José Octavio Bordón: – Embajador argentino en Estados Unidos (2003-2007)****
MHG: Cuál cree usted va a ser la línea de gobierno del flamante presidente electo de Estados Unidos, Barak Obama?
JB: Creo que en el campo internacional va a tener mucha influencia las ideas del Sr. Joseph Nye, que fue el director de la Kennedy School de Harvard, quien hace años comenzó a plantear en términos del poder internacional, que no sólo puede manejarse con la superioridad militar, sino con los temas económicos, con los temas de consenso. Creo que va a buscar un multilateralismo más consensuado, el cual ya está en marcha. El hecho que ya se haya reunido no solo el G-7 sino el G-20 que incluye a China, India y también a Brasil, Méjico y Argentina, está demostrando un cambio internacional. Creo que va a seguir esa línea. En el campo económico no está aún suficientemente claro, pero creo que va haber un esfuerzo en plantear mayor coordinación y no creer tanto en el automatismo de la economía que ha sido una de las causas de la tremenda crisis que hemos vivido.
MHG: Barak Obama, a pesar que asume su cargo el 20 de enero, está tratando de dar señales para tranquilizar un poco la grave crisis que se originó en Estados Unidos. Cree que habrá un gabinete de crisis y posteriormente nombrará otro? Hillary Clinton aceptó el cargo de Secretaria de Estado…
JB: Obama creo que está tratando de armonizar toda una idea de políticas nuevas que planteen los debates del Siglo XXI, lo que ha sido de alguna manera la razón de su éxito. Pero también se da cuenta que necesita, ante una crisis tan grande en el ámbito interno e internacional, gente con experiencia. Este es el gran desafío, en qué medida la gente experimentada no le inhibe buscar nuevas políticas y en qué medida sus nuevas políticas e ideas más actualizadas no tienen gestión experimentada. No creo que esté pensando en un gabinete meramente de crisis. Está buscando armonizar un clima de unidad interna que le permita buscar consensos…
MHG: De ahí la incorporación de republicanos a su gobierno…
JB: Exactamente. Hasta el 20 de enero hay que transitar por una situación compleja, si bien ellos tienen una tradición de respetar todos los plazos. Sí hay que ver que está funcionando un gobierno de transición con demócratas y republicanos, Como el caso del Sr. Thomas Mc Larty, quien fue asesor especial en relaciones internacionales de Bill Clinton, o sea personas que están trabajando en el equipo de transición de un gobierno al otro.
MHG: Cuál cree será el rol de China e India en estos próximos años, después de esta recomposición de poder en el mundo?
JB: No hay dudas que esas economías vienen teniendo un peso cada vez más importante y lo van a tener en su influencia regional y a su vez en el plano político-militar. Sin embargo no creo que estemos frente al fin de los Estados Unidos. Creo que sí estamos frente al fin de una idea equivocada que era imaginar una hegemonía de Estados Unidos, un mundo unipolar. En este sentido creo que va a haber más equilibrio. Ya hay casos que reflejan el fracaso del unilateralismo y las virtudes del multilateralismo. El caso de las acciones unilaterales en Irak lejos de disminuir el poder del terrorismo o de ordenar la zona, lo que hizo fue agravar y conflictuar más la región. En el caso de Corea del Norte y los riesgos que planteaba en el plano nuclear, el hecho de trabajar en forma conjunta con Japón y Corea del Sur, donde también estuvieron sentados a la mesa en la búsqueda de una solución pacífica y concertada potencias como China y Rusia, ha permitido, no digo la solución del conflicto, pero sí encaminar y disminuir muchísimo los riesgos. En eso China y la India creo que no van a ser el nuevo polo de poder, pero van a tener mucho más peso y mucha más importancia. En esto me parece importante que Argentina, sin perder su relación prioritaria con sus vecinos del MERCOSUR, su relación histórica con Estados Unidos y Europa; continúe intensificando la relación con estos países, realizando acuerdos tecnológicos e industriales como estamos comenzando a tener con China.
MHG: En una entrevista usted manifiesta que Argentina no existe para Estados Unidos, salvo por razones turísticas…
JB: No digo que no existimos, lo que sí digo que no somos una preocupación prioritaria en la región, lo cual no es necesariamente malo. Lo malo es tratar de creernos más importantes que lo que somos para buscar una relación positiva o buscando conflictos. Me parece que eso que no somos una prioridad en términos de problemas permite tener una relación independiente y positiva y a partir de esta nueva gestión en Estados Unidos habría que intensificar el esfuerzo. Argentina tiene una posibilidad interesante que deberíamos aprovechar. No somos como Méjico en donde el 80 ó 90% de nuestra economía depende de un solo mercado, el de Estados Unidos. Para Argentina Estados Unidos es un mercado importante, representa el 10% de nuestras exportaciones , es el 20 ò 25% de las inversiones en el país; Chile y Europa es prácticamente similar, Brasil es más importante, China más India, Japón y Corea son similar a lo que significa Estados Unidos para nuestra economía. Esto permite tener buenas relaciones y al mismo tiempo relaciones independientes…
MHG: Cómo está viendo el gobierno de los presidentes Kirchner?
JB: Creo que hubo tres primeros años muy importantes, de fuerte liderazgo, de reconstruir republicanamente una Corte de Justicia que genera confianza. Creo que a partir de ratificar el programa, para mi, importante y positivo que había planteado el ministro Lavagna y un fuerte liderazgo de Néstor Kirchner, se logró una recuperación con crecimiento, de una economía desde el interior hacia el centro, con generación de empleo, con fuertes exportaciones y al mismo tiempo con recuperación de la capacidad de producir bienes de capital y bienes intermedios. Me parece que en el último año y medio hemos ido perdiendo estos fundamentos y hemos instalado una serie de, no llamaría de diferencias, que son naturales en la vida democrática; sino de conflictos innecesarios que nos han debilitado y que ahora frente a esta crisis internacional, nos complica. Estos son los déficits que al mismo tiempo marcan cuáles deber ser las soluciones. Hay que aceptar que hay problemas, ver como los enfrentamos, todo en clima de consenso y ser previsibles aún en momentos de dificultades como las que nos plantean nuestros déficits internos y la crisis internacional global. Previsibles no significa no hacer cambios, sino la tranquilidad de que van por las reglas de juego, que no son cuestiones de hoy para mañana…
MHG: Me parece que ese es otro gran déficit de nuestro gobierno…
JB: Yo estoy sinceramente preocupado. Y lo digo con respeto y con ánimo constructivo, pero estoy preocupado. Por ejemplo el conflicto del campo fue absolutamente innecesario, podría estar mejor el gobierno, podría estar mejor el agro, podría estar mejor nuestra gente…
MHG: Qué piensa de la estatización de los fondos de las AFJP?
JB: Creo que no habría que cambiar. Yo fui muy crítico, en su momento, de la manera compulsiva que se construyó el sector privado, no de una manera progresiva, dejando que la gente decidiera, como había sucedido en Chile. En este momento de crisis haber planteado un control mayor y una posibilidad de cambio habría sido importante, pero dándole otro tiempo a la gente para que tome la decisión. No es el hecho de cambiar de manos sino cómo hacerlo…
MHG: En nuestro querido país pasan estas cosas: cuando uno reivindica la gesta de Malvinas, debe aclarar que lo hace por los hombres que dieron su vida allí y separar la locura de Galtieri. Con el tema de las AFJP hay que hacer lo mismo: el tema es que no hay confianza en el gobierno no que uno desacuerde en que nuestro futuro esté cuidado por el Estado!…
JB: Si los recursos de los futuros jubilados, y una buena administración debe garantizar los presentes jubilados, el Estado los invierte con transparencia y con control en obras que no sólo son estratégicas para el desarrollo del país, sino que tienen retorno asegurado, lo que garantiza que en el futuro va haber igual o más plata; puede ser una buena decisión. Pero si la usamos para obras interesantes, pero sin retorno económico, vamos a estar poniendo en peligro las jubilaciones futuras y el bienestar de la gente. El proyecto ya está aprobado. De ahora en más el esfuerzo mas grande debería estar puesto en la transparencia ética y de responsabilidad y seriedad con que se usará no sólo el stock de U$S 30 mil millones sino también el flujo anual de esos fondos, que es de alrededor de U$S 5 mil millones, creo que esto es muy importante y hay que ser muy cuidadoso con esto de lo cual se ha hablado poco…
MHG: Por qué es tan difícil construir oposición en Argentina? Usted dentro del Justicialismo lo hizo, no le fue mal, tuvo 5 millones de votos…
JB: Es un tema complejo. Dejando de lado y no porque no sea importante, los errores personales que gente como yo hayamos podido cometer desde el punto de vista del accionar, de la organización y de las actitudes personales; en mi caso personal, no hablo por otra gente del Frepaso, nunca quise dejar de ser justicialista. No porque el justicialismo sea la única verdad o la única solución, me parece que lo mas importante es ser argentino y dentro de eso con distintas perspectivas tratar de buscar soluciones, lo que en una sociedad democrática y republicana permite algo fundamental, que es la alternancia en el poder, lo que es un control para la burocratización, para la falta de alternativas o para el autoritarismo. Por qué me vi obligado en el año 1995 a plantear una alternativa? Porque se inhibió una interna abierta, en la cual podríamos haber ganado o perdido, y respetar la decisión de los justicialistas y los independientes que hubieran votado en las internas, que es la manera de poder construir no partidos hegemónicos pero sí partidos fuertes donde la disciplina no sea hija del oportunismo sino de la democracia interna y de la decisión de la gente. En estos momentos estamos viviendo situaciones similares. Es como que no hay un espacio para discutir… hay que irse como a otro lado. Esto es peligroso. Es un punto sobre el que hay que reflexionar. Hay que tratar de reconstruir el funcionamiento de los partidos, que los candidatos salgan de compulsas internas. En Santa Fe se pudo vivir ese momento donde compitieron Bielsa y Rossi, creo que eso es positivo…
MHG: En la interna de Santa Fe podría haber sido usted uno de los candidatos…
JB: Algunos lo pensaron, si bien yo tengo cariño de haber nacido en Rosario, para ser candidato hay que estar involucrado en el lugar. Fui gobernador de Mendoza no porque estuviera casado con una mendocina y tuviera hijos mendocinos, sino porque llevaba más de 20 años trabajando allí, conociendo cada rincón de la provincia, su producción, sus problemas, tenía equipos para buscar soluciones… esto no se resuelve con imágenes o con gente que lo apoya a uno, sino con trabajo. Y esto me lleva a otro tema del cual me gustaría reflexionar. A veces escucho –y no voy hacer nombres porque no ayudaría- en conversaciones, en charlas privadas con amigos que al haber habido tanta crisis pertenecen a diferentes partidos políticos, escucho decir “estas dos personas no pueden estar juntas porque las dos quieren ser candidatos a gobernador… o a presidente”. Esto me parece grave, porque uno puede no estar en un proyecto común con una persona porque tiene ideas distintas de solución frente a los problemas, ¡no porque las dos aspiren a una misma posición!. Si dos personas se han sentado a ver cuáles son los problemas, cuáles son las posibles soluciones, y se ponen de acuerdo, y si esas personas tienen razonables aspiraciones a ser presidentes o gobernadores, lo que se hace es ver quien de ellas tiene mejores posibilidades de acuerdo a su liderazgo y la gente en una elección interna primero y en una elección general después, decide. Ahora bien Quién tiene la mayor responsabilidad para comenzar a construir esto? La política es como en el ajedrez: primero juegan las piezas blancas. Estas son las que tiene la mayoría del poder. Por lo tanto los que están o quisimos estar en el oficialismo, tendríamos que ser los primeros que nos organicemos, para darle el espacio a quienes vienen de una tradición política para poder organizarse y preparar una alternativa sin pensar que son enemigos de uno. Yo goberné Mendoza tres de los cuatro años con minoría legislativa, porque dos años antes que ganara la elección mi partido, el justicialista, había perdido 53 a 23%. Para hacer un cambio histórico en Mendoza necesité el voto de la oposición y con diálogo lo conseguí. No necesité ser el dueño de la provincia de Mendoza para hacer cambios…
MHG: Esta pensando en estar dentro del armado del Justicialismo?
JB: Me gustaría. No estoy demasiado activo porque en estos momentos estoy en dos trabajos relacionados con la región y el país, lo que me obliga a viajar bastante por el continente. Pero converso, concurro, participo de equipos que no son partidarios, pero sí técnicos, de análisis y búsqueda de soluciones. No estoy en luchas electorales… Me gustaría hacerlo. El panorama es bastante complejo por lo tanto lo que trato de hacer es conversar sobre la problemática actual. El año que viene puede ser un año muy dramático para el mundo. Vengo de estar quince días trabajando en Estados Unidos, antes estuve en Europa, hay mucha preocupación, no hay soluciones claras. Argentina, por ciertas razones, podría sortear mejor el problema, pero eso va a depender con que criterio de buena fe y de unidad se afronte el año que viene. No estoy, a título personal, aunque creo que es importante para el país; en proyectos electorales para el año 2009, pero sí estoy conversando y buscando consensos e ideas para poder paliar un año 2009 que puede ser muy complicado y se van a necesitar ideas y consensos…
MHG: Una última pregunta qué le gusta leer?
JB: Últimamente estoy leyendo temas relacionado con mi trabajo. Pero al mismo tiempo estoy empezando a leer “Operación Traviata”. Y dos libros de Paul Krugman, el reciente Premio Nobel. Uno de ellos se titula “La conciencia de un liberal”. Es un libro de reflexiones de sus pensamientos más progresistas en momentos de tanta hegemonía de pensamiento neo-conservador. El otro se llama “El regreso a la recesión”, escrito a fines de los ´90, el cual es una crítica a un pensamiento demasiado optimista que manifestaba que no iba a ver más dificultades. Leo todo esto a los efectos de no entender todo, pero sí para analizar un poco la realidad y mirar hacia el futuro…
****- Ex Senador y diputado nacional
– Gobernador de Mendoza (1983-1987)
– Candidato en las elecciones presidenciales de 1995 con su partido PAIS que luego sería parte del Frente FREPASO
