La medicina lo hizo… ahora hay que difundirlo

Dr. Sergio Lupo: Médico Infectólogo – Director del CAICI (Centro de Asistencia e Investigación Clínica en Inmunocomprometido- Presidente honorario del Comité Organizado y Científico del III Congreso Nacional de SIDA que se desarrolla en San Juan

MHG: Un estudio revela que el 50% de los enfermos de SIDA no sabe que tiene la enfermedad, siendo que la misma se ha difundido tanto en su prevención como su tratamiento.
SL: Eso es totalmente cierto y es uno de los temas que se ha discutido un poco más a fondo en este congreso, para ver qué tipos de soluciones se da porque hoy tener la mitad de la población con diagnòstico desconocido es grave. Pero no solamente se da en la Argentina, sino en otros lugares también. Y esto tiene una implicancia doble: para el individuo porque progresa la enfermedad y no lo sabe, porque durante muchos años la enfermedad cursa en forma asintomática, es decir, el paciente no se da cuenta. Y, obviamente esa persona es la que contagia, porque al no saber que está infectado difícilmente tome las medidas de protección, es decir, tenga sexo seguro. Hoy el tratamiento previene las dos cosas. El paciente progresa; y, por otro lado, el tratamiento como prevención. Por ejemplo, un caso muy delicado como en las parejas cero discordante: uno positivo y otro negativo; el positivo cumple con el tratamiento, prácticamente no contagia. En un trabajo que se ha hecho a nivel internacional hay un 4% de contagio, es decir, disminuyó el 96% de posibilidad de contagio. Eso es extraordinario como medida de prevención.
MHG: Esto se ha discutido en el congreso que se está desarrollando en San Juan?.
SL: En realidad se rediscutió, se presentó hace unos días en el Congreso de Roma y ha tenido una trascendencia muy importante, los congresos son una caja de resonancia porque sirven para amplificar la información que se genera, para discutir y también para tomar medidas. Aquí la medida más importante es la detección, porque sin ella no tenemos tratamiento y estamos en deuda.
MHG: En las parejas cero discordante qué medidas de prevenciòn se toman para el normal desarrolla de la vida de esa pareja?
SL: Cuando se detecta una pareja en que uno de los integrantes es positivo y el otro no se ha contagiado por distintas circunstancias, a esa persona independientemente de su estado, se le ofrece tratamiento, puede ser que esté en condiciones de tratarse o podría esperar, pero si no para que disminuya el riesgo de contagio. A una persona se le puede decir que puede esperar para hacer el tratamiento porque su inmunidad está bien, su virus no replica demasiado, pero si se quiere asegurar de no contagiar a su pareja puede empezar el tratamiento ya, hay un tratamiento de una o dos pastillas por día. Si nosotros extrapolamos esto a la comunidad y todas la personas se diagnostican y se tratan adecuadamente, uno podría decir que tiene un casi efecto vacuna, porque corta la posibilidad de contagio.
MHG: Cuál es la reticencia de asumir este tipo de enfermedad?
SL: Pasa por varios razones: uno de ellos es por ser enfermedades asintomáticas, entonces uno no siente la necesidad de saber si tengo esto o lo otro. Otro tema es que es mejor, en alguna instancia, por algún mecanismo inconsciente, no saberlo que saberlo. Porque saberlo implica ciertas cosas… cómo decirle al otro que estoy infectado, hay que empezar a tener controles médicos, inclusive empezar con el tratamiento… Pero debe haber muchas otras razones, el temor, el desconocimiento. Porque esto para que tuviera trascendencia esto debería replicarse y replicarse y tenerlo presente como cualquier campaña de publicidad que tiene por objeto hacer conocer algo, ahí sería más posible que más gente tuviera menos temor. En el fondo es el temor lo que hace que uno no se diagnostique esta enfermedad.
MHG: Encontrada la solución a esta enfermedad se ha relajado un poco el tema desde los medios de comunicación?
SL: Esa es una de las razones, el VIH dejó de ser uno de los temas impactantes y como sabemos los medios toman lo que genera impacto. Nosotros estamos en San Juan, no se hacen muchos congresos en este lugar porque es difícil hacerlo, pero se genera un impacto regional. Hoy, por ejemplo, los diarios de San Juan y los medios en general han cubierto este evento. Se transmiten algunas conferencias en directo. Se produce un sacudón en donde no se habla mucho del VIH, son provincias muy conservadoras. He leído títulos exageradamente impactantes, como por ejemplo, “se descubrieron X cantidad de contagios mayores de 60 años”, que para nosotros no es ninguna novedad, pero acá, sí. Porque acá es como la gente por ser mayor no tenía posibilidad de contagio de VIH.
MHG: El VIH sigue atravesando todo el sector etario?
SL: Sí, todo, con alguna salvedad, ahora tenemos menos chicos contagiados. Esto es gracias al tratamiento con prevención en la embarazada. Chicos que se contagiaron hace 15 o 20 años, dejaron de ser niños, al haber menos contagio es que se ha trabajado muy bien. La población que tenía 20 o 30 años, a 30 años que se cumplen de esta epidemia, pasó a tener 50 años. La mayor actividad sexual de los mayores de 50 es un impacto no menor, ya que un 5% de la población es mayor de 60 años. Y eso también se desconoce, porque se cree que la edad trae inmunidad, por supuesto esto está lejos de ser así.

MHG: La recomendación de la utilización del preservativo es muy válida y no sólo para las parejas ocasionales?
SL: La recomendación del preservativo es totalmente válida, en las parejas nuestras cero discordante no hay contagio. El problema es que la gente no lo usa. En los primeros días de diciembre cuando realizamos las campañas, hacemos una consulta previa al respecto: hace doce años el 50% de la gente que iba a testearse no usaba preservativo, el año pasado que lo volvimos hacer, la mayoría está lejos de usar el preservativo. Por eso se instrumentan otras medidas. Porque si el 100% de la población usara preservativo no estaríamos hablando de esto. La realidad hay que enfrentarla, la gente es resistente por distintas razones a usar el preservativo, pero la recomendación sigue siendo muy importante.
MHG: En qué consiste el tratamiento, cuál es el qué grado de tolerancia y cuáles son los costos…
SL: Estamos hablando de medicamentos cuyos costos están disminuyendo cada vez más. Hay tratamientos que al inicio costaban 3 mil pesos, hoy no cuestan más de 200 o 300 pesos. Pero a los efectos de la gente es gratuito. Cualquier persona con VIH positiva, por el Estado, por la obra social o por la prepaga, tiene tratamiento en forma gratuita. Es decir, no se puede argumentar que se tienen impedimentos económicos para tratar a la gente. Los efectos adversos tienen que estar dados como cualquier medicamento debe estar dado con un control mínimo. Pero tenemos 21 drogas para usar, si a mí la droga A me trae X problema, puedo usar la droga B. no es que necesariamente se tiene que tomar un grupo de drogas. Con la habilidad del médico para generar un traje a medida para cada persona, la gente puede vivir durante toda la vida tomando drogas sin mayores repercusiones.
MHG: Alguna novedad que haya surgido en este congreso de San Juan?
SL: Bueno, muchas novedades son de carácter técnico. Uno de ellas es la coinfección. La persona que se contagió con VIH también se contagia con una hepatitis, es decir, tiene un doble problema, con una hepatitis B o con una C.
MHG: Y esto porqué sucede?
SL: Porque las vías son comunes. Aunque hay diferencias de posibilidades, por vía sexual, por ejemplo, se puede contagiar tres enfermedades, pero los se contagiaron por vía endovenosa, tienen más posibilidades de contagiarse las tres. Ahí estamos enfrentando un problema, el paciente que se contagió hace 20 años de dos de las infecciones puede que estè muy bien inmunológicamente y estable con el virus inhibido, pero la hepatitis subterráneamente ha ido haciendo su efecto y generando lo que se llama una enfermedad crónica que puede terminar en cirrosis. La segunda causa de muerte en nuestros pacientes son las enfermedades hepáticas. Para esto hay drogas. Para la hepatitis B, las drogas son muy parecidas y en algunos casos similares a las del caso de HIV, que están demostrando unos resultados muy buenos, por lo menos en términos de impedir que progrese el virus B. Para la hepatitis C se ha generado un grupo de drogas que se agregan a las que ya estaban las cuales se pueden tener dentro de un año, más o menos, y que puede llegar a curar en un 70%. Esta es una novedad que se está conociendo y está generando -en los pacientes que estaban esperando mejores oportunidades terapéuticas- una posibilidad bastante importante de cura. El avance es de un 30%, prácticamente se duplicó. Esto no lo tenemos aún asistencialmente, pero los estudios de investigación van demostrando buenos resultados.
MHG: Podríamos decir que la medicina ha hecho lo suyo y queda por hacer desde los distintos estamentos algo para combatir la ignorancia?
SL: Si, creo que sí. La medicina es como un tren bala que avanza y a veces frena en alguna estación y, en ocasiones, hasta retrocede un poco porque no toda investigación logra los resultados que se buscan, pero siempre intenta avanzar. Ahora estamos en busca de la erradicación de la enfermedad. Es decir, el paciente que hoy se empieza a tratar se va a curar. Falta definir cómo y cuándo, pero los estudios se están haciendo. Ahora, la forma en que estos avances llegan a la gente, está retrasado…. o sea, no hay un acompañamiento lineal al avance científico… Formamos parte de redes de investigaciones internacionales, en donde la droga que le sirve al americano le sirve al argentino y lo probamos. Ahora las pruebas se hacen en todo el mundo, se ha democratizado. Eso es importantísimo porque hay diferencias genéticas, étnicas, raciales, que se tienen muy en cuenta. Hoy lo que le sirve a una persona del norte, le sirve a una persona del sur.
MHG: Estos 5 mil casos nuevos que aparecen por año es producto de la ignorancia?
SL. Sí, son relaciones sexuales no protegidas. El contagio endovenoso es excepcional, la transmisión vertical es mínima, con un tratamiento bien instituido es muy cercano al 0 %, es decir, la asignatura pendiente a resolver es la más difícil, es prevenir el modo en que la gente se contagie por vía sexual.