Por qué uno debería pensar que la evolución es hacia algo mejor…?

Dr. Héctor A. Palma: Profesor de Epistemología en la Universidad Nacional de San Martín (escuelas de Humanidades y de Posgrado) e investigador del Centro de Estudios sobre la Ciencia y la Tecnología “J. Babini”.***
MHG: Cuáles son las nuevas aventuras del pensamiento de Darwin en la sociedad actual?
HP: La teoría de la evolución de Darwin si bien no es exactamente igual a como él la planteó, básicamente, hoy en día en el ámbito de la biología no hay discusiones de fondo, se discuten cuestiones de detalle sobre algunos mecanismos y algunas particularidades… Las discusiones se dan en otro ámbito, en algún sentido es legítimo y en otro sentido es ilegítimo. Muchos grupos fundamentalistas cristianos, sobre todo en EEUU y Europa, todo el tiempo machacan sobre la diferencia entre el evolucionismo y el creacionismo… Todo el tiempo intentan convertirse en interlocutores válidos, es decir básicamente intentan que se enseñe en las escuelas la teoría de Darwin y esa otra creencia que es el creacionismo o el diseño inteligente…

MHG: El Papa Juan Pablo II, el teólogo anglicano Malcom Brown; formularon una disculpa pública por "no haber entendido" a Darwin
HP: Es un reconocimiento muy parcial que no va al fondo de la cuestión. Si bien hay algunos intentos en un sentido distinto, considero que la Teoría de la Evolución es completamente incompatible con el cristianismo…

MHG: No es posible conciliar ambas posturas…?
HP: Considero que no, porque la Teoría de la Evolución ubica a la especie humana en el devenir natural y sobre todo como un resultado aleatorio y casual en algún sentido en el devenir histórico de la vida… No hay imagen y semejanza… no hay culminación de la creación… no hay lugar especial… Quizá sea compatible con alguna forma de religión muy básica, algún creacionismo básico, pero el cristianismo es mucho más que eso…

MHG: Algunos científicos manifiestan que cuando más ahondan en su investigación, más se acercan a Dios cómo se explica esto?
HP: Hay científicos, sobre todo en Biología, a los que le sucede esto… Creo que los científicos nunca se atreven a decir “no sé”. Nunca se atreven a suspender el juicio. Creo que la propia omnipotencia los lleva a esas cosas… En el punto límite quizá lo más razonable sería decir “No sé” y listo. Me parece que es una decisión metodológica vital.

MHG: Y cuando se dice no sé aparece Dios resolviendo el problema…?
HP: No necesariamente. Eso sucede cuando uno tiene la necesidad de llenar ese hueco, pero uno puede convivir con el no sé… es una decisión antropológica…

MHG: Por qué cree usted que Darwin es considerado desde las distintas disciplinas, como “el científico”?
MHG: Darwin es el científico que más ha provocado una revolución cultural, ideológica y antropológica en toda la historia derivada de una teoría científica. No pasa lo mismo con otras teorías fundamentales que no han atravesado el campo de la ciencia. La teoría de Darwin ha tenido influencias naturales y otras artificiales y deformadas. Por ejemplo se habla de la sobrevivencia del más fuerte, esto es una deformación, es una tensión ideológica sobre algo que nunca aparece en la teoría biológica. La supervivencia del más apto no es la supervivencia del más fuerte. Esto ha servido como argumento para una serie de cuestiones sociológicas, antropológicas… algunas tremendas como la eugenesia… Darwin está y no está en esto, porque si bien nos es ajeno tampoco aparece esto en la teoría biológica… Esto es lo que marca la gran difusión e importancia cultural de la Teoría de la Evolución…

MHG: Se ha estancado el estudio de la teoría de Darwin en el ámbito académico argentino?
HP: Considero que todavía se puede producir conocimiento nuevo acerca de la influencia de Darwin en Argentina o en otros países… Hay trabajos importantes pero me parece que hace falta trabajar un poco más, con lo cual abre un campo académico a los historiadores, sociólogos, filósofos… En el mes de febrero a propósito de los 200 años su nacimiento –en noviembre se cumplen los 150 años de la publicación de la Teoría del origen y evolución de las especies- en todos los medios han salido una cantidad enorme de artículos. En la Universidad de San Martín, estamos preparando el “Año Darwin” con una serie de actividades, donde el punto culminante es un Congreso que vamos a realizar en octubre. En dicho Congreso la clave de la discusión no es la cuestión biológica, sino otras cuestiones, como derivaciones sociales y culturales del darwinismo…

MHG: No puedo dejar de asociar la evolución de Darwin al lenguaje de los mensajes de texto como contrapartida de esa evolución que uno espera en el lenguaje de la comunicación…
HP: En este tema la teoría de Darwin es aplicable metafóricamente… Me pregunto por qué uno debería pensar que la evolución es hacia algo mejor…?. Esto también es una lectura ideológica del darwinismo. La evolución trata de la supervivencia, no de la mejora… La palabra evolución tiene una idea asociada al progreso, pero eso no está en la teoría biológica. Justamente lo que la teoría biológica elimina es la idea de progreso y finalidad en la Naturaleza… Ahora el lenguaje nos tiende algunas trampas… por ejemplo: lo contrario de evolución es involución… ahí uno piensa evolución como progreso…La teoría de Darwin elimina la idea de progreso porque elimina la idea de dirección y finalidad en la naturaleza. Donde no hay meta no hay progreso. De todos modos la lectura que se hace desde la eugenesia es una lectura progresista. El evolucionismo cultural de Spencer también está atravesado por la idea de progreso. Por lo tanto en esa mezcla rara que aparece en la segunda mitad del siglo 19, la Teoría de la Evolución aparece entremezclada con un evolucionismo cultural…

MHG: Usted como estudioso del darwinismo Cómo cree que pensó su teoría cuando la planteó?
Hp: Darwin es uno de los pocos científicos que fue conciente que en la medida en que su teoría se publique y en la medida que le crean… iba a resultar un gran problema. En general los científicos no son concientes de hacer revoluciones, esa es una lectura posterior de la Historia. Él era conciente de ello y se mostraba preocupado… Pero era un científico y estaba convencido que las cosas eran como las planteaba y además, tenía enormes cantidad de pruebas…

***Profesor de Filosofía (Universidad de Buenos Aires)
Magister en Ciencia, Tecnología y Sociedad y Doctor en Ciencias Sociales y Humanidades (Universidad Nacional de Quilmes).

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