Dr. Luciano Sposato: – Director Instituto de Neurociencias Fundación Favaloro
– Director del Registro de Accidentes Cerebrales (RENACER) de la Sociedad de Neurociencias de Argentina
MHG: Días atrás leía un artículo en el diario “La Nación” el cual reflejaba un trabajo realizado por ustedes y me impactaba un comentario “durante el tiempo de lectura de esta nota, 2 personas habrán sufrido un ataque cerebral en el país”. Podríamos decir que durante el tiempo que dure esta entrevista que comenzamos, algo parecido va a ocurrir en el país… Por qué sucede esto?
LS: Porque es una enfermedad muy frecuente, y se comparten factores de riesgo con la enfermedad coronaria. La enfermedad que produce el taponamiento de las arterias del corazón y que finalmente llevan al infarto cardíaco como la hipertensión, el colesterol, la diabetes, el sedentarismo, la obesidad, son factores de riesgo o factores predisponentes que llevan a la larga a sufrir un ataque cerebral. Por eso calculamos que en Argentina ocurren 126 mil casos por año, lo que equivale a decir que cada 4 minutos un argentino sufre un ataque cerebral.
MHG: En un ataque cerebral influye el grado de información que uno tenga en lo que hace a la urgencia en acudir al médico?
LS: Sí influye. Lo que sucede es que el 83% de los ataques cerebrales, o sea aproximadamente 8 de cada 10, ocurren porque se tapa una arteria y se produce un infarto en el cerebro. Ese tipo de ataque cerebral específicamente tiene un tratamiento si la persona llega ante de las primeras 2 horas a un hospital y le da tiempo a los médicos para hacer una evaluación muy precisa y poder suministrarle una sustancia que disuelve el coágulo que tapó la arteria y restituye el flujo sanguíneo al cerebro. Igualmente, esta es una situación bastante complicada en Argentina porque la gran mayoría de los hospitales y centros asistenciales no tienen la logística para poder administrar este tratamiento…
MHG: Si una persona acude con síntomas que pueden anunciar un ataque cerebral a un centro asistencial están preparados en general para diagnosticar rápidamente lo que está ocurriendo?
LS: Lamentablemente la mayoría de los centros asistenciales no están preparados. Por eso estamos tratando de crear esa conciencia no sólo en la gente para que conozca los síntomas, sino al personal de todos los hospitales del país como para que se organice toda esta logística y estén en condiciones de brindar este tratamiento. En realidad no es mucho lo que se necesita para poder hacerlo, se necesita sólo un tomógrafo y un neurólogo con experiencia en utilizarlo, el entrenamiento se adquiere muy rápido. Pero hay como cierta resistencia cultural entre los médicos para poder aplicar este tratamiento porque una de las complicaciones es el sangrado, porque como se diluye mucho el coágulo se corre el riesgo que este tratamiento produzca un sangrado en el cerebro, lo cual es generalmente severo. Sin embargo, si uno realiza este tratamiento dentro de las normas, la posibilidad que se produzca este sangrado es muy baja…
MHG: Este tratamiento no se puede hacer “por las dudas”…
LS: No. Primero hay que hacer una tomografía y conformar que el ataque cerebral fue por un infarto y o por una hemorragia. Una vez que se confirmó esto hay una lista de situaciones que impiden aplicar esta droga, son como 23 contraindicaciones, las cuales hay que ir chequeando una por una, y si el paciente no tiene ninguna de ellas, ahí se puede administrar el tratamiento. Todo esto hay que hacerlo muy rápidamente. Porque si pasaron más de 3 horas desde que el paciente tuvo los síntomas hasta que se terminó la evaluación, no se puede usar el tratamiento, después de las 3 horas es más riesgoso que antes. Por eso decimos que la gente debe consultar rápido, para darnos tiempo a hacer todo antes de las 3 horas… Por eso un consejo que damos a las personas es que traten de averiguar en sus ciudades, en sus pueblos, cuál es el hospital que está en condiciones de dar este tratamiento y no ponerse a buscar cuando ocurre el accidente cerebral…
MHG: Cuáles son los síntomas?
LS: Los síntomas más frecuentes es que se paralice la mitad de cuerpo, puede ser la cara, el brazo y/o la pierna. Pueden ser las tres cosas juntas o una o dos de ellas. Esto le pasa a 8 de cada 10 personas y es algo típico que comienza en forma súbita, muy repentinamente. La persona puede estar tomando un café y de pronto se le cae la taza, o en otros casos empieza como un hormigueo en la mitad del cuerpo, puede comenzar en la cara, brazo o pierna, El segundo síntoma más frecuente es tener algún problema para hablar, puede ser que se trabe la lengua como cuando una persona toma mucho alcohol, o que intente decir algo y no pueda emitir ningún tipo de palabra. Otro síntoma es que uno le esté hablando a la persona y esta no entienda, este es un trastorno del lenguaje que se llama afacia y a veces se confunde con que la persona está desorientada o en una situación de confusión…
MHG: Hay alguna situación en que pueda ser confundido el síntoma y pensar que tenemos un ataque cerebral y en realidad es otra cosa?
LS: Sí. Las personas a las que se le baja súbitamente el azúcar en sangre, pueden simular perfectamente un ataque cerebral. Por eso una de las primeras cosas que hacemos cuando llega una persona con síntomas de un ataque cerebral a una guardia médica, es medirle la glucosa, esto se realiza simplemente con pincharle un dedo, tomar una gotita de sangre y medir la glucosa. Lo mismo sucede con los dolores de cabeza intensos o migrañas. Antes de iniciar un tratamiento uno tiene que estar muy seguro que esa persona no esté sufriendo una migraña o un dolor de cabeza para no suministrarle una droga que le puede provocar un sangrado…
MHG: A qué factor atribuyen ustedes que del total de los ataques cerebrales que se producen en el mundo, las dos terceras partes ocurran en países subdesarrollados?
LS: Hay que tener en cuenta que dentro de estos países subdesarrollados o emergentes, están la India, China aunque esté un poco más industrializada, pero al tener una población enorme todo lo que ocurra en esos países va a superar la media de lo que suceda en la población mundial. Pero lo que sí sabemos es que todas las medidas que se tomaron para disminuir el impacto de esta enfermedad, de los ataques cerebrales, en los países desarrollados fueron exitosas, sobre todo en hombres, no tanto en mujeres. En Argentina y en otros países latinoamericanos, todavía ni empezamos con este tipo de cosas…
MHG: Qué habría que hacer?
LS: Lo primero que hay que hacer es que la gente conozca cuáles son los síntomas y cuáles son los factores de riesgo. Sobre todo esto último: los factores de riesgo. Si uno sabe que la hipertensión es uno de los factores de riesgo que puede producir un ataque cerebral, enseguida se controlará la presión con el médico. Si la persona sabe que la diabetes es un factor de riesgo, va a ser mucho más responsable en controlar el nivel de su azúcar en sangre. El tema es que nosotros vemos que la mayoría de las personas no sabe cuales son los factores de riesgo. Ni siquiera mucha gente sabe qué es un ataque cerebral. Por eso en la Sociedad Neurológica Argentina, establecimos un día, el año pasado fue 30 de noviembre, como el Día del Ataque Cerebral. A partir de este año, como el día mundial va a ser el 29 de octubre, decidimos acoplarnos a esa fecha…
MHG: Uno de los factores de riesgo más inmanejables es el estrés…
LS: El estrés hasta hace poco tiempo se sospechaba que era un factor de riesgo. Pero ahora más que un factor de riesgo es un gatillo. Nosotros llamamos gatillo a la situación que hace que una persona que tuvo durante muchos años factores de riesgo, en un momento de su vida pasa a ser una persona muy propensa a tener un ataque cerebral. Es un estado de propensión al ataque cerebral. Uno de esos factores es el estrés. Está demostrado que personas que han sufrido situaciones muy estresantes, el primero o segundo día posterior a esta situación, tienen un ataque cerebral.
MHG: EL alcohol también es un conducto a un ataque cerebral?
LS: Sí, sobre todo para el tipo de ataque cerebral menos frecuente: las hemorragias. El alcohol, por un mecanismo que aún no conocemos, predispone a que las arterias se rompan, y liberen su contenido hacia el tejido cerebral y produzcan hemorragias que por lo general son severas…
MHG: La ingesta diaria de un vasodilatador, o de lo que se conoce como aspirina o algo parecido, debidamente controlado ayuda?
LS; Si, pero siempre debidamente indicada por un médico. La aspirina previene el ataque cerebral en determinadas personas, no en todas. Sobre todo en aquellas que ya sufrieron un ataque o en quienes tienen muchos factores de riesgo…
MHG: Cuál es la dosis indicada?
LS: Con 100 mgrs. o una aspirineta alcanza…
MHG: A partir del RENACER que usted dirige hemos empezado a tener estos datos y supongo contactos con el interior del país. Trabajan con hospitales o nosocomios de la ciudad de Rosario?
LS: Estamos trabajando con varios hospitales de Rosario y Santa Fe. Rosario fue una de las ciudades que mas participó en RENACER y que más pacientes incluyó en el registro. De hecho cuando uno hace una campaña como la del Día del Ataque Cerebral, siempre tiene que medir el impacto. Para eso en la ciudad de Rosario, la Dra. Bruera, va a hacer una encuesta para evaluar antes de la campaña y después de la campaña, cuánto saben las personas de un ataque cerebral. Rosario es una ciudad que está muy comprometida con el registro y con el ataque cerebral…
