Dr. Marcelino Cereijido: – Investigador en fisiología celular y molecular de membranas biológicas. Profesor Titular de Fisiología y Biofísica del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados, Departamento de Fisiología, Biofísica y Neurociencias, Instituto Politécnico Nacional, Zacatenco, México. Graduado de Médico y Doctor en Medicina en Argentina
Último Libro: “La ciencia como calamidad”***
MHG: Su último libro se llama “La ciencia como calamidad”…. por qué?
MC: Es un desarrollo ulterior del tema que yo siempre trato, el hecho de que algunos pueblos tengan ciencia hace que los demás no la tengan. Entonces las consecuencias son terribles porque causa varios tipos de calamidad… La ciencia va transformando la realidad de una manera que la gente no puede seguirla salvo que su país tenga ciencia… Por ejemplo: hay mucha distancia entre un hombre que atiende su campo o su realidad en un villorrio atrasado, y la ciencia que entrega cámaras de 10 megapíxeles, pantallas de computadoras, equipos de la vida diaria… El chiste es que el Tercer Mundo que no tiene ciencia tiene entre el 80 y el 85% de la humanidad. Entonces se va quedando sin trabajo, va talando sus bosques, secando los ríos, va causando un daño ecológico enorme por la superpoblación, entonces uno ve que el hombre ha acudido a ser de si mismo una bomba humana. Por ejemplo; el 75% de la selva húmeda mejicana ha desaparecido durante el último medio siglo… Una persona de treinta años en Suecia que pierde su trabajo, tiene leyes sociales que lo protejan y va a poder vivir el resto de su vida amparado por el Estado. Si eso le pasa a un campesino, albañil, obrero del tercer mundo, está condenado a ser un mendigo salvo que tenga diez hijos y lo puedan ayudar con sus trabajos… No es que él lo planea, se está dando así… El Tercer Mundo trata de entrar al Primer mundo como sea aunque le pongan vallas electrificadas… Todos los días el Atlántico se cobra una cuota de personas que mueren tratando de entrar al Primer mundo a como de lugar… Ámsterdam ya es una ciudad musulmana, París otro tanto… La gente en vez de morir en su terruño trata a como de lugar de ir al Primer Mundo y a veces morir en el intento… ¡En Estados Unidos hay unos dieciocho millones de mejicanos indocumentados…! En este momento la ciencia al alejar la realidad que puede entender el hombre de la calle, está acabando con el planeta… Esa es la calamidad de la que habla mi nuevo libro…
MHG: Ahí aparece la responsabilidad política de entender, lo que usted dice hasta el cansancio, que los gobiernos deben apoyarse en la ciencia y no sólo apoyar a la ciencia
MC: Eso es cierto, pero además pasan muchas otras cosas… La posibilidad de nuestro pueblo de dar escolaridad y ni hablar de universidad, ha caído a tal punto que la gente no puede ser democrática aunque lo quiera. La democracia no es algo que nos crezca como las uñas o los pelos, es un producto de la civilización. Hay que saber ser democrático… La democracia no se basa sólo en el voto, sino en la capacidad de argumentar, de planear, defender, consensuar… Hoy básicamente ningún pueblo del Tercer Mundo la tiene por mas que voten, de ahí que los problemas se resuelven tomando escuelas, fábricas, bloqueando caminos… La gente ha perdido la capacidad de argumentar incluso tenga o no razón. Esto ha llegado a ser así incluso con los parlamentarios quienes muchas veces se muestran incapacitados de argumentar o sostener un diálogo… A esto se suma que los gobiernos no pueden operar a los países, hoy ya no queda prácticamente ninguna actividad humana que se pueda realizar sin ciencia y tecnología… la salud, las comunicaciones, el transporte… Y pasan dos cosas: la ineficiencia y la corrupción. En mi libro queda reflejado que el Primer Mundo es como que se “pasó de rosca” causando la ignorancia aplicada al resto del Tercer Mundo… esto no da para más…
***Nació el 29 de enero de 1933 en Buenos Aires
– Bachiller del Colegio Nacional "José de San Martín" (Bs.As.) (1950)
– Médico (UBA-1058)
– Doctor en Medicina (UBA-1962)
– En 1973 fue elegido decano de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA
– Fue investigador del CONICET y trabajó con Bernardo Houssay y Braun Menéndez.
– Desde 1976 reside en Méjico en donde debió exilarse por el golpe militar de 1976 donde continuó su brillante carrera científica, llegando a ser Premio Nacional de Ciencias de México.
– La OEA le otorgó en 1993 el premio Bernardo A. Houssay.
– Profesor titular del Departamento de Fisiología Biofísica y Neurociencias del Centro de Investigación y estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Méjico)
Libros publicados:
"La nuca de Houssay-La ciencia argentina entre el Billiken y el exilio" (1990)
"Ciencia sin seso: locura doble"
"Dr. Marcelino Cereijido y sus patrañas"
"Por qué no tenemos ciencia"
"Orden, equilibrio y desequilibrio"
"El tiempo, la vida y la muerte" y "La muerte y sus ventajas" (1997) en colaboración con su esposa Fanny Blank Cereijido
"Aquí me pongo a contar"
"La Ignorancia Debida"
"People without science"
