Declaraciones de la Dra. Sara Rietti: Fue pionera en las ciencias duras y la primera mujer química nuclear argentina en Convenio por radio del Plata Rosario (FM 107.5) sábados 10 a 12 hrs

(Empezó a estudiar química en 1949, una década en la que no era nada común ver a chicas en la Universidad y, menos que menos, estudiando ciencia.
Heredera del pensamiento de Oscar Varsavsky, su maestro y un reconocido científico social promotor de una ciencia independizada de los condicionamientos económicos, y conectada con un modelo propio de desarrollo de país.
Formó parte del grupo más destacado de científicos argentinos del siglo XX, y, con la recuperación democrática, se ocupó de repatriar “cerebros brillantes”.
Actualmente integra la “Red argentina de género, ciencia y tecnología” y es asesora del Rectorado de la UBA)

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“La esperanza es revolucionaria: hay que transmitirles a los jóvenes que se puede”
“La educación que tuvimos fue extraordinaria desde Sarmiento hasta aquí”
“Soy una amarrete de nuestros científicos, por eso en el 66 traté de que no se vayan muy lejos, trate de organizarlos para tenerlos cerca”

MHG: Por qué no nos hace un breve relato de su vida, cuando fue a la universidad, tiempos en que la mujer no era una asidua concurrente?
SR: Cuando yo entré había una aceptación de las mujeres, por lo menos como estudiantes, y fuimos entrando, quizá había un poco más de desconfianza, pero empezaba a haber mujeres importantes. Lo que usted describe es un poco anterior. Tuvimos que abrirnos camino, éramos escasas. No había muchas mujeres. Luego hemos tenido tanto peso que hemos desplazado a los varones.
MHG: Usted participó en la “noche de los bastones largos”?
SR: Que pudieran huir y, además, yo soy una amarreta, entonces no querían que se fueran pro el mundo, si ayudé a organizar eran corrientes de científicos que fueran así como un pequeño tiempo a distintos países de América Latina que estaban asomando como lugares amigables, como Brasil, Venezuela, aunque menos, Chile. Me acuerdo que en muchas reuniones yo les pedía que se quedaran en la región.
MHG: Y luego colaboró en la época de Alfonsín colaborar a que volvieran, fue difícil esa tarea?
SR: Empezamos a viajar por el mundo, los lugares donde teníamos gente. Lo que más difícil me resultaba era tener la ropa apropiada, se ve que la ropa no era lo mío. Fue muy bueno, Sadovsky fue una figura, tengo una foto de él con una integral, lo de matemática, una persona maravillosa, que nos dio mucho lugar, para nada personalista.
MHG: Usted trabajó con Varsavsky y le cautivó el concepto de la ciencia que tenía?
SR: En realidad fue Manuel el que me insistió para que yo tuviera paciencia y trabajara con Oscar, en la época de la dictadura creamos el Centro de Estudios de ciencia…
MHG: Es interesante el de dónde venimos en el ámbito de la ciencia.
SR: Desde Sarmiento en adelante y mucha otra gente que lo sostuvo, era como un capital que teníamos, sin educación no hubiésemos llegado, además, mucha gente inmigrante. Ayudó mucho a ampliar y a organizar el país. No espera grandes cosas de mí.
MHG: Qué está viendo hoy y en la proyección sobre el futuro?
SR: La ciencia y la tecnología necesitan de la conversación, de revistas donde se publiquen los resultados de los científicos y los tecnólogos, y eso es muy difícil de hacerlo solo. Por eso de Argentina en América Latina. En el marco de UNASUR es un capital enorme, porque hay diversos lugares donde se publican, se interesan y se contrasta. Con Brasil, con Chile, muy tempranamente iniciamos un intercambio y… es muy difícil si no se está en forma conjunta.
MHG: Usted es asesora de la universidad de Buenos Aires?
SR: Soy una persona que ese escucha, tenía que encontrarme con gente del ministerio.
MHG: Qué proyección ve respecto de la juventud que van a ocupar diversos ámbitos, en ciencia, o que Sena premios nobeles?
SR: Acá tengo la foto del premio Nobel.
MHG: Es cierto que él le presentó a su marido?
SR: No, mi marido me encontró… él era ayudante en le primer curso y me encontró ahí nomás.
MHG: Estampo hablando de César Milstein.
SR: Nos conocimos en la facultad. Él trabajaba para el centro de estudiantes. Porque en las facultades de ciencias una cosa que pasaba era que se rompía material y había que reponerlo, entonces dentro de ciencia hizo como un pequeño negocio en donde no se ganaba y teníamos el material a bajo precio.
MHG: Usted ha dicho que la esperanza es revolucionaria?
SR: Es una consigna mía, porque si uno no tiene esperanza se queda acostado y lo pienso profundamente, hay que darle a los jóvenes que van a poder llegar, que no hay que ser de familia rica para acceder a diversos ámbitos. Desde Sarmiento en adelante la educación ha hecho mucho en el país por esto. Pero también nosotros podemos ver otros países en la región no han tenido a Sarmiento y que han sido más conservadores, por ejemplo, en Brasil fueron como más sectarios.
MHG: Su marido hace teatro?
SR: Hacía, pero muy bien y a mí me gustaba mucho, veces me ponía celosa por las compañeras, por científica que una sea en el fondo es una mujer.
MHG: Qué relación tiene con Rosario?
SR: A Rosario la amo, parte de la familia de mi esposo es de ahí y alguna gran guitarrista rosarina, pariente de mi esposo. Rosario tiene una gran historia.
MHG: Qué hizo con sus boranos?
SR: Cuando nos fuimos de la facultad quedó ahí. Estaba muy preocupada porque se me iba a ensuciar la línea de vacío, vio la foto de la línea… bueno era u compuesto muy avanzado con el que yo trabajaba y que no podía estar expuestos al aire. Se quedaron en la facultad. Luego cuando la facultad se mudó se hicieron nuevamente líneas de vacío, ya que la hay en cualquier lugar de investigación, después se empezó a trabajar en eso en la Fundación Bariloche.

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