Mundial, bandera y política – Diario La Capital

Lo dijimos la semana pasada desde esta columna y lo reiteramos hoy. Respetando los aires del Mundial de fútbol, el gran gol que destrabó el statu-quo en el cual se encontraba la política argentina, lo hizo el doctor Ricardo Alfonsín. A partir de su triunfo en las internas en Buenos Aires, en el radicalismo crece y con fuerza la idea: Alfonsín presidente 2011; a pesar, que el protagonista prefiere aún no decirlo.
La “jugada” de Alfonsín tiene la virtud de despabilar a propios y extraños. En el radicalismo, Cobos —si Alfonsín sigue creciendo y afianzándose— es probable que pase de ser el candidato natural para el 2011 a terminar sus días irremediablemente como vicepresidente de Cristina Kirchner. El rotundo triunfo de Rubén Giustiniani al frente del partido Socialista por más del 90% de los votos fortalece la tesis Alfonsín, cual es la de avanzar en una estrategia programática de coalición entre el radicalismo y el socialismo. Lilita Carrió apostó en su diferenciación con el cobismo a su amigo “Ricardito”. Y no descartó políticamente, coincidir en su propuesta. Este sector constituiría el panradicalismo. El kirchnerismo tiene en Alfonsín verdaderamente un candidato opositor, dado que en sus modos y actitudes se desenvuelve en la antítesis de estos. Además su instalación como candidato no cuenta con ninguna contraindicación, salvo las limitaciones que él mismo transite.
Por su parte, el peronismo federal necesita descongelar rápidamente con acciones la foto que mostró a los principales referentes no kirchneristas. Pareciera que será el ex presidente Duhalde quien los represente. Reutemann no quiere. De Narváez no puede. Macri no pertenece. A propósito de estos dos últimos, se autotitulan “la nueva política” y en sus conductas se expresan como la “tinellización” de la política.
Este sector cuenta con experimentados constructores de la política. Puerta, Romero, los Rodríguez Saá; es de esperar entonces que la foto cobre vida y se produzcan próximamente acciones que merezcan la atención de la sociedad y del entramado político. Según nuestra fuente, Macri adherirá a este sector, aunque el anuncio llegue luego de algunos reacomodamientos internos. De ser así, quedaría constituido otro importante sector el cual podríamos llamar filoperonista.
No hay día en el cual un titular periodístico no le pertenezca por entero a la corrupción. Sin embargo los distintos trabajos de sondeos de opinión serios indican que no es una preocupación central del ciudadano, y cuando la hay, en muchos casos la censura tiene más cara de envidia que de rechazo. La gran incógnita radica en saber cómo podrá el próximo gobierno nacional desandar ese camino. Según el diputado Ramón Puerta, la clave pasa por reconstituir y fortalecer los partidos políticos. Si esto se logra el Parlamento tendrá bloques que respondan a ellos. Si hay claramente oficialismo y oposición, habrá Consejo de la Magistratura, y si esto funciona correctamente, los jueces podrán actuar a conciencia y no a presión. No obstante Puerta desliza de que el próximo gobierno deberá llevar adelante un proceso de "mani pulite".
Alarma pensar que en nuestro país la cultura de la corrupción esté instalada. Es necesario que cada uno de nosotros deba transitar por la horrible realidad de necesitar la droga salvadora de vida y no disponerla para comprender la perversidad de la corrupción? Es tan difícil de entender que sus enormes tentáculos nos alcanzan a todos y a cada uno de nosotros, en especial a los más desprotegidos?
La inflación es otro camino con el mismo resultado. Todo indicaría que la inflación que hoy padece Argentina es premeditada. A mayor inflación, más pobreza y por ende más planes sociales. Si hay mas inflación, presidentes comunales e intendentes necesitan “la droga salvadora” —ergo billetera— del Estado.
Mañana, 20 de junio, conmemoramos el Día de la Bandera. Su creador, Manuel Belgrano, dijo: “Me hierve la sangre al observar tanto obstáculo, tantas dificultades que se vencerían rápidamente si hubiera un poco de interés por la Patria”.
Demás está decir que la Patria no es cosa de los otros. Vive y pervive a través de la conducta de cada uno de nosotros, los que habitan su suelo.

Deja un comentario