Lic. Santiago Kovadloff: Licenciado en Filosofía- Ensayista, poeta, traductor y antólogo de literatura de lengua portuguesa)
MHG: En su nuevo libro, el Dr. Mario Bunge, “Provocaciones”, manifiesta que hay tres sistemas políticos que se han perdido –liberalismo, neoliberalismo y capitalismo- y la social democracia tambalea, visualiza qué sistemas vendrían?
SK: No estoy visualizando que tipos de sistemas vendrían en Europa occidental, puedo hablar de los riesgos en ciernes en América Latina. En Europa occidental lo que se advertiría son indicios muy potentes de avances de la extrema derecha, creo que hemos tenido algunos indicios de manifestaciones de profundos nacionalismos xenófobos tanto en Noruega como en Francia, creo que en Italia también son evidentes y me parece que lo que se advierte como modelo alternativo en el caso latinoamericano es lo que podríamos llamar democracias de cortes populistas que prospera en algunos países, incluido el nuestro, creo que es allí donde la alternativa a las democracias sociales se empieza a configurar con alguna nitidez.
MHG: Ahora este populismo no es nuevo…
SK: No, no es nuevo pero el protagonismo está renovado. Por eso es importante advertir que lo que ha perdido vigencia en un momento dado, como en 1983 en el caso argentino, o en Venezuela tras la caída del dictador de turno, amigo de Juan Domingo Perón, las disfuncionalidades progresivas de los sistemas democráticos que vienen a reemplazar a los regímenes totalitarios fueron generando un profundo escepticismo en cuanto a la capacidad de resolver los conflictos en el campo de la justicia social o en el campo del afianzamiento institucional o generando crisis económicas como la que nos tocó atravesar al principio del siglo XXI y que producen un efecto de apartamiento de la voluntad popular de las expectativas que en algún momento despertaron las democracias sociales, porque terminan por no ser sociales y ese escepticismo es capitalizado, una vez más, por los populismos que retornan
MHG: Y que ve en Argentina a futuro?
SK: Lo que acabo de decir, mientras no haya reconstrucción de la credibilidad pública de los partidos políticos que son la garantía del sistema democrático republicano, las democracias populistas tienen ciertas posibilidades de prosperar mientras la situación económica favorezca la concentración de recursos en el estado. Mientras ocurra esa concentración de poder y de recursos en el estado a expensas del federalismo y en favor del clientelismo, es muy posible que en lo inmediato podamos asistir a un resurgimiento de estos regímenes que además se caracterizan por una fuerte concentración personalista del poder y un abandono de las políticas estrictamente parlamentarias y de debate con lo que podríamos llamar una oposición constituida. Se lo resumo del siguiente modo, recientemente algunos intelectuales europeos pusieron de manifiesto que la crisis de las democracias sociales avanzadas en Europa era el resultado del sometimiento de los liderazgos políticos a la hegemonía de los mercados financieros.
MHG: Veía con angustia como Merkel como Sarkozy, aplaudían que tecnócratas ocuparan el lugar de los políticos.
SK: Ya lo dijo Dante Caputo, ese extraordinario analista político que fue marginado de la Argentina, cuando sostuvo que quienes hoy son convocados para resolver la crisis en Europa y los Estados Unidos son los mismos que la produjeron.
