Si el nuevo gobierno hace algunas correcciones, Argentina tiene una buena oportunidad

Dr. Bernardo Kossacoff: – Licenciado en Economía de la Universidad Nacional de Buenos Aires.
– Fue Director de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL-Naciones Unidas), Oficina Buenos Aires.

MHG: Se ha desarrollado en Mar del Plata el Coloquio de Idea Cómo fue su desarrollo
BK: Muy cordial, muy tranquilo, quizá muy concentrado en temas para tratar de entender un poco cuál es la nueva sensación del contexto internacional y cómo va a impactar en América Latina.
MHG: Usted ha desarrollado este tema, cómo cree que se va a dar ese impacto?
BK: La crisis internacional no ha impactado a nuestro país desde el punto de vista del canal financiero, porque hay una situación financiera del sector público y del privado muy sólida y dado que hemos estado ajenos al mercado voluntario de créditos. Pero en el canal comercial el mundo está más complicado por un par de temas estructurales que vienen de muy largo plazo. El mundo ha cambiado y es muy competitivo; por un lado con cadenas globales de valor estructuradas por grandes corporaciones transnacionales; y, por otro lado, con la participación creciente de países nuevos industrializados, sobre todo del área asiática en donde cada vez producen más, mejor y más barato y tienen una posición muy fuerte en los mercados y en el contexto actual se da una desaceleración del mundo, lo cual impacta en que los comercios van a ser más restrictivos, van a ser con más protecciones y en poco tiempo, lo que podemos denominar una especie de guerra de devaluaciones de los países que quieren incrementar su participación en el comercio.
MHG: La economía de Brasil se ha estancado, cuál es la proyección que tiene y su implicancia dado que es nuestro principal socio, y en algunas cuestiones tenemos algunos problemas con la importación-exportación?
BK: No se ha estancado, eso sería una impresión exagerada, Brasil ha desacelerado su crecimiento. Todas las previsiones hablan de un punto menos de crecimiento del que estaba previsto. Cada punto de crecimiento de Brasil implica varias centenales de millones de dólares de importación de la Argentina y este es el impacto fundamental que tiene. El comercio entre ambos países está asociado al nivel de actividad que tenga la economía brasileña. Hay una desaceleración de su crecimiento y esto se emparenta con los problemas comerciales, hasta ahora estamos muy concentrados en temas que tienen que ver con las disputas comerciales, en donde tenemos diferencias, deficiencias de productividad y hemos estado aplicando medidas transitorias de protección de licencias automáticas y demás. Esta es una parte pequeña de la actividad económica, tiene que protegerse el empleo y estas actividades, pero nos estamos olvidando de una agenda más positiva de muchos temas en común, en donde el regionalismo está planteado ahora más que nunca, sobre todo en el área de la complementación productiva y en tratar de ver juntos cómo podemos enfrentar este nuevo contexto internacional que va a ser de mucho más desafío y creo que hay beneficios muy grandes en la cadena agroalimentaria, que la Argentina participe en las inversiones del área energética de Brasil o que tenga participación en el área de servicio en la próximas Olimpíadas o en el campeonato de fútbol mundial. Es decir, existen una cantidad enorme de nuevas actividades en donde es muy incipiente la participación argentina y creo que hay mucho para hacer.
MHG: Usted coincide con las declaraciones de Rubens Barbosa, secretario de comercio exterior de la FIESP, hay otras voces que no son tan optimistas….
BK: Creo que hay que tratar de construir en las áreas en las cuales podemos tener beneficios en común, que no es un juego de suma cero, hay una nueva realidad económica muy fuerte, hay un centenar de empresas brasileras que están participando de la economía argentina. La empresas brasileras nos conocen mucho mejor, porque hace una década que están trabajando acá. En un primer momento estaban muy orientadas al mercado doméstico argentino, por eso hay que avanzar mucho en complementarnos y especializarnos para generar valor y tecnología hacia Brasil, pero fundamentalmente el punto central que tiene que ser Argentina y Brasil es cómo lanzarnos hacia el mundo. Le pongo un ejemplo. Argentina y Brasil son los mejores productores de insumos alimenticios. Producimos casi dos tercios de las proteínas que se consumen en el mundo, pero lo que vendemos son los insumos, hay mucho para avanzar y vender alimentos diferenciados que es justamente en donde están las grandes cadenas de gran valor y de incorporación de empleo. En este campo, avanzar hacia el mundo y pelear por terceros mercados con un poder de venta muy fuerte es algo que tenemos mucho camino para recorrer.
MHG: El sector político está entendiendo esta necesidad de ir juntos?
BK: Eso se va construyendo, creo que hay mucha gente que sabe que tenemos que transitar desde una agenda defensiva hasta una agenda positiva y tenemos que ver cómo en esos puntos no tenemos que ser ingenuos, hay intereses contrapuestos y demás, pero justamente creo que hay que poner en juego y ver cómo avanzar, y, no repetir errores del pasado… Uno ve, por ejemplo: Embraer tecnológico fue el éxito económico y de exportación más grande de Brasil, en el área aeronáutica. Cuando empezó el punto de partida Argentina era el país que tenía mayor cantidad de desarrollo y Embraer salió al mundo sin un solo proveedor argentino, creo que eso es algo insólito. Esos errores no hay que cometerlos más.
MHG: Con respecto a la crisis internacional Cómo ve al gobierno argentino a la hora de tomar las decisiones más convenientes, por ejemplo Brasil bajó las tasas de interés, del 12 al 9 y nosotros las subimos al 13%?
BK: Sí, pero Brasil tiene una tasa de interés real positiva muy superior a la inflación, aunque no es el caso argentino. Así que en ese sentido, la Argentina va a tener ahora un cambio de administración y vamos a ver como se juegan las cosas. Pero creo que tenemos un punto de partida en donde tenemos mucho por hacer y ojalá lo hagamos.
MHG: Qué clima advirtió entre los empresarios, porque si bien el gobierno ha tenido su aval, por otro lado hay una fuga de capitales?
BK: Ese es el punto a resolver. Acá lo que tenemos que ver es que las empresas han tenido buenos años de muy buen nivel de actividad y tienen una situación patrimonial buena. Claramente aparecen fenómenos de costos crecientes que todavía no alteran y no cambian los márgenes, pero se reducen y obviamente hay una situación de esperar y ver un poco qué pasa y esto lo que sucede. Lo que tenemos que ver ahí es una oportunidad, se han ido varias decenas de miles de millones de dólares que significan una de las fuentes de ahorro posible para recrear las tasas de crecimiento y sostener a la economía.
MJH: Con respecto al tema de la pobreza y la inflación que castiga a los más pobres un reciente trabajo realizado por la ONG “Un Techo para mi País” muestra que hay 90 villas nuevas en el conurbano bonaerense, cosa que se debe repetir en Rosario, en Córdoba, Santa Fe, qué reflexión le merece esta situación?
BK: En realidad los indicadores de pobreza no se han incrementado, lo que hay es una situación particular muy fuerte que tenemos un nivel de pobreza muy alto y la situación habitacional particularmente difícil sobre todo porque gran parte de la valorización de los activos ha hecho que las tierras, las propiedades, los departamentos tenga una relación en términos de los salarios de las más altas de la historia, por eso es mucha la gente que se encuentra en los asentamientos, inclusive tiene empleos que por cierto son informales y demás, lo que implica estar lejos de las posibilidades de acceder a una vivienda propia. Acá hay un problema específico de incremento de la dificultad de la situación habitacional, en donde uno de los temas es que la creación de empleo y el nivel de ingreso que tiene la población argentina no es suficiente como para que pueda resolver por su cuenta ese problema.
MHG: Argentina tiene un futuro con optimismo?
BK: Definitivamente creo que hay una oportunidad pero creo que hay que hacer un conjunto de cosas. Si el nuevo gobierno hace algunas correcciones, Argentina tiene una buena oportunidad El tiempo solo no resuelve los temas y si el tiempo pasa se complica, pero Argentina tiene margen como para seguir manteniendo un proceso de desarrollo. Tenemos que preocuparnos que el mismo mejore la condición de la gente más excluida.