Dr. Manuel Antonio Garretón: – Sociólogo y politólogo chileno***
MHG: Primero quiero manifestar en usted, nuestra solidaridad hacia todo el pueblo chileno
MAG: Le agradezco mucho… El acompañamiento se ha sentido durante todo este tiempo desde muchos países, los medios de comunicación han estado presentes desde todo el mundo. Se han realizado campañas solidarias en el mundo al estilo de la realizada en Teletón… Le agradezco mucho…
MHG: Las réplicas de los terremotos son parte del paisaje cotidiano chileno… Lo vimos en la misma asunción del presidente Piñera…
MAG: se supone que estas réplicas no van a ser superiores al terremoto original, pero son permanentes. Los sismólogos y especialistas señalan que en la parte norte del país falta un terremoto de gran intensidad… Estamos sufriendo réplicas del terremoto sufrido en el sur del país producto de la historia sísmica de esa región que completa un ciclo de casi un siglo de movimiento de placas… Pero los analistas consideran que en la zona norte del país faltaría un terremoto fuerte que puede suceder en un año, en veinte, no se sabe… Estamos condenados a vivir en esa expectativa… Este terremoto mostró las grandes virtudes de preparación que el país tiene, de hecho siendo un terremoto cincuenta veces más fuerte que el de Haití, evidentemente los efectos son menores… Y también mostró los aspectos negativos del tipo de sociedad que hemos construido y las falencias estructurales de un Estado centralizado. Nosotros no tenemos un sistema de estado federal o regional, o comunidades autónomas, de modo que todo viene del centro: el sistema de almacenamiento, de distribución, de equipamientos alternativos, las cuestiones energéticas…
MHG: Todo esto es distancia, tiempo y falta de efectividad…
MAG: Así es. Además hay una cuestión institucional: una autoridad regional no puede decretar un estado de emergencia por si mismo. La orden viene del centro y esto es un problema…
MHG: Cree que la reconstrucción en la que se encamina Chile le dejará tiempo y ganas al nuevo Presidente de reformar la constitución nacional, dado que la misma es de la época militar?
MAG: la verdad que hay dos escenarios que se intermezclan. Uno de ellos era la situación que podríamos llamar pre-terremoto, en el cual asumía luego de cincuenta años un gobierno de derecha, con una tradición negativa de gobiernos de derecha porque en aquella época de los 50 el gobierno fue malo, y porque también la derecha había sido el sostén civil de la dictadura militar, con la excepción de Piñera y de alguna otra gente. Todo el sector civil mayoritario incluso parlamentario que apoya a Piñera ahora, fue partícipe del gobierno de la dictadura militar. Se terminan por otro lado veinte años de gobierno exitoso de la Concertación. En esa circunstancia, sin que el terremoto apareciera en escena, se iba a mostrar la capacidad del presidente Piñera de someter a las fuerzas más conservadoras, más reaccionarias, a la derecha dura que es mayoritaria. Por lo tanto el intento de llamado a la unidad nacional, la creación de un gabinete muy tecnocrático va precisamente en la línea de eliminar cualquier debate político. Por el otro lado estaba la capacidad que iba a tener la oposición de recomponer una fuerza de centroizquierda a partir de la Concertación para plantear su propia agenda condicionando su apoyo a proyectos específicos del gobierno al hecho de que no hubiera ningún retroceso en materia de derechos humanos, de protección social, que no haya ningún tipo de regresión hacia la pureza del modelo neoliberal… Este era el escenario pre-terremoto, era lo que estaba en juego. Luego del terremoto se podría decir que esta idea de eliminar la política del presidente Piñera queda favorecida, porque frente a la tragedia se dice unámonos todos, no discutamos, colaboremos… Por otro lado analizando algunos nombramientos del gabinete, grandes empresarios en cargos dirigenciales, Piñera aún no se desprendió de acciones de Lan Chile como había prometido, duplicó su riqueza según al revista Forbes en este ultimo año, frente a todo esto hay que estar muy atento a distinguir entre lo que es una propuesta de emergencia la cual se puede mezclar con un proyecto de reconstrucción… El problema es que junto con colaborar en lo que es superación de la emergencia, alivio del sufrimiento, se introduzca en los procesos de reconstrucción un proyecto de política neoliberal. Uno los problemas es que toda la temática propiamente política, por ejemplo la reforma de la Constitución, queda casi inevitablemente postergada, lo que no es bueno…
MHG: Recordaba el tema de la reforma constitucional a propósito de lo que usted menciona: el centralismo impide en la emergencia la efectividad del socorro y la asistencia del Estado…
JCV: Así es. Tengo la impresión que los aspectos más políticos de debate van a estar relacionados a: mas allá de la solidaridad que fue capaz de movilizarse en la emergencia, es que tipo de sociedad estructuralmente solidaria, estructuralmente cohesionada a través de su sistema productivo, de su sistema de organización institucional y administrativa queremos construir? Tengo la impresión que ese debate puede ser soslayado, lo cual es muy malo…
MHG: Esta implícito en lo que usted dice un dato que hubiese sido una política a trabajar, corríjame si no es así, Chile estaría dentro de los diez países de mayor inequidad social?
JCV: Tengo entendido que sí. Dentro de los países de Latinoamérica está dentro de los dos o tres países con mayor inequidad. Hay que tener en cuenta lo siguiente: si se toma la inequidad en el término estricto, en término de distribución del ingreso, esto se corrigió por el gasto social. Una diferencia enorme entre ricos y pobres, al introducirle un gasto social vía del Estado, origina una mejor redistribución. Esto quiere decir que en Chile falta enormemente una reforma tributaria y por otro lado que el gran riesgo es que en un gobierno de derecha el gasto social de algún modo disminuya. En este sentido podemos volver a lo que se llama la distribución en el origen, primitiva del ingreso la cual en Chile es muy desigual…
MHG: Hay datos que al menos engañan a un lector bienintencionado. El analista chileno Eugenio Tironi nos comentaba que siete de cada diez estudiantes universitarios chilenos es primera generación…. Es un salto cualitativo extraordinario Cómo se condice con lo que usted menciona?
MAG: Lo que usted menciona es un dato real. Sucede que hay que tomar en cuenta que Chile vivió un proceso de transformación en los últimos veinte años enorme. Es el país con renta per capita mas alta de América latina, U$S 14 mil. En los rankings internacionales está en los primeros lugares de Transparencia… Todo es cierto, hay una enorme movilidad social, sobre todo en la cuestión educacional, donde efectivamente el 70% de los estudiantes universitarios sus padres no completaron la educación secundaria o no tuvieron acceso ala universidad. Por un lado está la enorme desigualdad del ingreso y por otro lado está estos fenómenos… Los sectores que más aumentaron el consumo en bienes, son los sectores populares. Hubo una superación, no total, pero extraordinaria de la pobreza. Lo que no significa haber disminuido en la misma manera la desigualdad.
MHG: Yendo a los resultados electorales en qué lugar perdió los votos la Concertación?
MAG: Los análisis que he realizado me permiten señalar lo siguiente. En términos estrictos se cumplió una profecía que yo había señalado hace tiempo: en un escenario posplebiscito y que reproducía una situación de plebiscito, la derecha no podía ganar pero la Concertación podía perder. De hecho en la primera vuelta, más que una derrota electoral se produce una derrota política, o sea que la Concertación llega con un electorado dividido con más de un candidato. La votaciones en torno al 50% que siempre la concertación tenía, se dividió. En la segunda vuelta en cambio no hay una derrota política porque de hecho el campo del No del plebiscito se vuelve a unir, pero hay menos gente que vota por la Concertación. No es que haya habido un traslado importante de votantes desde la Concertación a Piñera sino que hubo gente que no votó por la Concertación, no voto por nadie, no fue a votar. Este es un electorado que podríamos ubicar en un porcentaje de gente en el cual el paradigma de la acción política ha cambiado. Gente en la cual, producto de la descomposición de las clases medias, priman aspiraciones individuales y la política deja de ser un criterio en el cual tomar decisiones, por lo tanto hay mucho de descontento, de voto castigo… Hay que tomar en cuenta que la diferencia fue mínima, no hubo terremoto electoral en la segunda vuelta, hubo una diferencia mínima… que decidió la elección…
MHG: En Chile Es obligatorio ir a votar?
MAG: La situación en Chile que se vino repitiendo hasta ahora, es de inscripción voluntaria y de voto obligatorio. Esto hace que alrededor de tres millones de personas no se haya inscripto… Quien no se inscribe, no vota. El que se inscribe, es obligatorio que vaya a votar. El nivel de abstención es baja. Lo que se aprobó en la última reforma constitucional es algo por un lado muy serio y positivo que es la inscripción automática. Pero por el otro lado se aprobó algo aberrante: el voto voluntario. Está demostrado en todas partes del mundo que cuando se pasa de voto obligatorio a voluntario, disminuye el electorado y sobre todo se elitiza, votan los que tienen mejor condición económica.
MHG: Terremoto de por medio, en las primeras acciones de Piñera hay una diferencia sustancial con lo prometido en campaña?
MAG: Antes del terremoto, desapareció del discurso todo el tema de mantención de protección social instalado por Bachelet, para mi fundamental. En segundo lugar se empezó a señalar que muchas de las promesas no se iban a poder cumplir totalmente, habría que graduarlas porque no se contaba con los fondos que se esperaban… Sucede el terremoto, y a partir de ahí en el discurso se dice que se mantiene lo esencial del programa pero adecuado a las prioridades de la reconstrucción. En ese sentido se acaba de anunciar lo que fue una propuesta de campaña, de ambos candidatos, el bono marzo, bono de una cierta cantidad de dinero que se da a familias de cierto sector social, va a ser de menor importe que lo que se había anunciado. Esto lo explican diciendo que deben atender las prioridades del terremoto… Tengo la impresión que va haber cambios de discurso de lo que eran los temas centrales de la campaña a temas que aparecen prioritarias en la reconstrucción chilena…
MHG: Como analiza la reacción social que lleva a la rapiña, el saqueo? Es un elemento aislado, o se ha masificado?
MAG: Esa fue una cuestión de los primeros días y en algunos lugares. Era sorprendente verlo. Las mujeres entraban a los supermercados y se llevaban alimentos y productos de primera necesidad. Por otro lado hombres que transportaban plasmas, televisores, aparatos electrónicas. Uno podría decir que hubo una diferencia de género, en un caso hubo pillaje y por el otro lado hubo desesperación… El problema del saqueo y de la delincuencia tiene la explicación en que en situaciones como esta se pierden los parámetros fundamentales incluso de lo que es bueno y es malo. Por lo tanto actúa por un lado el instinto y también el sustrato cultural que en el caso chileno en el último tiempo tiene ver con un mayor individualismo, y una pérdida del sentido de comunidad… Importa uno y no el país… Hay que tener en cuenta que la mayoría de los otros sectores no ingresaron en esto, por lo tanto el sustrato cultural chileno más ligado a lo comunitario siguió actuando. Por otro lado hubo enormes muestra de solidaridad como la organizada por Teletón y actitudes en donde hubo una devolución de lo robado. Esto revela que hay en el fondo una conciencia culpable…
***En la actualidad es Profesor Titular del Departamento Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de Universidad de Chile. Es también Profesor de la Escuela de Política y Gobierno de la Universidad Nacional San Martín, Buenos Aires y de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano.
– Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales (2008)
– Presidente del Comité Organizador Local del 21 Congreso Mundial en Ciencia Política a realizarse en Santiago de Chile en Julio de 2009
