***Doctor en Letras, lingüista, investigador universitario y profesor.1 Actualmente es el presidente de la Academia Argentina de Educación.
Fue presidente de la Academia Argentina de Letras desde 2001 a 2013.
Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires (2013), declarado por la Legislatura de la CABA.
“Intento mostrar el contenido educativo del Cardenal Bergoglio durante 10 años -hoy Papa- el cual sostiene y actúa con coherencia”
“Bergoglio tiene una frase muy interesante : la escuela vale por las preguntas que contiene y no por que dé todas las respuestas”
“Bergoglio nos enseña es que el acostumbramiento mata la creatividad. La segunda cosa que nos enseña es que la escuela es una pequeña iglesia, por su estructura y porque tiene que convivir en confraternidad”
“Lo que yo quiero hacer con el “Ideario de Sarmiento”, es un anti Dorrego, no tener un instituto que domestique la historia y ponga una línea oficial de la historia”
“Lo que quiero mostrar en esta colección es la diversidad de pensadores que hemos tenido con Sarmiento, hay un San Martín, un Güemes, un Martínez Estrada, un Perón, un Frondizi, un Belgrano… todo esto tiene que convivir en una biblioteca, esta convivencia es lo que nos muestra la diversidad argentina”
MHG: Cuándo recuperaremos la palabra?
PB: La palabra hay que recuperarla a partir de la escuela, pero hay una cuestión fundamental que es que la escuela, acabo de publicar un trabajo que se llama la “Cultura del encuentro”, -he publicado más de 120 libros sin que ninguno aportara un solo peso a la Academia Nacional de Letras y ningún gobierno, ni nacional ni provincial, me compró un solo libro para las bibliotecas de las escuelas- volviendo al tema, lo primero que planteo es que la formación docente es fundamental en esto, el rescate de la palabra es porque no se practican dos cosas en la escuela: el diálogo como contenido de enseñanza, a la gente hay que enseñarle a hablar, no porque diga: “me prestás la goma”, el pibe dialoga. Lo que está ocurriendo hoy día es que el mudo digital va a anulando el diálogo porque no hay encuentros reales, cada vez hay más encuentros virtuales, entonces los chicos hablan cada vez menos. En el diálogo hay dos competencias lingüísticas que no se desarrollan, que son: el hablar y el escuchar, que son pilares explícitos de la enseñanza y eso no está. En segundo lugar, el diálogo como vía de enseñanza, es decir dialogar y enseñar el diálogo con la gente. Y esto es lo que tampoco se hace porque requiere mucho tiempo y se tienen muchos alumnos en clase. Y los profesores no están acostumbrados a trabajar con todos sino con aquellos que responden. Entonces usted viene preguntando algo y el chico responde que no sabe, el diálogo queda trunco y si usted es tan estúpido que pasa al segundo y lo abandono, ese chico queda como un abrojo en el camino. Una madre me preguntaba qué hacer si el hijo le responde no sé y no se puede dialogar, yo le dije que lo ponga contra la pared y que le pregunte qué le está diciendo, apriételo. Su hijo, como todo alumno es un limón, si usted no lo aprieta no suelta jugo. Pero la cosa es así. Días atrás en una escuela de Pilar, donde el 50 % de los alumnos no tiene comprensión textual, lo cual es muy grave, o cambiamos todo el sistema y revertimos todo, mis ayudantes les dije que empiecen con los cuentos y yo voy a trabajar con refranes. Primero trabajé con un grafiti del año 68: “Las paredes tienen oídos los oídos no tiene paredes”, pregunté qué significa esto, entonces doy 1 minuto reflexión y le pregunto a uno y me dice no sé. El chico siempre contesta no sé, porque se lo saca de encima, el mal profesor pasa al otro y termina dando clase con 5 que le dicen que le van a contestar. Entonces no hay promoción, entonces hay que empezar a apretarlo. Tengo otro refrán: “En la barba de los pobres aprenden los peluqueros”, y pregunto que significa y me dicen no sé. Entonces yo empiezo con la ironía, que la manejo bastante bien y que es mortal para los pibes, entonces le pregunto si no saben lo qué es barba, peluquero, afeitarse, y me dicen que sí, entonces les digo que aten todo en un solo chorizo. Y me dicen que como no pagan los tipos experimentan en eso. Y yo les respondo muy bien. Ese es el sentido literal del refrán, ahora hay que llegar al significado alusivo, porque el refrán se aplica a realidades diferentes, y le pregunté a una nena y me dijo que no sabía, entonces le dije que le daba medio minuto para que pensara y trabajé con otro grupo, cuando volví me dijo: es lo que hacen los laboratorios con los habitantes del tercer mundo para luego dárselos a lo del primer mundo. Y le dije que ni yo ni ella éramos idiotas y que tenía toda la capacidad y potenciación para entender adecuadamente. Y así queda corroborado, esa alumna en el futuro va a colaborar en clase. Lo que falta es diálogo y éste es difícil hoy en día y el primer enemigo es el celular. Mire la tarea que hemos tenido este año en la carrera de Comunicación es para que apaguen el celular. Entonces publiqué tres páginas para clase con un celular. Doy clase con un celular luego tengo derecho para hacerlo apagar y hacer otras cosas. La educación consiste en entrar con el juego del alumno y salir con el propio. Entonces yo pregunto cuál es la importancia de la raíz en el vegetal, luego escribo las definiciones y más tarde las tratamos de mejorar y como ellos lo han producido están prestando atención. Convertimos a un instrumento sometedor de la atención del chico a un ayudante de clase sin sueldo. Lo segundo que se ha logrado, es que trabajen en una definición que es una abstracción intelectual, la tercera cosa es que con la menor cantidad de palabras posible, pero enteras, se está ejercitando la concisión sin abreviaturas. La cuarta, es la articulación con el pizarrón que viene de la época medieval. La quinta entramos todos a colaborar en una sola definición. Y la sexta, les digo, bueno apaguen el celular que ahora vamos a hacer otra cosa. Eso me habilita porque les he mostrado que conozco el uso del celular, y que simplemente estoy en contra del uso del celular para lo que no corresponda.
MHG: Usted estará en Rosario participando de unas jornadas de educación, en la cual hablará sobre el pensamiento educativo del Papa Francisco. Qué nos puede adentrar al respecto?
PB: Lo que yo he hecho es sistematizar el pensamiento educativo del Cardenal Bergoglio durante sus diez años –antes que lo descubrieran como Papa- para demostrar la continuidad del hombre. Yo lo admiro al hombre porque es coherente, es un argentino que lo que dijo durante diez años, lo sigue sosteniendo, lo sigue ampliando. Lo primer que recalca es que hay que luchar contra el acostumbramiento, lo que mata la creatividad en clase es el acostumbramiento, que usted saque la carpeta 57 y dé siempre la misma clase con la carpeta 57, el chico empieza a advertir esto hasta por el tono en que habla el profesor, es como el refrán del sacristán “canta lo que sabe nunca sabe lo que canta”¸ se entra en una situación muy triste donde usted en lo burocrático de la clase va dejando de lado el estímulo, la punzada para que reaccionen, la inquisición para saber qué piensa usted de algo, la participación de los chicos, al acostumbramiento es mortal. Es como el acostumbramiento social, ver a los chicos en la calle sacando comida de la basura, o tirando de carros… El acostumbramiento es tanto para la bueno como para lo malo, dice Borges “nadie percibe la belleza de los habituales caminos”. Lo mismo pasa con las bondades que uno va perdiendo, el acostumbramiento lleva a que uno al fin del día no haga un balance de lo hizo o no hizo, se entra en una especie de mecanismo. Yo siempre hago referencia al cuento del cura Menapace cuando estaba por empezar a dar la misa y se da cuenta que el sacristán que era medio bobo enganchó el cable y desenchufó el micrófono, entonces el cura dice al público “Estamos sin micrófono” y contestan “con tu espíritu”. Entonces la primera cosa que el Papa nos enseña es que el acostumbramiento mata la creatividad. La segunda cosa que nos enseña es que la escuela es una pequeña iglesia, por su estructura y porque tiene que convivir en confraternidad. Con respecto a la palabra que hablábamos al principio, Francisco tiene una frase muy interesante que dice “la escuela vale por las preguntas que contiene y no por que dé todas las respuestas”, esto es clave para la enseñanza toda porque como ya lo he manifestado la pregunta va muriéndose, amorteciéndose, va desapareciendo de la enseñanza y esta capacidad inquietante que tiene la pregunta de despertar la búsqueda intelectual del chico. Porque al final, como decía Pulo Freire, la pregunta es la búsqueda de la incompetitud, es lo que dignifica a la persona y la escuela lo convierte en una máquina de contestar al chico. Esto que dice el Papa, él lo que señala en el mensaje pascual es muy interesante. Otra cosa es organizar la exposición de acuerdo a los que son los criterios que creo que deben utilizar. Porque no desarrolla teorías pedagógicas a los maestros argentinos son reflexiones acerca del oficio. La comprensión del chico, la idea de que no debe ser excluido, porque hay una tendencia a lo que se puede llamar, junto a la cultura de la convivencia y del encuentro, la cultura de la segregación.
MHG: Cuánto hay que hacer en esto, sobre todo los casos de bullyng.
PB: Efectivamente. En estos momentos estamos elaborando en la academia un volumen que en el futuro va a colaborar con las futuras reformas de educación, en la cuestión de la formación docente, con el gobierno que sea, porque entendemos que se pueden modificar las estructuras de las escuelas en medio año poniendo un conjunto de arquitectos o ingenieros, puede darle a todo el mundo la planta electrónica que quiera, pero no puede generar un docente capacitado en 5 años. En este proyecto uno de los capítulos que acaba de escribir Labaké, es la alfabetización emocional, de qué manera el maestro debe manejar los sentimientos y las actitudes que van a evitar luego estos acosos que están a la orden del día y que, a veces, pasan a las agresiones brutales.
MHG: Ya está impreso el ideario de Sarmiento?
PB: Está en imprenta. Son 3 tomos, 1000 páginas, la tapa es lindísima, y se van a “largar” en Rosario, porque el Nuevo Banco de Santa Fe es con su fundación el que lo ha solventado, hay 4 bancos que se han asociado y van a sacar este libro. Lo que yo quiero hacer con este libro es un anti Dorrego, no tener un instituto que domestique la historia y ponga una línea oficial de la historia. Lo que quiero mostrar en esta colección es la diversidad de pensadores que hemos tenido con Sarmiento, hay un San Martín, un Güemes, hecho por Susana Martorell, después viene un Martínez Estrada, un Perón, un Frondizi, un Belgrano. Lo que yo quiero mostrar es que todo esto tiene que convivir en una biblioteca, esta convivencia es lo que nos muestra la diversidad argentina.
