“Los científicos argentinos deberían posar su interés en la ciencia de China, India, Sudáfrica…”
Dr. Juan Carlos Chachques: – Doctor en Medicina y Biología
MHG: En estos momentos se encuentra en Sudáfrica, en Ciudad del Cabo, en el hospital Groote Schuur donde Cristian Barnard realizó el primer transplante cardíaco…
JCC: Exactamente… donde Barnard hizo en el año 67 hizo su primer transplante cardíaco, me invitó a dar una conferencia. Fue emocionante porque es un enorme hospital nuevo de 2000 camas, se ha renovado y en el antiguo edificio han conservado la sala de operaciones y la de terapia intensiva… Es un museo público al que la gente puede visitar donde están reproducidos algunos de los instrumentos de la época.
MHG: Barnard acostumbraba a rezar antes de las operaciones, en el caso especifico del transplante de corazón no pudo cumplir con ese ritual conmovido por la magnitud de la operación que iba a realizar lo cual se convertiría en un hito de la ciencia.
JCC: Hubo mérito de todo el mundo… Es conmovedora la historia de la dadora, Denise Darvall, de 25 años, quien cruzando la calle a unas cuadras del hospital fue atropellada junto a su mamá por un auto. Su madre murió inmediatamente, la chica quedó en coma y el padre aceptó que se corazón fuera donado… una gran solidaridad. A partir de allí se empezó a hablar del transplante, ya tenían pacientes esperando para recibirlo… Se montó un movimiento de solidaridad alrededor de eso y ayudó a que la medicina de Sudáfrica y la cardiología mundial prosperara en esos años…
MHG: Con qué se ha encontrado en Sudáfrica, qué brinda científicamente hoy Sudáfrica?
JCC: En este momento Sudáfrica es un país muy interesante. Integra el grupo de países junto a Brasil, Rusia, India, China… grupo sorprendente, con un crecimiento entre el 7 y el 10%, con una dinámica y con unas ganas de hacer un siglo XXI nuevo. He encontrado un país muy dinámico, con una medicina que imita el sistema de salud inglés y americano, en donde hay una combinación de sector público y sector privado… hay un acceso bastante bueno a la salud. Hay todavía un 20 a 30% de desempleo, pero las cosas están mejorando y la gente, progresivamente, tiene más acceso a la salud que antes. El sistema de salud es bueno pero hay mucho por hacer todavía en Sudáfrica.
MHG: Barnard dejó escuela o fue un solitario con un equipo?
JCC: No, dejó una escuela, porque él venía de distintas universidades, hay facultades de medicina un hospitales modelos en muchos puntos del país, Durban, en Johannesburgo, en Ciudad del Cabo, en Pretoria, realmente hay muchos. Aquí en Ciudad del Cabo está el hospital Groote Shuur, que es el gran hospital universitario, pero hay todo un centro privado que se llama policlínico Christiaan Barnard. Así que hay muchas universidades y en la conferencia que yo di estaban los médicos del equipo, el jefe de servicio, que es un médico de Viena. H ay una comunidad europea muy fuerte, pero ya hay residentes que son africanos, las nuevas generaciones despueblo sudafricano tienen una educación accesible
MHG: Estuvo también en China visitando una ciudad hecha para la salud, hecha para la ciencia…
JCC: Exacto. Eso fue a principios de diciembre, se hizo un enorme congreso de medicina regenerativa, de células madres en Shangai, y antes de ir me invitaron a visitar el Yanda Medical City. Es muy interesante porque son 10 mil camas creadas en 4 años, a 30 kilómetros de Pekín: 3 mil camas hospitalarias puras; 3 mil de recuperación para gente que ha tenido operaciones ortopédicas, traumatológicas o cardíacas que necesitan un tiempo de reeducación y 3 mil y pico para la tercera edad. Porque está apareciendo la tercera edad en China, hay gente que ha envejecido y se están ocupando mucho de su salud. Pero todo esto es privado. Uno ve que en un país que fue una zona rural muy comunista y que sigue siendo todavía una estructura socialista, tiene también esta posibildidad para una clase rica que se ha generado, que tiene poder adquisitivo y que hasta ahora no existían camas médicas. Han creado este centro en un espacio de 3 o 4 años, pero no con un deseo de hacer una medicina para ellos, sino también con puertas abiertas para los países de la región, puede venir la gente que quiera atenderse de los países limítrofes o de regiones más remotas de China como es el Tibet, Manchuria o Mongolia. Son países limítrofes a los que se les ofrece servicio de salud…
MHG: Qué hecho médico relevante ha ocurrido en Sudáfrica después de aquél 1967?
JCC: El primer transplantado, Louis Washkansky, vivió solamente 20 días. Era un hombre de mucho riesgo, pero a partir de ahí se hicieron toda una serie de transplantes, se han hecho varios cientos de transplantes. Luego se dedicaron también a poner a punto transplantes renales y de otros órganos y también una cirugía cardíaca adaptada al país, porque hay mucha fiebre reumática e infecciones. Necesitan cirugía valvular, reemplazo valvular, porque la insuficiencia cardíaca es una de las enfermedades que necesita cirugía, pero también están todas las enfermedades de los países pobres, como son las válvulas, las infecciones, entre otros. En estos momentos hay una gran campaña para detectar las infecciones dentarias o ecografía en los chicos para que no lleguen muy tardíamente y se pueda prevenir la necesidad de cambiar válvulas en esa población de los grupos autónomos como son los zulúes. Hay zonas dentro de país que no tiene esa medicina de lujo de Ciudad del Cabo, tiene una población altamente de origen europeo, están en el lugar desde hace unos 300 años, digamos que hay un buen nivel, pero hay zonas retrógradas en el país.
MHG Y en lo que hace al transplante en qué se ha mejorado desde esa primera experiencia hasta nuestros días?
JCC: Lo que se ha logrado en estos momentos es hacer que uno tenga un 95% de éxito en las operaciones, antes la mortalidad era elevadísima, se morían un 80% hasta que el número se fue bajando paulatinamente. Sobre todo se mejoró el tratamiento inmuno-supresor. El transplante, antes, duraba 2 o 3 años porque, a pesar que se tenía éxito en la operación, el rechazo del órgano no se podía controlar. Luego los laboratorios farmacéuticos del mundo se dedicaron a estudiar drogas para evitar el rechazo del órgano, inmuno-supresores, a partir de eso nació la inmunología moderna, la cual estudia la compatibilidad entre el dador y el receptor logrando tratar el rechazo. Esto es muy importante. A mí me invitaron para ver otras posibilidades, porque no sólo es el transplante, hay siempre un límite de dadores, por eso ellos se interesaron por lo que hacemos nosotros que es la medicina regenerativa o el echarpe cardíaco. Yo hice echarpes cardíacos en los años 90, ellos siguieron con ese programa de echarpe cardiaco… ellos prestan atención en todos los avances del mundo…
MHG: Volviendo a China qué impresión le ha causado esta ciudad Yanda?
JCC: Es interesante ver como lo han organizado, con nuevas tecnologías de origen chino. China cuenta con el tren bala que lo fabrican ellos, los aviones, que los fabrican ellos, están haciendo satélites, están haciendo válvulas, ya no tiene dependencia de tecnología de otros lugares. Las válvulas cardíacas cuestan 30% de lo que vale una válvula en Europa o en los Estados Unidos. Ellos aplican esa tecnología en sociedad tecnológica, y tienen también más dinero, pueden financiar una parte de la operación. El sistema chino ha hecho subir no sólo el país sino toda la población ha aumentado el nivel de vida… Es impresionante ver los planes de vivienda que tienen…
MHG: El nivel de vida se eleva los 60 años, por lo tanto, en una población de 1.500 millones y controlada es plausible que se ocupen de estas cosas. Y en India qué encontró?
JCC: En India encontré la misma cantidad de habitantes en un terreno más chico, no con la organización social de China. En China he visto grandes planes de vivienda, grandes planes de transporte, eso no lo tiene la India la cual tiene esa religiosidad, esa organización un poco precaria de la sociedad, sin llegar a ser las castas de otras épocas, pero gente que vive en las calles, en lugares en donde hay mucha más miseria visible que en China… Creo que el sistema político y social de China es mucho más interesante, para ellos mismos, los dos países son potencias en el mundo, pero no he visto en China ninguna villa 31 como la Retiro, o las villas que rodean Rosario. China tiene enormes planes de vivienda que progresan muy rápido. Uno ve que el gobierno se ocupa de la habitación, de la comida y de la salud mucho más que en India y más que en América Latina.
MHG: Científicamente, en su área, están también con excelente nivel?
JCC: Creo que los hindúes son interesantes a nivel intelectual y a nivel tecnológico. Estuve en la ciudad de Madrás y de Bombay donde tienen alta tecnología, en matemática, en astronomía, realmente es gente con otra manera de ver las cosas. Trabaja conmigo un becario de Bombay, está haciendo un doctorado en ciencias. Es muy interesante para nosotros, porque la misma problemática la miran de modo distinto. Los chinos son muy ordenados, tienen una disciplina para el trabajo, para vivir; pero los hindúes tiene esa creatividad y esa filosofía distinta que es muy útil para el avance de la ciencia.
MHG: Por esos son pioneros en tecnología, una mente abierta a las innovaciones.
JCC: Claro que sí. He visto los planes de informática, la matemática, la informática moderna… es muy interesante la apertura que ha hecho India para todo el mundo a partir de eso. Eso les ha permitido tener un poderío económico enorme, los hindúes son los propietarios de toda la siderurgia europea y un poco la argentina. En Europa han comprado toda la siderurgia de Bélgica, de Luxemburgo, de Francia y de toda la zona carbonífera y del hierro.
MHG: Su recorrido termina en Sudáfrica o tiene programado otras actividades?
JCC: Tengo otras actividades europeas en los próximos meses, porque hay muchos congresos. Tenemos un programa de la Unión Europea en el que estamos desarrollando nuestros materiales para la insuficiencia cardíaca a través de la nanobioteconología. Tres países: Alemania, España y Francia, están colaborando en un programa en el que nos han dado dos millones de euros para desarrollar unos tejidos que van a ser unos parches cardíacos. Con la nanobioteconología logramos hacer materiales que sean accesibles para todos y que puedan reforzar el corazón, que se pueda evitar el transplante, si hay necesidad de transplante hay que hacerlo también… pero hay que abrir nuevas posibilidades de la cardiología moderna.
MHG: La crisis europea influye en la disminución de los presupuestos para las investigaciones científicas?
JCC: Eso ya estaba votado y la Unión Europea en el sector científico hasta ahora no lo ha tocado, en el sector cultural, tampoco, son prioritarios, puede ser que se toquen los presupuestos en el sector militar, de defensa, de estrategia. Pero en el mundo no hay ningún sector que esté a salvo de los riesgos económicos, sobre todo que no ha habido modificaciones después de la última crisis para poder controlar ese liberalismo tan salvaje que puede llegar a vaciar bancos y ahorros de la gente. Es lo que se trata de ver ahora, cómo se puede regular eso y tratar de que el mundo pueda controlar al sistema bancario privado que, a veces, llega a producir desastres a nivel internacional. Como hace dos o tres meses ese ataque contra el euro, por ejemplo…
MHG: No podemos olvidar la cruda realidad que usted nos narró desde Haití…
JCC: Todo sigue igual desde el terremoto… se ha demostrado que no sirven para nada esos cuarteles enormes que tienen las Naciones Unidas en Puerto Príncipe, que tanto en el terremoto como en la hora de la recuperación no tienen ninguna utilidad. Son U$S 1.000 millones por año que paga la comunidad internacional para eso y ¡encima nombraron a Bill Clinton para coordinar toda la ayuda económica!… Clinton en su gobierno obligaó a los haitianos a hacer una política económica ultraliberal y dejar la explotación rural y hacer comercio alrededor de las grandes ciudades. Todo eso fue un fracaso. Todo el mundo dice que hay que volver al campo de nuevo. Clinton fue el hombre que prácticamente obligó a los haitianos a hacer una política ultraliberal ¡y es el coordinador de la ayuda que es un desastre porque sólo apareció un 20% y siguen viviendo en plástico y en lonas…!
MHG: Científicamente cuál es el trabajo más importante al que está abocado?
JCC: Nuestro grupo está abocado, en la cardiología moderna, a todos los temas. Estamos ocupados en la biotecnología, consideramos que ésta es importante, es la utilización de elementos del cuerpo humano, de células, de tejidos, si necesidad de ser ultra mecánicos, trabajamos el corazón artificial, pero con menos intensidad. En la biotecnología están también los tratamientos inmunológicos los cuales pensamos tienen un gran camino, eso lo han entendido en la China, la India, por eso me invitaron a dar la conferencia. Supongo que la Argentina tendría que mirar mucho más atentamente a estas regiones y tendría que tener comisiones viajando hacia China, hacia India o hacia África del Sur, o la misma Europa. Lo nuevo está apareciendo por esos lados. La manera de trabajar, la manera de organizarse es lo que Argentina tendría que mirar con mucho más interés y a dedicación.
MHG: Cómo repercute en Sudáfrica la crisis desatada en Egipto?
JCC: Esto demuestra que Sudáfrica, que es uno de los pocos países democráticos del continente, ha logrado ser un país faro dentro del mundo a la inversa de lo que es Egipto que con 200 millones de habitantes tiene unas de las desigualdades terribles… esto demuestra la utilidad de la democracia, desde (Nelson) Mandela hasta su sucesor es un país profundamente democrático y económicamente sigue saliendo adelante. Hay un paralelismo entre la democracia y la pluralidad de las ideas, con una mayoría, con la oposición, los votos, la transparencia lo más que se pueda dentro de la administración… eso muestra que la economía y el bienestar de la gente pasa por la democracia… Los avances científicos no están aislados de otros avances… políticos… económicos… sociales…
