Carrió se siente parte de un gobierno al que ayudó a llegar al poder. Sucede que el presidente Mauricio Macri siente que él ganó las elecciones junto a una alianza legislativa
Años atrás, en Argentina se creía que con la camiseta de Juan D. Perón y el escudo del Partido Justicialista (PJ) alcanzaban para ganar las elecciones. El concepto se fue encogiendo cada vez más hasta llegar a este hoy en donde se habla y parece que se practica la democracia de personas. Esto define que en el contenido de un candidato están el principio y el fin de su partido. Se ofrecen sólo con la fecha de vencimiento "Juan 2017″: principio o fin de su osadía. Lo importante es ofrecerse, aparecer, un verdadero continente sin contenido.
La república cruje. Cruje tanto como el 25 de mayo (recordar cumpleaños de la patria). Asistimos, con sus particularidades, al inicio formal de la campaña bonaerense 2017. En realidad, el más sincero fue Sergio Massa, ya que ahorró en disimulo y, con su montaje americano y su discurso ídem 2015, cuando quería ser el presidente de los argentinos, despabiló a todos: en Buenos Aires se decide el federalismo argentino. Massa, ahora convertido, junto a Margarita Stolbizer, en 1País, con su rendidor equipo deberá retener los 13 puntos que obtuvo en Buenos Aires hace dos años y tratar de reconquistar los ocho puntos de José de la Sota de entonces.
La ex presidente Cristina Kirchner se presentó en formato periodístico militante. Por primera vez, políticamente hablando, pareciera estar en problemas. Fernández también es principio y fin de un continente más amplio, el de La Cámpora, con un contenido de kirchnerismo explícito. El problema de la ex Presidente pasa justamente por las PASO. No quiere ir a internas. Hoy los números la favorecen, entonces por qué envió a Daniel Scioli a intentar una lista única con Florencio Randazzo? Es más, estaría dispuesta a sacrificar lugares hasta ayer innegociables. Tal vez lo que está temiendo es que, al no haber internas en los otros sectores, para derrotarla, o también puede pasar lo contrario, intervengan ajenos al sector y voten. La respuesta fue que Randazzo va a las PASO y le sugirió al interlocutor de la doctora una salida elegante al enredo: que tipee un acuerdo programático de 12 puntos para los candidatos de la interna y ella se excluya.
De presentarse, la ex Presidente puede ocurrir que gane la interna y pierda en el 2019 si intenta su regreso. En cuanto a Randazzo, puede suceder que, aun perdiendo, se convierta en una alternativa contable para el 2019. Le puede pasar lo mismo que a Martín Lousteau en capital. También puede pasar que Randazzo ocupe el lugar que protagonizó Massa en el 2013, cuando terminó con el sueño de Cristina eterna.
Si se presenta Cristina Fernández, será la primera vez que competirá sin los resortes del gobierno. Desde el llano y con el recuerdo del 54% logrado.
En Cambiemos, la apuesta es que María Eugenia Vidal sea otra vez la heroína electoral. Deberá imponer a candidatos sin peso específico. Es decir, se deberá exponer a que la pobreza y la inflación conseguida por su gobierno, no la que dejó Cristina de Kirchner, le jueguen una mala pasada. Lilita Carrió debió aceptar ir a protagonizar la previa de la pelea de fondo. Lousteau es, como Ocaña, viejos conocidos.
A propósito de Lilita, al revés de Cristina, ahora está en el oficialismo, al menos hasta octubre. Carrió se siente parte de un gobierno al que ayudó a llegar al poder. Sucede que el presidente Mauricio Macri siente que él ganó las elecciones junto a una alianza legislativa. Macri ni al radicalismo reconoce como socio. Por lo tanto, no existen los diálogos de iguales. Lilita le está pidiendo al Presidente más que lo que Macri está dispuesto a darle. Por qué debería resignar amistades personales de toda una vida por una alianza política coyuntural? Octubre disimulará cualquier ruptura, después se verá.
Mientras tanto, las rarezas argentinas continúan. Sobre Odebrecht se está mucho más interesado en conocer al corruptor que a los corrompidos. Por otro lado, se habla de reforzar la seguridad del Presidente, cosa que está muy bien; sucede que los encargados de tal cometido dicen casi 30 meses después de la desaparición del fiscal Alberto Nisman que tienen datos de terceros en el baño del fiscal.
