treinta años… Estos nuevos aspectos exigen un nuevo estudio, al nivel de la legislatura nacional, para tener una visión panorámica y profunda que comprenda a todos los partidos políticos. Nosotros lo primero que hicimos, y debe tenerse en cuenta que éramos un gobierno peronista, fue invitar el Dr. Neri, al Dr. Canitrot, al Dr. Prieto, que representaban a la Unión Cívica Radica e invitamos a los médicos de todos los partidos, porque es lógico, porque tiene que ser así. Luego yo me reuní con el Dr. Balbín y le llevé la ley para que él le diera la aprobación, esto antes de llevarla al parlamento. La ley fue aprobada porque había sido consensuada con todos los sectores políticos. Se trata de una ley nacional que termina por encaminar las cosas. Pienso que aquella ley se acercaba mucho a la ley vigente en Francia. De cualquier forma hay mucho qué hacer y mucho qué trabajar… Pero hoy abrimos los periódicos y vemos esas confrontaciones que no permiten trabajar en estas cosas, que son cosas muy profundas. Estas cosas deben ser consensuadas no sólo al nivel de lo nacional, sino también al nivel de las provincias… ¡yo viajé por todas las provincias para que se llegara a un acuerdo con los ministros de salud pública y los gobernadores de la época…!
MHG: Considera que el sistema de salud francés es el modeloa imitar y poner en marcha?
DL: En principio aplicar el sisitema que tiene un gran valor en el ámbito de la salud: que los hospitales sean hospitales universitarios. Los hospitales no son solo lugares de asistencia para los pacientes, sino que son centros de docencia y de investigación, entonces el médico que está ahí no está fijándose en el reloj para irse lo más rápidamente posible, porque ese médico está con un salario muy magro, entonces se va a otro lado, para ir a su consultorio o a algún otro lugar. En el modelo que implementé en la Universidad de Morón |el médico se encuentra todo el tiempo completo al servicio de la asistencia, de la docencia y de la investigación. Los hospitales y las universidades son verdaderos centros de investigación. Esto hace del año 56 rige en Francia. He estado en mayo del año pasado en París; una de las cosas que más me interesó fue como funcionaba en estos días y pude ver que se han logrado grandes avances, sobre todo lo que se ha logrado en la parte tecnológica aplicada a la medicina.
MHG: En qué investigación está participando en estos momentos?
DL: Estamos trabajando en una investigación muy compleja, pero acá se nos hace muy difícil todo; sobre asistencia circulatoria, es no sacar el corazón enfermo sino colocar un ventrículo, el izquierdo, que es el que mantiene la circulación arterial, la circulación sistémica, que se así se denomina. Se lo pone en paralelo para que lo ayude, eso es la asistencia circulatoria. En algunos casos, en los corazones que no hay función cardíaca, lo que se puede hacer es colocar un corazón artificial para luego buscar un donante. Es lo que se conoce con el nombre de transplante cardíaco en dos tiempos. Se puede tener con vida al paciente durante 64 horas para luego hacer el transplante. Esto lo iniciamos en el año 69. Pero esto ha tenido una proyección inmensa, la asistencia circulatoria se encuentra entre miles de pacientes que reciben esta asistencia y puede darse en casos de transplantados o no, se puede asistir el corazón en forma permanente, sobre todo algunos enfermos mayores de edad que no son pasibles de transplantes. En Francia han iniciado investigaciones profundas sobre un corazón artificial total en forma permanente, cosa que todavía esto no es una realidad, lo que sí es una realidad es lo dicho anteriormente de los dos tiempos. Pero toda esta investigación se nos hace muy dificultoso en la Argentina en estos momentos. Yo estoy en contacto con un instituto norteamericano en el que he trabajado para ver cómo se avanza en el tema y hago lo que puedo acá en la Universidad de Morón. Avanzamos con nuestras ideas hasta donde podemos, tenemos experiencias en estas investigaciones, pero llega un momento en el que tenemos que frenarnos y transladarlo a otro centro donde realmente están preparados y no nos cuesta tanto esfuerzo avanzar, y, en ocasiones, los avances que realizamos aquí no están bien sustentados por las normas científicas; por falta de medios, son caminos muy difíciles de transitar, pero esa es la situación en nuestro país. Consideramos que todo esto tiene que cambiar en un momento, porque realmente en otros años Argentina estuvo a la vanguardia de todo esto relacionado con la ciencia. El caso del Dr. Chachques es un ejemplo, tuvo que irse del país en un momento muy especial de su vida y ha realizado los avances tan importantes en investigación relacionada con el corazón en París. En la Universidad de Morón le hemos entregado el doctorado honoris causa al Dr. Chachques por los trabajos en la investigación y por el valor moral por ir sorteando todas estas dificultades que hemos pasado los científicos. Fue un encuentro muy importante y con invitados importantes como la Asociación Médica Argentina, la Sociedad Argentina de Cardiología, del Colegio Argentino de Cirujanos Cardiovasculares, entre otros. El Dr. Chachques en su exposición presentó el sistema de salud en Francia, lo cual fue un regocijo, ese sistema, como ya he dicho, tiene vigencia desde el año 56…
– ***Médico personal del General Perón/ de la Universidad de Morón/ Fue Secretario de Ciencia y Técnica de la Nación y Presidente del CONICET./También se ha adentrado en la filosofía, la filología y la teología
