Cuando se produce un fracaso escolar, esto lleva al desfase humano… y el desfase humano lleva la juventud a la calle, la calle lleva a la droga, la droga lleva al delito….

Profesor Alfredo Van Gelderen: – Maestro y Profesor en Letras
– Secretario de la Academia Nacional de Educación de la Rep. Argentina
– Miembro de la Academia Europea de Ciencias y Artes

MHG: Preocupa el alto índice de deserción escolar, especialmente en el nivel secundario. Quien abandona a quien? La escuela al chico o el chico a la escuela?
AVG: La realidad que usted señala marca un real problema de nuestro sistema en su funcionamiento. Creo que aquí lo que nos está jugando una mala pasada es el tiempo histórico que se mantuvo en la escuela media y no hemos logrado su modernización para que aparezca como un servicio con utilidad frente a la preadolescencia y a la adolescencia argentina. La estructura de la escuela media argentina está mantenida como cuando la escuela media era para algunos. Ahora, -y la Ley de Educación Nacional lo dispone-, queremos que la escuela media sea obligatoria, para todos. Esa escuela media que era para pocos mantenida a través del tiempo, para todos, no interesa. Yo veo esto con tintes catastróficos. Esto ya se señaló en trabajos de los años ´70 del Club de Roma: “cuando se produce un fracaso escolar, esto lleva al desfase humano”, o sea el hombre sin preparación tiene que ser un elemento activo en la vida y no tiene herramientas para el trabajo y para defenderse. Esto se marcaba en los años ´70 a todos los sistemas del mundo por los integrantes del Club de Roma. A este planteo que se ha mantenido a través de las décadas, yo le agrego “y el desfase humano lleva la juventud a la calle, la calle lleva a la droga, la droga lleva al delito…”. Es espantoso, porque no logramos tener los servicios que la preadolescencia y la adolescencia argentina necesitan. Nuestra escuela primaria, -que a veces no la defendemos como deberíamos-, logra un mantenimiento de estudiantes bastante aceptable. Según informes de la UNESCO, la escuela primaria está arriba del 75% en el mantenimiento de los inscriptos en la totalidad de las escuelas primarias. Por qué tenemos este servicio que es aceptable y eficaz para la escuela primaria? Porque toda la República Argentina concibió la escuela primaria dentro de un proyecto nacional al final del siglo XIX, donde había que convertir a la población que habitaba este territorio en ciudadanos. Había un proyecto político, había un proyecto educativo, este proyecto educativo tenía una claridad de definición necesaria para un país; y el sistema a pesar de todos los problemas que tiene, mantiene niveles de eficacia que lo pone en la cima de América latina, junto a Cuba y otros países pequeños de América. Le cuento una experiencia personal: yo tenía en el Colegio Nacional Mariano Moreno, en la década del ´70; horas cátedra de lo que llamábamos los docentes Proyecto Tres. Yo tenía horas cátedra sin alumnos para prestar servicios en el mismo colegio a aquellos alumnos que lo necesitaban… El Proyecto me permitió tener una jefatura de curso de los primeros años. Tuve que convencer a los profesores de primer año para que en el primer bimestre no aplazaran a ningún alumno, porque por una distribución ferroviaria de Buenos Aires, el colegio tenía alumnos secundarios de las villa del oeste, y si nosotros aplazábamos a los chicos en los dos primeros meses del secundario, no volvían. Por lo tanto el esfuerzo no había servido. En reuniones con colegas, les decía: “Ustedes quieren aplazar a la escuela primaria argentina, entonces tenemos que tener en la continuación de la primaria, remedios, herramientas para superar las insuficiencias de preparación que nos traen estos chicos…”

MHG: Esa realidad educativa que usted menciona de la década del ´70, al igual que la tos convulsa, o la fiebre amarilla, vuelven hoy… Uno de los problemas que manifiestan, cuando se intenta traer nuevamente al chico a la escuela secundaria, es que no tienen plata para el transporte, o son sostén de familia, o no tienen interés al ver que esta escuela no le asegura al adolescente ese salto a una posibilidad de ser ciudadano y que la sociedad integre…
AVG: Nosotros tenemos que preguntarnos qué puede sacar de utilidad y proyección para el proyecto de vida que deberían estar buscando todos los alumnos secundarios en 1er, 2do. y 3er. año que la Ley obliga que se curse? . Porque el problema no es qué se enseña y cómo se enseña, el problema es para qué enseñamos lo que enseñamos, porque si esto no está claro, los alumnos no van a aprender. Esta es la cuestión. Recuerdo que en los años 60 ó 70 en donde hablábamos de reformar la escuela media, le preguntábamos a un bachiller usted que sabe hacer? Nos contestaba: no sé hacer nada, soy bachiller. Entonces, cuáles son las competencias que le hemos dado a un bachiller? Nada y se termina ahí la educación obligatoria. Ese alumno no puede tener competencia. Una competencia es saber hacer algo aplicando bien la ciencia y la conciencia moralmente. Esa es la cuestión. Está bien que la legislación haya hecho obligatoria la escuela media, pero tenemos la obligación de agregar claridad en la finalidad de la escuela. Necesitamos atender los problemas de la edad, los chicos en la escuela secundaria llegan con muchos vacíos, de ausencia de madurez, de ausencia de trato con adultos, de ausencia de claridad sobre su vida sexual en la edad que están viviendo. Usted dirá el profesor van Gelderen está proponiendo que la escuela sea la salvadora del género humano? No. Luis Zanoti antes de morirse nos decía: "no confundan, la escuela no es la salvadora del género humano…". Pero sí es el servicio técnico que la sociedad tiene para ir ayudando a los alumnos en todo el proceso de vida que se les va planteando mientras cursan la escuela.

MHG: Hacia dónde va la escuela de hoy?
AVG: Usted hace la pregunta en presente, pero yo tengo un futuro esperanzador, en lo que debería ser, y creo saberlo. Pero donde está ahora, en este momento, es difícil definirlo. Creo que a la escuela media le está pasando algo grave: está gobernanda por el pasado. El pasado nos tiene que enseñar, pero no nos tiene que gobernar. En educación todo es futuro. En educación trabajamos a una persona para que de allí para adelante pueda desenvolverse con seguridad y con justeza. Si estamos viviendo de lo viejo, el futuro que son los alumnos, tienen una brecha entre lo que les enseñan y lo que ellos esperan, que la escuela no salta, entocnes se va desertando.En educación las cosas no se pueden dar vuelta como una media, no se puede “parar la función”, aquí “la función tiene que seguir”. Me parece que el problema hoy es encontrar nuevos recursos para que toda la población en las edades que ya no son las edades escolares del sistema, complete su preparación básica. Hay medios modernos, hay tecnología, hay Internet, hay radio para las escuelas rurales. Tenemos que tratar de que la gente complete su educación, porque el gran problema es que las exigencias hoy para acceder a un empleo son mayores cada día. No hay que pensar sólo en los chicos que están en la escuela, la escuela tiene que salir a buscar los que tiene la formación incompleta. Este es el problema. Tenemos movimientos de hermanos latinoamericanos que entran al país, se quedan un tiempo, después se van y a veces vuelven… todo esto presenta problemas de matriculación escolar que son difíciles de resolver, pero que alteran negativamente las cifras escolares que tenemos. Además está le problema económico, que influye en la posibilidad de tener una escolaridad normal

MHG: Hablando del tema económico, está la discusión permanente de los salarios de los educadores…
AVG: Las condiciones salariales son uno de los instrumentos que hay que resolver. Porque la escuela es artificial con la finalidad de poder educar y formar. Esa artificialidad se concreta cuando en la escuela nada que no es bueno la escuela puede evitarlo. Creo que las condiciones de los docentes, la satisfacción vocacional, el cumplimiento de los deberes éticos, todo eso depende que el docente como profesional se sienta reconocido, justamente tratado, acompañado.

MHG: La ministra de Educación de nuestra provincia, Santa Fe, Prof. Elida Rasino, ha estado abocada toda esta semana a la solución del conflicto salarial con los docentes. Semana en la que se conoció la deserción de cinco mil y pico alumnos…
AVG: Es así. Fíjese que todo los fondos , históricamente, para educación resultan insuficientes. Hay que, en orden de prelación, salir a buscar los que tienen que completar la escolaridad obligatoria; hay que actualizar la escuela media; hay que abrir los jardines de infantes que nos faltan, los chicos de la educación rural llegan a primer grado sin haber sido atendidos antes en la educación inicial. ¡Es tanto lo que hay que hacer! No nos engañemos… En el Prelac de Buenos Aires del año pasado, en la reunión de UNESCO de los ministros de educación de América Latina y el Caribe que se hizo para el mejoramiento de la educación para todos en América latina, a la cual yo pude participar representando con el Nuncio al Vaticano, cuál era la frase de todos los ministros de nuestra región? “Estamos haciendo mucho, estamos mejor, pero lo que está peor es el crecimiento de las demandas”. Es una cosa trágica. Los ministros decían “estamos poniendo todo lo que podemos, pero es impresionante todo lo que falta porque la demanda crece”. En América Latina a la escuela, como cultura, hay que redefinirla, hay que preparar los docentes para la escuela nueva y hay que tener los fondos necesarios, que son muchos y que no se poseen…

MHG: Qué opina sobre la exigencia de cumplir con 180 días de clases?
AVD: Importa lo que se hace cada día. El problema de qué se hace cada día también está sumamente relacionado no con las estructuras centrales del gobierno del sistema, sino con las seguridades de la eficacia de lo que pasa en cada aula…eso se resuelve en cada escuela…

MHG: En un artículo publicado en el suplemento educación del diario La Capital de Rosario, la pedagoga Inés Dussel, manifiesta: “a la escuela hay que darle más contenido para que no sea una pérdida de tiempo”
AVG: Exactamente. Inés Dussel ha publicado recientemente un libro sobre la escuela secundaria. Inés ha tratado a fondo, con estilete, el problema de la escuela media y creo que ahí está el problema…

MHG: Dussel manifiesta que la brecha es más mental que tecnológica…
AVG: Es así. En estos días hemos estado trabajando en un proyecto de perfeccionamiento de escuelas agropecuarias en la Fundación Bunge y Born. Frente a los directivos el problema es como están conducidas cada escuela y qué capacidades docentes hay en cada uno de nuestros colegas que están el frente de los alumnos. La Ley nos podrá marcar todo lo que hay que hacer, es bastante acertada en eso, tanto la vieja como la nueva, pero el gran problema es qué pasa en las aulas…

MHG: Quien se para hoy frente a un aula tiene ante sí, representado en sus alumnos, una complejidad y una diversidad de situaciones que se le presentan…
AVD: El gran problema es ver que después de los 12 años, que es la edad del colegio secundario, cómo a la escuela le cuesta o no puede atender los problemas de la vida de los alumnos. Si no se atienden los problemas de la vida de los alumnos, podríamos tener perfectamente una escuela secundaria tecnológicamente enlatada y que los chicos no perdieran tiempo, como dice Dussel, para ir a un edificio al que llamamos escuela. Creo que en una escuela en donde no hay valores para ser aceptados voluntariamente y de acuerdo a esos valores aceptados, encarrilar la vida en cada edad, sino hay eso, no hay escuela, hay ladrillos… A mí me gusta decir que el pasado no nos tiene que gobernar, pero nos tiene que enseñar; le voy a contar una cosa: en mi profesorado normal, el de la vieja escuela normal, en los años ´40, teníamos dietética, porque teníamos que estar preparados para atender la dieta alimentaria de los adolescentes que iban a ser nuestros alumnos. Adónde ha ido a parar eso? Yo también tuve inglés en el profesorado. Ahora en un mundo globalizado Dónde quedó esa exigencia? Estudiábamos química orgánica, química inorgánica para entender los alimentos… eso desapareció. En el curso normal del plan que se empezó a aplicar en 1942, del cual formé parte de la primera cohorte de alumnos, o sea los primeros que empezamos primer año, teníamos la materia Agricultura y Granja, en la Capital Federal. Nos decían: “ustedes no sólo van a ser maestros de la Capital Federal, empiecen a mirar lo más próximo…” La nueva ley ha fijado, por suerte, cuatro niveles y ochos modalidades para que esos niveles estén adaptados al escenario al que pertenecen los alumnos.

MHG: Ante este panorama que usted describe qué hacemos con la deserción escolar? Cómo reencontrar a la escuela con sus alumnos?
AVG: El cuadro de deserción escolar, según las provincias, es muy variado. Lo que le voy a decir no es una simplificación, no es cuestión sólo de declarar la obligatoriedad escolar. Tenemos que tener un cuadro nacional y que la escuela media se muestre como una necesidad en una edad en la que está una generación de argentinos. Y atender los problemas de vida de la edad y capacitar para la empleabilidad y el trabajo. Este es el gran problema. Tenemos que pensar en competencias para la acción futura. Y pensar en competencias es enseñar a hacer, utilizando los saberes que se han dado para que ese hacer sea acertado. Que los chicos de hoy, sean mañana hombres y mujeres que sepan éticamente resolver cómo van a usar sus capacidades en la vida activa.

MHG: Y que le deje armas a aquel alumno que no tendrá posibilidades de ir a la Universidad…
AVG: Exacto. Que no le deje en ese circuito infernal de desfase humano, calle, droga, delito…