Esta semana, entre jueves o viernes, el Consejo Directivo de la CGT deberá tomar una determinación luego de analizar la propuesta que el Gobierno le realizará
"Si alguien cree que golpeando la mesa se puede emular su sombra (la de Hugo Moyano), está equivocado". Juan Carlos Schmid sabe que el triunvirato que nació hace un mes para comandar los destinos de la Confederación General del Trabajo (CGT) debe ir ganando legitimidad. Parecería que es la manera de contestarle a un Pablo Moyano que hasta amenazó con irse de la CGT y les espetó a sus conductores la falta de testosterona. No sería la primera vez que Pablo Moyano actúa como líbero. Su padre no fue el impulsor de estos dichos.
Esta semana, entre jueves o viernes, el Consejo Directivo de la CGT deberá tomar una determinación luego de analizar la propuesta que el Gobierno le realizará. Los cinco puntos que ha solicitado la CGT contienen el ahora, la coyuntura. Claro que sin respuestas sobre las necesidades de este presente no habrá reunión tripartita con los empresarios como anunció el Gobierno. Es aquí, si esto último se logra, donde la discusión tendría como epicentro el rumbo económico y, con él, la situación del empleo en Argentina; las cadenas de valor, el desempleo, el trabajo en negro… sinfonía sobre la misma nota.
La CGT ha preparado un trabajo para ayudar al Gobierno a encontrar los fondos y discutir, en todo caso, de igual a igual, el impacto económico y financiero de un bono de fin de año. Igualmente, luego de prestar oídos a los distintos sectores sociales con los que la CGT se reunió, pensar que lo nodal en sus reclamos es un bono pasa a ser una excesiva simplificación. Cabe recordar que el descontento es generalizado.
El presidente Mauricio Macri se encamina hacia su primer año de gestión. Sobre sus promesas de campaña podemos hacer el siguiente análisis. Prometió salir del cepo y lo hizo. Prometió arreglar con los holdouts, lo logró. Prometió eliminar las retenciones al agro y la minería. Cumplió con las mineras y con un sector del agro. Prometió un Programa Nacional de Reparación Histórica para Jubilados y Pensionados que está en proceso de concreción. Prometió eliminar el impuesto a las ganancias a la cuarta categoría, transitó un tercio de esta promesa. Prometió pobreza cero, admitió su imposibilidad de lograrlo. Prometió lucha feroz contra el narcotráfico y, como dice el doctor Juan G. Tokatlian: "Sólo es un catálogo de anhelos, no es una política y menos una estrategia contra el narcotráfico". Sobre este tema la frazada corta parece estar a disposición de los intereses políticos partidarios del 2017, dado que el presidente Macri sabe que para ganar las próximas elecciones el territorio a cuidar es el de la gobernadora María Eugenia Vidal. La intención del Plan Belgrano es otra promesa de campaña incumplida. Como también lo es nuestro norte, desguarnecido de políticas de seguridad, prevención e inteligencia para con el narcotráfico. Una vez más debemos utilizar el eufemismo de "muerte dudosa" en menos de dos años. Ayer fue el fiscal Alberto Nisman, hoy es el sacerdote tucumano Juan Viroche. En Rosario, una mamá y una referente social fueron asesinadas por bandas del narcotráfico. Norma Bustos y Mercedes Delgado.
En el año 2003, el licenciado Fernando Longhi alertaba con el mapa de los niños muertos víctimas de la desnutrición por abandono de la política y su corrupción. Cuando uno observaba la infinidad de puntos negros sobre el mapa argentino que evidenciaban la cantidad de niños desnutridos muertos, la imagen era de la un hormiguero pateado. Los que quedaron marcados por la desnutrición pero salvaron su vida hoy son víctimas del paco.
Hay revuelo en el patio de las democracias. Su contenido, no su forma, no conforma ni siquiera a los países que la supieron consolidar. Es el momento en que los dirigentes políticos deberían preguntarse por qué. Haití tal vez muestre la cara más impactante del fracaso de la política. Fue la primera democracia de América Latina. La política en términos del turf dedica su razón de ser "corriendo desde atrás a los problemas". La política dejó de ser vanguardia, aquella que, analizando, impedía que se concretaran en las sociedades los problemas que impactarían negativamente en ellas. El ahorismo gobierna y produce decepción y hartazgo en los votantes.
Preguntémonos por qué en Colombia, después de 52 de años de enfrentamientos, ganó el voto de la indiferencia, ya que sólo concurrió a las urnas el 37% del padrón electoral. Preguntémonos por qué, después de más de un siglo de consolidación democrática, de enorme cantidad de mártires representados en la figura de Martin Luther King, después de un presidente de raza negra, por qué no haya podido Estados Unidos con el racismo. Y hoy podría tener un presidente que representa el sentir de alguna manera del Ku Klux Klan. Preguntémonos por qué, después de tantos desaparecidos en las sociedades latinoamericanas, los gobiernos de izquierda terminaron abrazados a la corrupción y no a la justicia social (Brasil, Chile, Argentina, Venezuela). Preguntémonos por qué.
