“Lo que está en juego en Chile es si se va a dar el salto para superar la sociedad heredada de la dictadura como lo han hecho casi todos los países de América Latina”
“En Chile no hay un problema de crisis económica Probablemente habrá una disminución en el crecimiento económico, según lo que está anunciado, pero no va a ser dramática, lo que obliga a pensar no sólo en el crecimiento para obtener los recursos para hacer las reformas, sino precisamente la redistribución y en una reforma tributaria que castigue las grandes riquezas de modo de generar los recursos necesarios para las reformas que se quieren hacer como la educacional, que es de alto costo si se la quiere hacer en serio”
MHG: Qué se puede esperar en Chile después de las elecciones?
MG: Supongo que las elecciones de mañana que por primera vez es con voto voluntario, segundo las elecciones presidenciales se presentan 9 candidatos lo que nunca había ocurrido, tercero hay elecciones adicionales que son las provinciales, esto se constituye por primera vez. Hay que agregar que un sector importante de cuidadnos que han llamado a marcar el voto con AC, que es un respaldo a esta iniciativa planteada por todos los candidatos que es de una nueva constitución. Lo que está en juego a mi juicio es si se va efectivamente a iniciar un nuevo ciclo en la historia política del país, que todavía está marcada por los procesos de post democratización, que a través de su modelo socio-económico y del modelo y del modelo político institucional, heredado de la dictadura con la constitución del 80, no fue superado por el gobierno de la Concertación que no fue superado aunque fue modificado. Lo que está en juego es si se va a dar el salto para superar la sociedad heredada de la dictadura como lo han hecho casi todos los países de América Latina, eso es lo que Bachelet ha enfatizado, cuando le preguntan si no se trata de una reforma o si se trata de una nueva constitución, que se trate de una reforma tributaria, una reforma educacional, que significa un cambio cultural en la sociedad y un cambio un cambio en las relaciones laborales, que significa un cambio en el modelo social. Es decir, que estamos en presencia de una transformación profunda de un país que le dijo no a la dictadura pero que no superó la sociedad ella y que en el último gobierno, de derecha, ha significado un intento de mantener esa sociedad y eso es lo que llevó a una crisis en el 2011 con el movimiento estudiantil.
MHG: Bachelet con su política la compromete y es una determinación de gran riesgo.
MG: Tengo al impresión que en el caso de Camila Vallejos y es también el de otros dirigentes estudiantiles que decidieron entrar en la política, renovar la categoría, uno a través de su propio partido que es el caso de Vallejos, de Carlos Caiola que dirige al juventud comunista, y otro es el caso Jackson que fue presidente de la sociedad católica o Francisco Figueroa, unos decidieron por un partido de opción democrática como el caso de Jackson y otros decidieron lo que va a ser un partido también, que es la izquierda autónoma. Hay una incorporación de dirigentes ex estudiantes a la clase política para renovar la actividad política, pero eso no resuelve el problema de la relación por el movimiento social en general que en Chile siempre estuvo vinculado partidos y que en el 2011 se empezó a quebrar. Eso es lo que queda como gran tarea; por un lado superar la sociedad heredada de la dictadura, por otro lado, restablecer una relación entre la sociedad y lo político. Fíjese que hubo elecciones en las universidades y ha ganado el sector más bien anarquista de izquierda muy radical que no tiene nada que ver con la política. Entonces cómo se restablece ese lazo. Mi impresión es que se puede dar con el proceso constituyente, es decir, a través de un proceso donde el pueblo decide si quiere o no una nueva constitución y luego a través de mecanismos democráticos, participativos e institucionales, por ejemplo un proceso constituyente para generar una nueva constitución. Pero eso no quita que al mismo tiempo haya que hacer las trasformaciones en el modelo económico y educacional y de las relaciones laborales. La gente le tiene miedo al concepto refundacional y yo he usado es concepto y creo en eso, pero digamos que s un gobierno de trasformaciones profundas. Cuando le preguntan a Bachelet por qué dice eso cuando antes dijo cosas totalmente distintas. Y ella ha dicho que ahora el país cambió.
MHG: Para eso parece tener que contar con muchos votos…
MG: Sí, pero también ha otro tema que es el de las elecciones parlamentarias. Ahora, con el sistema electoral actual no es posible obtener la mayoría de quórum que exige esta constitución tramposa, que para que los que la hicieron si ganan, ganan. Y si pierden, pierden ganan igual. Entonces ese elemento se puede corregir un poco con elecciones emblemáticas donde las nuevas mayorías, hay que aclara que esta vez no es la Concertación contra la derecha pinochetista, tampoco es la Concertación contra una derecha representada por una persona que votó por el no contra la dictadura, como el caso de Piñera, aquí es una nueva mayoría que es la Concertación más el Partido Comunista. De penderá de la capacidad que tengan de aglutinar para adelante a los sectores que no van a votar por ellos. Lo otro importante es la elección parlamentaria donde es si bien es muy difícil obtener el quórum necesario para la reforma constitucional es muy importante que obtenga una mayoría superior a la que tenía antes a través del doblaje en algunos lugares emblemáticos. Lo que añadido a la movilizaciones que puedan ocurrir como la de en 2011, pero ya no centrada en la educación sino apoyar al gobierno puede significar que Bachelet pueda concretar su liderazgo que va a obtener en las urnas y que yo creo que va a ser muy amplio, y en ese sentido ojalá que sea en la primera vuelta, pueda transformar ese liderazgo en un liderazgo conductor precisamente de una demanda social de transformaciones profundas.
MHG: Ominami ha perdido su caudal de votantes?
MG: La votación se puede dividir, pero él no ha se ha dividido, él está con su partido, pero creo que es muy difícil que obtenga el 20 % que obtuve la vez anterior, por dos razones; una porque ha perdido la novedad y la capacidad de ruptura y se ha configurado como un proyecto muy personalista; y, por otro lado, su electorado se puede dividir porque ha aparecido otro candidato, más bien hacia la centro derecha, pero que expresa la novedad, la crítica. Es Parisi.
MHG: Qué cosa notoria que coincidan Bachelet y Mattei, cuyos padres fueron amigos y Ominami, cuyo padre fue asesinado por la dictadura.
MG: Creo que hay un dato fundamental por el lado simbólico. En un año pleno de simbolismo que tiró la raya moral desde la violaciones a los derechos humanos como condenada por todos a la condena del golpe militar mismo, al bombardeo de La Moneda, la destitución de un presidente constitucional, ese fue el gran tema. A 40 años del inicio de la dictadura y 25 años al término de la misma, eso es en sí mismo simbólico y en esta elección se enfrentan la expresión de la dictadura a través de una hija de un general que era el responsable en la Academia de Guerra de las torturas y los asesinatos que sufrió el otro general que es padre de la otra candidata, que también fue víctima de la dictadura. Tenemos una especie de postre para un novelista o para un cineasta porque hay un simbolismo que es muy fuerte y aunque se haya tratado de diluir porque se trata de temas del pasado, o porque el general Mattei no tuvo responsabilidad directa. Todo el mundo sabe que alguien que estuvo en dicho cargo en el lugar donde había gente torturada no sabía quiénes estaban adentro. Y entonces tiene una responsabilidad moral y ella fue una ferviente adherente de la dictadura, votó por el sí, y es más era de las que más armaba escándalos e insultaba, lo que hace con mucha frecuencia, a las embajadas de Inglaterra y España cuando se detiene a Pinochet. Entonces estamos en presencia de los símbolos y eso es importante.
MHG: En lo inmediato que es lo más preocupante de la economía chilena?
MG: Creo que no hay un problema de crisis económica, las crisis económicas ayudan a las transformaciones, que no digo que sea bueno, pero crean un clima. Pero no es el tema. Probablemente habrá una disminución en el crecimiento económico, según lo que está anunciado, pero no va a ser dramática, lo que obliga a pensar no sólo en el crecimiento para obtener los recursos para hacer las reformas, sino precisamente la redistribución y en una reforma tributaria que castigue las grandes riquezas de modo de generar los recursos necesarios para las reformas que se quieren hacer como la educacional, que es de alto costo si se la quiere hacer en serio. Pero la reforma constitucional, a mi entender es crucial, en Chile en 1970 teníamos el 75 % de estudiantes en los distintos niveles de la educación pública, y hoy tenemos el 31 %. Se trata o romper a la tendencia actual y volver a la antigua, lo cual la mayoría de los estudiantes se educan en la educación pública, si no lo que vemos a tener es cualquier cosa en muchos mercados, muchos aspiracionales, muchas inversiones afuera por parte de los chilenos pero no vamos a tener un país.
