Cuando bailo, canto la música El escenario es el oxigeno para el bailarín

Olga Ferri: – bailarina argentina de relevancia internacional que fue durante décadas primera figura del ballet del Teatro Colón

MHG: Cómo fueron sus inicios?
OF: Me inicié como cualquier chiquita que quiere baliar, me ponía a bailar y mis padres creyeron que tenía condiciones para el baile. Yo sé que hay gente que me recuerda en Rosario, el público ha sido allí muy cariñoso conmigo…

MHG: Dicen que le público rosarino es difícil…
OF. No, conmigo fue muy cariñoso, muchas veces he ido a bailar con mi grupo privado, y con el teatro y siempre me recibieron con mucho cariño… tengo muy lindos recuerdos.

MHG: Usted pasó a ser la solista del teatro Colón rápidamente…
OF: Si, era una escuelita de baile, no era el Instituto Superior de Danzas, era muy importante por cómo funcionaba y por la calidad de los maestros que tenía, se tomaban 10 alumnas cada dos años. Y así formaron un grupo de bailarinas que han hecho historia como Norma Fontenla y muchas chicas más que han bailado muchísimo y muy bien.

MHG: Usted nombra a Norma Fontenla, recuerdo el impacto que causó el accidente que terminó con la vida de varios bailarines y primeras figuras.
OF: Fue tremendo, para nosotros… fue tremendo.

MHG: De los escenarios del mundo cuál le ha cautivado más o se ha sentido más cómoda?
OF: Me sentí muy cómoda en la Fenicce, de Venecia, bailé ahí, en muchos teatros, en los de Italia en casi todos. Especialmente en Sicilia, en Catania, en Bélgica en el teatro de La Moneda, en la sala de concierto del Royal Festival Halls, de Londres… estuve en todos esos teatros importantes y fue muy lindo estar ahí. Y siempre me recibieron con cariño. Especialmente en Italia, porque en el grupo en el que yo bailaba, que era un cuerpo de baile de ingleses, ¡yo era la que tenía apellido italiano!.

MHG: Y dónde lo conoció a Enrique Lommi?
OF: Vamos a cumplir 60 años de casados. Él era solista del teatro, hacía roles de solista y bailaba como tal. Y bueno… yo era muy jovencita y me enamoré de él…

MHG: Han bailado mucho juntos?
OF: Si, muchas veces, él me lleva 6 años. Pero hemos sido realmente muy felices y somos abuelos felices.

MHG: Ha tenido que posponer su maternidad o interrumpir en algún momento su carrera por la maternidad?
OF: No, yo no interrumpí la carrera ni la pospuse, Dios lo quiso así. No quise posponer la maternidad para nada y a los 40 años quedé embarazada. Yo había tenido una especie de accidente tonto por lo que estuve que estar en reposo como casi 20 días y ahí quedé embarazada, el médico me dijo que fue porque yo estaba muy tranquila. Así que puede ser. Lo que pasa es que cuando está en actividad está pendiente del escenario, de lo que va a pasar, de lo que tiene que hacer y está ensayando y trabajando y está moviéndose todo el tiempo…

MHG: Y bailó con panza?
OF: No, porque al saber que estaba embarazada dejé de hacer todo porque se trataba de una edad peligrosa, me cuidé y no hice nada. ¡Así me costó ponerme en forma después!

MHG: Cómo se reconoce que una persona tiene aptitudes para el baile?. Leí que cuando usted vio a Paloma Herrera se dio cuenta inmediatamente que esta ante alguien con talento
OF: Porque era completamente intuitiva, muy rápidamente se daba cuenta de la combinación de pasos o ejercicios, para qué le podían servir y cómo debía de hacerlos, yo lo explicaba y ella enseguida lo captaba. Tenía intuición para la técnica de la danza, que es lo primero que se aprende cuando se es chiquita, pero, además, ella tenía un físico superdotado para la danza. Sus piernas eran superdotadas. Era muy inteligente.

MHG: También leí que lo más importante es la aptitud psicológica de un bailarín o una bailarina por qué?
OF: Hace unos días vi la película “El cisne negro”, y dije pero qué es esto, no entiendo, una bailarina no tiene todos estos problemas psicológicos que tiene esta mujer. Es muy chocante. Se sufre la película. Se sufre en la parte coreográfica porque era muy mala la coreografía y muy mala la musicalización, al pobre (Piotr Illich) Tchaikovsky lo destrozaron. No sé. Todos esos problemas psicológicos no permiten bailar. Yo, por lo menos, no los he tenido, ni mi marido tampoco. Somos dos personas normales.

MHG: Sucede que el cine tiene particularidad de transformar en simples algunas cosas.
OF: Si, claro, el cine tiene que cambiar, pero hay muchas cosas más lindas que se pueden hacer.

MHG: Han cumplido 40 años con su marido al frente de una escuela formadora en danzas?
OF: El instituto es mi Taj Mahal, porque yo soñaba siempre con tener una sala grande como puede ser el escenario del Teatro Colón con los decorados colocados, lo que permite a un bailarín desplazarse con su cuerpo de baile, en cambio todos los estudios de ballet eran más bien chicos, en forma de chorizos largos. Entonces mi marido hizo construir el estudio arriba, primero tuvimos el estudio abajo que era de la forma ya indicada, y cuando lo hicimos arriba era lo que y quería, porque de esa manera se puede trabajar en círculos para hacer giros, porque hay muchas variaciones para las mujeres y para los hombres. La idea era saber desplazarse. No puede ser que se estudie danza en un salón chiquito y después tienen que bailar en un escenario del Teatro Colón y no se tiene la habilidad de alargarse y agrandarse y desplazarse. Esas son otras de las técnicas que hay que aprender. No es solamente pasitos de baile.

MHG: Usted fue pareja de baile del gran (Rudolph) Nureyev?
OF: Sí, la verdad que fue una cosa maravillosa, yo tenía 42 años, hacía dos años que había tenido a mi hijo, yo sabía que iba a venir él y me preparé y sólo yo sé la que pasé, ¡las piernas no me daban y tenía que volver a recuperar mi forma, mi training!. Fue bastante duro pero lo conseguí. Al año y medio vino Nureyev y me eligió para hacer el “Cascanueces”…

MHG: Tienen más reconocimiento los hombres que las mujeres en el ballet?
OF: Sucede que los bailarines eran una compañía de las bailarinas, la ayudaban a levantar, la hacía lucir, en fin, bailaban los dos, pero no con tanta importancia como la bailarina. Rudolph le dio importancia al bailarín, lo hizo resaltar mucho más, fue un éxito. De ahí en más aparecieron muchos “nureyevs”, se hicieron cotizar y tener una gran publicidad. Considero que Nureyev fue el más grande bailarín.

MHG: Cómo se elije una música o una coreografía o es una cuestión de integralidad?
OF: Yo musicalmente tengo una debilidad, me gusta mucho la música, tango facilidad, tengo un oído muy especial y cuando bailo yo canto la música por dentro. Esa es mi forma de trabajar, porque pienso que de esa manera todo lo que siento sale mucho mejor afuera cantando la música. Soy un poco famosa por mi oído musical. A mis alumnas les inculco y les digo que aprendan a cantar la música. Yo no les cuento uno, dos tres, cuatro para que bailen, ellas solas tienen que bailar con el pianista que las acompaña, hace cuatro acordes de introducción y ellas tienen que empezar a bailar. Tienen que aprender a educar su oído.

MHG: Es posible que el bailarín clásico baile otro tipo de danzas?
OF: El que baila clásico puede bailar cualquier baile, la bailarina está preparada y su cuerpo está preparado para hacer cualquier tipo de baile, siempre que tenga el coreógrafo adecuado que le pueda enseñar el estilo del baile. No va a saber zapatear, pero puede bailar y dar la forma como corresponde, sin esas técnicas de zapateo.

MHG: Usted estuvo distanciada del Colón y después asumió una responsabilidad dirigencial?
OF: Si, y después no me dijeron nada y ya no estaba más. Ni siquiera “señora no necesitamos sus servicios.” Yo no estaba más y el grupo que había preparado tampoco y ni siquiera gracias… No me dijeron nada… es una falta de respeto tan grande… no entiendo cómo pueden ser tan irrespetuosos los políticos y los que están en los cargos, que son cargos políticos… Que tiene qué hacer un político o algún amigo de un político si no sabe bien cómo se maneja un teatro, qué tiene que hacer en un teatro. No sé… por lo menos que aprenda a decir “gracias señora, no la necesitamos”. Yo estoy alejada del teatro Colón, no lo vi, porque prefiero quedarme con mi viejo teatro viejo y sucio como estaba, que me brindó tantos momentos lindos donde sentí al público aplaudirme con tanto cariño. No lo quiero ver. Ni siquiera voy a ver a alumnas mías que están bailando, me dicen Olga no nos va a venir a vernos, yo les digo que lo filmen y después me traigan el video…

MHG: En el instituto, junto a su marido bailan?
OF: No ya estoy muy grande, trato de moverme recordando la belleza perdida, entonces es muy difícil encontrarla. Además, es diferente el equilibrio, y, por otro lado, yo tengo peso de más.

MHG: Hay una edad o momento para retirarse?
OF: Depende de cada físico, yo me retiré casi a los 50 años, igual que mi marido, él tuvo un problema en su cadera y tuvo que operarse. En el estudio estuvo muchos años, pero ya no va más. Yo sigo dando clase y tengo una asistente.

MHG: Es su sobrina Marisa?
OF: Sí, Marisa, también es asistente, pero tengo una de mis ex alumnas que es bailarina solista en el Colón que me ayuda mucho.

MHG: Cuándo se pasa una noche como las que usted pudo haber pasado con Nureyev, se sueña con todo eso?
OF: A veces sí, uno se recuerda. No siempre, cada tanto y es relindo de ese modo, es muy lindo porque uno recuerda…

MHG: Hay nuevos talentos?
OF: Sí, hay nuevos talentos. Hay una bailarina que ahora se va a los Estados Unidos muy talentosa, después está otra bailarina que está en la Ópera de París que se llama Ludmila Pagliero, hay una pareja de bailarines que se han casado que están con el coreógrafo John Nuemeier en el ballet de Hamburgo, están de primeros bailarines. Y hay chiquitas que veo bien, pero como no tengo la bola de cristal, no sé si la madre naturaleza me va a jugar una mala pasada.

MHG: Siempre hay que irse del paìs, no se pueden hacer en nuestro país las cosas?
OF: Acá baila una vez cada muerte de obispo. Allá se baila todos los días. Salir al escenario es oxígeno para el bailarín. Cuando los chicos salen al escenario es como si fuera la primera vez para ellos, porque se trata de una vez cada tanto. `

MHG: En sus vidas, que ha sido para ustedes la danza?
OF: Y ha sido, éramos… que le puedo decir, yo soy una enamorada de la danza, para mí ha sido mi vida, es un sueño que se me cumplió, y no le podría decir, es algo muy especial, los bailarines somos bastante especiales, no somos tan vulgares, quiero decir comunes, como las otras personas

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