Dra. Diana Cohen Agrest: Doctora en Filosofía y magíster en Bioética Ultimo libro: AUSENCIA PERPETUA (Inseguridad y trampas de la (in)Justicia), y "NIBESTIAS NI DIOSES" . mamá De Ezequiel, de 26 años asesinado en julio de 2011 en un robo en Caballito. Sebastián Pantano (26), homicida confeso de Ezequiel Agrest, recibió una pena de 18 años y 6 meses de prisión por el crimen del estudiante de cine, luego de que la Cámara de Casación anulara la condena a perpetua que pesaba sobre él porque valoró a su favor que haya pedido perdón. Los jueces establecieron que se le de por cumplida el 10 de octubre de 2030. Los padres de Ezequiel apelaron la decisión.
“Apenas una persona es encarcelada se pone en movimiento el negocio judicial, en esto entran los policías, los penitenciarios, los jueces, los abogados defensores y hasta los fiscales”
“Tenemos una justicia penal invertida”
“Culpar a la policía es como culpar a la maestra y exonerar a la directora.la policía forma parte de todo este negocio judicial”
“Hay que cambiar el sistema carcelario, pero no hay voluntad política de cambiarlo. Concretamente, en el año 2014 se destinaron al centro cultural Néstor Kirchner, el antiguo palacio de correo de la ciudad de Buenos Aires 500 millones de pesos, y se destinó a nuevas cáceles 55 millones”
“Liberar a un delincuente antes de lo que estipula la ley es en realidad nocivo para el delincuente, para sociedad y para los deudos”
“25 años es el plazo que necesitan los familiares de la víctima como para poder realmente elaborar esa pérdida y dar el perdón. Y cuando se habla con forenses y psiquiatras que trabajan en la justicia ellos reconocen que ese es el tiempo que necesita también el homicida para poder reconocer el mal cometido y reincorporar la norma y poder ser excarcelado y reintegrarse a la sociedad”
“Uno tiene dos caras, una pública y la otra es la cara privada que es la que comparto con mi familia y seres queridos, con todo aquello que me da fuerza para poder levantarme cada mañana”
“La cara pública es una cara que de alguna manera tengo que cambiarla, porque yo no puedo hacer nada para traer a la vida a mi hijo, pero si puedo hacer para que otros no mueran, pero para eso necesito el apoyo de la gente, de la sociedad civil, porque somos los que corremos más riesgos”
“Lamentablemente, la dirigencia está narcotizada por intereses espurios y, que, además, en general están rodeadas y protegidas precisamente por un aparato que pagamos nosotros.”
“Somos nosotros los que nos tenemos que enfrentar a ese descaro, todos estamos sufriendo la pérdida de nuestros hijos. Estoy tratando de despertar a la ciudadanía para que escape a esa cultura que se instaló acá supuestamente bien pensante, que se basa en la inversión de la víctima y el victimario”
“En el narcotráfico intervienen no sólo sobre los chicos que están siendo instrumentos de poderes mucho más altos, sino que está atravesado por el poder político, el poder policial, el poder penitenciario y por toda la clase dirigente que está gobernando nuestros destinos.”
MHG: Por qué no nos hace un resumen del enfoque que ha hecho respecto de la justicia penal en el país en su artículo escrito en el diario La Nación “Futurología en la justicia penal”?
DCA: Primero, lo que está en juego es la liberación de quienes han cometido delitos, de los tantos jueces garantistas que hay, que liberó reiteradamente a delincuentes que volvieron a matar, es el juez Axel López, que en su momento había liberado a una persona que había matado a toda la familia Bagnatto, del barrio de Flores, y esta persona que era de origen español fue extraditada a España, cuando volvió le pidieron desde migraciones datos de los antecedentes y él nunca respondió. Ese fue el primer caso de este juez. El segundo, es el caso de la muerte de Soledad Bagna, que fue muerta por un vecino que también había sido excarcelado por este juez. Y, el último, es el de Tatiana Colories que fue asesinada por un remisero, en el norte del país, que unos días antes había sido liberado por Axel López. En su momento tanto los Bagnatto como el padre de Bagna pidieron el juicio político para este juez y les fue denegado. Ahora las Madres del Dolor están pidiendo el juicio político por el caso de Tatiana y están siendo acompañados por el único sobreviviente del caso de Flores y por los Bagna. Pero el tema es el siguiente: se tiene que reunir el plenario de consejeros del Consejo de la Magistratura para ver si le dan curso al juicio político a este juez. Curiosamente se tenían que reunir la semana pasada pero esa reunión no se hizo y una de las cosas que se sospecha es que están tratando de estirar de todos los modos posibles el plazo porque en noviembre cambia el consejo y el juez con los nuevos vientos pueda ser eximido de ese juicio. Esto no llama la atención porque ya se trató la cuestión del juicio político a otros jueces y nunca se llegó a nada. Estos son los hechos.
MHG: Sucede que no se sabe si un detenido se aprovechó de una salida transitoria para seguir delinquiendo o pagó para salir.
DCA: En primer lugar, tiene que pagar un precio porque es un negocio del poder judicial. Apenas una persona es encarcelada se pone en movimiento el negocio judicial, en esto entran los policías, los penitenciarios, los jueces, los abogados defensores y hasta los fiscales. Me pasó a mí en carne propia, cuando se estaba juzgando al asesino de mi hijo, el fiscal, que es el responsable de acusar al condenado, me dijo que veía arrepentido al asesino de mi hijo Ezequiel. Tenemos una justicia penal invertida. En mi artículo, que es bastante teórico, lo que trato es de examinar las herramientas que argumentan los defensores de Axel López, es decir, todos los miembros de la familia judicial, que están levantando las voces defendiéndolo y sostienen que no es el momento de hacer futurología, concretamente el juez en el momento que tiene que decidir si tiene que excarcelar o no a quien mató, tiene que saber cómo va a reaccionar en el futuro el delincuente.
MHG: Cómo ve la justicia que debiese ser, la policía que debiéramos tener?
DCA: La policía, creo, forma parte de todo este negocio judicial. Digo siempre que culpar a la policía es como culpar a la maestra y exonerar a la directora. La policía viene de extracciones sociales y culturales muy distintas, es decir, aquello que no debe ser aprobado, pero por lo menos puede ser contemplado en la policía, es inadmisible en un juez. No podemos poner a la policía en el mismo nivel que el poder judicial. Porque son poderes que funcionan en colaboración pero que vienen de extracciones culturales y sociales muy distintas. Digo esto porque desde hace mucho se viene hablando de la maldita policía, que son los términos a los que se apeló para calificar a la policía de la provincia Buenos Aires, y no digo que la policía no sea responsable, pero ésta forma parte de un sistema y culpar a todos es precisamente llevar adelante la política del tero. Estamos culpando a una policía y estamos dejando de lado a aquellos a los que habilitan la puerta giratoria. Creo que eso forma parte de una mentalidad falsamente progresista donde estamos permanentemente buscando culpar a la policía, y lejos de defenderla, pero viendo la cuestión desde un punto de vista macro, están los penitenciarios y también están los jueces, y los que firman las excarcelaciones son los jueces. Y volvemos a esto de hacer futurología, si ese juez no firmaba se ahorraban vidas, es verdad que estamos dejando de lado el valor de la libertad, pero cuando comparamos el valor de la libertad con el valor de una vida humana, el valor que se debe privilegiar es una vida humana. Si no podemos saber qué va a hacer un tercero en un futuro, entonces dado los antecedentes de se individuo que delinquió o mató hay que dejarlo adentro, ante la duda hay que salvar vidas y hay que darle al que mató la posibilidad de expiar su propia culpa. Lamentablemente la justicia en Argentina no toma en cuenta lo que se llama la justicia distributiva, es decir, la necesidad de que aquel que cometió un delito gravísimo tenga un tiempo lo suficientemente prolongado como para poder reconocerse como un sujeto moral que cometió una falta contra un tercero.
MHG: De qué manera podemos rehabilitar al que cometió faltas si la cárcel no corrige?
DCA: Hay que hacer una aclaración, la constitución del 53 no habla de rehabilitación, esos ideales los han formulado en el año 1996 por una ley que se dio en el gobierno de Menem, después de haber firmado los tratados internacionales, que siempre digo que nos obligaron a ceder nuestra soberanía jurídica. El tratado de San José de Costa Rica y otros tratados internacionales que fueron firmados por muchos países, muchos de ellos también establecieron restricciones y no se sometieron a todos los articulados, los mismos que hoy nos obligan a obedecer normas que están en contra del sentido común y de la realidad social que nos asola en estos momentos. Pero la pregunta es: una persona que mató puede en 2 o 3 años reinsertarse y puede hacer una expiación del mal cometido?
MHG. Creo que en este sistema carcelario, no.
DCA: Hay que cambiar el sistema carcelario, pero no hay voluntad política de cambiarlo. Concretamente, en el año 2014 se destinaron al centro cultural Néstor Kirchner, el antiguo palacio de correo de la ciudad de Buenos Aires 500 millones de pesos, y se destinó a nuevas cáceles 55 millones. Si se comparan ambas cifras se ve que no hay ninguna intención de reformular todo el sistema carcelario. Y no podemos por una deficiencia de hecho, si bien es cierto que son una escuela del delito, no podemos largar gente que vuelve a delinquir. Porque desde el punto de vista del victimario no se le da la posibilidad de reintegrarse a la sociedad y, desde el punto de vista de la sociedad, estamos poniendo libre a una persona que delinquió y que va a estar presa de nuevo, como lo prueban el 65 % de los casos en la provincia de Buenos Aires y me imagino que demasiado similar a otros lugares del país. Y, por último, es una burla para la persona que sufre una pérdida, a la víctima y a los familiares que quedan. Liberar a un delincuente antes de lo que estipula la ley es en realidad nocivo para el delincuente, para sociedad y para los deudos. Le cuento una anécdota: voy a una asociación de padres que se llama Renacer, que reúne a padres que perdieron a hijos, se hacen reuniones que se llaman Talleres de Especificidad, donde se reúnen en distintos colegios, están los padres que perdieron a sus hijos por suicidio, a los que perdieron a sus hijos por enfermedades terminales, y uno de ellos dedicado a los padres de hijos asesinados. En el último de éstos éramos 6 padres y había como una especie de juego grupal, donde había una serie de palabras donde cada uno de los padres tenía que decir algo de ellas, como el caso de amor. Y una de las palabras era perdón, cuando tuvimos que dar nuestra impresión de cuánto habíamos perdonado cada uno de nosotros, de 12 personas sólo una dijo que podía perdonar, y la que podía perdonar era la que dirigía el taller, yo me acerqué y le dije cómo había hecho, y me dijo que al hijo hacia 25 años que lo habían matado y que hacia recién 2 ó 3 años había podido perdonar. Ahí pensé ¡ Qué sabia que es la ley que se aplica en nuestro país, por más que hoy esta justicia pseudo garantista está distorsionando y que se aplica en la mayor parte de los países en donde funciona la justicia, la pena es de 25 años. Es el plazo que necesitan los familiares de la víctima como para poder realmente elaborar esa pérdida y dar el perdón. Y cuando se habla con forenses y psiquiatras que trabajan en la justicia ellos reconocen que ese es el tiempo que necesita también el homicida para poder reconocer el mal cometido y reincorporar la norma y poder ser excarcelado y reintegrarse a la sociedad.
MHG: Cómo puede seguir todos los días en pie?
SDCA: Creo que uno tiene dos caras, una pública y la otra es la cara privada que es la que comparto con mi familia y seres queridos, con todo aquello que me da fuerza para poder levantarme cada mañana. La cara pública es una cara que de alguna manera tengo que cambiarla, porque yo no puedo hacer nada para traer a la vida a mi hijo, pero si puedo hacer para que otros mueran, pero para eso necesito el apoyo de la gente, de la sociedad civil, porque somos los que corremos más riesgos. Porque, lamentablemente, la dirigencia está narcotizada por intereses espurios y, que, además, en general están rodeadas y protegidas precisamente por un aparato que pagamos nosotros. Entonces somos nosotros los que nos tenemos que enfrentar a ese descaro, todos estamos sufriendo la pérdida de nuestros hijos. Yo estoy tratando de despertar a la ciudadanía para que escape a esa cultura que se gano acá supuestamente bien pensante, que se basa en la inversión de la víctima y el victimario. Lamentablemente una vez que la víctima está muerta, toda la dirigencia política y cultural, o gran parte de ella, se pone en lugar del victimario, que según el ideario zaffaroniano vigente, mató simplemente porque es una víctima de la sociedad y no le quedaba otra cosa que hacer que lo que hizo. Pero llamándome ustedes desde el lugar que me llaman, ciudad atravesada por el narcotráfico, hoy en día tenemos que tomar consciencia que en el narcotráfico intervienen no sólo sobre los chicos que están siendo instrumentos de poderes mucho más altos, sino que está atravesado por el poder político, el poder policial, el poder penitenciario y por toda la clase dirigente que está gobernando nuestros destinos.
