El antropólogo más lúcido que tiene la dirigencia sindical argentina conversaba con quien firma este artículo, en el mismo momento en que Kirchner asumía en Diputados. Decía, "Cobos va a terminar siendo el candidato de todos". Tal aseveración es disparador suficiente para un minucioso análisis. Desde el Peronismo Federal, quien tiene el favor de la consideración de la gente y hace un año anunció "pensarlo", cavila demasiado produciendo una rara antropofagia de sus posibilidades y de su propio poder. Las adhesiones en Argentina también son cortoplacistas. Si Reutemann en realidad juega a las escondidas con su proyección nacional, alguien debería advertirle que corre riesgo de que se crea que en realidad no le interesa.
Siguiendo con el peronismo no kirchnerista, Solá quiere, pero no logró ordenar en su territorio a sus adeptos en la Legislatura bonaerense. No es un buen antecedente. Das Neves aún no entra ni en el rango de las consideraciones de los encuestadores. De Narváez primero debe vocinglear su fe peronista, suponiendo que sea habilitado judicialmente para la carrera presidencial.
Duhalde pareciera que está apostando a otra estrategia, la cual no lo excluye de la posibilidad de una postulación presidencial para el 2011. La estrategia mencionada lo llevaría a coincidir, extrañamente, con Kirchner y con la UCR: Cobos.
Si Reutemann no es el candidato del peronismo no kirchnerista, es probable que Duhalde (con el decálogo de consensos que milita junto al doctor Rodolfo Terragno en el deseo, por un lado de emular una Moncloa argentina hasta el 2016) vea con buenos ojos una transición de cuatro años en manos del actual vicepresidente de la Nación (quien como ya dijimos anteriormente goza de una inexplicable aceptación popular dados sus antecedentes políticos de reiteradas "actitudes acomodaticias", llamadas traición en la calle). Y por el otro lado, con la esperanza de que con cuatro años de por medio crezca desde el peronismo un candidato presidenciable. En todos los casos, lo que se espera del ex presidente Duhalde es que retome el control del peronismo bonaerense. El resultado de esta gestión, podrá –como en el juego de la oca–, habilitarlo a nuevos casilleros.
La Unión Cívica Radical tiene en la nueva conducción de Sanz, un candidato con estatus presidenciable. Pero este partido centenario pareciera estar dispuesto a olvidar las "actitudes acomodaticias" de quien partiera de sus filas para integrar el binomio Kirchner-Cobos con tal de tener un presidente radical? finalizando la década.
El presidente Kirchner, hasta el último minuto de su gobierno, ejercerá el poder sin perder la intención de perdurar cuatro años más… Pero, de no ser así, es probable que Cobos le brinde muchas más seguridades que cualquier otro candidato a la hora de sucederlo en el gobierno. Por algo lo eligió como compañero de fórmula de su esposa. A propósito, a dos años de su gestión, qué análisis introspectivo realizará Cristina de Kirchner? Planificó este desarrollo para su gobierno? Cómo será recordada la presidenta en la historia argentina? Coincidirá con su anhelo íntimo? Si bien transcurrieron dos años, será capaz de sorprender haciéndose cargo del gobierno en los próximos dos?
Capítulo aparte merece el reduccionismo político –¡celebrado!– con que los nuevos diputados de la Nación se nombraron a sí mismos: Grupo A y Grupo B. Se debe recordar que nuestra historia registra casos con tortura, cárcel y hasta muerte, para hombres y mujeres que estando prohibidos gritaron con orgullo lo que los definía: anarquistas, socialistas, comunistas, peronistas, radicales… hoy: A o B. Es verdad que Argentina está llena de apuros, y debería ser justamente en nombre de esos apuros (desnutrición, pobreza, hambre, desempleo, inseguridad, amor, consensos…) que quienes juraron en el Parlamento argentino lo hicieran por las mejores causas y obras de Yrigoyen, J. B. Justo, Moreau de Justo, Perón, Evita, Frondizi.
Luis Betnaza, hombre de Techint en la UIA, concluía ante el panel político de la cumbre fabril en Pilar diciendo: "Luego de oírlos, parece que en Argentina los políticos cambiaron la discusión ideológica por el dominio territorial".
