Dr. Oscar Camilión: Abogado,diplomático, durante la presidencia de Frondizi fue Jefe de gabinete del ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, ministro de la embajada argentina en Brasil y viceministro de relaciones exteriores
MHG: El 29 de marzo se cumplieron 50 años del golpe contra el gobierno de Frondizi Qué le diría usted a quienes no lo han conocido, sobre quién fue Frondizi?
OC: Frondizi representó en Argentina, el primer ensayo en el siglo XX fue el cambio político de rumbo. Frondizi comprendió varias cosas, fundamentalmente una, que la democracia requería indispensablemente como punto de sustentación el desarrollo económico. Para Frondizi democracia y desarrollo económico eran dos caras de una misma moneda, sobre todo en un momento en que se vivía el apogeo de la Guerra Fría. Frondizi era un demócrata, estaba formado en el radicalismo tradicional, en el irigoyenismo, pero luego cambió sus ideas económicas. La política de Frondizi fue de cambio total en el plano económico pero mantuvo permanentemente la línea de la defensa de la democracia y la defensa de los derechos de las personas en el campo político. Cuando planteaba, por ejemplo, ante el presidente Kennedy, los problemas del estado y de la democracia en América Latina, en Argentina con el estado actual de miseria generalizada, de desigualdades profundas, de subdesarrollo, la democracia va a ser frágil y se va a ver amenazada por luchas cada vez más intensas entre grupos que van a querer sacudir el statu quo y grupos que van a querer defender el statu quo con violencia. Una de las frases más claras que le dijo a Kennedy fue que por supuesto que frente a la subversión hay una respuesta muy simple, la represión, pero después de ésta, qué viene? La cuestión de Cuba se planteó de manera realmente aguda, como una especie de refuerzo en América del Sur, se planteó como un tema que podía llegar al continente la Guerra Fría, Frondizi trató de evitar en la medida de lo posible la exclusión de Cuba de la OEA, o el aislamiento de Cuba
MHG: Intentó contener a Fidel Castro y no aislarlo.
OC: Exactamente. Para él el aislamiento significaba la entrada de la Unión Soviética y la entrada de cosas muy amenazadoras, tuvo tanta razón que al año siguiente de su caída se produjo la crisis de los cohetes cubanos que fue la amenaza mayor a la paz mundial que hubo hasta el día de hoy.
MHG: Qué cambió el proyecto de Frondizi el 1 de enero del 59 con la revolución cubana?
OC: En el año 58 se había producido una ola de preocupación en América Latina por los discursos de Frondizi y el planteo por parte de Kruschev de lo que se llamó la Operación Panamericana, ésta era una convocatoria de Estados Unidos para un refuerzo substancial de la asistencia a América Latina destinada a combatir el subdesarrollo para poner freno a las amenazas de subversión que ya entonces se planteaban antes que apareciera la revolución cubana. Digamos que ya venía de antes y lo que pasó es que simplemente la revolución de Castro confirmó esa amenaza. Frondizi dijo que el tema de Castro no era simplemente la reacción de un grupo del tipo de los que habían derrotado a las dictaduras de Rojas Pinilla en Colombia, o como la de Pérez Giménez, en Venezuela. Consideró que se había hecho una revolución nacional y social que podía ser fácilmente orientada de otra manera y sobre todo que podía tener capacidad de expansión en América Latina. Eso lo vio, eso venía de antes, el subdesarrollo venía de antes, era la base de lo que iba a producirse después.
MHG: Cómo fue el encuentro de Frondizi con el Che?
OC: El encuentro fue una decisión personal del presidente, fíjese usted que nosotros estábamos en Punta del Este, en la primera de las dos reuniones, yo era el jefe político de esa delegación, e intenté conjuntamente con colegas brasileños hacer un encuentro con Guevara en dos oportunidades que por un motivo u otro fracasó. Después que yo volví de Punta del Este se hizo un encuentro entre Horacio Rodríguez Larreta y un diplomático brasileño y Guevara en Montevideo. Cuando ocurría eso Frondizi por su cuenta había hecho otra gestión que fue la que llevó a Guevara a Buenos Aires. Yo no participé de esa reunión y siempre me pareció un paso sumamente arriesgado dada la situación militar que había en ese momento. Pero el objetivo era muy claro, era abrir la posibilidad de un diálogo con Kennedy, ya que había un sector del gobierno de Kennedy abierto al diálogo, no demasiado abierto porque la cosa era muy difícil para los norteamericanos, el caso cubano era áspero en Estados Unidos, Frondizi hizo el esfuerzo y ese fue el origen del llamado a Castro.
MHG: Con Kennedy se reunió por lo menos dos veces?
OC: Dos veces.
MHG: Hubo allí alguna relación que trascienda la política?
OC: En el sentido personal se llevaron muy bien, tuvo primero una visita que se podría llamar de estado y luego un encuentro de regreso de su viaje a Extremo Oriente orientado a la reunión más o menos inminente del Consejo de la OEA sobre el tema de las sanciones o no a Cuba y la permanencia o no de Cuba en la OEA. Frondizi había expresado con toda claridad a los norteamericanos que cualquier tipo de sanción a Cuba fuera en el campo de las relaciones diplomáticas o cualquier intento de bloqueo en el campo de las relaciones comerciales iba a tener un efecto negativo y que a largo plazo Cuba se fortalecería y no habría ninguna posibilidad de acercamiento para negociar.
MHG: Cómo fue el acuerdo con Perón?
OC: Había un discusión acerca de quienes apoyaban la candidatura de Frondizi, según la cual el peronismo entendido como una suma de presencias individuales, iba a votar en definitiva a Frondizi porque la alternativa era muy mala, no iba a votar nunca al candidato de la Unión Cívica Radical del Pueblo, aunque fuera un hombre de las virtudes de Ricardo Balbín, pero era muy antiperonista. En cambio otro sector pensaba que había que hacer una alianza expresa con el peronismo para arrancar con la legitimación del peronismo en la vida nacional. No podía ser que el país tuviera un porcentaje fundamental de su población, que en ese momento era menor de un 30%, fuera de la corriente política, ese fue el motivo del pacto, el cual tuvo una cantidad de capítulos que algunos se cumplieron y otros no se cumplieron. Por ejemplo lo que se cumplió fue el retorno de la CGT a manos de sus legítimos propietarios o la ley de asociaciones profesionales o la ley de convenios colectivos de trabajo, que eran todos puntos del pacto. Otro punto del pacto era la eliminación en todas las jurisdicciones, que en ese momento de un modo inconsecuente, se oponía a la acción del peronismo. Había un decreto, el 4161, que hoy no tendría ningún valor pero en aquella época era importante porque prohibía mencionar la palabra peronismo.
MHG: Alguna vez se fantaseó con que el desarrollismo pudiera cooptar lo que era el peronismo?
OC: Creo que hubiera sido una actitud bastante irrealista, la existencia de un Perón como un fenómeno muy especial en la vida de Argentina era bien comprendida pro Frondizi. Sabía perfectamente que su acuerdo con Perón tenía límites. Perón y Frondizi no se querían mucho. No eran amigos. Frondizi fue el principal opositor a Perón y eso no lo hacía simpático a los ojos de Perón; y, por otra parte, Frondizi tenía de Perón una impresión que sólo se puede comprender bien en esta generación si hubiera posibilidad de reactualizar los momentos difíciles del gobierno de Perón. Frondizi era un demócrata libertario como lo era Balbín.
MHG: Con quien no se llevó bien…
OC: Porque Balbín creía que a él se le debía la candidatura presidencial en ese momento.
MHG: Cafiero ha manifestado que el desarrollismo rescató a Perón, es eso cierto?
OC: Sí, yo fui testigo que Cafiero dijo eso, Perón estaba, diríamos, políticamente muerto, a mí me sorprendió que lo dijera, pero tenía parte de razón. Algunos podían haber dicho en ese sentido o pensar que sin el brazo político que le tendió Frondizi, Perón podía haber dejado de estar en política, yo lo dudo seriamente, y por eso fue que Frondizi quiso tener una relación de lo más normal con Perón, era porque sabía que Perón había llegado para quedarse. Era la normalidad del país, digamos la integración política del país, que en una dimensión amplia requería integrar al peronismo a la vida nacional. Lo cual evidentemente fue un acierto, contrariamente a los que pensaban que el peronismo era un mal y que podía desaparecer por arte de magia. Ahí Frondizi sin duda acertó.
MHG: El proyecto de desarrollo terminó con Frondizi?
OC: A mi modo de ver terminó porque las líneas posteriores siguieron caminos totalmente distintos, fíjese usted que Frondizi tenía un símil en América Latina muy próximo y que, además, dio motivo a las primeras alianzas entre Argentina y Brasil, era el modelo de Kubitschek, era un modelo desarrollista muy semejante al de Frondizi con el mismo modelo de orientación, con el mismo estilo de reasentar de una manera distinta de convertirse en país industrial a dos países productores de materia primas como eran Argentina y Brasil. Pasó que el plan de Frondizi no fue continuado por los gobiernos que le sucedieron y el de Kubitschek ha sido continuado con una pequeña excepción que fue el gobierno de Goulart, que tuvo una pequeña caída, que podríamos decir corta, en una forma de populismo. El gobierno de Brasil ha tenido variantes tan grandes como el argentino, tuvo dictaduras militares, etc., pero la política económica se mantuvo firme. Cuando yo fui a Brasil como diplomático, la economía argentina era prácticamente igual a la brasileña, es más la brasileña era 1,3 mayor a la de Argentina, casi iguales pero con una población mayor. Hoy es 5 a 1, eso solo le habla de la continuidad que hubo entre las políticas, la idea de colocar, en Argentina, la producción de nuevos bienes y servicios, la reincorporación a una nueva forma de dentro de manejarse fue comprendida por Frondizi y no fue comprendida por los demás. Un caso típico fue en el gobierno del Dr. Illia la anulación de los contratos petroleros, hasta el día de hoy resulta incomprensible cuando nos encontramos de nuevo al país en una difícil situación en materia energética que se haya decidido perder el autoabastecimiento por un prejuicio ideológico, esto pone en evidencia que realmente había gente que pensaba de manera distinta en ese momento y que estaba convencida que Argentina tenía que mantener su posición de país agropecuario, agroexportador tradicional. Frondizi pensaba que ese modelo estaba agotado y que había que emprender una corriente totalmente distinta y que quedó, aún en el breve plazo de su gestión y con todos los planteos militares, plantada en la puesta en marcha de la siderurgia, en la explotación petrolera, en la política de gas, en la petroquímica, de los primeros caminos que se hicieron en el litoral, de la apertura de una nueva política en materia hidroeléctrica, en fin, una serie de iniciativas importantes y una cosa que no hay que olvidarse es la apertura de una nueva oferta universitaria, lo que contribuyó a la enseñanza libre, no quería decir otra cosa que la posibilidad de las universidades privadas emitieran títulos habilitantes. Usted que pertenece a una generación joven no tiene ni idea de lo que fue la batalla para conseguir eso que por ahí hoy parece obvio. Fue una batalla terrible.
MHG: Cuándo cree que Frondizi empezó a transitar el camino de su derrocamiento?
OC: Con su manejo de la cuestión militar. Personalmente yo estaba muy cerca del gobierno y tenía una visión totalmente diferente del manejo militar, para mí el momento en que se quiebra la continuidad de la línea de Frondizi es la primera sublevación del General Toranzo Montero. El general había hecho un golpe de estado y ese golpe podía haber sido quebrado por Frondizi, pero prefirió pactar con Toranzo Montero y perdió con eso la confianza de los militares que lo habían apoyado, quedó sin ningún sustento militar. A partir de ese momento cada episodio que impactaba en la vida política del país producía una nueva erosión en las bases de apoyo de Frondizi. A esto tiene que agregarse la política exterior, esto que fue uno de los grandes aciertos de Frondizi no era mirada con simpatía ni por los que creían en una aproximación a los Estados Unidos por razones de financiamiento ni por ampliar el mercado de capitales al que consideraban conveniente, ni por los que creían que ser contemporizador con Cuba era un política adecuada independiente de la Guerra Fría. La política exterior de Frondizi contribuyó mucho a erosionar sus bases de sustentación en el país. Y, finalmente, la vieja idea del pacto, el viejo odio al pacto. Había gente que en Argentina se volvía loca con la idea la posibilidad que los peronistas circularan por las calles libremente, caminar por la calle y encontrarse en la esquina a Cafiero y no estuviera preso. El gorilismo era una realidad muy importante en el país y se expresaba en los medios de prensa. Hubo varios motivos, pero recuerde que en mi opinión aunque esto sea hoy poco recordado y poco conocido, los errores de Frondizi en la conducción militar, no usar en los momentos que correspondían la fuerza contra el golpe de estado fue un episodio decisivo.
MHG: Por qué cree que se habla en las campañas políticas de desarrollo y luego no se sigue por el mismo camino?
OC: Eso ocurre de algunos años a esta parte, Frondizi terminó su gobierno con 50 años, durante 35, para decir una cifra bastante arbitraria, era una mala palabra, nadie quería llamarse desarrollista, la palabra que se utilizaba era nosotros no somos subdesarrollados, era como un insulto. Lo que hay es un mal crecimiento o crecimiento desordenado, no la idea que había que hacer un cambio estructural en la política económica. Después, de repente, el desarrollismo tomó una imagen diferente, una imagen de simpatía a consecuencia de los sucesivos fracasos de las fórmulas o populistas o liberales que el país había intentado pero que no apuntaban a centro del problema. Hay en Argentina una tendencia a que las cosas no cambien de fondo y lo que se hace es subsidiar el statu quo que es muy fuerte. La idea de cambio le asusta a la mayoría de la dirigencia política cuando trata de profundizarlo y trata de comprender lo que significa eso. Los debates que se pueden producir en torno de la ayuda externa, un elemento que para Frondizi era claro como el agua era el siguiente: para el desarrollo económico del país se necesita muchos aportes de capital, el grueso de la inversión tiene que ser el ahorro nacional, pero hay un excedente que no lo tenemos, por algo somos un país subdesarrollado, por eso esto todavía sigue siendo materia de debate en cualquier campo que usted se imagine. Se libran debates en los que el tema de la producción está marginado y se desvía, por ejemplo, hacia las cuestiones ecológicas. Estas cuestiones son fundamentales en este momento y hay que tratarlas pero no se puede plantear la cuestión de un determinado bien por parte de un mercado y daños ecológicos por el otro. Eso para Frondizi hubiera sido de resolución bastante sencilla.
