El mundo necesita recursos para salud, alimentos y no para guerras o tecnología para que gente sofisticada vaya al espacio a ver como es la tierra desde lejos…

Dr. Juan Carlos Chachques: – Doctor en Medicina y Biología***

MHG: El Dr. Chachques se encuentra en misión humanitaria en África. Acaba de llegar a Etiopía, sé que ha tenido algún problema de salud cómo se encuentra?
JCCH: Ahora bien, adaptándome a los problemas africanos después de tres semanas muy difíciles en la zona mas crítica de África…

MHG: Usted comenzó su misión humanitaria en Sudán, específicamente en la ciudad de Juba. Cuál es la realidad de esa región?
JCCH: Exactamente, es el sur de Sudán, Juba es la capital. Es un lugar muy complejo que viene de una guerra civil de treinta años. El petróleo está en medio de todo esto, desde que se lo descubrió en la década del 70, de golpe Sudán se convirtió en una zona bastante interesante. En ese momento habían logrado la independencia de Inglaterra, pero los intereses petroleros hicieron que la situación se complicara… Es una mezcla de problemas económicos y religiosos… El norte de Sudan es islámico, el sur es mayoría cristiana. En el sur está el petróleo, pero la capital del país está en el norte… Esas divisiones geográficas algún día se tienen que hacer reales… Toda la colonización de África dejó muy mal recuerdo y dio malos resultados porque los países fueron divididos como les convenía a las potencias europeas, no como era la realidad local. Sudán fue trazado como le convenía a Inglaterra, es un territorio grande como Argentina, pero en el fondo son dos países que entre ellos no se entienden…

MHG: El dinero que reditúa el petróleo no fue suficiente como para que su gente tenga buena vida?
JCCH: Para nada. En África hay muchos países petroleros donde directamente el petróleo está en manos de unas diez o veinte personas, que viven en París y tienen sus dineros en bancos europeos o en otras partes del mundo. En América Latina pasó más o menos lo mismo en algunas regiones. Durante muchos años Bolivia, Venezuela no se beneficiaron de la energía que producían, recién ahora se están dando cuenta… Yo conozco los países árabes, viajo mucho allí, ahí se ve realmente el progreso que hizo que esos países que hace cincuenta años no existían, eran zonas desérticas y de golpe se han convertido en los países más ricos del mundo…

MHG: Días atrás conversábamos con el Lic. Longhi, de Tucumán, y nos impactó la realidad de nuestro gran norte argentino, en el cual han aparecido enfermedades como el kwashiorkor, el marasmo… cuál es la diferencia con lo que usted ha visto en Sudán?
JCCH: El tema es que en Sudán la independencia se logró hace treinta años ¡Argentina la obtuvo hace doscientos años!… Esto es lo lamentable. Los africanos están aprendiendo a vivir con autonomía, creando su futuro, aún con guerras… son países jóvenes… Pero en América Latina hace doscientos años que se fueron España, Portugal, no del todo pero se fueron, y no han logrado ser independientes totalmente, ni han logrado conformar una estructura económica y de producción eficaz con honestidad y transparencia. La Argentina es un país centralizado, con deseo de enriquecimiento rápido, con dinero fácil y colocado fuera del país… todo esto lo pagan las zonas más débiles que son las menos favorecidas geográficamente, las más aisladas… En África falta cultura, falta experiencia, pienso que algún día lo van a conseguir… de a poco África del Sur está empezando a ser una potencia… En cambio en América han pasado doscientos años de autonomía, de cierta independencia… sin embargo no se encuentra el camino, con altibajos terribles… Todo eso es muy grave… Usted mencionaba la aparición en el norte argentino del kwashiorkor que es la falta sobre todo de proteínas animales en la dieta… ¡Y esto sucede en un país como Argentina que tiene un suelo fértil en una gran extensión de su territorio, con aguas dulces, con posibilidades de pesca!… Cuando veo los países árabes que tienen suelos con nada más que arena… es lamentable ver que en Argentina no nos podamos autoabastecer con respecto a lo agroalimenticio…

MHG: Cómo fue recibido su grupo en África?
JCCH: Nosotros venimos a hacer intercambio y tratar de mostrarles un camino ya que con la guerra, en Sudán del sur quedó completamente destruida la educación, la agricultura… Tienen muchas tierras fértiles, me sorprendió, me hizo acordar al sur de la provincia de Buenos Aires, Santa Fe, son lugares verdes con pequeñas sierras… Etiopía donde estoy ahora es mucho más verde que Sudán… En primer lugar, Sudan no conoce la agricultura, durante treinta años de guerra perdieron todo, falta cultura agrícola, esto es grave. En segundo lugar las enfermedades clásicas como la lepra, la tuberculosis, la sífilis, el SIDA, el cólera existen en una magnitud terrible. La esperanza de vida al nacer es de 50 años… Es muy triste ver como esas poblaciones sufren tanto… En tres meses tratamos de encaminarlos por un camino científico, técnico, sanitario que es lo que mas necesitan… En este momento hay una epidemia de cólera en Etiopía también… El mundo necesita distribuir recursos para salud, para alimentos y no para guerras, o barcos de guerra, o alta tecnología de gente sofisticada que necesita ir al espacio para ver como es la tierra desde lejos… todo eso es muy triste… Es lamentable leer en los diarios la noticia que millonarios rusos dejaron una propina de miles de euros en la Costa Azul… esa mala distribución de la riqueza es terrible… y mientras tanto uno ve como la gente de África sufre porque no tiene absolutamente nada…

MHG: Hay movimientos migratorios?
JCCH: Los años de guerra provocaron que alrededor de cuatro a cinco millones de personas en Sudán, sobre todo los más educados, se fueran. Migraron a Egipto porque tiene una continuidad de frontera, luego se han ido a Canadá, Estados Unidos e Inglaterra… Pero están empezando a volver… En el sur de Sudán prácticamente no hay frontera, hay una línea imaginaria con Uganda, otra con Etiopía y otra con Kenia… Las poblaciones prácticamente son las mismas, las fronteras fueron inventadas por los europeos. Los pueblos locales pasan de una país al otro sin pasaporte ni nada… es como si en el norte argentino quisiéramos diferencias un jujeño de un boliviano… hay pocos kilómetros de diferencia y la población es prácticamente la misma… En este momento la gente busca un destino mejor localmente, ya no piensan en irse a otros continentes… Veo un movimiento muy grande de vehículos, de gente, de construcciones… están inventando un nuevo país, ojala les vaya bien y sobre todo que tengan paz. En el Sudan del norte tienen una gran dictador como presidente que hace veinte años está en el poder, condenado por el Tribunal Internacional de La Haya, donde se encuentra el fiscal argentino Moreno Ocampo… En Sudan del Norte se produjo el primer genocidio del siglo 21… entre Ruanda y Darfur hubieron muchísimas muertes… Todo eso sucede porque hay poblaciones que no quieren aceptar poderes centrales ¡no conocen Jartum! Jartum queda a la misma distancia que hay entre Río Gallegos y Tucumán. Río Gallegos sería Juba donde yo estuve, y Jartum sería Tucumán… es todo tan lejos. Para llegar de Juba a Jartum se demora siete días en barco con corriente a favor en el río Nilo, o catorce días con corriente en contra, no hay rutas entre las dos ciudades más importantes de Sudán…

MHG: Tuvo que usar el chaleco antibalas como le sugirió la colega María Laura Avignolo?
JCCH: No lo usamos porque la ciudad de Juba estaba tranquila, pero sí vimos desplazamientos de tropas que no se sabían quienes eran… Vimos camiones consolidados, y los que los manejan son occidentales, con caras europeas… Tuvimos la impresión que había soldados mercenarios dando vueltas por todas partes…Todos sabemos que la guerra es una industria… Hay muchos intereses en esta zona petrolera…

MHG: Supongo que cuando usted afronta estas misiones humanitarias se queda con un enorme costado de satisfacción y con un enorme costado de angustia es así?
JCCH: Uno llora cuando llega porque es lamentable y triste adaptarse… Y uno llora cuando se va porque es muy lamentable y triste lo que uno deja y lo que quisiera hacer allí… Tristeza al llegar… tristeza al partir, no porque uno no pueda hacer nada, hicimos mucho, pero queda mucho, mucho por hacer…Es un sentimiento de tristeza de lo que queda por cumplirse, hay muchas organizaciones que están llegando de Médicos del Mundo y Médicos sin fronteras que se están desplegando en las zonas con cólera aquí en Etiopia… podrían estar tranquilos en otra parte, pero la solidaridad existe mucho en el mundo y esto es un ejemplo…y hay muchos argentinos por aquí haciendo lo mismo…

***Director del departamento de Cirugía Cardiovascular del Hospital Broussais y el Hospital Pompidou (París)
– Director de Investigaciones Cardiológicas y Profesor del Master de Asistencia Circulatoria y Corazón Artificial de la Universidad de París.- Desarrolló una técnica alternativa quirúrgica para pacientes con enfermedades terminales cardíacas no aptos para transplante. Emigró de desde Argentina a Francia en 1980

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