“La energía nuclear es una buena opción para enfrentar los desafíos energéticos del mundo que viene”
Dr. Mario Mariscotti:- Doctor en Física (UBA, 1967). Profesor Titular de Física Nuclear (UBA). Trabajó durante 28 años en la CNEA Primer Presidente de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica Presidió la ANCEFN (Academia Nacional de Ciencias Exactas,Fisicas y Naturales Miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Córdoba. Es Director-Fundador de Tomografía de Hormigón Armado.
Autor del Libro: “El secreto atómico del Huemul”(Crónica del origen de la energía atómica en Argentina)
:- Doctor en Física (UBA, 1967). Profesor Titular de Física Nuclear (UBA). Trabajó durante 28 años en la CNEA Primer Presidente de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica Presidió la ANCEFN (Academia Nacional de Ciencias Exactas,Fisicas y Naturales Miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Córdoba. Es Director-Fundador de Tomografía de Hormigón Armado.
MHG: La Universidad Nacional de San Martín le va a otorgar el título de Doctor Honoris Causa
MM: Sí, eso ha sido una sorpresa, no tenía ningún motivo para esperarlo, pero de pronto viene ese anuncio y me alegra mucho.
MHG: La Universidad Nacional de San Martín le va a otorgar el título de Doctor Honoris Causa MM: Sí, eso ha sido una sorpresa, no tenía ningún motivo para esperarlo, pero de pronto viene ese anuncio y me alegra mucho.
MHG: En esa oportunidad brindará una charla titulada “Una elección afortunada” …nos puede dar un adelanto de la misma?
MM: Sucede que cuando estaba en el secundario, estaba como cantado que iba a ser ingeniero. Me gustaban los autos y había toda una tradición de mi familia, es como una cosa que casi no se piensa. Empecé la carrera y cuando estaba terminándola en la Facultad de Ciencias Exactas, vino un compañero mío y me dijo que iba a estudiar matemáticas, entonces le dije que el primer año de ingeniería me había gustado mucho pero me daba cuenta que me gustaban mucho física y matemáticas. De un día para otro decidí pasarme de carrera, cosa que no fue muy sencillo con mi familia…
MHG: Supongo que le habrán dicho: “nene, con qué vas a comer”.
MM: Exactamente. Lo que pasa es que fue una decisión no muy reflexiva, fue una intuición… es a eso a lo que me refiero con una elección afortunada, porque he disfrutado tanto haciendo investigaciones en física y en física nuclear, la verdad es que la he pasado bien, he tenido momentos agradables. Pensaba en mi charla referirme un poco a mi carrera, la física es una cosa maravillosa, aprovechando la oportunidad de agradecer a mucha gente. Porque cuando uno hace cosas siempre tiene la ayuda y el acompañamiento de otras personas. Me parece que es una oportunidad de decir cosas que uno no tiene muchas ocasiones para decirlas.
MHG: Cómo fue el proyecto Huemul que usted ha estudiado tanto, con su protagonista Ronald Richter? …Era de nacionalidad austríaca?
MM: Sí, nació en un lugar que, según las épocas estuvo un poco en Austria y un poco en Alemania.
MHG: Fue un envión importante para nuestro país?
MM: Algo de eso hubo, aunque el proyecto fue un fiasco realmente. Esta persona era muy especial, Perón le pidió al Coronel González que se ocupara y quería que Richter tuviera estudiantes que trabajaran en el laboratorio de él para capacitarse como físicos nucleares. Richter nunca aceptó tal cosa, siempre trabajó muy solo con técnicos de muy bajo nivel, uno de sus principales asistentes era un albañil… Eso fue lo que condujo a González a crear lo que entonces se llamó la Dirección Nacional de Energía Atómica, un organismo paralelo donde estaba el proyecto de la isla Huemul en Bariloche. La Dirección citada estaba en Buenos Aires que a poco de comenzar se instalaron en el ex Instituto Mazzone, donde está todavía hoy la sede central. Y tuvo la buena idea de ir a buscar gente en las universidades. La verdad es que en cierto modo el proyecto Huemul abrió un poco el camino para lo que fue después la Comisión Nacional de Energía Atómica, la parte sana de ella, antes que Richter llegara al país hubo toda una historia con Enrique Gaviola, que era un físico de enorme prestigio.
MHG: Usted considera a Gaviola como el mejor físico que tuvo el país?
MM: Bueno, eso es un poco difícil de decirlo, pero en los años 40 lo era, sin duda alguna. él había estado trabajando en Alemania en la mejor década de la física, que fue en los años 20, con la mejor gente del mundo, como Einstein o Max Planck, era una persona muy inteligente. Én el año 46 tuvo la idea de llevar adelante un proyecto muy civilizador con respecto a la ciencia en Argentina y tuvo éxito en el sentido que invitó a físicos como Heisenberg, el padre de la mecánica cuántica y del principio de incertidumbre, que aceptó venir a la Argentina, pero eso desató que el periodismo norteamericano fuera muy crítico de esta iniciativa. En realidad, creo que con miedo a que Argentina se desarrollara. La iniciativa de Gaviola fracasó, y justo apareció Richter y apareció este proyecto que n realidad fue llegar a una cosa buena por un camino malo.
MHG: Cómo ve a la Argentina en la cuestión de la energía atómica?
MM: Hoy hay una reactivación en el tema nuclear. Este tema en Argentina sufrió mucho a partir de los mediados de la década del 80 y de la década del 90, mucha gente fue empujada a tomar lo que se llamaba retiro voluntario… Hoy se está construyendo Atucha II y reactivando la planta de uranio enriquecido, creo que no se ha avanzado mucho más de lo que habíamos obtenido en el año 83. Pero se está avanzando, y se está avanzando en otro proyecto que había quedado congelado que se llama el reactor Karen, es un reactor pequeño, que es seguro porque tiene una forma de funcionar su circuito primario de refrigeración que no tiene bombas, por lo cual un accidente como el de Fukushima es imposible. Es un diseño argentino muy bueno para el futuro y podría reforzar la posición Argentina como exportadora de tecnología nuclear. Pero los programas y los planes se atrasan un poco y a veces los presupuestos se engorran, pero hay más actividad ahora. Se ha incorporado gente y demás.
MHG: Qué opinión le merece a un científico que un planta como la que usted ha mencionada, Fukushima, le suceda lo que le pasó?
MM: Por un lado hay una preocupación ciudadana, aunque yo diría que mucho más atenuada. La experiencia que yo he tenido con el caso de Fukushima es que en los diarios salían noticias que eran mucho más alarmantes de lo que realmente era. Se hablaba de una enorme contaminación. Sin embargo cuando uno ponía las cosas en perspectivas y lo comparaba haciendo números llegaba a la conclusión que los lugares que estaban evacuando, si uno estaba más de 10 horas en el lugar, podría llegar a tener la radiación de una radiografía de tórax. Entonces la cosa no parecía tan tremenda. De hecho, no hubo ningún muerto. La gente no lo sabe muy bien y se confunde muchas veces. Por un lado está la preocupación normal de los ciudadanos, pero atenuada porque uno conoce lo que es la reacción, lo que son las dosis, etc. Por otro lado, quienes pensamos que la energía nuclear es una buena opción para enfrentar los desafíos de la demanda de energía en los años venideros y además estamos conscientes del cambio climático nos da un poco de preocupación que haya retrocesos. Hay un aspecto adicional que es el que llama a la humildad y es que antes de Chernobyl recuerdo, -yo soy físico nuclear pero hay gente que es más especialista en centrales-, pero los físicos nucleares estudiamos los núcleos y les dijimos a los especialistas en energía nuclear que si bombardean con uranio con neutrones iban a tener energía, pero nada más. Mis colegas me decían que la energía nuclear era muy segura y cuando pasó lo de Chernobyl se vio que no. Hubo avances en cuanto a la seguridad. Después del caso mencionado se dijo que la energía nuclear era segura y Fukushima ha demostrado que no lo es. Los reactores de esta central son anteriores a los de Chernobyl. Ese es otro aspecto, tenemos que seguir con humildad de decir que podemos ser mejores. La energía nuclear tiene este hecho que es la producción de substancias radioactivas que son un motivo de preocupación. La radioactividad son como pequeños cañoncitos que nos pueden hacer daño.
MHG: Está trabajando en alguna línea investigativa?
MM: En realidad, en nuestra pequeña empresa de tomografía de hormigón armado, seguimos haciendo desarrollos todos basados en radiación gamma, trabajamos en eso, en buscar nuevas formas de hacer uso de esto. En hacer el hormigón armado más práctico, mejor y más económico.
MHG: En última instancia está tomando como base la ingeniería.
MM: Es cierto. Y es muy buena esta reflexión. Porque con el trabajo que hacemos interactuamos más con los ingenieros que con otros profesionales.
MHG: Qué dice su señora de su trabajo?
MM: Creo que está contenta. Yo me ocupo de mis cosas y no la jorobo mucho. De hecho tengo una casa con un sótano y las actividades las realizo ahí. De modo que la mayor parte del tiempo estoy en casa, pero ella dice que no la molesto mucho… (risas)
