En estos últimos años como tal vez pocas veces en la historia argentina, se alude reiteradamente al pasado, a la memoria… Sin embargo, contrastando esta aseveración, los hechos importantes de la república han sido desplazados semana tras semana por el imperio de situaciones coyunturales. Así es que la sociedad no habiendo digerido aún las polémicas declaraciones de la flamante gobernadora de Catamarca, Lucía Corpacci, poniendo en duda la relación del ex gobernador Ramón Saadi con el trágico caso María Soledad; abandonó este análisis para fijar su atención sobre el exhorto de Suiza a Moyano. La situación que tuvo al borde de un paro general a nuestro país se vio superada por la elección en Chubut donde, más allá de si hoy gana Buzzi o Eliceche, la democracia perdió. Y como más reciente, aparecen los bloqueos a los diarios Clarín y Nación…
En el ahorismo permanente que se vive en Argentina, resulta muy difícil analizar con fundamento y agudeza los hechos de la historia, aún los más recientes como Malvinas. Cuando las sociedades no logran formar opinión sobre sus vivencias no trascienden, trascurren. La realidad indica hoy que los grandes actores en pugna, actúan pura y exclusivamente en defensa de sus propios intereses aunque ambos dicen ser los representantes de la ciudadanía.
Malvinas pasó de ser una canción escolar y un sinónimo de identidad nacional, pero lejano; a ser la herida abierta de muchas familias argentinas. Los protagonistas de Malvinas fueron por años olvidados, desplazados, ignorados y su presencia era vergonzante para el poder político. El Estado no los cobijó y aún hoy sigue en deuda con ellos. Si las sociedades no pueden procesar lo que les pasa menos aún pueden asumirlo. De haber arribado -como sociedad- a una conclusión, Malvinas podría ser mirada, vivida y sentida por igual entre los que estuvieron en ese nuestro territorio, y quienes no. Sentir como propia la mirada de los soldados ex combatientes de Malvinas es una deuda pendiente para la Argentina. Otra deuda pendiente tiene que ver con nuestros pueblos aborígenes. Hace más de sesenta días, frente a la Casa de Gobierno, acampan representantes de la comunidad Qom, reclamando por sus derechos y el asesinato en Formosa de dos de sus integrantes por parte de las fuerzas policiales de Gildo Insfrán. Su presencia allí, ante la indiferencia de políticos y sociedad, pasó a formar parte de la fisonomía de la plaza más representativa de Argentina.
Por momentos pareciese que la ciudadanía está parada sobre una gran cinta transportadora desde la cual mira los distintos acontecimientos sin llegar nunca a digerirlos. Cuando esto sucede es responsabilidad de la ciudadanía detenerse. La indiferencia social y/o rechazo a la política, como se oye en muchos lados, es causal directo de los problemas que acontecen. Si la corrupción no interesa, y el bolsillo es lo que cuenta, los sueños en Argentina serán rasantes.
El camino a octubre acorta días en el almanaque mostrando dos facetas. El kirchnerismo tiene en su haber el crecimiento económico pero sin inclusión. (La inclusión se logra a través del trabajo y no de planes sociales). Sigue teniendo manejo del poder pero no apego a la ley. Puede un país en el siglo XXI, crecer y desarrollarse sin apego a la ley? En la vereda de enfrente, las oposiciones se muestran con poca inteligencia, sin ganas de construir poder y con mucha facilidad para destruir sus propios acuerdos. Oficialismo y oposiciones, los dos, deben realizar una profunda introspección. Ambos sectores están en falta con la nación.
Política en Santa Fe
Luego del 22 de mayo, el socialismo no volverá a ser el mismo en Santa Fe. El gobernador Binner concentra hasta ese día todas sus energías en lograr que el Dr. Antonio Bonfatti sea el ganador. La imposibilidad de reformar la Constitución provincial, fue la causante de este divorcio que se anuncia como contencioso. El Dr. Binner dice ante sus íntimos que no le hablen de ninguna estrategia nacional: la primera parada y definitiva es el 22 de mayo… sin vencer allí, no hay estrategia nacional. Cuando se lo sondea sobre por qué no Giustiniani, da a entender que al no haber reelección de la persona, debe haber reelección del proyecto; y por si no queda claro, a su alrededor dicen “nunca tuvimos nada que ver con él” (en alusión del senador nacional por el socialismo). Giustiniani sabedor de que las encuestas aún lo acompañan, aprieta los dientes, no responde y se despierta todos los días mirando el almanaque.
Un importante dirigente del sector Sanz del radicalismo santafesino, explica por qué ayudó al senador en la decisión de desistir en presentarse a la interna partidaria del 30 de abril. Dice: “el 29 Moyano hará un acto en Plaza de Mayo, el 30 nos íbamos a dar cuenta los radicales que él llevó más gente allí, que nosotros a votar”. Sostiene además, que es imprescindible para octubre, una alianza con el peronismo federal.
