Dr. Raúl Estrada Oyuela. Ex Representante especial de Asuntos Ambientales Internacionales de la Cancillería Argentina
– Integró el equipo de 17 expertos que envía Argentina a La Haya – Fue destituido en 2007
MHG: Cuál es su primera lectura acerca de lo que ha ocurrido con el tema del fallo de la Corte de La Haya?
REO: Yo he participado de esto en el año 2006, luego no tuve participación. Creo que el fallo es negativo, hay un elemento que parece ser positivo, que es la declaración de que Uruguay incumplió el Tratado del Río Uruguay. Ahora las consecuencias de ese incumplimiento que fue pedido explícitamente por Argentina, no fueron otorgadas por la Corte, la Argentina pidió que se declarara la responsabilidad de quien comete un ilícito internacional y eso no fue hecho; Argentina pidió se le impusiera a Uruguay el cumplimiento en el futuro del tratado y eso tampoco fue hecho, y, además, la Corte dice que Uruguay hizo bien en empezar las obras mientras estaba el pleito en la Corte. Esto equivale a darle a Uruguay una patente de corso, porque si se dice que hiciste mal esto, pero en todo lo demás hiciste bien, eso equivale a esa patente. Esto es malo y así lo dice claramente el voto del Dr. Vinueza, el juez que Argentina incorpora a la Corte para este asunto. Y después de eso hay otro capítulo que la Corte trata de desvincular y que es el relativo a la consecuencias, es decir, el daño. Nosotros consideramos que el daño se produce en el ambiente por la acumulación de los contaminantes; en tanto que la Corte utiliza un criterio similar al que se usaba en el Derecho Romano, mire aquí no hay daño; usted tiene que llevarle tres muertos para que se pueda comprobar el daño, y lo que se quiere hoy con el derecho Ambiental es prevenir el daño y no esperar que se produzca el daño para ir a quejarse; es decir, que los principios del Derecho Internacional están ausentes de este fallo de la Corte.
MHG: Usted advirtió que esto podría pasar?
REO: Yo dije que el tribunal no era el adecuado, la otra cosa que es realmente muy grave es muchos jueces consideran que la Corte no estaba en condiciones de evaluar la prueba, y esto es así porque la Corte está compuesta por abogados que tenemos buena formación para evaluar las normas y la aplicación de las normas, pero acá la prueba es de carácter químico, industrial, biológico, hidrológico, meteorológico. Naturalmente estas son ciencias que los jueces no conocen a fondo. Cuando esto ocurre lo que hace un juez es tener peritos propuestos por las partes o designados por él; y acá esto no hubo, en lugar de tener peritos la Argentina incorporó consejeros expertos… Un señor, Colombo, fue y explicó lo que le parece a él, pero como no es perito y por ello no puede ser sometido a preguntas y repreguntas, que es la diferencia esencial con un perito; éste hizo su exposición y las dos partes le preguntan sobre el juicio que realizó el perito. Esto no se hizo en la Corte y está mal, la Corte tiene los peritos que se pueden ver en las películas por televisión, donde va un señor propuesto por una parte y el otro le pregunta… Lo que no hubo posibilidad de hacer y que se ha hecho en otros cuatro juicios, es designar sus propios peritos, al contrario, para peor todavía, hay dos jueces, el juez alemán el Dr. Simma y el juez Jordano, que insinúan, de una manera critica, la existencia de peritos fantasmas, y señalan que los hubo en otros juicios y que fue aceptado y reconocido por anteriores Presidentes de la Corte y por los Secretarios de la misma. Estos son señores con conocimiento técnico nombrados como empleados de la Corte, y trabajan internamente, pero sus conclusiones no son expuestas públicamente ni son discutidas por las partes, por eso se llaman fantasmas, se acercan a los jueces y susurran palabras a oídos de los jueces e influyen sobre ellos. Esto es absolutamente ilegítimo. El hecho que dos jueces estén aludiendo a este punto merece una clara definición de parte de Argentina sobre qué pasó. Otra cosa que está pésimo es qué la gente no sabe que pasó en el juicio. Usted puede entrar a la pagina web de la Corte y puede leer, si conoce inglés o francés, lo que hay en esa página, ahí están las presentaciones de las partes, las presentaciones escritas, las discusiones, las disidencias y el fallo. Pero las pruebas, dicen que es un libro de cuatrocientos páginas que presentó Argentina por intermedio de Colombo y su equipo; más otras pruebas, en la página web no están.., Peor todavía, hay uno de los jueces que dice que Argentina llevó la primera acta y no los documentos de la Comisión de Alto Nivel, que trabajó durante seis meses antes de ir a la Corte… Yo le aseguro que en esa acta y esos documentos que están en la página web de la Cancillería, hay un análisis de los temas técnicos, químicos y químicos – industriales, esta parte que le menciono parece no haberse tocado en el juicio; a juzgar por las manifestaciones que se hacen verbalmente, donde se toca esto muy superficialmente. Hay una falencia tremenda en la prueba, en la evaluación de la prueba y en el conocimiento; es la primera vez que la Argentina va a la Corte Internacional de Justicia y no se sabe qué se ha hecho, es una cosa realmente bastante mala.
MHG: Qué considera que puede pasar en la reunión entre lo presidentes de ambos países respecto de este tema?
REO: Creo que hay que aprovechar la reunión para recomponer la relación; lo primero que tenemos que recibir es un pedido de disculpas del presidente de Uruguay por el incumplimiento del Tratado, así como se le pide a la Iglesia porque ha tenido en su seno sacerdotes malos, creo que el presidente uruguayo debería reconocer y avergonzarse que los presidentes anteriores no cumplieron con ese tratado. Eso como lo primero; después de eso habrá que ver cómo se sigue… creo que hay que seguir con el refuerzo del Estatuto del Río Uruguay, evitando que existan los espacios dudosos que fueron utilizados por la Corte para tomar su decisión; por ejemplo: la Corte dice que el estatuto se refiere solamente al agua, esto no tiene sentido porque el ambiente es el agua, es el aire, es la tierra que está alrededor, entre otras cosas. Hay que darle un ámbito adecuado a lo que va a estar regulando, lo malo de este asunto es que las restricciones no fueron traídas al texto por el Uruguay sino por la Argentina. Cuando se negoció con Uruguay, la Dra. Cerruti estuvo en la negociación, Argentina trataba de evitar que se crearan posibilidades de juzgar sus acciones porque se creía que nosotros nos íbamos a desarrollar industrialmente y no queríamos que nos molestaran, se debe pensar que este tratado data de la década del 70, donde se veía una posición opuesta entre desarrollo y medio ambiente y lo que se quería era el desarrollo y que no nos molestaran con el medio ambiente. Esa era la posición de Argentina en los 70 y siguió en ciertos aspectos del mismo modo; no todo el mundo ha asimilado el concepto de desarrollo con sustentación. Esto tiene que ser resuelto; además, creo que debe modificarse la estructura de la comisión administradora del Río Uruguay (CARU) ; son funcionarios que se desempañan “part time” y van un día o dos días a ver qué pasa, esto tiene que ser un trabajo “full time” donde la gente esté empapada profundamente de los temas, los funcionarios no deben ser pagados por la comisión sino por sus gobiernos, y son pagados de un modo que no es transparente. Por ejemplo; el señor que era el presidente de la delegación Argentina, cuando se comienzan a cometer los errores en la CARU, tenía un sueldo de 4600 dólares, y se le pagaba, además, de un sueldo normal, como dieta; ¡de qué dieta estamos hablando, dieta es el concepto que cobra un legislador!. Eso tiene que terminar; tiene que haber funcionarios que son pagados por sus gobiernos y responder a sus gobiernos y trabajar “full time”. Hay mucho qué hacer para fortalecer el tratado, pero con la observación que todo aquello que se va a respetar en el futuro, sea cumplido por las dos partes. Porque hoy la información que se tiene sobre la contaminación de Botnia, proviene de la propia Botnia. La empresa informa al gobierno uruguayo y éste luego se lo remite a la Argentina. Dentro de la planta no hay nadie, es una tarea que desarrollan empleados y supervisores de Botnia. Entonces, no se tiene capacidad para conocer qué incidente se produce y qué inconvenientes hay.
MHG: En lo que respecta al Río Uruguay, a partir de este inconveniente, seguro se tendrá más cuidados en las empresas que se instalen pero en relación al Río de la Plata donde no hay un tratado protector?
REO: Eso es peor. Cuando ENCE decidió que era un desastre estar en el lugar que estaba y pensó moverse al Río de la Plata, hubo toda una discusión al respecto. El presidente de la empresa citada vino a Buenos Aires y se reunió con Alberto Fernández, que a la sazón era jefe de Gabinete de Ministros… Fernández lo recibió durante una hora y no se habló de nada que estuviera relacionado con la parte técnica de lo que era la planta, salió y dijo que estaba muy bien que se ubique en Colonia la empresa, ¡esto es de una irresponsabilidad absoluta!. Además, la posibilidad que Uruguay por su cuenta pueda poner otras plantas desgraciadamente está abierta, es una posibilidad que le da el fallo de La Haya.
MHG: Usted preside la Academia Nacional de Ciencias del Ambiente de nuestro país?
REO: Así es, es una academia formada hace más de veinte años, que venía de una asociación del aire limpio, formada por personas que se preocupaban por este tema en los años 60 y que ha llevado un esfuerzo fuerte. Es una academia argentina, es decir, que no tiene apoyo del gobierno nacional, no tenemos fondos, vivimos de la cuota de los socios, que son todos pobres como yo. Ahora tenemos un serio problema, hemos hecho una colección de trabajos sobre los doscientos años del ambiente en la Argentina y estoy buscando la plata para publicarlo. La verdad es que tenemos la intención de publicar este trabajo pero tenemos muchas limitaciones. Tenemos especialistas en la academia de importantes trayectorias, como por ejemplo el Dr. (Daniel) Sabsay, un gran jurista, tenemos gente que se ha dedicado al estudio de la atmósfera como Maseo, tenemos una académica que trabajo en lo que se llama geología económica, que no es otra cosa que la minería, en lo que se está buscando los puntos de equilibrio entre la explotación minera y la consideración del ambiente, porque la explotación minera hoy en nuestro país está totalmente descuidada y produce un daño tremendo que arrasa y se va dejando un agujero….
MHG: En estos doscientos años en que momento se profundiza en nuestro país el tema relacionado al medio ambiente?
REO: ¡Todavía no….! En realidad hubo algunos intentos, yo en realidad no soy peronista, pero Perón, quizá porque estaba expuesto al pensamiento europeo por su exilio, tuvo algún concepto más profundo sobre esto. Hay una especie de encíclica de Perón que data del año 72, una Carta al Mundo, y allí señala unas preocupaciones más importantes, cuando retorna a la presidencia de la Nación, crea la Secretaría de Ambiente, y la crea bien porque pone en ella a una señora eficiente en este tema que era Yolanda Ortiz, y la ubica correctamente, porque la coloca en la estructura del Estado correspondiente al Ministerio de Economía. Estas políticas ambientales lo que hacen es tocar las modalidades de producción y consumo, entonces, usted no puede tener como hoy, la Secretaría de Ambiente como una rueda loca que da vueltas por lugares y no está en el lugar preciso en que se toman las medidas. Esto es lo que nos pasa hoy, esa secretaría, que debe resolver los problemas del Riachuelo, que es una vergüenza nacional, está dependiendo de otras estructuras y no está integrada en el sistema donde las autoridades están ubicadas y toman decisiones relacionadas con el ambiente. En la revolución del 76 vinieron los militares y se confundieron, porque como los ambientalistas suelen vestirse de un modo informal y tener el pelo largo creyeron que eran comunistas. Entonces disolvieron todo, nada más lejos que eso porque el socialismo no tiene nada relacionada con el ambiente, puesto que los países socialistas produjeron más daño que los países capitalistas.
MHG: Qué espera que resuelva la asamblea de Gualeguaychú del día de mañana?
REO: No estoy de acuerdo con el corte el camino ni soy parte de la misma, pero la asamblea tendría que presentar un claro petitorio a la Presidente, con las condiciones que ella debería obtener del gobierno uruguayo, más las otras que solicite la Cancillería, y a partir de el el cumplimiento de estas condiciones sí debería actuar la Asamblea… Ahora no sé que sucederá, tengo buenos amigos en ella, pero no soy parte de la asamblea, yo soy parte de la Asociación de Vecinos de la Boca, soy socio honorario, para trabajar por el Riachuelo.
