Lic. Claudio Fantini: – – Licenciado en Ciencias Políticas/Profesor de Historia del Pensamiento Político en diversas universidades de Córdoba/Investigador en Ciencias Políticas de la Universidad Empresarial Siglo XXI/Analista de política internacional***
MHG: Hoy los partidos políticos expresan diferentes ideologías?.
CF: En una gran cantidad de casos, indudablemente los partidos políticos se han disuelto claramente en sus diferenciaciones políticas. Acabo de visitar Paraguay, allí he terminado de confirmar un fenómeno que es el de la disolución de las diferencias ideológicas por ejemplo entre el Partido Colorado y el Partido Liberal Radical Auténtico. El Colorado tiene un arco que va desde la derecha más dura hasta la izquierda bastante pronunciada. Lo mismo pasa con el Partido Liberal Radical Auténtico. Lo mismo sucede en Argentina entre peronistas y radicales. Hubo una época que ser peronista significaba mas nítidamente algo, lo mismo que ser radical… Hoy no está claro lo que significa ser radical o peronista… hay izquierda y derecha en ambos partidos, quizá un poco mas atenuada en el radicalismo, y lo mismo sucede en el grueso de los partidos
MHG: Originariamente el radicalismo era más contenedor de la clase media y el justicialismo estaba más abocado a los desplazados, a los desposeídos… hoy no es así.
CF: Diría que el justicialismo tenía más clase obrera y el radicalismo mucha clase media. Los dos tenían clase media, pero el radicalismo estaba enclavado en ella. Mientras que el justicialismo tenía un inmenso componente de clase obrera. Hoy ha cambiado. Hoy los partidos políticos en Argentina, como en buena parte de América Latina se han vuelto estructuras electorales y nada más. Son los llamados aparatos sin demasiada significación política. Esto no es todavía así en otros puntos del planeta…
MHG: Por ejemplo en Uruguay…
CF: En ese país al Partido Blanco es claramente más conservador. Al Frente Amplio lo defino como progresista, no quiero definirlo como izquierda, porque tampoco los términos hoy sirven para mucho. Diría que hoy en Latinoamérica hay gobiernos de clara extracción progresista como el de Uruguay, Brasil y Chile; y hay otros gobiernos de característica nacional y populista. No soy muy afecto a usar la palabra populista porque muchas veces se vuelve errática y difusa… pero en este caso se entiende lo que se quiere decir cuando se habla de nacional populismo por un lado y de progresismo por el otro. Para mí el gobierno uruguayo, el de Brasil y el de Chile son claramente progresistas. El de Venezuela, Ecuador son claramente de una izquierda nacionalista fuerte. Lo mismo en Estados Unidos, el Partido Demócrata está claramente enmarcado en una posición progresista. Mientras que el partido Republicano ha dado un salto a un conservadurismo duro desde los tiempos de Reagan y se ha ido endureciendo cada vez más y aún no puede salir de ahí. En Estados Unidos hay una enorme diferencia, está claro qué significa ser demócrata y qué significa ser republicano.
MHG: Es en Estados Unidos dónde mas claro están las diferencias?
CF: Es donde mas claramente están definidas las identidades políticas de los partidos. En el Cono Sur sobre todo en Argentina y Paraguay, es donde menos están definidas las diferencias políticas…
MHG: En materia económica Chile, Brasil, Uruguay y Perú, tanto oficialismo como oposición van en el mismo sentido?
CF: Sucede que en esos países hay un progresismo de matriz liberal. O sea un progresismo que le da una importancia muy clara y nítida a las fuerzas del mercado y le da al Estado un rol orientador que no se extralimita en ningún momento. La contracara de este modelo, lo que llamo nacional populismo, claramente inspirado en el modelo ruso, o sea políticamente tendiente a la autocracia, económicamente tendiente al capitalismo corporativo, y una presencia muy fuerte en el Estado, es Venezuela y Ecuador…
MHG: Argentina va por el mismo camino de Venezuela y Ecuador?
CF: No. Obviamente el gobierno de los Kirchner no está cerca de Lula, o de la centroizquierda chilena o uruguaya, eso es indudable. Pero tampoco está mimetizado con el de Chávez… Hay una suerte de difusa mitad de camino entre los dos…
MHG: Leí con atención en un capitulo de su libro “La sombra del fanatismo” en el cual describe el inicio de la política y su asociación melliza con la religión…
CF: En ese libro describo una similitud casi calcada entre las ideologías dogmáticas y las religiones dogmáticas. Las ideologías dogmáticas prácticamente repiten a la perfección el dogma religioso. Todo dogma religioso establece que en el origen hay un paraíso, una vida venturosa, luego irrumpe el pecado original que va a sacar al hombre de ese paraíso y lo va a expulsar a un destierro, que viene a ser la historia. La historia es planteada como una desventura, casi como una tragedia a la que el hombre se condenó por haber cometido un pecado original. El dogma religioso de la desventura de la Historia tiene un final y llega a través de un hecho redentorio, se produce una redención por la cual el hombre cesa la historia y vuelve al paraíso original. Las ideologías replican casi con exactitud el mismo dogma. Partamos de Rousseau en el Contrato Social donde empieza diciendo “el hombre ha nacido libre y sin embargo hoy por todas partes encuentra cadenas…”. O sea está definiendo que hay un paraíso original y luego hay una desventura, la historia…
MHG: El pecado, la desventura aparecerían con la propiedad privada?. Hay alguna ideología que hoy representa esa idea de libertad asociada con el comunismo?
CF: El siglo 20 marcó el final de varias de las ideologías dogmáticas. Volviendo a la pregunta anterior, en Rousseau el pecado original es la irrupción de la propiedad privada y la aparición del Estado. La historia de las ideologías dogmáticas o la concepción actual del hombre es la historia del Estado, del hombre organizado jurídicamente. Todas las ideologías dogmáticas van a coincidir a partir de Rousseau que hay un momento en que va a terminar y desaparecer el Estado. Para el anarquismo el Estado tenía que desaparecer siendo desmantelado. Para el comunismo tenía que desaparecer porque el socialismo será la dictadura del proletariado y va a eliminar la propiedad privada y por ende cuando ésta desaparezca, desaparecerá el Estado. El liberalismo en su faz dogmática propone la desaparición del Estado a partir de las fuerzas del mercado. Que es el que va a actuar parafraseando a Adam Smith como una mano invisible que va a ir corrigiendo todo, por lo tanto no va hacer falta el Estado. El siglo 20 fue el cementerio de muchas de las ideologías dogmáticas. Desapareció el anarquismo, desapareció el comunismo dogmático con la caída de la URSS, con el modelo chino y el modelo vietnamita. Se incorpora a estas ideologías el mercado. Lo que está pasando en el siglo 21 es el fin de la única ideología dogmática que había quedado en pie: lo que hoy por hoy se llama el neoliberalismo. O sea la creencia que el mercado por sí mismo va a ir corrigiendo todo y va ir haciendo desaparecer el Estado. La actual crisis mundial es una crisis en alguna medida provocada por ese último dogma que había quedado en pie. Si el siglo 20 había dejado en claro que la economía sin mercado no funciona, el siglo 21 deja en claro que sin Estado la economía “burbujea”, y cuando estalla genera tembladerales terribles…
MHG: Hoy hacia dónde vamos ideológicamente?
CF: Creo que estamos encaminados hacia un nuevo pragmatismo que tiene mucho de parecido al que se vivió a mediados del siglo 20 en el capitalismo. Mi impresión es que no está desapareciendo el capitalismo, no es una crisis que implique la muerte de este sistema, es una crisis de la faz dogmática del capitalismo y un retorno a su faz pragmática. Lo hemos visto en el siglo 20 donde mediante las ideas de Keynes, lo que Roosvelt llamó el New Deal, hizo que el capitalismo fuese a su fase de "welfare state", el Estado de Bienestar. El Estado convivía con el mercado, no era lo uno o lo otro. Había Estado y mercado. A esta faz pragmática estamos volviendo en este momento. En la década de los 90, el Consenso de Washington decía que el pragmatismo es un gobernante de izquierda que gobernaba desde la derecha. ¡No es eso! El pragmatismo es el pragmatismo, es gobernar sin dogmatismo ideológico, buscando equilibrio. Creo que Barak Obama encarna casi a la perfección eso que yo defino como el nuevo pragmatismo…
MHG: En la cumbre del Unasur a realizarse el 28 de agosto en Bariloche se discutirá la presencia de bases militares estadounidenses en Latinoamérica que generó muchas rispideces y llevó a Chávez decir que hay “vientos de guerra”?
CF: Me parece un hecho negativo que haya presencia militar norteamericana en la región. Creo que la presencia militar de Estados Unidos es un hecho en sí mismo controvertido. Durante la Guerra Fría ha habido bases norteamericanas en muchas partes del planeta, lo cual implicaba asociaciones entre el gobierno de Estados Unidos con dictaduras. La base en Torrejón en España significaba una cierta asociación con la dictadura de Franco: las dos bases norteamericanas en Filipinas implicaba el vínculo con la dictadura de Ferdinand Marcos; las de Corea del Sur con la dictadura de Do Kwan; la base Príncipe Sultán con la monarquía oscurantista de los sauritas… Las bases norteamericanas en si son un hecho imperial, que en América del Sur nunca han tenido un rol efectivo o saludable. Por eso coincido con la política impulsada desde Brasil de que la Unasur establezca su propio Consejo de Defensa a nivel regional que imponga las políticas de seguridad, erradicando toda presencia militar extrarregional. En este sentido creo que es negativo lo que está haciendo Álvaro Uribe. Ahora bien señalar que esa decisión es la que desató les vientos de guerra es absurdo, porque está a la vista de todos una carrera armamentista en la que Venezuela no va precisamente rezagada, sino más bien a la cabeza. La Venezuela de Chávez en la última década ha hecho compras masivas de armamento a China, Rusia, España, Suecia… Ha comprado misiles a Irán, ha recibido asesores militares de Cuba, ha invitado a la flota militar rusa ha realizar maniobras en aguas del Caribe, ha establecido vínculos que están cada vez más a la vista con las FARC, la guerrilla colombiana. Desde ese punto de vista decir que los militares norteamericanos están en Colombia por la cuestión del narcotráfico me parece una falacia. Para luchar contra el narcotráfico los militares norteamericanos no han servido para nada. Además Estados Unidos tiene que ir a luchar contra el narcotráfico dentro de su propio territorio… Creo que lo que en realidad hace Uribe es tratar de tener un elemento disuasorio con su agresivo vecino y en la búsqueda de esa disuasión uno no se lo puede cuestionar porque la tensión bélica existe y existe desde hace mucho, la injerencia de Chávez en la guerra interna colombiana es un hecho sumamente grave y el razonamiento de que el ejército colombiano es muy superior al venezolano tiene un aspecto cierto, el ejército colombiano es fuerte y está muy fogueado porque lleva medio siglo combatiendo y ese entrenamiento le da una gran ventaja. Napoleón decía que el mejor ejército era el que estaba siempre en guerra, en este caso el de Colombia está siempre en guerra, pero eso no quiere decir que le sea fácil sostener una guerra que tendría dos frentes simultáneos: uno en el norte con el ejército venezolano y otro en el sur con el ejército de Ecuador. Me dio la impresión que la reacción del presidente Lula en Quito, después veremos si se confirma en la cumbre de Unasur, contempla que para que verdaderamente se distienda la situación entre Colombia y Venezuela, no solo se tienen que ir los militares norteamericanos sino que muchas actitudes deben cambiar de parte de Venezuela y Ecuador respecto a Colombia. Hay que exigirles a todas las partes del conflicto un acuerdo que cambie realmente el clima, no se puede repetir el error de la ONU en la guerra de Bosnia Herzegovina, donde estableció, para hacer terminar la guerra civil, un embargo de armas que sólo perjudicó a los musulmanes porque los serbio bosnios seguían recibiendo armas desde Serbia… Hasta el momento Lula ha actuado con mucha ecuanimidad y con mucha lucidez, habrá que esperar que lo siga haciendo…
MHG: Hay que contemplar que los liderazgos en América se terminan. Vemos lo que pasó en Chile con Lagos, Lula está terminando su gestión…
CF: El tema está mas allá de Lula en sí, Brasil ha asumido un liderazgo y hay que confiar que los próximos gobiernos lo seguirán manteniendo con al misma lucidez que Lula…
***Columnista de diversos medios periodísticos:
Actualmente conduce el programa de análisis político "La Página de Claudio Fantini" de Canal 10 de Córdoba.-
– Libros. – Crónicas de fin de siglo
– Dioses de la Guerra
– Infalible y Absoluto
