Declaraciones de Sergio González Carducci en el programa Convenio sábados 10 a 12 hrs. por radio del Plata Rosario

 Compositor y músico rosarino radicado en España

MHG: Está en estos momentos en Madrid donde imagino todos los ojos están puestos en Lisboa donde se define la copa de campeones de Europa entre el Atlético y el Real Madrid. SGC: Llevo 13 años aquí y me vine con unos cuantos años, 39 y vivo en una parte donde queda en el norte de Madrid y todos son hinchas del Atlético y se fueron para Lisboa.
MHG. Usted nació en Rosario, estudió en la universidad, tuvo un grupo llamado Savia Nueva, y cuándo fue que se interesó en irse a otras tierras?
SGC: yo escuché Chi Mai de Ennio Morricone y dije esto es lo que quiero hacer. Música de películas. Lo intenté en Argentina pero las películas no tenían presupuesto, y aún hoy las películas no tienen presupuesto para la música, entonces llegó un momento en que dije que bueno… realmente al vida es una sola y hay que hacerlo que uno quiere hacer. Y así me vine, sin grandes contactos con el cine español. Me vine porque había hecho un disco que se llamaba Zanca y entonces intenté encontrar a alguien que me lo edite y encontré al saxofonista de Víctor Manuel y me dijo que me lo editaba. Y así me vine. Y después me fui relacionado con el cine. Yo llegué a fines del 2000 y en el 2004 hice la primera película.
MHG: Cuál fue su última película?
SGC: La venta del paraíso, es una película del año pasado.
MHG: También a la sombra de un sueño.
SGC: Si, ésta es la primera película del 2004 que hice. Hará un año la pasó la Televisión Española, la verdad que no me lo esperaba, fue una noche de junio, que fue de presupuesto bastante pequeño y me dio satisfacción verla porque se hacía cine en cine y no en digital.
MHG: Cómo es el abordaje de hacer la música de una película?
SGC: Normalmente a mí me gusta trabajar sobre el guión, el director siempre arma un equipo creativo, que es el jefe de fotografía, el compositor de la música y entonces empezamos a trabajar sobre el guión, el director me dice que le gustaría poner una música acá que transmita este sentimiento, entre otras cosas, y luego el trabajo grande se hace con la película terminada y bastante contrarreloj. Toda esa idea no sólo hay que tenerla grabada previamente sino meterla en los segundos que corresponden porque empieza en un fotograma y termina en otro, no hay que perderse espíritu. Pero la música empieza a componerse con la historia, y todos la contamos, el director, el guionista, los actores, el compositor, y la música que hace que la emoción aparezca.
MHG: El actor va escuchando algunos acordes?
SGC: en la última película me acuerdo que había un protagonista que era música que se llamaba Osvaldo Carducci, que es un especialista en la música de Tchaikovski, y había u diálogo entre una máquina de escribir y un piano. Yo hice primero la música, además yo toqué el piano, me disfracé como el actor no le iba a hacer estudiar al actor lo que debía hacer con las manos, y me ha pasado que he tenido que poner la música mientras se filmaba la escena, porque marca los tiempos, entonces se acompasa todo con la música.
MHG: Usted prefiere trabajar sobre quintetos y siempre aparece el tango?
SGC: Sí, porque siempre hago tango y folclore. Hace poco me escribía con César Isella al que le mandé una parte de una partitura donde una chica llega a un aeropuerto, y es una súper chacarera, pero está muy disfrazada. Él la entendió, pero la gente de Europa no lo hizo de igual modo, siente que hay un acento latinoamericano y nada más. Porque venimos con esa impronta. Y porque nuestra generación que se crió con la época maravillosa del folclore, del rock and roll y el tango de Piazzola, no puede divorciarse de las fuentes, creo que construimos sobre eso. Además, me traje un bandoneón, no lo traje para tocar en vivo pero sí lo uso para grabar y eso le da el toque de tango. Aunque en la película hay un tango especifico sobre un burdel del 900.
MHG: Usted le grabó un tango a su padre?
SGC: Sí, eso es algo particular, porque mi padre es correntino, mi papá emigró a los 16 años y cuando yo emigré, estaba en El Escorial, en Madrid, fue a ver a un guitarrista muy conocido que se llama Merlín, entonces estábamos viendo editar el disco y siempre se encuentra gente generosa que a uno lo conecta con otros, él fue uno. Y yo venía en el tren y pensaba lo que había sufrido mi padre cuando emigró a los 16 años, si yo tengo 39 y la llevo así. Entonces le escribí ese tango, y el motivo no lo sé porque el era correntino y le tenía que haber escrito un chamamé. He tenido muchas satisfacciones con ese tango, el poeta Félix Gámez, que falleció hace poco, hizo el documental de Lorca, como guionista, era una persona muy especial pero muy relacionada y muy querida y nos invitaron a una fiesta y me dijeron que tocara algo y entonces toqué unos tangos. Y alguien me dijo que le tocara el tango mío, y lo toqué y me dijo si lo podía repetir y me pidió si se lo podía grabar y me dijo que no tenía nada que envidiarle a los más grandes. Cada vez que me encontraba con Félix era como si me encontraba con mi familia. Para cerrar la anécdota, quiero decir que no estamos tan acostumbrados a que el talento se reconozca como talento.
MHG: Por su personalidad me parece que pone en duda su incuestionable talento.
SGC: Es un trabajo como el de ustedes, el talento se pone al servicio de los demás. Es como trabajar en equipo, como ha dicho Luque, porque participar en una película donde somos cientos de personas en pro de que salga algo lindo.
MHG: Cuéntenos de su familia, la de acá y la de allá.
SGC: José se llama mi papá, que es correntino y estará escuchado porque le pasé la frecuencia, mamá se llama Eva y so dos personas maravillosas porque siempre me empujaron, por eso de que sos música entonces de qué trabajás. Siempre se tuvieron que aguantar parte de la familia lejos. También está mi hermano Edgardo que tiene una familia hermosa, con Patricia y cuatro sobrinos. Y en Madrid somos cuatro Cecilia, mi esposa, María Belén y María Juliana, de 11 y 15 años, bueno 15 a cumplir, por la época en que llegamos a España. María Belén ya está terminando un doctorado en la universidad de Essex, y Marina Juliana trabaja en Bélgica, ya con 25. Tenemos la cosecha hecha ya.
MHG: Usted mencionó a Ennio Morricone, la música de películas pasa por los italianos, aunque el espectro es más amplio?
SGC: No sé qué tendrán los italianos, pero tenemos, y me considero italiano por Carducci, decía tenemos esa facilidad de pasar el sentimiento a la música y que esa música sea vehicula para transmitir el mismo sentimiento a otras personas. La verdad que los italianos tienen una escuela interesante. Por supuesto que hay grandes directores norteamericanos y franceses, pero los italianos tienen una gran respuesta sobre todo en el drama y en la comedia, que son los dos géneros que predominan en las películas.
MHG: Cuál es su próximo proyecto?
SGC: Estoy trabajando en dos proyectos grandes. Uno es Yerma, la obra de teatro de Lorca, que se va a hacer en Nueva York actual y mi trabajo consiste en musicalizar los poemas de Lorca, así como la obra de Enrique Morente, que se hizo con una banda de rock, en la década del 90, un poco esa idea va ir en los poemas de Lorca, así que no le puedo adelantar más. Me pidieron eso y me encanta ponerle música a los poemas de Lorca, encima los de la compañía Universal que hablaron con otra gente que se ha interesado en el proyecto, es muy interesante.
MHG: Se sigue sorprendiendo de las posibilidades que se le dan?
SGC: Yo soy muy lanzado me tiro al Canal de la Mancha, y yo nado. Si hay una cosa que logré en España, no sólo es poder hacer mucho, sino también formarme en lo que yo veía que necesitaba. En esta etapa uno ya tiene la experiencia y lo que hay que hacer es hacerla producir. Así que todas estas cosas sorprenden porque tiene el contenido que… hay gente con la que me encantaría trabajar, una de ella es Noah y la vida va dando esa posibilidad.
MHG: La que canta el tema de la Vida es bella.
SGC: Exactamente. Es una voz maravillosa y una de las cantantes más reconocida, sobre todo en este tipo de música de películas.

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