“En el siglo 21 la Antártida va a ser loteada… tener a Malvinas es tener una parte de la Antártida…, ese es el nudo de la cuestión”
“Cameron, al descalificar a Argentina como colonialista, demuestra que se han quedado sin argumentos… eso es bueno….”
Dr. Andrés Cisneros: Abogado y Dr. en Ciencias Políticas- Fue vicecanciller y funcionario en diversas áreas de relaciones internacionales
MHG: Qué reflexión le merece el enfrentamiento diplomático con Gran Bretaña a 30 años de Malvinas?
AC: La guerra de Malvinas tuvo un dato que se destaca poco: ocurrió entre dos gobiernos que ese hundían y los dos jugaron a permanecer tratando de ganar una guerra exterior. Margaret Thatcher lo consiguió. El proceso militar se hundía y Galtieri trató de salvarlo con la guerra y Margaret Thatcher venía de 13 meses de una huelga feroz, la huelga de mineros y estaba muy cerca de renunciar, ganó la guerra y se quedó 11 años más. La guerra, que es el fenómeno más luctuoso que ocurrió en casi 200 años, tuvo ese carácter. Es decir, fue un intento desesperado de utilizar el tema de Malvinas para la política interna. Eso es lo que estamos tratando de evitar siempre. Pero desgraciadamente la clase política de ambos lados, de Inglaterra y de Argentina, reitera frecuentemente este mal uso de un tema tan importante. Y Cameron fue el que tiró la primera piedra, porque está muy preocupado con los temas económicos en su país, y buscó un elemento de distracción. Lo que el gobierno no debería hacer es caer en esa trampa, responder de otra manera y utilizar este tema de Malvinas como una cuestión interna.
: Abogado y Dr. en Ciencias Políticas- Fue vicecanciller y funcionario en diversas áreas de relaciones internacionalesMHG: Qué reflexión le merece el enfrentamiento diplomático con Gran Bretaña a 30 años de Malvinas? AC: La guerra de Malvinas tuvo un dato que se destaca poco: ocurrió entre dos gobiernos que ese hundían y los dos jugaron a permanecer tratando de ganar una guerra exterior. Margaret Thatcher lo consiguió. El proceso militar se hundía y Galtieri trató de salvarlo con la guerra y Margaret Thatcher venía de 13 meses de una huelga feroz, la huelga de mineros y estaba muy cerca de renunciar, ganó la guerra y se quedó 11 años más. La guerra, que es el fenómeno más luctuoso que ocurrió en casi 200 años, tuvo ese carácter. Es decir, fue un intento desesperado de utilizar el tema de Malvinas para la política interna. Eso es lo que estamos tratando de evitar siempre. Pero desgraciadamente la clase política de ambos lados, de Inglaterra y de Argentina, reitera frecuentemente este mal uso de un tema tan importante. Y Cameron fue el que tiró la primera piedra, porque está muy preocupado con los temas económicos en su país, y buscó un elemento de distracción. Lo que el gobierno no debería hacer es caer en esa trampa, responder de otra manera y utilizar este tema de Malvinas como una cuestión interna.
MHG: Está actuando bien el canciller Timmerman?
AC: Sí, en este tema está muy bien. En realidad hay un aspecto malo, pero que no es responsable Timmerman, sino de todo el gobierno actual y es que se cierran mucho, no convocan a las demás fuerzas políticas y trabajan solos. El canciller, hace dos días, dijo que hace 2 años el Secretario General de Naciones Unidas tiene mandato para mediar entre las partes y esto es un supuesto triunfo del gobierno actual, pero esto no es cierto. Es desde hace 20 años, desde la época de Caputo. De modo que es una lástima que siga la tendencia de atribuir a un gobierno determinado los triunfos que son de todos. Un tema como Malvinas no lo va a resolver un solo gobierno, es imposible, lo van a resolver una cadena de gobiernos que durante 40 años mantenga la misma política aunque cambien los presidentes. Y eso es lo que no hizo ningún gobierno y no veo que lo esté haciendo este, que es convocarnos a todos para hacer una sola política que dure 40 años.
MHG: Esto se nota en todos los aspectos.
AC: Es una característica de este gobierno en general.
MHG: La postura de Estados Unidos no es la misma que la habitual, a lo que hay que sumarle los dichos del canciller de Brasil, Patriota, ante su par de Inglaterra, William Hague…
AC: Sí y no. Sí a lo de Estados Unidos, en realidad la decisión de Obama de quitar al país de una actitud neutral es muy buena, es positiva. En realidad, ya lo había hecho hace 2 años, Hillary Clinton cuando dijo que iba a tratar de convencer a las partes para que se sentaran a negociar y tuvo una fuerte negativa de Londres. Eso es bueno, veremos hasta qué grado se profundiza el tema y hasta qué grado se compromete. Es un buen augurio. En cuanto a lo de Brasil, Brasil y todos los países de América Latina hace 30 o 40 años que nos apoyan. No es ninguna novedad lo de Brasil, lo que hizo fue reafirmar el apoyo a los reclamos de Argentina. Y eso es bueno, pero no es nuevo. Esto había ocurrido antes. Pero es bueno que estas cosas ocurran, hay que aplaudirlas y hay que celebrarlas. Pero sí hay una cuestión para celebrar, cuando usted discute con alguien y esa otra persona empieza a decir disparates o a insultar o a descalificar al otro, en realidad, hay que celebrar eso, porque quiere decir que se ha quedado sin argumentos, porque ya no tiene nada más para decir. Cuando Cameron dice el disparate que nosotros somos colonialistas, en realidad está desnudando su impotencia para esgrimir un argumento mejor y eso pone en evidencia ante el mundo que Inglaterra ya no tiene argumentos, tiene la fuerza, pero es evidente lo que ha sido evidente para nosotros toda la vida, que los británicos tienen derechos muy pobres y los derechos argentinos son muy superiores.
MHG: Es correcta la estrategia del gobierno de ir sumando voluntades regionales para ir trabando el comercio con Inglaterra, evitando la llegada a las costas con bandera kelper?
AC: No. Si usted revisa todo el proceso de descolonización que comenzó en las Naciones Unidas después de la Segunda Guerra Mundial y que abarcó a todo el planeta, surgieron más de 40 países y ninguno se hizo por la vía del enfrentamiento. Se negoció. Por supuesto hubo enfrentamientos ante colonialistas en todas partes. Pero eso era a partir de territorios ocupados donde había población originaria, que no es el caso de Malvinas. Cuando dos países se disputan un tercer territorio, en general, lo que ha sido mucho más efectivo fueron las negociaciones, no las hostilidades. Fíjese el caso de Hong Kong, es el caso más típico, se negoció y finalmente se entregó. Y el primer ministro que entregó Hong Kong a China pacíficamente fue Thatcher. De manera que, en general, no es buena idea, porque cuando el país más chico hostiliza al país más grande, en general, sale perdiendo. Una ley casi de la naturaleza. Y pruebas al canto los ingleses están ahí hace casi 174 años, sino me equivoco.
MHG: el interés británico se circunscribe al petróleo que puede haber en el lugar?
AC: Hay varios interese británicos, pero el mayor de ellos, nadie se da cuenta, es saltar a la Antártida. Las Malvinas son estratégicas por varias razones, el canal de Panamá está quedando chico, los barcos son cada vez más grandes y algún día ya no van a poder pasar más por el canal. Van a tener que pasar por acá abajo y el que controle Malvinas será el que controle el comercio. Segundo está el petróleo y la pesca que son importantes. Aunque no hay tanto petróleo y el que hay no es fácil de sacar, no es rentable. Pero, en fin, hay. Y la pesca tiene su volumen pero tampoco es una locura, es importante para los kelpers. Pero el dato principal es que, ustedes saben que sobre la Antártida están suspendidos los reclamos de soberanía, no se puede ejercer soberanía en la Antártida, lo único que se puede hacer es actividades científicas, por un tratado que se llama Tratado Antártico, de la década del 60. Eso un día va a terminar y va a ocurrir cuando la tecnología permita explotar rentablemente los recursos de la Antártida que son enormes. Y la tecnología avanza todos los días. Así que dentro del siglo XXI, en algún momento, la Antártida va a ser loteada y 10, 12, 15 países se van a repartir la soberanía en algún pedazo de ella. Y los ingleses aspiran al mismo, exacto, sector antártico que la Argentina. Es una superposición. Y lo hacen porque están en Malvinas que siendo territorio británico, si uno hace la proyección geográfica, le corresponde tal espacio. Y si seguimos así vamos a tener en la Antártida el mismo problema que en Malvinas, pero multiplicado por 100.
MHG: La negociación es el camino, pero Inglaterra no quiere sentarse a la mesa de negociaciones..
AC: Habría que hacer varias cosas. Cuando se firmó el Tratado Antártico, en la década del 60, el PBI de Brasil y el de Argentina era muy parecido. Hoy es 7 veces mayor el brasileño, en 50 años. Si nosotros tuviéramos hoy o dentro de 50 años el peso que tiene Brasil, su PBI, sus alianzas y el respeto que le tienen en el mundo, los ingleses no podrían seguir ignorándonos. Pero no somos Brasil, somos cada día un país menos importante en el mundo, nos auto marginamos, pesamos muy poco, nuestras alianzas son paupérrimas, y, por lo tanto, los ingleses nos ignoran. Tendríamos que recuperar el lugar que Argentina tuvo en el mundo y que hace 50 años perdimos. Si eso ocurre vamos a recuperar las islas. La otra cosa sería, al mismo tiempo que hacemos lo otro, es hacer un frente con Brasil, Uruguay y con Chile por el Pacífico para defender nuestros intereses en el Atlántico Sur y en la Antártida. Brasil es una potencia mundial y quiere consolidarse como potencia mundial, el siglo XXI es el siglo de Brasil, ahora ninguna potencia es mundial si no domina las costas y el mar que está delante de ellas. Y Brasil aspira mucho más que a dominar Ipanema, aspira a tener algo que ver en todo el Atlántico Sur. Incluso el plan de defensa brasileño contempla el tema de la Antártida, en el sentido que no se disponga de ella sin que Brasil opine. Y ellos tienen la vocación, la fuerza, el prestigio y nosotros tenemos los derechos allí. Por eso una alianza para defender todo el Atlántico Sur y ver cómo se reparten todos esos territorios, sería para mí la política adecuada.
MHG: En estas cuestiones tendríamos que estar muy alerta para ver con qué nos quedamos…
AC: Sí. En general, cualquiera pudo haber conocido a una persona que es un fracaso en varios aspectos de su vida, pero siempre se quedan con la razón. Son esos tipos que en los bares pontifican. Argentina es un país, en general, que al igual que los países que van perdiendo poder hacen lo mismo, se refugian en juridicismo, en le principismo, en el “yo tenía razón” y va perdiendo las cosas concretas. Argentina es un país que tiene lo que yo llamo el tic del principismo, se queda con la razón y los demás se quedan con las cosas. En el caso de las pasteras pasó, nos quedamos con la razón y los uruguayos se quedaron con las pasteras. En el caso de Itaipú, nosotros nos quedamos con la razón y los brasileños levantaron Itaipú. Y el caso más típico es Malvinas, hace 174 años que tenemos razón, vamos a Naciones Unidas y volvemos contentísimos porque nos dan la razón, pero los ingleses se quedan con las islas.
MHG: Somos los campeones morales.
AC: Exacto, la expresión “campeones morales” es una expresión argentina, lo mismo que la “máquina de impedir”, surgen de la cultura nacional en base a la experiencia.
MHG: Es para el diccionario del Dr. Barcia.
AC: Ya lo debe tener ya Barcia.
MHG: Si no podemos ponernos de acuerdo con cosas menores con Brasil, va a ser difícil acordar por el Atlántico Sur…
AC: Cuando uno estudia la historia internacional hay una paradoja, es más fácil en hacer acuerdos de políticas de estado exteriores que interiores. Usted conoce el famoso síndrome de las parejas que tienen hijos para salvar el matrimonio, el matrimonio puede andar mal, pero el tercero respecto de las dos personas, por ahí genera una unidad que faltaba cuando el chico no estaba. A veces dos países tienen una dificultad entre ellos pero encuentran un proyecto común para hacer en el mundo y les ayuda a la buena relación y a superar las diferencias entre cada uno.
MHG: El canciller británico dijo que cuando venga al príncipe quiere tener con los países de la región una buena relación, además de Malvinas que otra posesión tiene?
AC: Tenían Belice, que ya no tienen, lo último que desembarazaron en América fue la citada. Inglaterra hizo lo que quería hacer en todo el mundo y lo que quería hacer, en principio, en Malvinas con sus colonias que es convertirles en estado asociados al Commonwealth, o sea son estados, tiene la bandera propia, tiene un voto en Naciones Unidas, pero mantiene con Inglaterra una relación, en la que Londres se ocupa de la defensa y de la política exterior del país. Eso es el Commonwealth, que abarca desde Canadá o Australia a unas pequeñas islitas que están en todo el mundo y que suman casi 40 países.
MHG: El Daily Telegraph dijo que no han caído bien las declaraciones de Obama acerca de Malvinas.
AC: El Daily Telegraph es un diario bastante sensacionalista y se dedica a exacerbar el nacionalismo en su país, pero sí es cierto, ellos lo viven de la misma manera.
