“No estudié periodismo, no tengo ninguna licenciatura en comunicación, arranqué a los 19 años, son 50 años en 4 países, en tres idiomas, nunca dejé de ejercer el periodismo”
“El año que viene se cumplen 30 años de mi programa de radio “Esto que pasa”. En un país tan poco afecto a las continuidades, me parece que es un logro”
“En el periodismo la persona que no tiene apetitos, que el diario, la radio, o esta charla no le provoca la más mínima intriga, bueno… ya somos demasiados y los egresados a duras penas pueden escribir”
“Es un año en que se han dado muchas pérdidas, la de mi madre que vivió una larguísima vida y por suerte no hay nada que lamentar, más los problemas de salud de los que estoy saliendo con tenacidad”
“En el primer artículo que escribí en Perfil cuando salí de una operación muy grave, ese artículo se llamó Caerse, en él escribí sencillamente que uno va por la calle y va por la vereda y hay una baldosa levantada y sin tener un segundo para reflexionar está de cara al piso, te caíste. Yo entendí que la vida es eso, que uno puede permanecer activo, laborioso, erguido, enérgico y de pronto hay una baldosa levantada y te caes. Bueno caerse es la posibilidad de levantarse”
“Los hombres del juicio, es un libro que me ha dado satisfacciones grandes y cuando la “jornada” termine, que espero que falte mucho, es un libro que lo voy a mirar como el libro que siento mayor orgullo”
“El juicio a las Juntas fue una hazaña argentina, que encabezó el presidente Alfonsín, fue un episodio de heroísmo sin par, recuerdo que faltaban en Chile 5 años para que se fuera Pinochet y Uruguay y Brasil estaban chapoteando en los inicios de sus democracias”
“Si me preguntan de qué me siento orgulloso como argentino, respondo sin dudar del juicio a las juntas militares”
“Con respecto a la Conadep de la corrupción es un concepto con el cual tengo varios reparos. en Argentina, lo que sobran son leyes, la corrupción está bien equipada al respecto”
“En estos 10 años se ha llevado a cabo un plan de “guerra cultural” que se denominó de un modo totalmente artificioso como “garantismo”… y eso no es garantismo, lo que ha Argentina ha sufrido es el embate del abolicionismo”
“La cantidad de medidas cautelares, de excarcelaciones, de probation que ha habido en estos tiempos han ido instalando en la sociedad una idea de impunidad. Yo celebro que la presidente haya tomado el punto de vista contrario que ha sostenido hasta hace algunos meses. Y lo ha hecho porque las encuestas dicen claramente que es el problema número 1 de los argentinos y mire que tenemos el 40 % de inflación, la Argentina no está viviendo un paraíso”
“La posibilidad de usar autos blindados es admitir que somos impotentes. Creo que esto es una de las herencias, que es la más terrible. Las otras son subsanables”
“Esta es gente que no vino a entregar la banda. Hay que recordar que la Presidente recibió la banda de su esposo y ella de su hija, nunca Argentina experimentó una concepción del poder celular tan arraigada como la que tenemos”
“A hoy la oposición no se ha plasmado, como sí sucedió en Brasil, en Chile, o en Uruguay, con un equilibrio político ponderado, donde el ciudadano sepa dónde dirigirse”
“En la Argentina del 2014, de lo que nadie se ha salvado, -y perdón por ser muy tenebroso, no quiero serlo-, es ser una sociedad que ha terminado permeada por los conceptos más superficiales”
“Creo que en sectores de UNEN hay una especie de admiración por un kirchnerismo democrático. O sea, hay una identificación con muchas partes del programa social y económico del kirchnerismo, nada más que ellos lo harían de una manera más educada, más prolija, menos totalitaria. Lo que no es poca cosa”
“Van 7 años de gobierno de Macri y cualquiera que tenga memoria habrá escuchado que era la derecha. Yo desafío a cualquiera, sea radical, kirchnerista qué medida de Macri pude ser sinceramente calificada de eso modo. Al contrario, creo que se ha pasado de rosca con muchas medidas populistas: ir al cumpleaños de la hija de Rial, no se pierde nada que tenga que ver con los contactos humanos, los futbolistas, la gente del espectáculo. Miguel Del Sel parecía un MIDACHI realmente y hasta ahora ha tenido una tenacidad y una constancia llamativas. Siendo un tipo que podía haberse privado de meterse en política”
MHG: Este año se cumplen 50 años de tu vida en el periodismo
PE: Así es, en este año a partir de septiembre son 50 años ininterrumpidos de práctica de la profesión. Yo no estudié periodismo, no tengo ninguna licenciatura en comunicación, arranqué a los 19 años y este año me permití recordarlos porque son 50 años en 4 países, en tres idiomas, nunca dejé de ejercer el periodismo.
MHG: Cuándo mira para atrás en estos 50 años con qué se queda?
PE: Es difícil hacer balances satisfactorios de lo que uno no se arrepienta en dos minutos. Si lo hacemos estrictamente de mi trabajo de periodista, y era un trabajo que lo consideraba ocasional, pero luego de varios años me consideré periodista, incluso lo era desde muy chico ya escribía mis ensayos, recuerdo haber escrito una especie de crónica en el 55, en definitiva, tuve el enorme privilegio de haberme dedicado profesional y creativamente al periodismo, a la radio, a los diarios, a los libros, he publicado mucho…
MHG: Su último libro lleva el título de su programa de radio “Esto que pasa”
PE: Ese libro es el registro de un hombre grande, que va acumulando y exhibiendo datos, porque la práctica diaria de la radio, el año que viene se cumplen 30 años que estoy con el programa de radio Esto que pasa y con sus altos y sus bajos nunca dejó de estar en el aire. En un país tan poco afecto a las continuidades, me parece que es un logro.
MHG: En mi caso también hace 30 años que empecé con este programa Convenio. Y no es fácil. Pero al mismo tiempo es como que no ha pasado el tiempo.
PE: No, no es fácil y me hace acordar que esto arrancó con un capricho, con prepotencia de trabajo, en el 85, y esa práctica cotidiana de darle una editorial a la gente diariamente, me ha dado una familiaridad con las palabras que esto va pegado a mi vida como si fuera mi vida misma.
MHG: Yo escribía de muy joven con un seudónimo en el diario de Rafaela, mi ciudad natal, y nadie reparaba en él cuando llegaba el diario casa. Así uno va haciendo una vida.
PE: Aún cuando he tenido problemas de salud en este año, nunca he dejado de recibir a los jóvenes, a los estudiantes, que están preparando tesis, tesinas, anteayer vinieron dos chicas de 20 años que están iniciando la carrera de comunicación, siempre he recibido a los más jóvenes si creen que algo yo puedo darles ayuda. Yo creo que esto pasa con todas la profesiones, pero creo que el periodismo es un oficio, hay un llamado desde el profundo corazón, algunos dirán que estaba en mi mapa astral, otros dirán que estaba en mi destino, o lo que fuere, yo era esto: un chico de 10 años que se sienta escribir sin que sus padres se lo pidan y con una familia absolutamente ajena al periodismo, una especie de crónica como si fuese un muchacho maduro. Yo les digo a los chicos que está muy bien la semiología, el derecho a la información, que lean Lacán, Saussure, pero chicos si no les gusta esto vayan a hacer otras cosas. Lo mismo se puede decir de la medicina, a veces cuando veo, y este año con el contacto que tuve con los médicos, podrán tener la mejor especialización posible, pero se nota la vocación en ellos, más allá de la formación. Y en el periodismo creo que se trata de eso, la persona que no tiene apetitos, que el diario, la radio, o esta charla no le provoca la más mínima intriga, bueno… ya somos demasiados y los egresados a duras penas pueden escribir.
MHG: Qué hacía su familia?
PE: Yo tuve la audacia de publicar un libro que se llama “Me lo tenía merecido”, una memoria en donde los editores eligieron para la tapa una foto mía de cuando tenía 4 años. Y creo que fue muy premonitorio, porque quien vea la foto verá a un chico que no exhibe gran felicidad, está más bien metido para adentro, un poco triste, advertirá que es el mismo señor que hoy tiene con orgullo dos nietas. De modo tal que hay cosas que están plantadas en el destino. Ese libro fue una gran investigación de las raíces de mi propia familia, de todo lo que hicieron al venir al país. Ellos eran inmigrantes judíos. Tanto de parte de mi padre como de mi madre eran inmigrantes que venían de la Rusia zarista, lo que hoy se denomina Ucrania, lo que no existía en 1905, huyendo de los pogromos, que eran las persecuciones a judíos por parte de los cosacos, ya era inminente la revolución bolchevique, de esa zafaron porque no hubieran contado el cuento. Y vinieron para América, y una de las cosas que más me impresionó como nieto inquisidor con una abuela con la que hablaba bastante, es que ellos realmente cuando tomaron el barco iban a América, y podría haber sido Baltimore, Boston, Río de Janeiro y terminó siendo Buenos Aires, y eran chicos de 20 ó 21 años, hablaban el idioma ruso y el yiddish, y en un sentido eran laboriosos, trabajadores, sacrificados y, en el sentido más respetuoso, muy ignorantes, y trabajaron y armaron familias.
MHG: Sus ojos han recuperado la vivacidad que no tenía a los 4 años?
PE: Con sus idas y con sus vueltas, he tenido años maravillosos, como todo el mundo, y he tenido años preocupantes como este que se está terminando.
MHG: Pero estás bien de salud…
PE: Si, pero se han dado muchas pérdidas, la de mi madre que vivió una larguísima vida y por suerte no hay nada que lamentar, más los problemas de salud de los que estoy saliendo con tenacidad. A veces la vida somete a uno a pruebas que cuando uno mira se dice que valió la pena pelearla y en tal sentido es un buen año. Porque la vida no es una sucesión interminable de dichas, de logros, en el primer artículo que escribí en Perfil cuando salí de una operación muy grave, el cual tuvo mucha repercusión porque nosotros no hablamos de nosotros mismos; ese artículo se llamó Caerse, en él escribí sencillamente que uno va por la calle y va por la vereda y hay una baldosa levantada y sin tener un segundo para reflexionar está de cara al piso, te caíste. Yo entendí que la vida es eso, que uno puede permanecer activo, laborioso, erguido, enérgico y de pronto hay una baldosa levantada y te caes. Bueno caerse es la posibilidad de levantarse.
MHG: También es muy importante el libro suyo sobre el Juicio a las Juntas.
PE: Si, Los hombres del juicio. Es un libro que me ha dado satisfacciones grandes y cuando la jornada termine, que espero que falte mucho, es un libro que lo voy a mirar como el libro que siento mayor orgullo. Primero, porque la historia no había sido contada; segundo, es una historia excepcional; tercero, para un hombre como yo tan crítico de la sociedad, si me preguntan de qué me siento orgulloso como argentino, respondo sin dudar del juicio a las juntas militares. Hoy 30 años después. Estamos hablando del aniversario del veredicto de la cámara federal.
MHG: El 24 de octubre se cumplieron 30 años de la CONADEP en Santa Fe.
PE: Así es.. De manera tal que ese libro para mí fue un compromiso, arrancó de a poco, es un libro periodístico, yo no soy historiador, pero me permite recrear la historia desde los testimonios de todos los miembros de la cámara. De Jorge Torlasco, quizá uno de los menos conocidos, pero yo entrevisté uno por uno a todos y también al fiscal Strassera y reconstruí lo que fue uno de los acontecimientos más relevantes de la historia del país. Una hazaña argentina, que encabezó el presidente Alfonsín, fue un episodio de heroísmo sin par, recuerdo que faltaban en Chile 5 años para que se fuera Pinochet y Uruguay y Brasil estaban chapoteando en los inicios de sus democracias.
MHG: Se ha pasado en poco tiempo de una CONADEP para los militares a pensar en una para los corruptos.
PE: Uno puede verlo esto de dos maneras. Yo he tenido para con ese concepto ciertos reparos, me parece que hay cosas que no deben equipararse, en el caso de juicios a las juntas se trató de cumplir con un mandato electoral, que había recibido el 52 % de los votos, que consistía en poner en el ámbito de la justicia a los principales responsables. En cuanto a la corrupción es un concepto muy amplio y basto que me temo que puede ser un poco confuso. Lo que se debe hacer es cumplir con la ley, Argentina es un país que está atosigado de leyes, normas, decretos, en la ciudad de Rosario, en Santa Fe, y en Argentina, lo que sobran son leyes, pero si un chiquilín avanza en contramano por la Avenida del Libertador y lo más probable es que se produzca lo que se produjo, una piña; la ley dice que semáforo en rojo no se puede pasar, y no se puede pasar. O sea, que en el caso de la corrupción el país está equipado en leyes , pueden ser los delitos complejos como el narcotráfico, de los cuales ustedes en Santa Fe nos pueden dar varias lecciones. Pero si tuviéramos un gobierno apoyado por una sociedad realmente vigilante, comprometida a cumplir con lo que la ley hoy prescribe, creo que los problemas serían mucho menos. Más que un juicio mediático y escenográfico, creo que lo que hay que hacer es uno por uno todos los días ir agarrándolos de las orejas e impedir que salgan rápidamente excarcelados.
MHG: El padre Marcelo Franccini, a cargo de una parroquia en Villa Gobernador Gálvez me dijo: estamos en un estado de anomia porque no se cumple con la ley, estamos cerca de disolver la democracia no porque venga otra cosa, sino porque no se cumple con la ley.
PE: Es una sintonía perfecta con lo que acabo de expresar, este es mi planteo, Argentina no es un país menesteroso de normas, tiene normas lo que no se tiene es una sociedad lo suficientemente tensa, y o en el sentido de nerviosa, sino una sociedad que diga: señores, la ley se cumple. Y no me voy a privar de decirle, porque cualquiera que me lee o me escucha sabe como pienso, en estos 10 años se ha llevado a cabo un plan de “guerra cultural” que se denominó de un modo totalmente artificioso como “garantismo”… y eso no es garantismo, lo que ha Argentina ha sufrido es el embate del abolicionismo, todo una estructura de pensamiento, toda una ideología según la cual los que delinquen no son responsables de sus delitos, sino que son hijos de la miseria. Yo estoy preparado para admitir que hay miles de chicos jóvenes que no parecen haber encontrado otro camino que esté fuera del delito, pero no estoy dispuesto para nada a admitir que esto que ha sucedido implica, de alguna manera, tender sobre la sociedad un manto de permisibilidad absoluta. Acá se acuñó de una manera aviesa el concepto de la protesta, todo parece que es criminalizado. Digo no es que criminalice o no se criminalice, crimen es lo que la ley estipula como crimen y aquel que, para usar la famosa frase del Gral. Perón, el que saca los pies del plato, tiene que afrontar las consecuencias de alguna manera. La cantidad de medidas cautelares, de excarcelaciones, de probation que ha habido en estos tiempos han ido instalando en la sociedad una idea de impunidad. Yo celebro que la presidente haya tomado el punto de vista contrario que ha sostenido hasta hace algunos meses. Y lo ha hecho porque las encuestas dicen claramente que es el problema número 1 de los argentinos y mire que tenemos el 40 % de inflación, la Argentina no está viviendo un paraíso. Estaba leyendo días atrás lo que sucedió en una ciudad del sur de Santa Fe, Villa Constitución, hubo una movida de unos vecinos, o sea que no es un problema de los partidos del Gran Buenos Aires. Esta instalado. Ahora cada vez que uno sale a una autopista de Buenos Aires se lo pregunta tres veces, nadie lleva cosas de valor, los vidrios cerrados, las puertas bloqueadas.
MHG: Una de las novedades de Rosario es la posibilidad de autos blindados. Es tremendo.
PE: Esto es admitir que somos impotentes. Creo que esto es una de las herencias, que es la más terrible. Las otras son subsanables. Voy a decir un lugar común: Argentina es un país con recursos, es poco poblado, es un país que bien manejado, pero bien manejada es un país que tiene muy importantes posibilidades de recuperarse muy rápidamente. Esa es una herencia de una mala praxis económica y se puede rectificar con un gobierno que negocie y dialogue. Pero esta idea de que el crimen paga, esta idea que son todos pobres angelitos y que la sociedad les debe a ellos más perdón que otra cosa, eso va a ser muy difícil de erradicar.
MHG: Cómo ve a las oposiciones, porque creo que el fin de ciclo no está determinado, que van a luchar hasta las últimas instancias?
PE: Le voy a responder con dos líneas de pensamiento. Una de ellas es que nunca he visto en democracia, ni del 83 para acá, ni antes del proceso militar, a un grupo tan resueltamente adherido, con una firmeza incomparable a otros gobiernos, a la rienda del poder como el actual. Esta es gente que no vino a entregar la banda. Hay que recordar que la Presidente recibió la banda de su esposo y ella de su hija, con esto quiero decir que nunca Argentina experimentó una concepción del poder celular tan arraigada como la que tenemos. Comparto sus palabras: el fin de ciclo no está decretado, el peor error de un periodista o de un analista político o de un ciudadano es subestimar el apetito político de este grupo. La segunda, las oposiciones no han plasmado hasta el día de hoy -si bien Argentina es un país sorprendente porque las cosas pueden cambiar de un día para otro, veremos si tenemos un fin de año tranquilo o no, si hay o no hay acuerdo con los hold outs-; pero a la fecha de hoy nos indica que la oposición no se ha plasmado, como sí sucedió en Brasil, en Chile, o en Uruguay, un equilibrio político ponderado, donde el ciudadano sepa dónde dirigirse, y creo que hay una responsabilidad muy grande de esas oposiciones, que son fuerzas políticas que tiene un manejo mediático y oportunista, en el cumpleaños de la hija de Jorge Rial me entero que había dos candidatos a presidente, me preguntó por qué, cuál es el sentido político, bueno es la popularidad, pero la popularidad por la popularidad misma.
MHG: Lo que pasa es que una cosa es lo notable y otra la notoriedad.
PE: Pero esto en Argentina del 2014, de lo que nadie se ha salvado, y perdón por ser muy tenebroso, no quiero serlo, es ser una sociedad que ha terminado permeada por los conceptos más superficiales. Están en las revistas que cada vez lee menos gente y las leen entre ellos, no perderse una, eso por el lado de Mauricio Macri y Sergio Massa. Y por el lado de UNEN, que apareció con tantas expectativas, por la idea de una convivencia civilizada entre radicales, socialistas, Proyecto Sur…
MHG: UNEN tuvo un inicio feo: el político no debe perder la oportunidad de la palabra y la palabra en el acto presentación de la agrupación se la dieron a alguien (Luis Brandoni quien leyó el aqcta fundacional) y no pudieron generar un discurso, eso me generó dudas.
PE: El nacimiento de UNEN me llenó de esperanzas y de luminosidad, sé cómo piensa Pino Solanas y cómo piensa Sanz, creo que ahí hay una convergencia contra natura, creo que en sectores de UNEN hay una especie de admiración por un kirchnerismo democrático. O sea, hay una identificación con muchas partes del programa social y económico del kirchnerismo, nada más que ellos lo harían de una manera más educada, más prolija, menos totalitaria. Lo que no es poca cosa. Imagínese si Daniel Scioli es elegido presidente, después de 4 años de declararse kirchnerista, lo que yo sí sé por mi conocimiento de Scioli y de su equipo, que las cosas no van a ser como ahora. Porque Scioli tiene el coraje de ir a Mar Del Plata y hablar en el coloquio de IDEA y de sentarse a hablar y a negociar con todo el mundo. Pero bueno… eso por el lado de Scioli. En el caso de UNEN, como el caso de Sanz y de Cobos y también de Hermes Binner, que no se identifican demasiado con el otro sector… hay una especie de síndrome de Estocolmo, como que hubiese un centro izquierda que debe ir entre ellos.
MHG: Y una derecha muy culposa.
PE: Sí, muy bien, muy bien… acá por ejemplo ya van 7 años de gobierno de Macri y cualquiera que tenga memoria habrá escuchado que era la derecha, y yo desafío a cualquiera, sea radical, kirchnerista qué medida de Macri pude ser sinceramente calificada de eso modo. Al contrario, creo que se ha pasado de rosca con muchas medidas populistas: ir al cumpleaños de la hija de Rial, no se pierde nada que tenga que ver con los contactos humanos, los futbolistas, la gente del espectáculo. Miguel Del Sel parecía un MIDACHI realmente y hasta ahora ha tenido una tenacidad y una constancia llamativas. Siendo un tipo que podía haberse privado de meterse en política.
MHG: Las encuestas le están acompañando muy bien a Del Sel en Santa Fe.
PE: Porque, además, hay cosas que la televisión no miente, ver la cara de un tipo, escucharlo, pero yendo a lo culposo de la derecha, porque forma parte de lo que hace un rato decíamos, acá todo se convirtió en estigmatizable, en criminalizante, uno encuentra diarios como La Nación, y ayer a propósito de un corte de los militantes de la empresa LEAR, titulaban en una página “Dura represión”. A mí no me van a correr con la vaina, no soy un hombre que simpatiza con ninguna represión, ni con la derecha fascista ni mucho menos con la izquierda stalinista, pero si 200 tipos cortan una ruta federal es un delito, y las fuerzas intervienen para despejarla, por qué represión, eso forma parte de la culpa, quizá La Nación durante largos años se cayó la boca, no dijo nada de la tragedia que sucedió en Argentina y ahora tiene toda una nueva generación de periodistas que creen que es un sinónimo fuerzas de seguridad con represión, más allá que lo hagan mal, que lo hagan con violencia excesiva, reprimir no es una palabra peyorativa, si yo veo que están asaltando un negocio, tengo que intervenir.
