Argentina es una feria hippie a la hora de exportar… que no funcione la UIA o la AEA, no significa que nuestro empresariado sea malo

Dr. Fernando Oris de Roa: Presidente de Avex SA compañía avícola de capitales argentinos ubicada en la zona rural de Rìo Cuarto***

MHG: Cómo analiza la situación del país?
FOR: Como le he dicho en ocasiones anteriores, la visión nuestra sobre el país es un dato, no es un juicio o una valoración, es simplemente lo que vemos y con ello tenemos que trabajar y adaptarnos a ello porque no podemos trabajar o no trabajar en relación a si nos gusta o no nos gusta lo que vemos. Entonces la visión es siempre una visión de que es lo qué hay que hacer para no meterse en problemas y tratar de lograr las cosas que tenemos que lograr en esta Argentina, que tanto necesita que trabajemos rápidamente para bajar cosas espantosas como el nivel de pobreza. Sobre todo mi preocupación máxima es la creación de empleo, porque es la única forma de encarar en serio esos temas. Y siempre con el modo de hacer políticas públicas desde el sector privado. Uno siempre piensa que la política pública pertenece al sector público y es un error que nos lleva a delegar y genera situaciones que no nos gustan y protestamos, porque también las políticas públicas pertenecen al sector privado.

MHG: Usted continúa siendo miembro del Cippec, Centro de Implementación de Políticas Públicas?
FOR: Me han promovido, soy director, antes integraba el Consejo de Asesores, ahora soy uno de los directores.

MHG: Los estudios que se realizan en ese ámbito, sus resultados, llegan al gobierno, es comprendido, es recibido por este sector?
FOR: En realidad, este gobierno no tiene una receptoría de información sobre la cual luego elabora políticas públicas, sino que, en general; reacciona, a veces, a nuestro gusto; a veces, no. Es decir, que desde el punto de vista de cuál es el plan no se puede hacer una contribución. Por ejemplo: en el sector agroindustrial, este gobierno habla muy bien de la transformación de la proteína vegetal en proteína animal, pero, por otro lado, tenemos unos muy pesados retrasos por parte del ONCCA en el pago de las compensaciones, es como contradictorio lo que uno escucha y lo que uno vive. Pero claramente este es un sector que hay que desarrollarlo ya mismo, y que tampoco es una cuestión tan difícil de entender porque tenemos países vecinos, como Chile y Brasil, que lo tienen mucho más desarrollado que nosotros con recursos más limitados.

MHG: Qué es lo que el mundo, en lo que hace a lo cárnico, consume o va a consumir?
FOR: Hay un cambio muy importante que, en término de décadas, cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, hubo un crecimiento fenomenal de Estados Unidos y de Europa, fundamentalmente. Eso hizo que el mundo creciese liderado por estas dos potencias y cuando el mundo crece a la Argentina le viene bien, pero que crezcan esas dos áreas geográficas no es lo que más nos convenía, porque en definitiva terminan exportando lo mismo que exportamos nosotros. Estados Unidos porque tiene las mismas ventajas comparativas que nosotros y Europa porque tenía un plan estratégico de nunca más tener hambre y se puso a producir manteca, aceite, cereales y se convirtió en un exportador de los más importantes del mundo. A partir de hace unos 10 y por los próximos 30 años, el crecimiento viene de China, el sudeste asiático, países árabes, y de ahí viene la excelente noticia porque somos países complementarios y se nos viene a buscar y se nos tiene en cuenta. Y esta gente tiene un plan de crecimiento, pero ese plan debe estar sostenido por un plan de abastecimiento. Nosotros caemos, junto con otros países, como Brasil, justo en el medio de lo que es un buen plan de abastecimiento para el crecimiento de los próximos 20 o 30 años de esos países que he mencionado.

MHG: Cree que en el sector aviar y en el sector porcino estamos en un ciclo diferente al sector de la carne bovina?
FOR: Sí, por razones que son bastante difíciles de comprender, la carne bovina tiene una connotación política distinta al pollo y al cerdo. El empresariado de pollo y cerdo es mucha más reducido. Respecto del empresariado del pollo, tenemos una cámara que nos agrupa, que es tremendamente unido, tenemos los mismos objetivos y cuando hablamos con cualquier contraparte, sea un comprador del exterior, sea el gobierno provincial o sea el gobierno nacional, el discurso es solamente uno. Nos sentamos, llegamos a un acuerdo y nos vamos a trabajar y cuando hay que corregir algo volvemos a sentarnos y luego volvemos a trabajar. Eso no ocurre en la carne bovina donde hay una separación muy grande, no hay una integración clara entre el productor y el frigorífico; en tanto que las empresas nuestras son todas integradas, tenemos reproductores, tenemos incubación, nuestro molino propio de alimento balanceado y nuestro propio frigorífico. Además, no hay más de 20 empresas de envergadura, pero más, yo le diría que hay solamente 10 empresas de envergadura. Y son todas argentinas. No hay un solo peso de capital extranjero. Yo estoy muy impresionado por el nivel del empresario que no se conoce, que no está en la Unión Industrial ni en la AEA, y eso lo vengo diciendo desde que estoy en el tráfico de los limones y veo a mis competidores en Tucumán y Entre Ríos. El nivel que tiene el empresario argentino es espectacular.

MHG: Qué le faltaría al empresariado, compromiso con lo público?
FOR: No, son espectaculares, yo aprendí de ellos, es decir, se adaptan; y, entre otras cosas, decir que se adaptan, es mantener un perfil bajo y se hace lo necesario para que los pollos se faenen y se vendan y para poder cobrar. Y todo eso es un trabajo que hace esta gente. ¡Y vale la pena mencionarlos, aunque son competidores míos, como Joaquín de Grazia de Granja Tres Arroyos o la familia Razic de Cresta Roja o Raúl Marso de Las Camelias!… Es gente impresionante y, a nivel internacional, estos empresarios podrían estar en cualquier lugar del mundo por lo sofisticado, por lo comprometido que están con el sector. Y le cuento que al principio, cuando comenzamos, no fue tan fácil integrarme al grupo, pero luego nos aceptaron y somos uno más y yo sigo aprendiendo de ellos. Son ese tipo de empresarios que llevan adelante un país.

MHG: Cuando le consulté sobre el compromiso me refería a otros empresarios con rsponsabilidades institucionales…
FOR: Claro, y ahí es cuando estos empresarios dicen yo no me voy a meter a analizar esto porque mi compromiso es con las 1200 o 1500 personas que entran a la cinco de la mañana para faenar y deben tener el pollo listo para que hagan su trabajo… Yo no sé porqué no funciona la Unión Industrial, lo que sí sabemos es que no funciona, lo mismo que AEA, pero eso no quiere decir que el empresariado argentino sea un desastre. Si usted quita los tornillos y abre la tapa y ve lo que hay abajo, se encuentra con un valor impresionante… Yo viví muchos años en el extranjero, conozco muy bien al empresario de otros países y acá no tenemos que envidiarle nada a nadie. O lo mismo que Vicente Nucci con los limones… hay una larga lista de gente que admiro y lo puedo decir abiertamente porque compito con ellos, lo que ellos no venden trato de venderlo yo y al revés.

MHG: El contagio es positivo cuando uno se encuentra con competidores de fuste con los cuales no hay duda en ponerse de acuerdo. ¡Qué bueno si la política hiciera lo mismo!
FOR: Bueno, sería muy interesante, porque es intoxicante escuchar todo lo que sucede, porque la mayor parte del tiempo se lo llevan temas que son irrelevantes. No es que la educación no sea relevante, sino los temas que se discuten sobre la educación no son relevantes. Habría que lograr un acuerdo básico, y sobre ese acuerdo no se discute…

MHG: Lo interesante de conversar con usted es porque nos muestra o nos hace asomar una Argentina con características que normalmente no se ve.
FOR: No soy un intelectual, soy un empresario que está convencido que la gente necesita empleo. Hemos arrancado con una empresa desde cero en Río Cuarto, en esta localidad tiene su lugar la pobreza, hay unas 20 a 25 mil personas que son pobres que no tienen trabajo en el lugar, solo se trabaja en el campo, tiene muy poca industria de base y los servicios son de farmacia, de banco, pero no puede emplear masivamente a gente que no ha terminado la primaria. Cuando uno ve que les ofrece trabajo a esta gente y como aprecian tener un seguro médico, que se les enseñe normas de seguridad, aprecia que se los transporte con cinturón de seguridad, que se puedan comprar una moto con tres recibos de sueldos o se compran una televisión… ¡le puedo asegurar que les cambia la vida en serio!… Esa persona lleva a su hijo al dentista, lo lleva a la escuela. En fin, hay una mecánica en la generación de empleo y no digo que sea una solución para todo, pero claramente es una pieza importante.

MHG: Uno de sus alumnos dijo de usted que consideraba que había que estudiar, pero no había que ser el mejor alumno, era preferible ser uno del montón y no perderse de otras cosas. Sigue pensando del mismo modo hoy?
FOR: En realidad, cada vez que miro para atrás y veo las cosas que he dicho cuando era joven siempre me da un poco de vergüenza porque hoy en día soy una persona mucho más moderada, pero con 40 años tenía un sistema hormonal que me hacía decir cosas por el estilo y, sobre todo, cuando hablaba con jóvenes, cosa que aún hoy me agrada. Pero a este país lo vamos a sacar los que nos sacamos un siete y no hay que esperar que trabajen los que se han sacado un diez.

MHG: Tal vez sea porque ese tres que falta desde lo intelectual se aprende desde la praxis, se aprende del otro?
FOR: Claro, pero porque, además, si vamos a buscar chicos que se sacan un diez ponemos en peligro a todos los que tiene un cuatro, en cambio si vamos al siete, es mucho más fácil de un cuatro a un siete. Acá lo que necesitamos es de muchísima gente que quiera sacar adelante el país.

MHG: Sigue con la política de su empresa de incorporar gente joven?
FOR: He cambiado… Yo arranqué toda esta empresa con cinco personas que tenían un promedio de 27 años, y todas, salvo una, que había trabajado en una juguetería, era su primer empleo. Ese cruzada mía de trabajar con gente joven era para hacerlo con personas que no tengan nada en la cabeza, como por el estilo de “esto no se puede”, ningún prejuicio, ningún “acá que hay que coimear”, y que fueran a buscar información y lo hicieran con esa frescura de aquel que pregunta por primera vez y que tanto desarma al que tiene que dar la respuesta. Lo que sucede es que hay que ser realista, cuando usted necesita un gerente administrativo que viva en Río Cuarto y tenga que ir a trabajar con un equipo todos los días, ya necesita una persona de 40 años, que esté más maduro, que sepa manejar gente; y a estos chicos uno no los puede elevar a su nivel de incompetencia una vez que hicieron su trabajo. Entonces hay que dejarlos ir, yo los echo, dicho esto con mucho cariño, “les abro la jaula”, los largo y los largo al mundo con una experiencia de haber fundado una compañía que no puede más que sentir siempre verdadero orgullo.

MHG: Hoy fundaría AVEX?
FOR: Creo que sí. Estoy convencido que en este país debería haber no menos de una docena de estas empresas por mes que se abran… Lo que sí le puedo decir, yo tengo 57 años, que tenía mucha más energía para fundar una empresa desde cero hace unos cinco años que la que tengo hoy; resulta mucho más difícil, en lo que respecta a las habilitaciones, los permisos, para cualquier cosa, para sacar agua del subsuelo, para devolver agua al río, los premisos para poder poner una planta de incubación o para transportar, las habilitaciones del SENASA, las habilitaciones de todo tipo, tanto locales como extranjeras, más lo que significa la creación del gremio, las primeras luchas gremiales, el armado de la organización, la financiación. La verdad que no es fácil. Yo siempre pensé que, por lo menos, un 20% de financiación íbamos a conseguir y fue prácticamente imposible. Y la reacción de todos los vecinos para integrarse a la empresa e invertir y criar pollos fue mucho más lenta de lo que yo me imaginé. Se hizo. Todo se logró. Pero a un costo que, en este momento, estoy tratando de intelectualizarme para trabajar físicamente menos. No se sí lo volvería a hacer. Lo que sí ocurrió, y eso ha sido un éxito, es que inspiró a muchas otras personas a pensar que en Argentina si se puede llevar adelante un emprendimiento. Porque este país no va a crecer sólo agradando las empresas que ya existen, sino cuando empiecen a haber muchas nuevas empresas.

MHG: … Y radicándolas en el interior del país…
.FOR: ¡Sin duda!… Esta no es una conclusión a la cual he llegado después de mucho estudio, yo los invito que vayan al interior de Brasil, hay muchas empresas grandes que, incluso cotizan en la bolsa de Nueva York, que tienen su casa central en lugares donde usted jamás imaginaría.

MHG: Por qué no ha podido conseguir ese 20% de financiación?
FOR: Porque era una empresa nueva, que recién comenzaba, no tenía facturación, por tanto no éramos sujetos de crédito. Cuando usted no tiene un flujo de fondos porque recién empieza siempre resulta más dificultoso, a pesar que hemos invertido los accionistas 45 millones de dólares. Una de las cosas que sí ha funcionado muy bien, y me desvío un segundo del tema, es que tengo un grupo de socios, y este también era un experimento, era cómo hacer para llevar adelante un emprendimiento como fue AVEX y San Miguel, con ocho o nueve socios locales y ninguno con mayoría. Esto no es muy típico de la Argentina, en donde somos todos toros, pesados y aburguesados, y nos pongamos de acuerdo para lidiar con los problemas de todos los días de crear una empresa, en donde ninguno tenga mayoría y ninguno mande. Ha sido una experiencia espectacular y muy exitosa.

MHG: Se impone la creación de un banco de desarrollo como el BANDEX en Brasil?
FOR: Es indispensable, es la única forma… Usted me preguntaba antes si el gobierno nos entiende cuando le hablamos, también hay que entender que, a veces, el gobierno no tiene lo instrumentos para actuar como dice que quiere actuar. Un banco nacional de desarrollo es una forma de implementar una política pública, cuando uno dice que Argentina tiene que crecer en ese sector, eso es una frase, pero la realidad es que se necesita un banco de esas características para fomentar efectivamente la producción. Nosotros no tenemos un banco así porque hemos perdido la confianza en nosotros mismos que lo vamos a administrar bien.

MHG: Si usted fuera ministro de la producción cuáles serían las primeras cinco medidas que implementaría?
FOR: Lo primero que haría es un plan estratégico de crecimiento de abastecimiento de aquellos clientes que creo me van a necesitar. Y para eso necesitaría hablar con ellos abundantemente. Argentina es un país que espera que le vengan a comprar, que despacha, no vende; y, además, se nos ocurre producir lo que a nosotros se nos ocurre que es bueno, es como los hippies que hacen todo tipo de artesanía a gusto de ellos y luego viene el cliente y elige las dos o tres cosas que va a comprar. Nosotros no podemos hacer eso, nosotros tenemos que salir y averiguar lo que la gente quiere comprar y luego venir y empezar a trabajar para poder ofrecerlas, de lo contrario vamos a estar en una desventaja en las negociaciones.

MHG: Se puede decir que Argentina es artesanal?
FOR: Argentina es una feria hippie a la hora de exportar otra cosa que no sean las obviedades como los comodities.

MHG: Cómo se lleva su sector con el de la soja?
FOR: Perfectamente bien, somos complementarios, nosotros somos un cliente importantísimo para la soja, nos estamos llevando casi cuatro millones de toneladas de soja por año, somos tan importantes casi como China. Sería una locura para los que venden soja llevarse mal con nosotros. Esos conceptos tenemos que desarrollar, es de sentido común, ahora yo también tengo que cuidar a mi proveedor, de pagarle un precio justo y de llevarme bien con él porque, es cierto, yo también necesito soja. Chile tiene toda su industria avícola, que hasta hace un año exportaba más que la Argentina, con soja argentina. Es decir que, a veces, hay cosas que son inconcebibles. Nos tenemos que llevar bien, porque no puede ser que usted me haya hecho la pregunta que me hizo, entiendo los fundamentos y es razonable que me la haya hecho; pero, por otro lado, no se entiende por qué me la está haciendo. En un país que funciona cómo no me voy a llevar bien con la gente de la soja y me llevo bien, en general, con todo el mundo. Cuando no me llevo bien, me tengo que sentar y ver cuál es la diferencia.

MHG: Pero en un país normal usted no estaría repitiéndonos lo que nos ha dicho hace tres o cuatro años. Por eso le pregunté antes qué haría si fuera ministro?
FOR: Luego del plan citado, claramente explicitaría qué cosas vamos a favorecer y qué cosas no vamos a favorecer. Un plan de comunicación de ese plan estratégico, de manera tal que gente como yo lo pueda leer y consultar todas las veces que sea necesario y saber cuál puede ser mi próximo proyecto. Tercero: debería proveer una fuente de financiación adecuada, no digo que me regalen nada, los empresarios buenos esos que les mencioné antes nunca quieren que le regalen nada, pero ojo, si le regalan algo lo van aceptar. No basan su estrategia sobre un regalo, ellos saben llevar algo adelante y de alguna manera se las arreglan, entonces con un poco de financiación esto se levanta enormemente. Imagínese en la construcción tener hipotecas a más largo plazo o que yo me pueda financiar a más largo plazo, en vez de pagar el 12,5% por un préstamo a cinco años, si yo pudiese pagar un 6 o un 7%, no le digo un 2%, esos cinco o seis puntos que me ahorro en esa tasa son más que mi rentabilidad de línea final. Me cambia el panorama enormemente cinco puntos de margen bruto son dos puntos de vista que multiplicados por un factor de seis, tengo un aumento del 18% del valor de mi compañía, solamente por haber obtenido un préstamo a menor tasa y largo plazo. En Brasil le cuento que el crédito es totalmente abundante y la tasa está en el 3 o 3,5%.

MHG: Avex exporta el pollo entero o algún tipo de delicatessen?
FOR: Nos conviene exportar lo que el cliente quiere. Si quiere delicatessen, delicatessen; y si quiere pollo entero, pollo entero. Y por qué arranco de esta forma tan terminante, porque en el año 2008 el mundo quería, una parte de lo que quería, era pechuga, calibrada, embolsada en bolsitas de dos kilos, congeladas en un sistema de congelamiento muy sofisticado. Luego de la crisis del mismo año abandonó cualquier producto con valor agregado y lo que quería era pollo entero. Es decir, parte de la crisis internacional fue una desagregación de valor, es decir, la demanda no quería cosas con valor agregado.

MHG: Debe haber ocurrido algo similar con nosotros después de las crisis del 2001?
FOR: Internamente sí. Hoy el proyecto nuestro, porque creo que los proyectos en Argentina van a tener que ser así a partir de ahora, sobre todo a lo que se refiere a minerales y alimentos; en lo que se refiere a materias primas, van a tener un mercado interno y un mercado exportador, o sea, un mix que dependa un poco de qué tipo de productos estemos hablando. Porque en la Argentina somos muy pocos, tenemos un mercado interno chico en relación a otros países, entonces vamos a tener que crecer en base a la exportación y al argentino no le gusta exportar, le gusta llevar cosas al puerto; pero exportar es instalarse en el lugar de destino para ver qué es lo que quiere el otro. Eso no nos gusta porque extrañamos a nuestra mamá, extrañamos el mate…

MHG: Pero hay infinidad de países, impensado en esta época de globalización, en donde no tenemos nuestra patita política, que son las embajadas.
FOR: Claro, y encima nos hacemos amigos de aquellos que no son particularmente los que más lejos nos van a llevar. De todas formas le voy a contar por qué no trato de profundizar en el tema del gobierno actual; primero, porque no me siento capacitado; y, segundo, porque de todo lo que estamos hablando trasciende este gobierno y el próximo, estos son planes de no menos de 15 años, en realidad deben ser de 30 años, pero nosotros tenemos que empezar por los palotes. Yo no puedo agarrar el titular de hoy y de acuerdo a eso pensar a qué me voy a dedicar en los próximos 10 años.

MHG: Está en sus planes iniciar alguna otra empresa?
FOR: Por supuesto, no sé hacer otra cosa, ahora lo que estoy haciendo es trabajar con otras personas para ver qué tendencias hay en el mundo. Le voy a contar una anécdota, con lo que ha pasado con el aceite de soja, que China dejó de comprarnos, decidió castigarnos unilateralmente durante cuatro meses y eso produjo un daño muy grande a las economías regionales. Esa es la fragilidad a la que estamos expuestos cuando no tenemos políticas consistentes de trabajar con el otro. En San Miguel le vendemos aceite esencial a Coca Cola en un contrato que ya cumple 22 años. Ese es el tipo de sociedad que debemos empezar a tener con nuestros clientes. Brasil tiene sus propias empresas importadoras en los países árabes, porque no va a dejar que los árabes vengan y compren cuando ellos quieran comprar. Uno va a Holanda y encuentra empresas como Sadia, en donde dice “Sadia Arabia Saudita”, ellos son sus propios importadores, regulan la oferta y la demanda de Brasil con pedidos que son dentro de su propia empresa…

MHG: Además de las valvuleras rafaelinas, qué otras empresas tenemos instaladas en el mundo?… ARCOR, tal vez….
FOR: ARCOR es la compaña verdaderamente multinacional que tenemos, se ha instalado en otros países y en esos países hace cosas que no hace en la Argentina.

MHG: Está tratando de ver de qué manera empuja a las empresas hacia eso?
FOR: Por el momento estoy tratando de hacer lo mismo que hice hasta ahora, pero en una escala mucho más grande pensando en cuando esta sombra en la que está la economía mundial se despeje y vuelva el crecimiento, no a una tasa del 7, pero si a una del 5%, lo que sería fabuloso. En este momento estamos en 2 o 2,5%, por lo tanto se van a reactivar una serie de economías que van a solicitar productos nuestros. Lo que para mí sería una pesadilla es despertarme dentro de 10 años y que nosotros quedemos expuestos a que alguien venga y nos diga que nos compra o no nos compra. ¡Porque nos van a comprar las cosas más elementales, esta palabra “materia prima” es un espanto, nosotros para desarrollar, para que la gente vaya a la escuela, para que vaya al trabajo, para que se arregle los dientes, para hacer todo lo que nosotros necesitamos en mejorar la seguridad! … Necesitamos exportar algo que responda a un plan, dejemos de lado lo obvio, exportar valor agregado de acuerdo a un plan, a una estrategia consensuada con nuestro cliente. Ese es un camino muy largo, pero yo voy a tratar de apuntar a eso y voy a tratar de seducir a fondos importantes como para hacer eso en una escala más importante… si usted en este momento se está sonriendo, la comprendo, porque hasta a mí me cuesta creerlo.

– Asesor de la Corte Criminal Internacional de La Haya
– Miembro del CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento)
– Maestría en Administración Pública en la Colegio Kennedy de la Univ. De Harvard (se graduó en julio de 2003)
– Miembro del Consejo Consultivo del Centro Rockefeller de la Univ. De Harvard
– Miembro del Consejo Consultivo de la Universidad de San Andrés
– Director de S.A. San Miguel (la mayor empresa limonera en el mundo radicada en Tucumán)
– Director del Grupo Los Grobo SA (el mayor productor de soja de nuestro país)
– Presidente de Orígenes y destinos SA (empresa dedicada al desarrollo de exportaciones argentinas)

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