Elecciones, parches educativos y conveniencia personal (María Herminia Grande p/Infobae)

Queda claro que los años pasan pero quienes nos gobiernan utilizan el efecto Colón: los espejitos de colores para atraer a los nativos. Ante ejemplos como estos se vuelve imprescindible revalorizar la educación

La campaña ya pasó, aunque las elecciones no. Si bien sabemos que falta menos de un mes para su concreción, los temas planteados por los aspirantes a conducir los espacios políticos pertenecen al decálogo de las conveniencias personales, no al decálogo de la convivencia ciudadana. El país necesita otras propuestas con otras actitudes.

La pobreza en Argentina no tiene dueño. Es un "bien" que nadie desea capitalizar. Sabemos que las soluciones son complejas pero no se las aborda desde su complejidad. La educación se discute desde el parche, no desde la modernización educativa, que es el verdadero tema central. Resulta increíble que se focalicen todas las energías en la discusión de la pasantía laboral, cuando la realidad, no el relato, nos muestra que los alumnos que no abandonan el secundario tienen gravísimos problemas de interpretación y de comprensión. Cualquier profesor de nivel terciario o universitario debe lidiar con las falencias que los alumnos arrastran por no haber consolidado la educación formal. El cambio y lo moderno en Argentina es volver a saber escribir, leer, hablar y escuchar. Esto último de preparar para hablar y escuchar no figura en la currícula educativa. El profesor Pedro Barcia lo plantea magistralmente entendiendo que ambas acciones son los componentes del diálogo. Educar para el diálogo es construir ciudadanía.

Hubiera resultado interesante que en esta campaña política más agrietada que las anteriores la discusión y las propuestas se centralizaran en la calidad educativa con inclusión. De esta manera, rescataríamos la función primordial de la escuela: construir al ciudadano.

La especulación por llegar, con honrosas excepciones, desnuda pocas convicciones. Van surgiendo los posicionamientos sobre situaciones del momento, graves como el caso Santiago Maldonado o como la toma de las escuelas. Surfean los protagonistas cual panelistas de programas televisivos y no como actores con deseos de transformación de una sociedad que cruje. Cruje por las desigualdades. Existen temas sobre los cuales, para su análisis y para su transformación, los promedios no sirven. Si hay cuatro personas y hay cuatro panes, podríamos inferir que todos disponen de un pan. Sabemos que muchas veces sólo uno dispone de los cuatro. Los promedios son indicativos, pero las políticas deben ser globalizantes.

El Gobierno apuesta a que esta semana, cuando se conozcan los índices de pobreza, el número no lleve el 3 adelante, que no diga 30, que diga 29, por el efecto psicológico que produce este corrimiento. Este ejemplo se asimila a los dichos del presidente mexicano Enrique Peña Nieto cuando, tras el terremoto de la semana pasada, expresó su temor a que esta catástrofe le trastoque los planes electorales del 2018. En ambos casos queda claro que los años pasan pero quienes nos gobiernan utilizan el efecto Colón: los espejitos de colores para atraer a los nativos. Ante ejemplos como estos se vuelve imprescindible revalorizar la educación: conocer, pensar y razonar impiden no obnubilarse.

El temor expresado por el Presidente de México sobre el futuro político de su partido luego del terremoto tiene su razón de ser. El doctor Raúl Bertero, especialista en estructuras sismorresistentes, me decía: "La tecnología ha llegado a un punto tal que está prepara para que en terremotos de la intensidad del de México no haya un muerto por esa causa. Si se analizan los 60 edificios que se derrumbaron, especialmente las escuelas; o hay ignorancia o error, o corrupción". A propósito de esto último, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda de la Ciudad de México denunció que el permiso de funcionamiento de la escuela Rébsamen era falso.

La naturaleza siempre aprovecha los errores producto de la ignorancia o la intencionalidad del hombre y los pone en evidencia con vidas humanas.

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