Lic. Julio Bárbaro: -Licenciado en Ciencias Políticas en la Universidad del Salvador (1966), Referente histórico del Peronismo Nacional, escritor y pensador argentino. Su último Cargo en la gestión pública fue entre 2003 y 2008 como Titular del Comité Federal de Radiodifusión (COMFER),1 durante las presidencias de Nestor Kirchner y Cristina Fernández. A su vez, fue durante 1989 y 1991 Secretario de Cultura de la Nación Argentina.
"Este gobierno está enfermo”
“El ciclo histórico se agotó”
“El gobierno demoniza a Scioli y Macri”
“Todo esquema mata el pensamiento”
“El próximo Presidente tendrá que empezar en vez de buscar el desarrollo
“Macri es la expresión del 64% en Capital Federal”
MHG: Me impactaron dos temas dentro del discurso de la Presidente en conmemoración del 25 de mayo de 1810: uno, fue el relacionado con la compra de dólares, si no hay reconocimiento de lo que noes está pasando, mal podemos esperar soluciones; y el otro es el de la pertenencia, el cual usted ha destacado mucho, me refiero a la cuestión amigo-enemigo.
JB: Me parece que el discurso está agotado como tal… yo ya no le doy tanta importancia, la palabra se va debilitando en la medida en que uno excede su uso, como todo lo humano. A mí lo que me molesta a esta altura de los acontecimientos es la realidad que ella nos deja. Y esa realidad lastima a una sociedad que siente que vuelve la crisis, que el ciclo histórico que habíamos encarado no era un espacio de adelanto, de crecimiento de la sociedad, escalones hacia una estabilidad, si no eran como siempre mantazos. Cuando terminó el ciclo de Menem todos sentimos que habíamos perdido unos años, 10 años de retroceso, yo no diría que ahora hay retroceso pero no estamos tan distantes, la vuelta al dólar es la vuelta al miedo al mañana, cualquiera sea la explicación que den… Néstor Kirchner había logrado que esta sociedad salga del miedo al futuro, Cristina nos ha devuelto a ese lugar, después que diga cualquier cosa, pero son las trampas que con las palabras le hacemos a la realidad.
MHG: La Presidente, en su visita a la sala de periodistas de la Casa de Gobierno, ha dicho que ella habla en sus discursos, y agregó “no esperarán que me critique”…
JB: A veces sigo sus discursos y otras veces, no. pero tengo en claro hace bastante tiempo en mi relación con el gobierno, que el discurso no logra corregir los dolores y las desviaciones que produce la realidad.
MHG: Scioli amaga y se resguarda cuando dice que le gustaría se Presidente, pero al mismo tiempo dice que si nuevamente se postula Cristina Fernández, el desiste de su candidatura?
JB: Scioli tiene una forma de moverse para sobrevivir en un gobierno que es enfermo en el sentido de la herencia. Cuando usted toma Chile, Uruguay, Brasil cada presidente está cautivando, ayudando y apoyando a quien eligió de sucesor. En nuestra realidad la idea del heredero es psicológicamente la idea que se va a acabar su tiempo, con lo cual odian al heredero, odian a todo aquel que no es ella. Es posible que el gobierno limite económicamente, hay que ser cuidadoso en ir contra Scioli o Macri porque se hundiría el gobierno, la gente no es tonta, no va a culpar de los subtes sólo a Macri de todos los desastres que hace el gobierno, es infantil eso. Me parece que con Scioli pasa lo mismo, él tiene que esperar su momento político, porque en el caos actual no queda otra que administrar la realidad hasta que el gobierno llegue a su etapa final. Si adelantamos lo político en este contexto ya es demasiado.
MHG: Considera que haberse posicionado ha sido un error de Scioli?
JB: No, no, fue imprescindible después de lo de Mariotto, a Dios gracias Scioli ha logrado que Mariotto sea uno de las mejores ayudas para su imagen. Esto es lo que muestra el fin de un ciclo histórico… Otro ejemplo, cuando Moyano que era un dirigente sindical cuestionado se enfrenta con Cristina empieza a volver a ocupar el lugar de un sindicalista respetado por la sociedad. Y cuando tiran a Mariotto para destruir a Scioli, Mariotto logra que la imagen de Scioli crezca, entonces un ciclo se agota cuando un gobierno logra lo contrario que busca con sus gestos. Cada vez que hablan del dólar la gente se desespera más. No se recupera seguridad.
MHG: Conversando con los opositores Cómo advierten el por venir?
JB: Hay una cosa importante, qué quiere el gobierno? El gobierno quiere demonizar a Macri, éste sería la derecha y el mal. Pero Macri es la expresión del 64% de la Capital, enojarse con él es enojarse con la realidad. Yo no pienso como Macri pero me parece que la obligación de la democracia es respetar al adversario. Y en el caso de Scioli, en una sociedad donde el gobierno con todas las crisis que tiene demoniza a los dos candidatos que quedan en la realidad, algo hay, esta imbecilidad que este es derecha y el gobierno es de izquierda es un absurdo. Este gobierno de izquierda no tiene nada, por haber hecho meter preso a tres o cuatro enemigos de derecha no se volvieron de izquierda ni hacen justicia social. Y cuando vemos la realidad no estamos tanto mejor socialmente que hace nueve años. Entonces me parece que Scioli y Macri son las soluciones políticas que tiene Argentina. Y tienen una gran ventaja: conviven y no son extremistas, tienen sentido común… el sentido común después de este gobierno va a ser un elemento ideológico esencial en Argentina.
MHG: Cree que esta herencia de amigo-enemigo nos llevará tiempo deshacerla o hay una sociedad más madura?
JB: Hay odios que han sembrado… escucho jóvenes decir: “los medios monopólicos”… todo esquema mata el pensamiento. En un gobierno donde los medios que tienen son de un aburrimiento…siempre estuve acostumbrado que el peronismo fuera mayoritario, en estos momentos “6, 7, 8”, lo ven 150.000 personas y a Lanata 2 millones. Han logrado que lo que ellos llaman gorila, los siga una mayoría masiva que nunca había tenido, o sea, el fenómeno más masivo está del lado de la confrontación del gobierno. Hace muy poco tiempo del 54% de votos para el gobierno. ¡Cómo vieron tan mal esa cantidad de votos! En lugar de verlo como la posibilidad de tener cuatro años de gobierno con grandeza, con madurez, con paz, salieron al “vamos por todo”, lo cual siempre termina en nada.
MHG: Considera que ese 54% ya no está?
JB: Ese 54% era para una sociedad en paz … pero como está la sociedad hoy, con los temores que alberga, con los síntomas, porque la fractura de la CGT y el dólar es uno de los lugares de donde salimos cuando empezó el kirchnerismo, yo fui parte y me acuerdo de esas cosas. Todos los lugares de donde tuvimos que huir empiezan a retornar…
MHG: Si la Presidente no cambia algunas cosas y está a tiempo de hacerlo, parece que algunas cosas habrá que rehacerlas como lo hicieron Kirchner con Lavagna…
JB: La sensación que queda es que cuando en Uruguay, en Brasil y hasta en Perú un presidente toma la posta es para seguir un desarrollo, en Argentina el presidente que tome la posta va a tener que recomenzar en muchas cosas. Esa sensación es de dolor porque siempre arrastra la frustración de habernos equivocado, que es lo que nos pasó un poco con la nacionalización de YPF, yo quiero que la energía sea nacional, ahora me cuesta mucho festejar un fracaso, lo vendimos llenos de bienes y lo recuperamos vacío y cantamos la marcha y el himno… Hay una irracionalidad en lo que caminamos.
MHG: Le duele que el PJ, como dice Asís, le hayan dado un valium hasta marzo?
JB: Si, me duele mucho. Lo que han hecho en Capital Federal es desastroso. Lo ocupó el sindicato de porteros en la época de Menem y todavía está ahí. No hay partido, pero no es que no haya partido, odian al partido. Entonces el peronismo tiene que votar por Heller, por Ibarra, por Filmus, por la supuesta izquierda, porque ellos no quieren al peronismo, pero no se pueden sacar el sello del peronismo … La gente vota a Scioli y le explican que el que tiene la idea lúcida es Sabatella ¡que sacó el 5%!, entonces uno dice nos tomaron de idiotas. Una de las peores cosas que hizo el kirchnerismo es que muestra su desprecio al pensamiento de la gente y su no peronismo es el candidato testimonial, que no era otra cosa que tomar por idiota al otro: vote a Pepe que después yo pongo a Pito.
MHG: Qué rescata de estos nueve años del kirchnerismo?
JB: Lo más transformador fue devolverle al estado un poder central, un estado que había disuelto el menem-cavallismo, eso se recuperó como sociedad, esto de haber pasado a las empresas extranjeras a ser mayorías absolutas, toda esta degradación liberal fue muy mala y Kirchner nos sacó de eso. Lo peor del kirchnerismo fue la incapacidad de hablar con los que piensan distinto, que sólo son leales los obedientes y en alguna medida todos los que quedaron en su entorno tuvieron que ir devaluando o degradando u obligados a callarse. El espíritu crítico fue asesinado por esta concepción pragmática del sur.
MHG: Le han llegado los rumores del adelanto de las elecciones de medio término?
JB: Sí, pero me parece secundario. En el momento en que estamos esos rumores carecen de sentido porque aunque se adelanten estamos a una distancia tal que por ahora no alteran ni la mirada ni los resultados. Además creo que las elecciones presidenciales en la sociedad argentina, siempre tienen un resultado distinto a la legislativa. La legislativa tiene más dispersión que las presidenciales. Y la que viene van a tener dispersión, quieran ellos o no.
MHG: Moyano va hacia la representación gremial-política del peronismo?
JB: Sí, vuelve, porque cuando con Néstor Kirchner fuimos a buscar a Moyano y a Palacios fuimos a buscar al sindicalismo que hacía política, el otro sindicalismo era menemista, es decir, parecido a la Unión Industrial. En Argentina los industriales aplauden al gobierno porque necesitan depender de él y porque los industriales en serio fueron Frigerio y Gelbard… Uno va al encuentro de IDEA y se da cuenta que si hay alguien que no tienen noción en la Argentina es el empresariado, es triste pero es así. A mí me parece que Moyano se queda con el sindicalismo político y el resto es un sector empresario. Los gordos son propietarios de obras sociales pero ya hace demasiado tiempo que no expresan nada político y cuando lo expresan quedan como el titular de Luz y Fuerza, uno se dice: “¡uy, que tendrá que ver esto con la política y con el sindicalismo!” Es más cercano al papelón que al pensamiento.
