…Vengo aquí para juntar un poquito de amor y vuelvo a Estados Unidos…

Gretchen Minnhaar: – Arquitecta, artista plástica rosarina que reside en Grand Rapids (Michigan) desde la década del 60

MHG: Según el decir de un amigo, el Dr. Juan Carlos Chachques, el programa Convenio ayuda a los integrantes de la diáspora argentina a mantener lazos virtuales y reales. Hoy nuestra interlocutora, la arquitecta y artista plástica rosarina, Gretchen Minnhaar… Cómo decidió irse de Rosario? Cómo es su vida en Estados Unidos?
GM: Esto es lo que pasa cuando uno se casa… Fuera de broma, es así, me casé, mi marido quería venir a Estados Unidos a estudiar y trabajar. Partimos en la primera aventura, yo era muy joven… No fue un viaje tan estupendo… Estados Unidos era difícil, y sobre todo para mi, nacida y criada en un ambiente como el de Rosario, muy protegido, yo no había hecho nada más que estudiar… Fue una adaptación un poco difícil… Pero de todas maneras creo que fue una aventura que valió la pena…

MHG: En Estados Unidos es muy difícil la inserción de la mujer en tu profesión, la arquitectura?
GM Es muy, muy difícil… Ahora las cosas han cambiado, pero en ese entonces Argentina era como el fin del mundo, en Estados Unidos estaban asombrados que una mujer, argentina, joven, educada, con un título universitario ¡buscara trabajo! Fue muy difícil encontrar trabajo… El primer trabajo lo conseguí en una compañía muy grande donde había quinientos arquitectos, ingenieros… Las cosas han cambiado, por esa razón me trasformé en una especie de elemento de propaganda para el instituto de arquitectos. Di conferencias en todo Estados Unidos para inspirar las mujeres a estudiar arquitectura… Creo que de todas las cosas que he logrado de las cuales me alegro,lo que más disfruto es cuando me encuentro con alguien y me dice “Gretchen, yo soy arquitecta porque una vez te oí hablar”… Es una de las medallas más importantes de todo lo que hice en mi vida… Si uno cambia la vida de alguien para bien, me parece que es algo extraordinario… Hoy el porcentaje de arquitectas ha aumentado del 1% al 11%… hemos avanzado

MHG: Era una profesión masculina…
GM: Las mujeres me decían ¡cómo vas a ir a las obras de construcción!… Yo les contestaba: me pongo el casco y voy… La vida lo va poniendo a uno en situaciones en las cuales aprende y se hace mucho más fuerte… Todo el mundo me preguntaba por qué era arquitecta, la verdad que nunca me había puesto a pensarlo… Fui a la facultad y estudié…

MHG: Hay posibilidades de ser un poco norteamericano, un poco argentino? … Se sigue siendo argentino fuera del país?
GM: Se sigue siendo argentino, por lo menos para nosotros, mi marido y yo, seguimos siendo argentinos. No queremos perder aquello que consideramos muy especial en nuestra vida y nos hace un poco diferentes. Sin dudas uno asimila las cosas del país, hace muchos años que vivimos aquí, pero hay algunas modalidades, la forma de ser, como vivimos, como recibimos amigos en nuestra casa… esas cosas son muy argentinas, no queremos perderlas, son parte nuestra… Hablamos en inglés, tenemos el acento porque hablamos muchísimo español…

MHG: Su esposo, el Dr. Luis Tomatis, hace asados?
GM: No, los hace mi yerno que se ha transformado casi en un argentino a pesar de que es americano… Nosotros vivimos en un departamento, en el piso 32… es medio difícil hacer asados… ¡Pero mi yerno los hace en su casa que está a las afueras de la ciudad!

MHG: Es una zona muy fría…
GM: Sí, pero es un frío muy seco… Uno se acostumbra… En realidad me parece que estoy más cómoda con el frío que con el calor… Vivo a cinco cuadras de mi oficina, voy caminando en el medio del invierno, al cual considero estimulante porque me despierta…

MHG: Cuando se fueron de Rosario, supongo que aquí quedaba gran parte de la familia…
GM: Para mis padres fue muy difícil… Los veíamos a menudo, ellos viajaban a Estados Unidos, nosotros íbamos a Argentina. Al final de la vida de mamá y papá fue muy difícil. Uno se siente culpable de que está acá cuando debería estar allá… Creo todos pasamos por esos momentos incluso algunos viviendo más cerca… Afortunadamente las comunicaciones ayudaron a la transición… pero los años más difíciles fueron cuando mamá y papá no estaban bien…

MHG: Cuando viene a Rosario, a Argentina qué encuentra y que se lleva?
GM: Mucho amor y mucho afecto… Yo le digo a la gente “vengo aquí para juntar un poquito de amor y vuelvo a Estados Unidos”…

MHG: Como fue esa transición de arquitecta a artista plástica?
GM: Fue algo que se fue dando de a poco… Yo siempre pinté, tuve la gran suerte de poder estudiar con artistas plásticos increíbles en Argentina. Pintaba pero era muy difícil hacerlo trabajando todo el día, lo hacia los fines de semana, a la noche… Hace diez años participé de una exposición importante en Miami realizada por latinos. Gané el primer premio. Una de las galerías me pidió que le mandara mis obras artísticas para ver si se podían vender… Yo no tenía muchas para llevar… Ahí empezó, de a poquito … Mi trabajo es mitad artístico y mitad arquitectónico… Hago muchas instalaciones, trabajos específicos para determinados lugares porque conozco como hacer las luces, como cambiar las paredes y todo eso, es una asociación en la que me siento muy cómoda…

MHG: Cuánto hay de argentina en esos trabajos?
GM: Creo que todo, porque mis cuadros están llenos de color y movimiento… Mis obras tienen que ver con la ciudad en la que vivo…. Muchas ciudades de Estados Unidos murieron después de la guerra, hubo un éxodo de la población a los suburbios… Los centros de las ciudades, los centros comerciales, culturales, gubernamentales se transformaron en ciudades casi fantasma… Como me sentía tan incómoda de vivir en una ciudad que estaba tan muerta, me puse a trabajar en la ciudad, me hice Presidenta de la Sociedad, compré un edificio, lo remodelé… Si ustedes van a la Internet y buscan artprice, verán que esta semana se abrió un concurso de arte en el cual el primer premio es U$S 250 mil… Es la primera vez que se hace, hay 1.200 artistas en un área de aproximadamente cinco kilómetros, la ciudad completamente se ha convertido en una galería de arte… es algo increíble la cantidad de gente que hay… Es espectacular… Todas estas cosas están pasando en una ciudad que está buscando volver a retomar lo que perdió hace cincuenta años…

MHG. Ciudad que en su espíritu y en su hacer, encontró una batalladora de ese reencuentro…
GM: Todo el mundo me pregunta si estoy contenta… ¡la gente que hay en la calle!… A mi me parece fantástico, por fin la ciudad está viva, no tres o cuatro horas por día… Hasta altas horas de la noche… Desde la vista maravillosa de mi departamento, veía toda la ciudad iluminada, con esculturas sobre el río, esculturas sobre los puentes… Es algo increíble… Vale la pena mirar lo que puede hacer una idea y un poco de dinero…

MHG: La fuerza de la idea, la fuerza de la palabra y la fuerza de la voluntad hacen a la creación…
GM: Exacto, hacen a la idea de hacer algo nuevo…

MHG: En algún momento se les ocurrió volver a Argentina?
GM; Si y no… Creo que más lo pensamos cuando mis padres y la mamá de Luis estaban mal de salud… Nos damos cuenta que hemos trabajado mucho, hemos realizado una trayectoria en Estados Unidos, es el momento de recoger un poco los beneficios de ese sacrificio… Volver a Argentina hubiese implicado volver a empezar, si bien llevábamos un buen legajo de actuación, no es lo mismo…hay que encajar de nuevo, y no es tan fácil…

MHG: El americano es afín a comprar obras de arte?
GM: Bastante… Como trabajo con instalaciones, me contacto con corporaciones, sociedades, gente que me pide específicamente un trabajo… En la actualidad la crisis económica hace que la gente no esté tan propensa a gastar en obras de arte…

MHG: El fin en sí es poseer una obra de arte o la inversión?
GM: Creo que en parte es embellecer el lugar con algo especial para ellos, en las entradas de los edificios, en los halls de entrada, las obras de arte son un complemento importante y son como una carta de presentación…

MHG: Cómo la reconocen? Cómo la argentina-americana o la americana-argentina?
GM: Sí todo el mundo sabe que soy argentina… En mayo del 2010 voy a hacer una exposición en Rosario, en la Bolsa de Comercio. Estoy trabajando en eso, pensando en las obras que voy a llevar… Es una oportunidad especial para mí poder hacerlo…