"La Corte y su historia" (Diario La Capital)

Hay vida después del 7D, lo que no se sabe es si habrá políticas. La política es la antítesis del autoritarismo. Cuando las políticas se ausentan aparece la imposición. Esta semana el ataque sobre el poder judicial de parte del gobierno nacional, evidencia la política ausente y la desesperación presente. (El ministro de Justicia, Julio Alak manifestó: Una extensión de la cautelar de Clarín sería un alzamiento contra una ley de la Nación y generaría un conflicto de poderes”; por su parte el diputado Carlos Kunkel dijo: “Lo que está protagonizando la Corte Suprema de Justicia en estos momentos, es el efecto de un verdadero golpe institucional; a su vez el senador Marcelo Fuentes, titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales y miembro del Consejo de la Magistratura, confirmó: "Si los jueces quieren gobernar con sus sentencias por supuesto que podemos usar el juicio político”. La Justicia como lo he dicho muchas veces, es la columna vertebral de toda república. Esta semana el Cristinismo dio por tierra al último bastión exitoso del modelo kirchnerista: la renovada Corte Suprema de Justicia de la Nación. La Corte, se considera a sí misma la "máxima intérprete" de la Constitución Nacional : la Constitución es lo que la Corte dice que es. La renovada conducción de la Justicia fue uno de los logros virtuosos del modelo de Néstor Kirchner, es más, el único que resistía en pie. Con la actitud de los funcionarios antes mencionados y el silencio presidencial al respecto, el último bastión del exitoso modelo de Néstor Kirchner desapareció.
Es interesante hacer un análisis de la Corte Suprema de Justicia a través de su historia. El 16 de enero de 1863 en oportunidad de la instalación de la primera Corte Suprema de Justicia, el entonces Presidente Mitre escribió a los gobernadores: “De hoy en adelante, la propiedad particular, la seguridad individual, los derechos todos que la Constitución acuerda a los habitantes de la República, sin distinción alguna, colocados al abrigo de un poder moderador, estarán garantidos contra las invasiones a que la exaltación de las pasiones políticas tan fácilmente pueden conducir a los poderes públicos, induciéndolos a ultrapasar el límite de sus atribuciones respectivas". A casi 150 años de la creación de la Corte Suprema de Justicia, el Presidente Mitre visionariamente constituyó este “poder moderador” para garantir la Constitución y poner freno al atropello de la pasión política.
En estos 149 años la Corte como máxima expresión del poder judicial tuvo sus aciertos y errores en la defensa de la Constitución. Cabe recordar que en 1930 y 1943 reconoció a través de respectivas acordadas a las autoridades surgidas por un golpe militar. En marzo de 1962 es digno de destacar que derrocado el Presidente constitucional Dr. Frondizi, y ante una serie de circunstancias políticas de inusitada gravedad y magnitud, la Corte Suprema tomó juramento al Presidente Provisional del Senado, Dr. José María Guido, en carácter de Presidente de la Nación. Si bien podría sostenerse que en el caso la invocación de la ley de acefalía N° 252 no era procedente -pues el Dr. Frondizi había sido derrocado por un alzamiento militar, y no había renunciado-, la decisión de la Corte, permitió salvar de algún modo la continuidad, al menos formalmente, del sistema constitucional.
Otro hecho muy interesante de destacar por su vigencia, es el pedido que realizase el Secretario de la Corte Suprema de Justicia, Dr. Guastavino en 1864, en el Prefacio del primer tomo de la colección de sus "Fallos": “las decisiones de la Corte tienen el carácter y la autoridad de ley obligatoria para todos los Estados y todos los individuos, y es preciso que sean conocidas por el pueblo. Se debe imprescindible y urgentemente dar cumplimiento con su acción sin estrépito pero eficaz, a que se llegue a obtener que la Constitución eche hondas raíces en el corazón del pueblo".
Esto último es la asignatura pendiente de la sociedad argentina. Y esto tiene que ver con la educación. Si el poder judicial es la columna vertebral de una república, la educación es su célula madre. El día que la justicia y la educación funcionen adecuadamente, Argentina habrá superado la instancia de buscar candidatos que coticen en votos, porque habrá encontrado dirigentes políticos que coticen en proyectos.
El 6D finalmente la Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial.hizo lugar a la prórroga de la medida cautelar a favor del Grupo Clarín en el marco de la aplicación del artículo 161 de la Ley de Medios. El gobierno, por su parte, radicó un recurso extraordinario con "per saltum" directamente ante la Corte para que se expida. Hay vida después del 7D. La justicia funcionó. El gobierno tiene la posibilidad de retomar su normalidad: mientras la justicia atiende su preocupación que es Clarín; la presidente Kirchner podría preocuparse con igual ahínco por las asignaturas pendientes: inflación, inseguridad, inversión.

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