las plantas de consumo interno están trabajando el 60% de su capacidad. En el caso de los exportadores están trabajando entre el 35 y el 40% y algunas plantas están completamente inactivas

Dr. Jorge Torelli: Vicepresidente de la Cámara de Frigoríficos de Santa Fe/Gerente de Industrias Frigoríficas Mattievich

“…el consumo llegó a su pico máximo en el año 2009 a 70 kilos por habitante, una enormidad, superaba dos veces el consumo de carne bovina de los Estados Unidos”
“…la disminución per cápita de carne vacuna en Argentina es a 53 o 54 kilos, por año”

“…53, 54 kilos, parecería un valor razonable, siempre que tengamos en cuenta que la canasta de carne se completa superando los cien kilos, con otro tipo de carnes, a la carne bovina la ha suplantado la carne aviar y viene creciendo sostenidamente el consumo de carne porcina”

“Parecería negativo el dato que estamos consumiendo menos carne, la ganadería produce menos, pero no es así, porque si uno mira los números, la ganadería produce las mismas toneladas de carne que producía hace 15 o 20 años atrás, pero resulta que ahora nos encontramos con que hay 10, 11 o 12 millones de hectáreas que han pasado de la ganadería a la agricultura, porque evidentemente la agricultura tiene una rentabilidad que con la ganadería es muy difícil de superarla. Estamos produciendo la misma cantidad de carne con muchas menos hectáreas, y son las hectáreas del tercer núcleo, del centro, que son altamente productivas"

MHG: Cómo está la situación de la industria de la carne?
JT: Acudimos a una llamada del ministerio de la producción y el ministerio de trabajo, toda la industria de la provincia de Santa Fe, estuvieron la mayoría de los frigoríficos que están operando en la provincia, específicamente los que están agrupados en la Cámara de Frigoríficos de Santa Fe y algunos de los exportadores, también. Fue una reunión que significó una toma de la situación de las empresas y una primera reunión como para poner a los ministros en conocimiento de nuestra real situación e ir buscando las medidas que atenúen las crisis que estamos pasando en la provincia.
MHG: El problema se circunscribe solamente a los frigoríficos exportadores, o también a los que se dedican al consumo interno, o es un mix que complica a la industria?
JT: Es con cóctel explosivo que afecta a todas las plantas, las más afectadas son aquellas que tienen algo de exportación, pero, fundamentalmente, porque la baja de actividad de las plantas de consumo interno es de un 40%, o sea, que están trabajando el 60% de su capacidad lo cual merma los recursos que tienen para poder operar y están en rentabilidad negativa. En el caso de los exportadores esto es un poco más acentuado, están trabajando entre el 35 y el 40% y algunas plantas están completamente inactivas, como las de Mattievich, sino de otras en el norte de la provincia.
MHG: También tenemos problemas en el sur de la provincia, como el Swift en Venado Tuerto.
JT. Exactamente, también está inactivo. Esta situación no la adjudicaría solamente a la caída de los precios de las exportaciones, lo que es real y está ocurriendo, sino que lo adjudicaría a un cóctel que incluye el trabajo el cual no se adapta específicamente a los tiempos que corren, los consumos hoy son un poco más dinámicos, sabemos que el 70% de la comercialización de carnes en Argentina pasa por la carnicería. También en el caso de los exportadores, tienen toda el área de desposte que lleva mucha mano de obra, y esto impacta de dos formas, primero no pueden colocar sus productos; y, segundo, la carga de costos es bastante más alta porque el sostenimiento de las áreas de desposte es bastante más oneroso que sostener lo que llamaríamos la playa de faena. Es por eso que los frigoríficos exportadores o los que están en un tema mixto están un poco más complicados que los frigoríficos de consumo. Todos están complicados, pero los exportadores están en una situación un poco más aguda.
MHG: Esto se debe al cierre que hace el gobierno de las exportaciones incluso el no cumplimiento total de la cuota Hilton o tiene que ver con que hemos comido bastante vacas y estamos en el problema del stock ganadero?
JT: No, hay una serie de factores que confluyeron, negativos todos, todos juntos y hoy por hoy el tema de la restricción de la exportación es un tema que impacta en la previsibilidad de las operaciones de la industria, pero fundamentalmente, en los tiempos actuales los mercados externos están muy intranquilos y, por lo tanto, muy volátiles. Nuestro principal cliente que es Europa, ante la crisis que está teniendo está disminuyendo su capacidad de consumo de carne. Por el lado de las exportaciones, hoy conviene mucho más vender en el mercado interno, donde tenemos mejores valores, que en el de la importación. Es uno de los factores negativos, otro es la baja del stock bovino, eso hizo que el ciclo de liquidación termine en el 2010, durante el año 2011 entramos en un ciclo de retención, pero esto es bueno, recordemos que los ciclos biológicos en la ganadería duran tres o cuatro años y si no media ningún evento climático en el medio, como está ocurriendo con la sequía, la cuestión se puede retrasar, y se hace un poco más lenta la recuperación.
MHG: Mientras tanto cómo se soporta hasta que el stock se complete nuevamente?
JT: En realidad históricamente Argentina ha tenido, alternativamente, ciclos de retención y de liquidación. Terminamos una etapa de liquidación, ahora estamos en pleno ciclo de retención de mano de precios más acomodados que han mejorado el humor de los productores ganaderos que hoy están teniendo una rentabilidad aceptable. Por ellos nos encontramos con un fenómeno de oferta deprimida desde hace dos años atrás por la liquidación del stock, ahora ingresamos a un ciclo de retención lógico porque para que el stock aumente hay que retener la hacienda. Estamos con expectativas buenas a mediano y largo plazo, porque hay una mayor retención, entonces la fábrica de terneros está poniéndose en marcha nuevamente. A esta situación hay que agregarle que ante una oferta deprimida y una demanda sostenida, los precios subieron, lo que ocurre es que el precio en la góndola aumentó hasta un valor en que le consumidor dijo: “convalido hasta acá los precios y más de eso no pago”, con lo cual nos encontramos con un techo que es mejor que los valores internacionales, el consumidor puso un límite al aumento de precios de la carne. Mucho más no puede subir porque el consumidor no consume, y después tenemos la disminución del consumo en términos absolutos, la disminución per cápita de carne vacuna en Argentina es a 53 o 54 kilos, por año. Pero en realidad cuando hablamos de esto hay que mirarlo de varios ángulos porque uno dice “disminución del consumo per cápita”, perfecto, el consumo llegó a su pico máximo en el año 2009 a 70 kilos por habitante, una enormidad, superaba dos veces el consumo de carne bovina de los Estados Unidos, entonces esos 53, 54 kilos, en realidad parecería un valor razonable, siempre que tengamos en cuenta que la canasta de carne se completa superando los cien kilos, con otro tipo de carnes, que es lo que ocurre hoy en Argentina. A la carne bovina la ha suplantado la carne aviar que está en un muy buen nivel de producción y viene creciendo sostenidamente el consumo de carne porcina. Parecería negativo el dato que estamos consumiendo menos carne, la ganadería produce menos, pero no es así, porque si uno mira los números, la ganadería produce las mismas toneladas de carne que producía hace 15 o 20 años atrás, pero resulta que ahora nos encontramos con que hay 10, 11 o 12 millones de hectáreas que han pasado de la ganadería a la agricultura, porque evidentemente la agricultura tiene una rentabilidad que con la ganadería es muy difícil de superarla. Estamos produciendo la misma cantidad de carne con muchas menos hectáreas, y son las hectáreas del tercer núcleo, del centro, que son altamente productivas. O sea, la ganadería es más eficiente de lo que era antes, porque tiene menos espacio y produce lo mismo, son cuestiones que parecen opuestas, pero cuando se empiezan a analizar los números, uno dice el consumo per cápita bajó, quiere decir que la ganadería bajó su producción, y esto no es así, la ganadería se mantuvo con menos cantidad de campo. Estamos ante una situación en que la ganadería se volvió mucho más eficiente. De todas maneras, hay mucho por hacer todavía y si los ciclos de retención continúan con estos precios, probablemente, se note en los índices productivos. No podemos de cada 100 vacas obtener 55 terneros en la media nacional, claramente elevando el porcentaje a un 70 u 80’% que son valores normales, de hecho que hay empresas argentinas que tienen valores del 90 o 95%, pero si lleváramos a la media nacional un 10 o un 15% para arriba tendríamos muchísima mayor productividad. Y esto se logra con tecnología de bajo costo, porque solamente se requiere transferencia de conocimiento, control de los vientres, control de toros, mejora de la alimentación de las vacas y de los terneros. Esto se está llevando adelante desde la producción misma y también de los estados provinciales y del estado nacional, los primeros con los planes ganaderos provinciales y el segundo con el plan estratégico agroalimentario.
MHG: Entonces por qué hay 120 frigoríficos cerrados y se dice que la crisis de la industria frigorífica durará unos 5 años más hasta que pueda volver a ser lo que fue?
JT: Eso es cierto, nosotros teníamos una capacidad instalada de 18 o 19 millones de animales por año y nos encontramos con que el año pasado fue más bajo porque aunque el stock empezó a mostrar un alza, vamos a estar alrededor de los 11 millones y medio de faena en el año. Lo que pasa es que hay que remontarse un poco a la historia que durante de la década del 90 tuvimos una crisis parecida, pero diferente. Parecida porque hubo muchos cierres de frigoríficos, durante esa década hubo una crisis bastante importante en lo que respecta a la industria frigorífica, que se empezaron a reactivar con el nuevo siglo, generaron una muy buena absorción de empleo y absorción del oferta vacuna. Esto es una cuestión cíclica complicada de resolver, no tengo la solución, sería premio Nobel, el panorama es bastante oscuro, porque las empresas dependen de sus recursos propios para sostener el empleo y siempre digo que lamentablemente el eslabón más débil es el trabajador. En el caso de nuestra empresa es lo que estamos tratando de resolver, tratando de agotar todas las instancias previas antes de cerrar plantas y tratar de sostenerlos mientras los recursos estén, si los recursos no están la cosa se torna un poco más complicada. Tenemos 4 o 5 años por delante con bajo nivel de actividad, o con un nivel de actividad en recuperación muy lenta.
MHG: Cómo se encuentra la situación en Venado Tuerto?
JT: Creo que las soluciones mágicas no existen, la cuestión es ser eficientes, tratar de bajar los costos lo más posible, porque no solamente estamos hablando de costo laboral, se puede tener un costo laboral alto pero no nos olvidemos que el resto de las otras variables que generan los costos también están en aumento, está aumentando la energía eléctrica, el gas, los impuestos, todo confluye a generar un aumento de costo general. Y hay otro factor negativo muy fuerte que viene de la mano de la crisis europea, lo que históricamente los frigoríficos utilizan para solventar el proceso industrial son los subproductos, el negocio está armado así, y éstos están en caída, fundamentalmente el cuero, con precios muy bajos y esto viene de la mano de la crisis europea, hay algunos curtidores que están solicitando programas de reconversión productiva, porque están con severos problemas de colocación de productos. Esto tira para abajo los precios de los subproductos, la línea de carne, el cebo también está bajando. Esto es porque viene de la mano de la crisis mundial. Espero que resuelva rápidamente. Esto ocurrió en el año 2009 y se recuperó durante el 2010 y bueno ahora volvimos a tener este problema de la mano de Europa, porque los países del sur de Europa están consumiendo mucho menos y los del norte, que están un poco más firmes, también son más cuidadosos en sus gastos, el ciudadano común está consumiendo mucho menos.
MHG: Respecto de la empresa que usted representa cuáles son los pasos a seguir?
JT: Hicimos una presentación de procedimiento preventivo de crisis en el ámbito del ministerio de trabajo, que no tiene nada que ver con el concurso preventivo de acreedores, que es civil y comercial. Este procedimiento es un mecanismo que tiene el ministerio de trabajo para establecer una mesa de negociación para consensuar ideas y soluciones para los problemas. La primera reunión es el día martes 14, allí vamos a concurrir los empresarios y los representantes de los trabajadores buscando ideas tratando que el impacto sea el menor posible, siempre en una mesa de consenso y diálogo mediado por el ministerio citado.
MHG: son optimistas que el proceso será normal y que la situación se va a revertir?
JT: Yo no soy ni optimista ni pesimista, vamos a ver qué ideas se nos caen a los que estamos sentados a la mesa para sostener la cosa. Porque cuando uno habla de procedimiento preventivo de crisis o reunión del ministerio del trabajo ya se piensa en despidos y probablemente puedan ocurrir otras cosas, puede haber propuestas de parte de los sindicatos, hay varias cosas. También el hecho de estar en este procedimiento habilita a que se mejore el diálogo y se pueden tirar otras ideas como la movilidad laboral, hay un sinnúmero de herramientas que se pueden utilizar. Por supuesto, también el tema de los despidos se puede llegar a plantear en la mesa, eso lo iremos viendo a medida que vayamos hablando con la gente de los sindicatos. Y no solamente despidos, se ha visto mucho como la industria mermó mucho se trabajo y como la garantía horaria es un valor establecido en base a las paritarias, el trabajador gana menos porque trabaja menos. En vez de cobrar 200 horas mensuales está cobrando 140 horas así no las trabaje igual las cobra, como ocurre con la planta Swift. Hoy no está funcionando bien el sector de los frigoríficos, pero hay otros sectores de la economía que sí están funcionando y están absorbiendo mano de obra. Puede darse el caso que se quieran retirar los trabajadores, como ocurrió en otros lados, bajo un esquema de retiro voluntario, en el cual se pacta la salida del trabajador incruenta.
MHG: De todas maneras es importante que la persona esté formada en su tarea, ya que cuesta mucho formar expertos.
JT: Si, pero esto es muy dinámico. Nosotros cuando arrancamos con Mattievich, pusimos en marcha las plantas de Carcarañá y de Puerto San Martín, tomamos mucha juventud, por puesto los tiempos de la industria eran otros y la capacitación es una cuestión que poniéndole un poco de ganas se logra rápidamente y se absorbe mucha mano de obra joven. Los más antiguos que quedan son los maestros en esta industria, rápidamente las personas aprenden con muchas ganas. Siempre y cuando los salarios acompañen.

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