«Es difícil describir lo que uno siente cuando, destruyen de manera tan poco empática un proyecto…. ¿para qué vamos a usar la palabra empática si esta no es la característica del gobierno que está, por el momento, en el poder?»
«…Nunca ha sido fácil en este país trabajar en ciencia, pero mucho menos lo ha sido comunicar la ciencia a la gente.»
«…La comunicación pública de la ciencia no es una actividad que los organismos que financian ciencia y tecnología profesional en el país apoyen realmente. No significa para la persona que realiza esa actividad algo que lo beneficie en su carrera profesional.»
«…Uno lo hace porque tiene ganas, porque cree que es absolutamente importante, porque sin comunicar ciencia estaríamos peor que hoy respecto del reconocimiento público de la actividad del científico y la científica. Pero no es algo que realmente te permita, por ejemplo, lograr las promociones en la carrera. No vale nada este tipo de actividad para el aspecto profesional.»
«Sí tiene un enorme impacto en lo emotivo, en lo sensible, en lo que la gente quiere, porque hacer comunicación de la ciencia implica ponerse en el lugar del receptor, de la gente.»
«Entonces, uno debe hacer una actividad en donde tiene que salir completamente del esquema de un investigador, que tiene ciertas reglas, y seguimos el método científico y toda esa historia que envuelve a la investigación, para hacer algo con la gente, no para la gente; con la gente.»
«Vamos a hacer lo que podamos. También hay que reconocer que a veces nuestros tiempos pasan…. Me acordaba un poco de El Señor de los Anillos, ¿no?: el tiempo de los Elfos pasó y ahora es el tiempo de los hombres…. No sé qué tiempo es este que nos toca vivir, no es el tiempo que quisiéramos.»
«Los investigadores científicos en este momento tenemos todos los recursos económicos recortados. En otro momento capaz que hasta hubiera puesto plata de mi sueldo, pero los sueldos ya sabés lo que pasa con los sueldos científicos: un 40% depreciados. No estamos como para hacernos cargo de estos costos.»
«Una inversión importante que en su momento fue financiada por el Observatorio Pierre Auger y en su versión final, la que fue cedida al ex Ministerio de Ciencia y Tecnología y que transformó a esta instalación en itinerante, fue financiado por lo que se conoció como COFECyT, que ya no existe más tampoco, el Consejo Federal de Ciencia y Tecnología de la República Argentina.»
«Esta instalación efectivamente tuvo más de una etapa, tuvo un prototipo y un diseño final. Implicó dinero, por supuesto, porque gratis este tipo de cosas no se pueden hacer, y personas que lo realizaron.»
«.Hace un par de años, ya rescatamos cosas de Tecnópolis, las trajimos en un momento en donde todavía se podía, como el módulo táctil de Marte, la balanza planetaria, el espectrógrafo multifuente, están en el Museo del Planetario de Malargüe. ¡Menos mal! ¡Menos mal! Pero bueno, el Planetario para Ciegos estaba en uso hace dos años y por eso no lo trajimos.»
«El CONICET no estuvo involucrado, hubo un error en la transmisión de la información inicial.»
«CONICET fue parte de reuniones en donde se comentó que había cosas que había que llevarse. CONICET también tenía cosas en Tecnópolis, trató de salvar lo que se pudo, de distribuir lo que se pudo.»
«Parece que en Santa Fe, por algún motivo que no sabemos, había más interés. Cómo se enteró la provincia de Santa Fe y no se enteraron otras provincias, lo ignoro. Así es que llegó gente de Santa Fe y se llevó muchísimas cosas.»
«Y para que no parezca esto que es algo personal, que no quiero que sea personal porque estamos hablando de un desarrollo para la gente, financiado por el gobierno nacional, pasó lo mismo con los dinosaurios. También iban al volquete,Y finalmente el Museo de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia, que está en Parque Centenario, en Caballito, ahí en Capital Federal, los recibió. Pero tampoco saben cómo instalarlos, no saben si están enteros. Esos dinosaurios no son solo maquetas; eso es mecatrónica.»
«Yo facilité a la gente del Planetario de Rosario nuestras memorias técnicas, los instructivos de armado, los instructivos de uso. Nuestro producto no es solo el producto, es un montón de material y de manuales, información auxiliar con la que contaba sin lugar a dudas Tecnópolis…»
«…finalmente pude ver fotos, pues yo no tenía ni fotos. Faltan cosas. Yo creo que eso estaba todo en cajas con rueditas y manijas, porque era itinerante, se podía guardar todo y transportar con seguridad de un lugar al otro… habrá que ver qué falta y qué no falta.»
«Por ejemplo, toda la parte digital que manejaba el planetario, computadoras y ese tipo de cosas, no están más… esta instalación, que se manejaba automáticamente, sin necesidad de un operador permanente no està … hay que reconstruir todo.»
«…hubiera tenido sentido si me hubieran avisado, porque eso es lo que a mí más me dolió, porque todo el mundo sabe quién hizo esa instalación. Que nadie me hubiera llamado para decirme: “Mirá, están desarmando esto y si nadie lo quiere, su destino es la basura”. Y esto ocurrió a fines de junio, es decir, no es que fue hace 24 horas, son dos meses. Aquí en la Argentina dos meses es como dos años.»
«Es decir, hubo tiempo y en el Ministerio de Ciencia o en el ex MinCyT, en la Secretaría, todavía hay gente que me conoce, no es que están todos despedidos. Que no me hayan avisado es lo que a mí más me dolió. Yo podría haber decidido: “No, no tengo recursos, no tengo forma, no lo quiero”…»
«Si el Planetario de Rosario tiene la voluntad, yo solo puedo ayudarlos y ver si lo podemos rescatar. Hay que ver también si hay interés. Te decía, los tiempos cambian, las cosas se modifican. Si yo tuviera que ahora idear otro… otro producto parecido, otra instalación parecida, y no sé si haría lo mismo. Seguramente no, pero bueno, veremos. Lo discutiremos.»
«Un diseño como este no existe en ninguna parte. Porque este planetario tiene una concepción completamente diferente a lo que, por ejemplo, promueve y mantiene y lleva adelante el Planetario de Buenos Aires, en donde hay cosas que se denominan “planetarios para ciegos”, pero la visión del cielo es completamente opuesta a la que nosotros proponemos.»
«En el mundo no hay cosas iguales. Hay pequeñas creaciones, principalmente producto de pequeños grupos, en escuelas, en algunos museos, pero muy muy chiquitas y completamente diferentes*
*El nuestro era un espacio inmersivo en donde vos te metías en la noche, en pleno día, por supuesto, como en cualquier planetario, pero en donde podías tocar el cielo con las manos.»
«Había una conjunción de cosas en donde se apelaba a lo térmico, a lo táctil; había adaptaciones para sordos; estaba el ambiente nocturno en el que te metías cuando entrabas a este espacio, pequeño, por supuesto, porque era muy complicado mantener ese espacio cerrado, había extractores de aire…»
«Nosotros tenemos un estimado de unos 5 millones de personas habiendo pasado por esta instalación.»
«Más que planetas, el planetario tenía estrellas, porque los planetas son objetos que van cambiando de posición a lo largo del año y de los años, no están siempre en el mismo lugar, pero las estrellas permanecen en el mismo lugar por períodos de tiempo enormes.»
«El planetario cuando está instalado, tiene un domo que no está a una enorme altura, sino que está a la altura de tu brazo extendido. Entonces vos podés ir reconociendo con la mano, en un domo, las constelaciones que están representadas con leds.»
«…vos podés poner un encapsulado que te permita representar distintos tamaños y el tamaño se correlaciona con los brillos: más brillante, más grande. Son capsulitas de plástico, las vas tocando y vas dándote cuenta que algunas son más grandes que otras, entonces más brillantes, menos brillantes.»
«Pero a la vez, si vos ves, los leds tienen colores. Entonces, como las estrellas tienen colores y están relacionadas con su temperatura superficial, si ves podés darte cuenta de cuáles son más calientes y cuáles son más frías. Eso está vinculado con su masa. Si sos un ciego, obvio que no ves los colores, pero podés detectar sus temperaturas, y con la temperatura se hace una equivalencia con el color: más caliente, más azul, porque azul es más temperatura, más energía.»
«Y por otro lado, el ambiente del planetario es un ambiente en donde la temperatura estaba controlada. Entonces entrás y es como si se te hiciera la noche: no necesitás darte cuenta de que hay o no luz —no hay luz en general— y se encienden las estrellas para los que ven; pero para los que no ven, baja la temperatura, es de noche, se siente el ruido del ecosistema nocturno, es decir, aparecen los grillitos y las ranitas. Y por otro lado, hay un sistema para que puedas sentir el perfume del pasto, si estuvieras en un ambiente campestre.»
«Entonces, el ámbito interior está libre de obstáculos, no tiene bancos ni nada, vos te parás y empezás a recorrer el cielo guiado por un… un audio que estaba pregrabado, en donde te cuentan una serie de historias que te permiten ir reconociendo ese cielo estrellado, las historias míticas asociadas con las constelaciones, que te cuentan de qué manera el cielo se puede transformar en una brújula y en donde todas las constelaciones, los puntos cardinales —porque está marcado el horizonte, por supuesto—, todo está señalizado en… en código Braille…»
«Y para la gente sorda, había instalado una pantalla con un nivel de iluminación baja para que no moleste a la gente que tiene visión, porque el planetario era para todo el mundo, pero suficientemente iluminada para que una persona sorda pudiera ver el video del intérprete de lengua de señas.»
